Blaverisme
La reconversión de la extrema derecha valenciana

Hace ya unos años que el País Valenciano dejó de ser el coto de caza de la extrema derecha. Más allá de algunos actos aislados y de la variedad de siglas nuevas, su presencia en las calles ha disminuido considerablemente. La inaguración de un local de extrema derecha en el barrio más multicultural de València devuelve a los ultras a la actualidad.

Una militant antifeixista es planta enfront els ultres de d'extrema dreta, que assetjaren tot el recorregut amb insults i amenaces
Una militant antifeixista es planta enfront els ultres de d'extrema dreta, que assetjaren tot el recorregut amb insults i amenaces Manel Domingo

publicado
2019-09-13 19:56

València aún huele a pólvora. Es finales de marzo de 2014 y el parque que hay frente al colegio público Miguel Hernández del barrio de Orriols está tomado por la policía. Un grupo de personas descarga varias cajas de comida mientras otras ondean banderas de España. Poco a poco se acerca gente. Algunos con carritos de la compra. Otros curiosos después de días escuchando los bares y comercios del barrio que posiblemente habría bronca después de Fallas.

El partido de extrema derecha España 2000 había anunciado el reparto de 150 lotes de comida a familias españolas sin recursos en el barrio obrero más multicultural de la ciudad. Una decena de periodistas entrevistan el líder de la formación ultraderechista, José Luis Roberto, y hacen preguntas a algunos de los que ya hacen cola para adquirir uno de los paquetes. Todos llevan el DNI en la mano, como piden desde un megáfono los organizadores del evento. Desde unos altavoces suena la banda sonora de la película Braveheart.

Muchas de las personas que hacen cola llevan años recibiendo cajas con comida y otros bienes básicos, pero nunca de la extrema derecha. El Centro Cultural Islámico, instalado desde el año 2005 en el barrio, lo hace tres veces al año. 20 toneladas de comida cada vez. No piden documentación ni hacen distinciones de origen, religión o color de piel. Toda persona que necesite ayuda recibe su caja. Pero nunca hay ninguna cámara..

España2000 tenía entonces cuatro concejales en el País Valenciano, y trataba de emular con esta campaña a los neonazis de Amanecer Dorado en Grecia que llevaban tiempo escenificando la solidaridad selectiva, la "preferencia nacional" de su ayuda ante un estado que, según ellos, sólo ayuda a los de fuera. España2000 perdería todos sus concejales en territorio valenciano el año siguiente, en 2015, conservando sólo un en Silla pero ampliando la representación en varias localidades del corredor del Henares, en Madrid. Comenzaba así la bajada de este partido en el País Valenciano, el territorio donde había nacido quince años antes y donde se había erigido como referente de la extrema derecha en la constelación ultra valenciana y española.

Coincidiendo con el fin del gobierno del PP en la Generalitat y en los principales ayuntamientos valencianos, la extrema derecha valenciana iniciaría un período de repliegue y casi ausencia en las calles, sobre todo en la ciudad de Valencia, epicentro del movimiento y campo de batalla histórico y simbólico.

La violencia ultraderechista, que había sido constante e impune desde la Transición, disminuyó considerablemente. Las manifestaciones y actividades que organizaban diferentes grupúsculos cada vez eran más minoritarias y enfocadas casi en exclusiva contra el nuevo gobierno del Botánico y los ayuntamientos progresistas, a los que acusaban de ser una extensión del independentismo catalán y del bolivarianismo. Colectivos históricos y hasta entonces bien activos como el Grupo de Acción Valencianista (GAV) replegaron velas hasta convertirse en una de tantas asociaciones negacionistas de la unidad de la lengua con poca o nula presencia en la calle.

Al sur del País Valenciano, por el contrario, aterrizaría una nueva marca de los movimientos identitarios que, con diferentes nombres y formas, empezaban a extenderse a lo largo de Europa como una mancha de aceite. Mientras en Madrid se daba a conocer Hogar Social, una copia con marca española del proyecto neofascista italiano Casa Pound, en Elda, Elche y en Murcia llegaba Lo Nuestro, un nuevo intento encabezado por conocidos militantes de la extrema derecha local. Su principal actividad, como la del resto de organizaciones similares y como ya había hecho España2000, fue la recogida de comida y bienes básicos a las puertas de los supermercados para, teóricamente, entregarlo a familias españolas.

También organizarían actividades deportivas y campañas xenófobas, todo con la retórica y la estética de los nuevos movimientos identitarios que comenzaban a huir de la clásica simbología nazi y fascista. Ahora, algunos miembros de esta organización encabezan el proyecto El Galeón en Elda, que sigue la estela del resto de movimientos identitarios europeos.

También en el sur, en el año 2014, diversas organizaciones nazi-fascistas trataban de hacerse un lugar en la ciudad de Alicante y en Elche. Nova Lucentum, Alfonso X y otras marcas con aspiraciones de convertirse en estatales como Liga Joven o Acción Nacional Revolucionaria (ANR). La división histórica de la extrema derecha también impediría consolidar un proyecto unitario en todo el estado, y hasta ahora, los identitarios y demás herederos del nazi-fascismo sobreviven en grupúsculos fugaces y a menudo enfrentados. Actualmente, ninguna de estas organizaciones está activa.

Más allá de los movimientos marginales, la extrema derecha ha estado históricamente bien acomodada en el PP, y en el País Valenciano concretamente, también alrededor de otros partidos españolistas y catalanófobos. Con la crisis del partido hegemónico de la derecha, salpicado por numerosos casos de corrupción y acusado de haber traicionado al secesionismo lingüístico, los diferentes caudillos de la extrema derecha valenciana iniciarían una pugna para recoger los frutos del árbol caído. Así, en las últimas elecciones municipales competirían varias marcas más o menos radicales de matriz anticatalanista, consiguiendo unos tristes resultados que permitieron renovar el gobierno de coalición de izquierdas, tanto en el País Valenciano como en la ciudad de València.

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La extrema derecha valenciana que nunca se fue
Aunque llevaba unos años sin dar prácticamente señales de vida, el anticatalanismo ha vuelto a sacar a las calles a los grupos ultras más agresivos.

Ahora bien, el empuje político y mediático de Vox instalaría un nuevo actor que recogería a su manera los discursos y los marcos de toda la constelación ultraderechista y catalanófoba valenciana. Y es que gran parte de los que se sentían huérfanos de proyecto y traicionados por el PP y Cs, han acabado sumándose a la formación de Abascal, que ha sido muy cauteloso y prudente a la hora de dar protagonismo a los recién llegados.

La sobreexposición de Vox en los medios después del mitin de Vistalegre de 2018 y su entrada con fuerza en el Parlamento andaluz meses después, seduciría a los desorientados y oportunistas ultraderechistas valencianos cansados ​​de las traiciones del PP y de los consecutivos proyectos fracasados ​​y de marcado carácter personalista. Es el caso del abogado ex falangista y líder de varios proyectos catalanófobos, Juan García Sentandreu, que se retiró de la vida pública tras fracasar con el partido Coalición Valenciana (CV). Sólo había conseguido en 2007 poco más de 17.000 votos (un 0,72% del total) y la mitad de los votos cuatro años después.

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25 años sin Guillem Agulló
El crimen contra este joven valenciano marcó a toda una generación y ha sido reivindicado como símbolo contra la impunidad de los crímenes de odio.

Ahora, con la llegada de Vox, Sentandreu vio una nueva oportunidad para obtener representación, aunque fuera a través de otras siglas, tras asumir que su proyecto personal había fracasado. Sentandreu haría un llamamiento a sus acólitos para entrar en masa en Vox y tratar de liderar la rama valenciana de la formación ultraderechista. Una serie de mensajes en sus redes sugerían que sería él quien encabezaría la candidatura por València, tratando de arrastrar así a sus seguidores en su pugna dentro del partido para hacerse con el liderazgo

La formación, sin embargo, se mantuvo leal al equipo y los planes de quien estaba desde el principio, José María Llanos, profesor de Derecho en la Universidad de València, rodeado de personas de confianza, y prescindiendo en primera línea de personajes tan significados y singulares como Sentandreu.

Hasta ahora, las redes sociales habían sido el refugio y el altavoz de la mayoría de la extrema derecha valenciana, que sobrevivía en grupos de Facebook rellenos de fake news y memes grotescos

Vox alcanzaría un total de 48 concejales en el País Valenciano y 10 diputados en las Cortes Valencianas en las últimas elecciones autonómicas y municipales. Cuatro meses después, a principios de septiembre, Llanos abandonaria la presidencia provincial de Vox apoyado por la dirección nacional, en una operación pensada para depurar a los críticos y retomar el control ante los recelos con los nuevos militantes provenientes de la órbita de Sentandreu y de España2000, tal y como apuntaron varios medios.

El partido de Santiago Abascal Vox no ha aportado nada más que un altavoz a las reivindicaciones y los relatos españolistas, xenófobos y antifeministas habituales de la extrema derecha. Hasta ahora, las redes sociales habían sido el refugio y el altavoz de la mayoría de la extrema derecha valenciana, que sobrevivía en grupos de Facebook rellenos de fake news y memes grotescos.

Vox
Los medios, los antifascistas y Vox
Tanto los asistentes al mitin de Vox como los manifestantes antifascistas del 9 d'octubre acudieron a una convocatoria puntual, pero los segundos fueron ignorados y ninguneados.

Con el referéndum por la independencia celebrado el año 2017 en Cataluña, el anticatalanismo valenciano protagonizaría la que fuera una de las metas más violentas y mediáticas de las últimas décadas: : el asalto a la manifestación valencianista del 9 de octubre, una semana después del referéndum. Convocados por redes sociales, cientos de ultras ocuparon la plaza una hora antes de la convocatoria aprovechando la inédita ausencia policial y atacando física y verbalmente los valencianistas que se acercaban.

Las imágenes de las agresiones y los insultos fueron emitidas en directo por La Sexta y por varios periodistas presentes, víctimas también de la ira de los ultraderechistas. La marcha terminó modificando su recorrido rodeada de policías antidisturbios y de ultras excitados que se creían impunes. Actualmente, hay más de una veintena de personas investigadas por agresiones y otros delitos en una causa aún en instrucción.

El año siguiente, el antifascismo valencianorespondió reuniendo a cerca de 12.000 personas en la misma manifestación. Venidas de todo el País Valenciano, organizadas en columnas que llegaban coordinadas y con un servicio de orden propio. Entonces, los ultras que quisieron repetir los incidentes acabaron enfrentándose a la policía, atacando de nuevo a los periodistas, y mirando la enorme manifestación desde las aceras, con caras largas de impotencia.,

La implicación de numerosos ultras del València CF a los hechos del 9 de Octubre de 2017 y otros incidentes que incomodaban el resto de aficionados y al mismo club, motivaron a este a echar a algunos de los líderes de la Curva Nord. Y este verano, el club decidió finalmente deshacer esta grada de animación donde se había refugiado la mayoría de ultras provenientes de los históricos Yomus, disueltos hace pocos años para camuflarse en la Curva.

La extrema derecha valenciana se encuentra actualmente en proceso de reconversión, sobre todo aquella que queda al margen de Vox. España2000, que había ladrado en numerosas ocasiones contra la formación de Abascal, aparecería puntualmente en los medios con acciones como el acoso al domicilio de la vicepresidenta Mónica Oltra, , pero se vería eclipsada totalmente por Vox en las últimas elecciones, perdiendo todos sus concejales en el País Valenciano. El resto de formaciones ultras no conseguirían prácticamente votos y permanecen aún divididas y enfrentadas por ocupar, sobre todo, un espacio que el partido de Abascal no representa: la tradicional ultraderecha catalanófoba y regionalista valenciana. A pesar de hacer méritos desde el PP y Cs para volver a seducir a este electorado, la competencia de Vox parece difícil de vencer. También lo es para los regionalistas, muchos de los cuales han optado por abandonar la pátina valenciana y sumarse al proyecto centralista de Vox.

La ultraderecha inaugura el sábado 14 de septiembre un local en Orriols

El barrio de Orriols recibió hace unos días otra visita inesperada. La portavoz del grupo popular en el Ayuntamiento de València, María José Catalá, colgó en sus redes un vídeo grabado en el mismo barrio en el que alertaba del incremento de la inseguridad y de los delitos en la ciudad y solicitaba reunirse urgentemente con el Delegado del Gobierno. Después de un alud informativo sobre la supuesta inseguridad que reina en Barcelona, ​​el PP trataría de extender el mismo relato en València, y casualmente, eligiendo el barrio más multicultural de la ciudad.

Una semana después de la visita de la portavoz del PP, los vecinos comentan inquietos los rumores que de nuevo corren por el barrio. La visita de María José Catalá pasaría desapercibida en una zona donde la sensación de inseguridad se percibe por otras cuestiones. "Vuelven los nazis", dice una joven hija de migrantes que habla perfectamente valenciano. Los colectivos del barrio han convocado para el sábado 14 de septiembre una concentración pacífica contra el racismo,, a las puertas de lo que será el Casal Romeu, el nuevo local de la organización identitaria Valentia Forum, creada en 2017 y que inagurará su sede el mismo día. La sede de la ONG Valencia Acoge está en la misma calle, a pocos números del nuevo casal ultraderechista. Y muy cerca también del Centro Cultural Islámico, que continúa repartiendo toneladas de comida como viene haciendo desde hace más de 10 años a todas las personas que lo necesitan. En el barrio también trabaja Orriols En Bloc, que hace pocos días detuvo por quinta vez el desahucio de una familia del barrio con tres hijos.

“Al nostre barri, tot i els problemes que tenim, com la falta d'accés a l'habitatge, una de les taxes més elevades d'atur de la ciutat, un alt índex d'exclusió social i l'abandonament administratiu dels diferents governs que han estat al capdavant de l'ajuntament, comptem amb una experiència de convivència intercultural molt arrelada que permet viure relacions i sentiments d'identitat, entre múltiples i variades nacionalitats i valors culturals», expliquen els convocants de la protesta antiracista en un comunicat.

"En nuestro barrio, a pesar de los problemas que tenemos, como la falta de acceso a la vivienda, una de las tasas más elevadas de desempleo de la ciudad, un alto índice de exclusión social y el abandono administrativo de los diferentes gobiernos que han estado al frente del ayuntamiento, contamos con una experiencia de convivencia intercultural muy arraigada que permite vivenciar relaciones y sentimientos de identidad, entre múltiples y variadas nacionalidades y valores culturales ", explican los convocantes de la protesta antirracista en un comunicado..

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4 Comentarios
#39342 19:34 15/9/2019

En este tipo de artículos deberías pixelar las caras de los antifas.

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#39311 10:45 14/9/2019

Breve reflexión de 2 minutos sobre por qué España es diferente en tolerancia al fascismo:
https://www.youtube.com/watch?v=Ze2HK3SwSk0

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#39382 16:12 16/9/2019

Alemania o Polonia han prohibo el partido comunista y sus símbolos. ¿Eso no te resulta motivo de reflexión? El antifascismo es otro modelo de fascismo. Hitler o Mussolini eran socialistas. Aquí no importan las muertes, parece que solo importa el color del pin en la solapa. Reflexiona.

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#39419 12:25 17/9/2019

Toda la razón, también el antiacuado es otra forma de cuado, lo mismo que el antílope otra forma de lope y lo antiguo otra forma de tiguo. No os dejéis engañar!

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