La ultraderecha ataca a los periodistas el 9 d’Octubre

La Unió de Periodistes ha condenado los ataques a profesionales de prensa que cubrían el acto en un comunicado. Varios periodistas sufrieron insultos, amenazas e incluso agresiones físicas.

Lema de la manifestación del 9 d'Octubre
Lema de la manifestación del 9 d'Octubre de 2018 Gabriel Rodríguez

publicado
2018-10-11 08:30:00

La organización del doble dispositivo de seguridad de la policía y los manifestantes antifascistas evitó que la marcha de la Comissió 9 d’Octubre sufriera los ataques que la extrema derecha protagonizó el año pasado. No obstante una cosa no ha cambiado: la prensa continúa siendo uno de los objetivos de los ultras. Profesionales de la prensa que cubrían el acto volvieron a recibir insultos, amenazas e incluso agresiones físicas. La Unió de Periodistes ha condenado los hechos en un comunicado.

Entre los agredidos se encuentran dos fotoperiodistas de El Salto País Valencià. Uno de ellos, José Ángel Rocamora, cuenta cómo un individuo que se encontraba entre los exaltados de ultraderecha le arrancó el móvil de las manos. “Cuando le dije que era periodista me lo devolvió. Intenté grabarlo cuando se sacó el cinturón y me amenazaba con él”. Más tarde, otro ultra le volvió a quitar el móvil y se lo tiró al suelo. Mientras trataba de recogerlo, el agresor le pegó un puñetazo. El individuo está identificado en este vídeo.

Rafel Atez, el otro reportero de EL Salto País Valencià que también sufrió los insultos y amenazas de los extremistas como se aprecia en el siguiente video. En el se ve como un hombre le increpa por grabar la escena y trata de quitarle la cámara de las manos. “Cuando le dije que trabajaba para un “mitjà de comunicació” me tomó por catalanista y empezó a increparme”, cuenta Rafel.

“Saps que un 'mitjà' és un mediano?”, pregunta el agresor al periodista mientras le empuja e intenta evitar que grabe. Momentos después, el mismo hombre reivindica sus “derechos de autor” con tal de evitar que le graben. En otro corte se aprecia como, desde la distancia, un ultra le lanza amenazas como “te reviento hijo de puta, tira a grabar a tu puta madre”, y le llama “catalanista y perro”.

El hombre que lanza esas amenazas ha sido identificado como un conocido miembro de la grada de extrema derecha del València C.F., los Yomus. Nueve miembros de este grupo fueron imputados por delitos de odio y agresiones durante el pasado 9 d’Octubre.

La fotógrafa de Las Provincias, Irene Marsilla, ha sido otra de las periodistas acosadas durante la cobertura del 9 d’Octubre. “Que te pires, panca”, le grita una de las dos mujeres a la reportera mientras que su compañera sopla un silbato a pocos centímetros de su cara.

Uno de los episodios más graves se vivió cuando un grupo de fascistas trató de romper el cordón policial que los separaba de la manifestación valencianista. Un grupo de periodistas se colocó detrás de la policía para cubrir lo que ocurría, cuando uno de los extremistas les roció con gas pimienta. Loreto Ochando, periodista de Valencia Plaza, fue una de las afectadas y tuvo que ser asistida por la policía.

Periodistas como objetivo de la ultraderecha

El año pasado los periodistas también estuvieron en el punto de mira de los exaltados de la extrema derecha. El periodista Miquel Ramos fue uno de los agredidos, que recientemente compartió el vídeo que grabó en 2017 cuando una manifestante le lanzó una bebida caliente encima.

A estos episodios se unen otros hechos recientes con los cuales la extrema derecha valenciana ha puesto en su punto de mira a los profesionales de la información. El caso más reciente ha sido el acoso que ha sufrido el periodista de Apunt Juan Nieto, por negarse a realizar en castellano unas preguntas a una representante del sindicato policial Jusapol.

En este caso, la portavoz del sindicato sabía que la entrevista iba a realizarse en valenciano e incluso había contestado a varias preguntas. Cuando Nieto realizó una pregunta sobre si “comparten el discurso del líder de Vox” durante una manifestación del sindicato, la entrevistada alegó que no comprendía la pregunta. Pese a la insistencia, el periodista termina por cortar la conexión ante la negativa de la entrevistada a contestar. La actuación le ha costado a Juan Nieto multitud de insultos y descalificaciones por redes sociales, aunque el resto de periodistas valencianos ha salido en su defensa.

3 Comentarios
#24330 19:28 11/10/2018

A Cristina Seguí también, eso no lo decís eh, pillines ;)

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#24316 14:43 11/10/2018

El periodismo libre es la garantia para que no reine la impunidad.

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#24309 13:18 11/10/2018

Gracias a la profesionalidad de estos hombres y mujeres en la vanguardia de la información nos sentimos más protegidas.

Se merecen un reconocimiento y el apoyo de toda la ciudadanía.

La información libre es un pilar de la verdadera democracia.

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