EUSPEL: las conexiones con Vox y Desokupa del sindicato mayoritario de la Ertzaintza

Euskal Polizien Elkartasuna (EUSPEL), el sindicato que ganó las elecciones tras parasitar al colectivo “asindical” ‘Ertzainas en lucha’, comparte plataformas y academias de formación con JUPOL –conocido como el “Vox policial”–, con portavoces del partido ultraderechista y la empresa privada de seguridad. También ejerce de acusación en un juicio contra jóvenes antifascistas vascos, para los que pide cuatro años y medio de cárcel.
Despliegue Ertzaintza Otxantegi
El enorme dispositivo de la Ertzaintza antes del desalojo que se alargaría por 5 horas. Hodei Torres | Hiruka

Un sindicato que durante quince años no pasó de fuerza menor se convirtió en la voz mayoritaria de la Ertzaintza el pasado mes de marzo. Euskal Polizien Elkartasuna (EUSPEL) ganó las elecciones con el 32% de los votos tras capitalizar el desafío del colectivo “asindical” ‘Ertzainas en lucha’, y lo hizo presentándose como una organización “sin perfil político”. Esta investigación de Hordago–El Salto demuestra lo contrario: detrás de ese ascenso hay una red que conecta a la policía vasca con el universo de la ultraderecha policial española —de la plataforma JUSAPOL y su brazo sindical JUPOL, el llamado “Vox policial”, a la empresa de desahucios Desokupa y a sindicatos afines de los Mossos. 

Nada en su historia hacía presagiar este ascenso. Creado en 2001, EUSPEL no pasó de cuarta fuerza en las primeras elecciones a las que se presentó, en 2006, y repitió ese resultado en los comicios de 2010 y 2014. El punto de inflexión llegó al año siguiente: tras la mayor manifestación sindical de ertzainas hasta la fecha, terminó absorbiendo al sector crítico de ErNE, el sindicato hegemónico durante años. A partir de ahí, la escalada fue sostenida. En 2017 pasó de quinta a cuarta fuerza; en 2022, de cuarta a tercera; y en marzo de 2026 alcanzó la victoria, con 926 votos más que cuatro años antes. El salto electoral confirma una tendencia iniciada a finales de 2014, cuando el sindicato apenas reunía 400 afiliados.

La mayoría de los medios interpretó el sorpasso como la capitalización, por parte de EUSPEL, del poder de convocatoria del colectivo autodenominado “asindical” ‘Ertzainas en lucha’. A ello se sumaba que EUSPEL fue el único sindicato profesional corporativo que rechazó el acuerdo con el Departamento de Seguridad para el convenio 2025-2028, firmado por la unidad sindical de ErNE, ESAN y SiPE meses antes de las elecciones. Esta no era una postura marginal: el 27,41% de los afiliados de esa unidad se oponía a rubricarlo. Hasta aquí, el relato electoral.

EUSPEL se presenta como un sindicato “sin perfil político”, la misma fórmula que sostuvo JUSAPOL hasta que el Supremo confirmó en 2022 que Ciudadanos había sufragado sus movilizaciones.

Pero los derroteros de EUSPEL empiezan mucho antes de las urnas. El sindicato lleva tiempo promocionando cursos del policía Samuel Vázquez, portavoz de Vox en Inmigración, Asuntos de Interior y Seguridad, y ejerce la acusación, en un juzgado de Gasteiz, contra 19 jóvenes antifascistas para los que reclama cuatro años y medio de prisión. El entramado que hay detrás de este ascenso y de su victoria electoral arrancan en un gimnasio de instrucción policial y terminan en los tribunales, Madrid y Catalunya.

Lazos de la Ertzaintza con Vox y Desokupa

“No tenemos perfil político y nuestro funcionamiento es asociativo”, afirma en su página web el sindicato profesional corporativo mayoritario de la Ertzaintza. Es, palabra por palabra, la misma declaración de apoliticismo que sostuvo la plataforma Justicia Salarial Policial (JUSAPOL) hasta que el Tribunal Supremo confirmó, en enero de 2022, que Ciudadanos había sufragado sus movilizaciones. La trayectoria de EUSPEL apunta en la misma dirección, pero demuestra otra cosa.

En 2021 se adhirió a una plataforma impulsada por JUSAPOL que agrupaba a 40 organizaciones de policías y guardias civiles movilizados contra la reforma de la Ley Mordaza, unas protestas que contaron con el respaldo de Vox. Desde entonces no ha dejado de orbitar en el universo policial ultraderechista, participando en cursos de formación junto a JUPOL, el sindicato nacido de JUSAPOL. Una de las portavoces de JUSAPOL, de hecho, es Carmen Serrano, antigua coordinadora territorial de Unión, Progreso y Democracia (UPyD) en Euskadi.

Esta sintonía deja otras huellas. El podcast de ITEPOL —academia con convenio de formación con JUPOL— se hace eco de los cursos impartidos por el ertzaina Julio González, secretario general de EUSPEL. Y el podcast de OPEBIDE, academia con la que trabaja EUSPEL, entrevistó al citado policía Samuel Vázquez, que había sido representante de la coalición sindical entre JUPOL y Alternativa Sindical de Policía (ASP). La propia EUSPEL llegó a promocionar entre sus afiliados las clases y conferencias de Vázquez, presidente además de la plataforma Una Policía para el Siglo XXI.

Un ertzaina exhibió en un reality de Euskal Telebista una camiseta de Blue Lives Matter, símbolo apropiado por la extrema derecha desde Charlottesville. El entonces consejero Erkoreka zanjó que no contravenía el código deontológico.

El círculo se cierra en esta última plataforma, donde colabora Gontzal Viaga, un ertzaina que en 2023 exhibió en un reality de Euskal Telebista una camiseta de Blue Lives Matter, símbolo cuya apropiación por la extrema derecha está documentada desde la concentración supremacista de Charlottesville en 2017, según el centro GNET del King's College de Londres. Pese a ello, el entonces consejero de Seguridad del Gobierno Vasco, Josu Erkoreka, zanjó el asunto en 2021: “No se puede aseverar que la organización, como asociación de policías jubilados, represente valores que contravengan lo establecido en el código deontológico”.

El hilo del que tirar para desenredar esta madeja conduce a una plataforma de formación dirigida por un ertzaina conocido. Se trata de Grappling Policial y Militar, al frente de la cual está el mediático Octavio De Paula, agente destinado en la comisaría de Irun que instruye, vestido con el uniforme oficial, a la empresa ultra Desokupa. Entre sus instructores figura un representante de EUSPEL, Rafael Carriet, sensei de Kempo, exprofesor en Arkaute y miembro de la lista electoral del sindicato en Araba en 2017. La plataforma presume de colaborar con JUPOL y trabaja con la firma de equipamiento policial y militar Sermipol, que patrocina cursos de Desokupa y suministra material a la Unidad de Intervención Berrozi Berezi Taldea de la Ertzaintza.

Las redes alcanzan a Desokupa

La coordinación entre la Ertzaintza y Desokupa ha dejado rastros en los últimos años. En 2021, durante un desalojo en el municipio vizcaíno de Abadiño, el líder de la empresa, Daniel Esteve, publicó un vídeo para dejar constancia del apoyo que le brindaron los ertzainas desplegados en la zona: “Vamos a estar por aquí. Si la cosa se pone fea, nos pegáis un toque”. Dos años después, el perfil de Instagram de Desokupa difundió parte de un documento confidencial de la Ertzaintza: 15 fotografías con la leyenda “Detenidos por R.V.I. (Ertzaintza - P.M.B) durante la Aste Nagusia 2023”.

El propio Esteve ha llegado a asegurar que entre sus instructores “hay ertzainas en activo”. Lo demostrable, en todo caso, es que entre los compañeros de instrucción de Octavio De Paula figuran Alain Arenas, agente de Protección Ciudadana y exluchador de artes marciales mixtas, y José Manuel Martín, miembro de las primeras promociones de la Ertzaintza y exinstructor en la academia de Arkauti que estuvo destinado en la Unidad de Berrozi, precisamente donde nació EUSPEL.

Durante un desalojo en Abadiño en 2021, el líder de Desokupa grabó a los ertzainas desplegados: “Si la cosa se pone fea, nos pegáis un toque”. Dos años después, la empresa difundió un documento confidencial de la Ertzaintza

Estos vínculos no se cultivan en la discreción: más bien se publicitan, incluso en fotografías. Así ocurrió con el ultra Daniel Esteve, el citado De Paula y el portavoz de Vox Samuel Vázquez, junto a José Félix Ramajo —exescolta “curtido en la International Security Academy de Israel”, gerente general de Spartan Global Security y analista habitual en programas de televisión como Espejo Público u Horizonte—, todos ellos promotores del primer Congreso Nacional de Grappling Policial y Militar, celebrado en la Agrupación de Infantería de Marina de Madrid en 2024. Esta plataforma, dirigida por un ertzaina que imparte formación a la empresa ultra Desokupa, es un espacio donde colaboran el sindicato Justicia Policial (JUPOL) y la Unió Sindical de la Policia Autonòmica de los Mossos d'Esquadra (USPAC, célebre por su eslogan “All Perroflautas Are Bastard. APAB.”).

Ertzainas Mila Esker con el bisnieto de Franco

Las conexiones ultraderechistas del sindicato mayoritario de la Ertzaintza alcanzan también a organizaciones que han protagonizado polémicas en València y Madrid. El secretario general de EUSPEL, Julio González, agente de Protección Ciudadana en Gipuzkoa, suele coordinar cursos de formación junto a Gustavo García, policía y presidente del sindicato Confederación Española de Policía País Vasco (CEP-PV). Fue precisamente esa confederación la que reaccionó con dureza cuando la delegada del Gobierno en la Comunidad Valenciana, Pilar Bernabé, anunció medidas tras difundirse un vídeo de un agente golpeando por la espalda a una mujer en una protesta de profesores en València: “Tú no vas a investigar nada. Lo harán los órganos competentes, que decidirán algo que tú ya das por sentado, que es la culpabilidad de alguien. Luego pedimos respeto a la presunción de inocencia en otros ámbitos…”.

Entre las figuras más activas de EUSPEL en el plano asociativo está Isidoro Aguayo, de la unidad de Patrullas de Reacción Inmediata (BIZKOR), instructor de tiro, experto en “negociación con toma de rehenes” y exjefe de una unidad de la Brigada Móvil. Integró una lista electoral del sindicato en Bizkaia en 2017 y es fundador tanto de la Asociación de Formación y Estudios Policiales (2010) como de la Asociación Ertzainas Mila Esker (2021).

En 2023, dos fundadores de Ertzainas Mila Esker fueron condecorados en Madrid, con el uniforme oficial puesto, por una asociación cuyo secretario es Luis Alfonso de Borbón, bisnieto de Franco.

Esta última deja una imagen elocuente. En 2023, dos de sus fundadores acudieron, vestidos con el uniforme oficial, a una gala en Madrid para ser condecorados por la asociación Santos Ángeles Custodios de España. Su secretario, Luis Alfonso de Borbón Martínez-Bordiú, es bisnieto del dictador Francisco Franco y fue socio en su momento de Víctor González, exvicepresidente de Vox. La revista Erria califica a Ertzainas Mila Esker de “cercana a la ideología ultra”, y el historiador Iñaki Egaña la sitúa como precedente del colectivo Ertzainas en lucha, creado en 2023 y acusado de calcar el modelo de penetración de JUSAPOL.

Conviene detenerse en ese modelo. Justicia Salarial Policial (JUSAPOL), germen del sindicato Justicia Policial (JUPOL) y del colectivo Asociación Profesional Justicia Guardia Civil (JUCIL), llevaba años campando por Euskal Herria. En 2018 convocó en Donostia una manifestación para reclamar la equiparación salarial con la Ertzaintza: desfilaron 500 miembros de la Guardia Civil y la Policía española, escoltados por Nicolás de Miguel —entonces portavoz de Ciudadanos Euskadi y excandidato a la alcaldía por UPyD— y por el entonces secretario general de Vox, Javier Ortega Smith, con formación militar en los Grupos de Operaciones Especiales, exmilitante de Falange Española de las JONS y primo del general de división en la reserva Juan Chicharro Ortega, presidente ejecutivo de la Fundación Nacional Francisco Franco.

El consejero de Seguridad Bingen Zupiria admitió en junio de 2025 que desde 2020 no se había incoado “ningún procedimiento disciplinario” por la exhibición de símbolos y tatuajes de extrema derecha entre ertzainas.

Desde entonces ha proliferado la exhibición de símbolos y tatuajes vinculados a la extrema derecha entre ertzainas, incluso en el desempeño de su labor profesional. Y, sin embargo, el actual consejero de Seguridad, Bingen Zupiria, admitió en junio de 2025 que desde 2020 no se había “incoado ningún procedimiento disciplinario” por ese motivo.

Ertzainas en lucha y la asociación de mandos

Si su conexión con Vox y Desokupa ilustra una tendencia de fondo en la plantilla de la Ertzaintza, la absorción de Ertzainas en lucha explica su victoria en marzo de 2026. EUSPEL fue la lista más votada en 12 de las 29 mesas electorales: primera fuerza en Bizkaia y Gipuzkoa, con 497 votos, y segunda en Araba. Ganó en la Ertzainetxea de Bilbao, en la mayor comisaría de Gasteiz, en las de Sestao, Gernika y Balmaseda, en las dos más pequeñas de Erandio, en las dos de Oria (Tolosa y Beasain) y en las de Irun y Errenteria. En la Brigada Móvil de Iurreta, germen de Ertzainas en lucha, logró 217 votos frente a los 61 de ESAN, 39 de ErNE, 22 de SiPE, 10 de EKOS y 7 de ELA.

El presidente de EUSPEL, Joseba Saralegi, resumió sin rodeos la jugada con el colectivo “asindical” nacido en 2023: “otras organizaciones lo vieron como un ataque, nosotros como una oportunidad”. El sindicato calcó el modelo de penetración de JUSAPOL —plataforma surgida en 2017, cuya ramificación policial, JUPOL, ganó las elecciones en 2019— y se alineó con Ertzainas en lucha, alimentado por la desafección hacia los sindicatos y por el desafío interno contra los responsables del PNV dentro de la Policía vasca. Subido a esa ola, EUSPEL capitalizó buena parte de su poder de convocatoria, que el propio colectivo cifraba en 4.000 agentes de una plantilla de 7.078.

“Otras organizaciones lo vieron como un ataque, nosotros como una oportunidad”: así resumió el presidente de EUSPEL la absorción de Ertzainas en lucha que le dio la victoria en marzo de 2026.

La operación fue más allá de la sintonía y EUSPEL llegó a colocar a varios afiliados como portavoces del colectivo. El más activo fue Gorka Lucena, atleta y aficionado a los videojuegos de simulación de carreras. En una de las manifestaciones, a Lucena acompañó Macarena Olona, exabogada jefe del Estado en el País Vasco y exportavoz de Vox en el Parlamento andaluz, que más tarde felicitaría a EUSPEL por su victoria a través de las redes sociales.

El terreno venía abonado de lejos. Ya en 2019, según el macrobarómetro preelectoral del CIS, el 42,9% de militares y policías declaraba su voto a Vox, el mayor apoyo de cualquier categoría ocupacional. La deriva empezó a aflorar con nombres propios en 2023, cuando la Consejería de Seguridad sancionó a un ertzaina por enfrentarse a sus compañeros: el agente, de las últimas promociones, participaba en un escrache de Vox frente a la sede del PSE en Bilbao contra la ley de amnistía a los independentistas catalanes, y llegó a gritar a los agentes uniformados “con los moros no tenéis cojones”. La Ertzaintza investigó además a otro agente por sumarse a un escrache de Vox ese mismo año ante la sede del PSE en Gasteiz. No conviene olvidar, en este punto, que en 2019 Abascal fichó como asesor de su equipo de seguridad al exertzaina de la cuarta promoción Iñaki Bikandi.

En 2019, Abascal fichó como asesor de su equipo de seguridad al exertzaina de la cuarta promoción Iñaki Bikandi.

Distintas fuentes atribuyen a los ertzainas de las últimas promociones la proliferación de actitudes ultraderechistas dentro del cuerpo. Es cierto que Ertzainas en lucha —cuyo germen fue un grupo de beltzas de la Brigada Móvil, sustitutos de los grises de la Policía española— concitó un gran poder de convocatoria entre los agentes jóvenes. Pero a su órbita se acercó también un colectivo de mandos, Eskala Betearazlearen Elkartea (EBE), fundado en 2016 por 80 intendentes, comisarios y subcomisarios. En mayo de 2023, EBE se reunió con Ertzainas en lucha en el frontón de Miribilla de Bilbao y selló un consenso para “trabajar para lograr los acuerdos necesarios en beneficio del colectivo de la Ertzaintza”. No es un detalle menor que esa misma asociación de mandos describa el “caso Cabacas” como “un claro ejemplo de hasta dónde puede llegar la manipulación de una familia, por parte de los mismos que provocaron la intervención de la Ertzaintza”.

Colaboración con los mossos

La red ultraderechista ligada al sindicato mayoritario de la Ertzaintza tiene ramificaciones en Catalunya y Nafarroa. Una de ellas es el abogado elegido por EUSPEL para su defensa legal, José Antonio Bitos, contratado en su día por agentes de los Mossos para recurrir la amnistía de los conocidos como “Tres de Granollers”, condenados por atacar presuntamente a varios agentes el 1 de octubre de 2020 en Barcelona, durante el tercer aniversario del 1-O.

A través de Bitos, EUSPEL denunció ante los tribunales los incidentes del 12 de octubre de 2025 en Gasteiz, en los que habrían resultado heridos 22 ertzainas. En esa causa ejerce la acusación contra 19 jóvenes y pide cuatro años y medio de cárcel para cada uno de los antifascistas, a quienes el viceconsejero de Seguridad del Gobierno Vasco, Ricardo Ituarte, calificó de “fascistas vascos”.

“Enhorabuena a mi querida Ertzaintza por ese arte pastoreando a los ciervos”: así celebró Macarena Olona la detención de los 19 antifascistas en Gasteiz.

Una fan de EUSPEL y de Ertzainas en lucha, Macarena Olona, describió lo sucedido con estas palabras: “los antifas intentaron reventar un acto de Falange en Vitoria. Acabaron atrapados entre el calor rojigualdo y el calor negro de la Brigada Móvil. Enhorabuena a mi querida Ertzaintza por ese arte pastoreando a los ciervos. 19 detenidos. Indar eta Ohore”. El relato contrasta con la crónica del periodista de Público, Danilo Albin, que informó de que “los falangistas jalearon a la Ertzaintza” y de cómo el líder falangista Manuel Andrino presumía de haber mantenido varias conversaciones con el responsable del operativo policial.

Bitos trabaja también para la Unió Sindical de la Policia Autonòmica de Catalunya (USPAC), de los Mossos d'Esquadra, segunda fuerza sindical en las elecciones de 2025. USPAC impulsa la plataforma Protege a quien protege y hace campaña, junto a EUSPEL, por una reforma del Código Penal que “reconozca y penalice con mayor dureza las agresiones a los cuerpos policiales”. En 2024, EUSPEL acompañó a USPAC al Congreso de los Diputados para trasladar demandas compartidas a distintos grupos parlamentarios y reclamar cambios legislativos.

Conviene recordar de dónde viene este sindicato. Nació hace 25 años por iniciativa de 40 ertzainas de Berrozi, las instalaciones donde entrenan los escoltas de la Unidad de Protección y Seguridad de la Ertzaintza. En sus inicios, la mayoría de sus votos procedía de la base de la Brigada Móvil de Iurreta y del complejo de la academia de Arkauti. Su primer presidente, Jesús Castelo, emitió un comunicado de solidaridad con uno de los responsables del operativo policial que segó la vida de Iñigo Cabacas en 2012. Para constituir la organización contaron con la ayuda del letrado y exertzaina Fermín Gómez —exmiembro del grupo de selección de formación de Arkauti y cofundador del bufete Gómez-Cabezuelo—, cuyo socio, Antonio Cabezuelo, defendió al ertzaina condenado por agredir a la senadora de Amaiur Amalur Mendizabal en 2013.

Como parodiaba hace poco el periodista Jonathan Martínez en un artículo de opinión: “Houston, tenemos una Ertzaintza”.

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