El vecindario de Meatzaldea ha acudido en masa a la manifestación contra Petronor de este primer domingo de marzo. Había que demostrar que nadie “quiere una bomba de relojería al lado de casa”. Después de la exposición venenosa a las emisiones de la planta que obligó a confinar (luego supieron que de forma tardía) a las poblaciones de Muskiz y Abanto-Zierbena, diferentes colectivos habían hecho un llamamiento a protestar. Y las dos columnas que han convergido en la puerta de la refinería, una desde cada municipio, han sumado más de 3.000 manifestantes. “Siempre hay mucha opacidad” y “están jugando con nuestra salud”. Con estas palabras, la portavoz de Stop Variante Las Carreras, Itxaso Etxegarai, resumía la indignación vecinal tras el último episodio de emisiones de benceno.
La plataforma denuncia avisos tardíos, falta de transparencia institucional y una gestión que, aseguran, prioriza la actividad económica frente a la seguridad de quienes viven junto a la instalación industrial.