Ertzaintza
El Ayuntamiento de Bilbao veta presentar un libro de Ahoztar Zelaieta sobre la deriva ultra de la Ertzaintza
La asociación cultural Germinal tenía previsto presentar el lunes 2 de noviembre en La Bolsa, el palacio del Casco Viejo que el Ayuntamiento de Bilbao usa como centro municipal de distrito, Quo vadis, Ertzaintza? Anatomía de una deriva ultra (Txalaparta, 2026), el libro en el que el periodista y criminólogo Ahoztar Zelaieta, colaborador de Hordago, reconstruye cómo ha crecido la extrema derecha dentro de la Policía autonómica vasca. No podrá hacerlo. Según el comunicado que ha difundido CGT LKN, la dirección del centro rechazó ceder el local porque “en el actual contexto electoral” no es conveniente “el análisis o valoración de cualquier servicio dependiente de las instituciones públicas” hasta que termine la contienda.
Germinal lo llama “un acto claro de censura institucional”. La presentación se mantiene en la misma fecha y a la misma hora, pero se traslada a los locales del sindicato CGT LKN, en el número 7 de la calle Bailén, a las 19:00. El sindicato ha pedido difundir la convocatoria.
La campaña electoral no empieza hasta el 13 de noviembre
El argumento del veto choca con el calendario. Las elecciones a las que alude la dirección de La Bolsa son las generales del 29 de noviembre, convocadas en el BOE el 6 de octubre, y la campaña arranca a las 00:00 del 13 de noviembre, once días después de la fecha prevista para el acto. En esos comicios se eligen el Congreso y el Senado, mientras que la Ertzaintza depende del Departamento de Seguridad del Gobierno Vasco, que dirige Bingen Zupiria. Germinal responde a la dirección del centro que los servicios públicos se valoran antes, durante y después de una campaña, y que lo que no cabe es dejar de hablar de ellos.
El Ayuntamiento de Bilbao alega las elecciones para negar la sala, pero la campaña de las generales no arranca hasta el 13 de noviembre
La ley electoral tampoco ampara el motivo. El artículo 50.2 de la Ley Orgánica del Régimen Electoral General prohíbe, desde la convocatoria hasta el día de la votación, los actos organizados o financiados por los poderes públicos que contengan alusiones a sus realizaciones o a sus logros. La restricción pesa sobre las administraciones y su propaganda. Una asociación que presenta un libro crítico con una policía no hace propaganda institucional, y la norma no le impide reservar una sala municipal.
El Ayuntamiento de Bilbao lo gobierna el PNV, con Juan Mari Aburto como alcalde saliente (Mikel Hidalgo le sucederá), el mismo partido que ocupa la Consejería de Seguridad. El libro está en las librerías desde septiembre y su autor lo presentó a principios de octubre en Arroka Herri Tailerra, en Bilbao, yHordago publicó la crónica de aquel acto. Allí Zelaieta contó que a una presentación anterior habían acudido dos agentes de Información de la Ertzaintza, que se llevaron un ejemplar.
Dos agentes de Información de la Ertzaintza acudieron a una presentación anterior del libro y se llevaron un ejemplar
El libro radiografía el ascenso ultra dentro de la Ertzaintza
El título viene de un boletín interno de la sección de ELA en la Ertzaintza, Txapela, que en 2013, cuando el primer Gobierno de Iñigo Urkullu planteó reorganizar el cuerpo, denunció “la brutal centralización funcional y la acumulación de poder” de la nueva estructura. Trece años después, Zelaieta sostiene que el modelo policial que montó el PNV se ha descompuesto en grupos de presión que su propia cúpula ya no controla. El autor firma buena parte de lo que este medio ha publicado sobre la policía vasca, desde las conexiones de Euspel con Vox y Desokupa hasta los 22 millones adjudicados a empresas israelíes y a sus distribuidoras.
El libro sigue la pista de Ertzainas en Lucha, el colectivo “asindical” nacido en 2023 alrededor de la Brigada Móvil, y del sindicato más alineado con él, Euspel, que pasó de tercera fuerza en 2022 a ganar las elecciones sindicales de marzo de 2026 con 1.732 votos. Documenta también la presencia de agentes en el entorno de Vox y Desokupa y recoge una admisión del consejero Zupiria a mediados de 2025: “En cinco años no se ha incoado ningún procedimiento disciplinario a ertzainas por la presunta exhibición de símbolos o tatuajes vinculados a la extrema derecha durante su trabajo”.
En cinco años, Seguridad no ha abierto ni un expediente a ertzainas por lucir símbolos de extrema derecha mientras trabajan, según admitió el consejero Bingen Zupiria
Otra parte del libro trata la violencia policial que no tiene consecuencias internas. Cita los 336 casos de tortura atribuidos a la Ertzaintza entre 1960 y 2014 que recogió en 2017 el Instituto Vasco de Criminología de la UPV/EHU, ninguno con condena, y repasa los casos de agentes detenidos por narcotráfico. Describe el sociograma de la academia de Arkaute, una prueba en la que los aspirantes se puntúan entre ellos y que, según denunció ELA en 2019, eliminaba al triple de mujeres que de hombres. El último capítulo y los anexos se dedican a la tecnificación del cuerpo, con las contrataciones, los proveedores y los proyectos europeos detrás de las herramientas de vigilancia, muchas de fabricación israelí.
Ertzaintza
Las conexiones con Vox y Desokupa del sindicato mayoritario de la Ertzaintza
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