Medios de comunicación
Una experiencia personal y colectiva

El proceso de creación de la ley audiovisual de Andalucía tiene un final abierto pero ya ha generado muchas dudas sobre unas instituciones a las que interesa más la foto que el hacer colectivo.

Medios_fotomontaje
Medios de comunicación. Redacción El Salto

Coordinadora de Radiópolis Sevilla y expresidenta de la Red estatal Medios Comunitarios (ReMC)

23 abr 2018 16:30

Cuando te invitan a participar a formar parte de las aportaciones de un proyecto de ley, te vienen varios pensamientos y sensaciones. La primera es tomar tierra y meditar si hay fuerza y energía en el colectivo desde el que vas a tomar parte. O si será una oportunidad para activar un proceso empoderador sumando reivindicaciones y generando sinergias en torno a demandas a las que no se pueden renunciar.

Eso es algo que, de manera  inevitable, es objeto de reflexión si has tenido experiencias anteriores en las que la institución desconoce cómo articular y poner andamiajes honestos cuidando a los colectivos en estos recorridos que suelen durar años. O quizás, y pensando de manera más suspicaz, convierte a las organizaciones en escuderas y banderas vacías bajo el lema de “procesos participativos” con los que organizar ruedas de prensa y anunciar avances legislativos en períodos preelectorales. Para luego también arrojar al fuego de las mentiras políticas burocracias expiatorias ante expectativas y esfuerzos realizados por parte de la ciudadanía.

El Foro Andaluz de Educación, Comunicación y Ciudadanía nace de campañas y actividades por la democratización de la comunicación con objetivos muy claros de aportar al debate sobre la necesidad de ejercicio y legitimación del derecho a comunicar. Y teniendo como adalid el mantra de que ese derecho es bidireccional, y que es la gente —y no el sistema organizado de medios de comunicación— la que urge que asalte los medios y cuente su relato. Un relato propio que se convierta en la contraagenda y aporte un crisol de formas de ver el mundo de manera crítica y en el que la ciudadanía sea la protagonista.

Pero volvamos al proyecto de ley. El foro lo valoró como una oportunidad y, a pesar de los activismos apasionantes en los que estábamos las organizaciones que formamos parte de él, leímos con sabiduría la capacidad de incidencia que podíamos hacer en el proceso. Podíamos, por tanto, sumar más colectivos a la red. Y, sobre todo, podíamos debatir qué nos unía, y qué nos parecía irrenunciable en defensa de ese derecho humano y, en definitiva, consensuamos un sí colectivo. Y desde luego mereció la pena en dos aspectos clave.

El primero, aprender mucho unas de otras en formas de gestionar lo común, y en contenidos y preocupaciones prioritarias en cada colectivo. El segundo, crecer juntas y hacer paradas en el camino para ponernos en alerta ante un proceso carente de las mínimas bases participativas, y a pesar de ello seguir queriendo estar.

Han pasado cuatro años. Tras un acuerdo de todos los actores de la Mesa de Ordenación del Sector Audiovisual (MOISA) de este supuesto proceso “participado”, en 2014 nos hicimos una foto en el Palacio de San Telmo, con la plana mayor de la Consejería de Presidencia de la Junta de Andalucía. Y con un director de Comunicación Social en esa consejería que aún hoy pienso que estaba convencido y puso todo lo posible encima de la mesa para innovar. Una de esas personas que han crecido en valores democráticos participando en la radio de su pueblo.

El Foro había aportado más de cien enmiendas en todo tipo de cuestiones. Accesibilidad, igualdad, alfabetización mediática, acceso a los medios públicos, regulación y protección de los medios comunitarios dentro del espacio radioeléctrico. Finalmente, un porcentaje significativo había quedado plasmado en ese documento final donde firmamos todos las organizaciones. Y por disponibilidad fui yo la que firmó en nombre del Foro.

Hubo una multitudinaria rueda de prensa, con presencia del vicepresidente de la Junta. Al día siguiente hasta salió en los medios, a pesar de ser un tema que, en general, no suscita un gran interés social. Nos fuimos a casa contentas. Y lo que vino a continuación fue la deriva comentada al inicio. Coyunturas políticas de candidatura de la presidenta de la Junta de Andalucía de aspirar a un cargo estatal provocaron una parálisis en la tramitación del anteproyecto de ley. Y luego vinieron las tijeras.

Recortes en el documento ante la posibilidad de un recurso del Gobierno central por disposiciones adicionales que posibilitaban autorizaciones provisionales a los medios comunitarios, sentando un precedente ausente en ninguna norma autonómica, e interpelando al Estado ante el incumplimiento de su obligación de conceder licencias a estos medios. Pero hubo más recortes. También en materia de derecho de acceso a la RTVA de la ciudadanía y sobre algo fundamental como la alfabetización y desarrollo del espíritu crítico ante los medios. Tremenda decepción.

Ahora estamos en la última fase de la tramitación del proyecto. Apenas quedan meses. Una vez más hemos decidido participar y ponernos de acuerdo desde ReMC, SPA y Foro en un documento común con enmiendas prioritarias. Nosotras lo hemos hecho a través de documentos colaborativos. Y hemos conseguido algo histórico, que nos llamen a intervenir en el Parlamento. Hace unas semanas de eso.

No sé si ha generado impacto en los grupos parlamentarios de los distintos partidos comparecientes que la ONU haya exigido explicaciones al Gobierno, a instancias de la ReMC, de que ningún medio comunitario tenga licencia en nuestro país, o nuestra insistencia en que hay vericuetos administrativos y no recurribles por el Estado para proteger y dar legitimidad a las emisiones de nuestras radios participativas. O quizás sea que vienen curvas preelectorales.

O puede que el descrédito creciente del Partido Popular en materia de libertad de expresión haya posibilitado que puedan plasmar nuestras enmiendas en favor de alguna jugada de ajedrez conveniente. Lo sabremos pronto. Y seguiremos instando a reuniones hasta el final del trámite legislativo. Pero las dudas ante la institución siempre son las mismas. Muchas dudas de utilitarismo. Y mucho aprendizaje colectivo. Cuando finalmente se apruebe el proyecto de ley audiovisual quedará el reto más importante: el debate social. Y ese es nuestro. 

Relacionadas

Redes sociales
“Paguita” o cómo reforzar a la extrema derecha siguiéndole el rollo en Twitter

La vida del hashtag “paguita” es un objeto de estudio valioso para comprender la incidencia de Twitter en el relato político. El término “paguita” y sus ramificaciones se convierten en trending topic gracias a multitud de comentarios en Twitter. Pero, ¿quién amplifica los términos que promueve Vox?

Coronavirus
Olga Rodríguez: “Una buena parte del periodismo está demasiado metida en la burbuja del poder”

La periodista y escritora Olga Rodríguez inaugura la serie de entrevistas Cuando volvamos a encontrarnos, conducida por Pablo ‘Pampa’ Sainz. En este primer encuentro, Rodríguez analiza el papel de los medios de comunicación durante la pandemia del covid-19.

Medios de comunicación
La rueda que se estampó contra la pandemia

Los muros de pagos seguían siendo una rareza hasta hace unos meses, hasta que El Mundo y El País decidieron bajar de la rueda del tráfico y cambiar a este último modelo que, como todo aquel que implica a los lectores, es más resistente ante la adversidad que el capricho de la empresa o la institución

0 Comentarios

Destacadas

Brecha salarial
Esto es la brecha salarial: un 40% menos de salario si barres en el interior

Un barrendero que escoba las calles de Bilbao cobrará este mes 1.477 euros, frente a los 1.028 euros de quien barre el interior de los edificios municipales. Ellos se ocupan del espacio público visible. Ellas, del invisible.


Actualidad
De Colombia a India. Ciclones y totalitarismos

Un resumen visual de la actualidad mundial. Todo imagen, sin comentarios. Un nuevo formato de El Salto TV: el Plano Maestro.

Coronavirus
La mascarilla, nuestra nueva frontera

La obligatoriedad de la mascarilla simboliza lo que me atrevería a calificar de mutación antropológica: nuestros gobernantes, con el apoyo de pensadores de la altura de Byung-Chul Han, parecen estar decididos a que la cara no enmascarada comience a parecernos obscena.

Drogas
Más opioides, más alcohol y cannabis al doble de su precio: las drogas durante el estado de alarma

¿Qué ha cambiado en el mundo de las drogas durante los dos meses de confinamiento? Javier Sánchez Arroyo, coordinador de Consumo ConCiencia, responde a las dudas sobre el uso y posible abuso de sustancias en este tiempo.

Antifascismo
Salir del armario de la patria

Hablar de patria en la izquierda es casi tan jodido como salir del armario, y mira que suele ser tortuoso. Pero la realidad es que, una vez que sales, se está bastante mejor.

Coronavirus
Sanitarios organizan la primera protesta de la desescalada en Madrid
El lunes 25 de mayo a las 20 horas trabajadoras y trabajadores llaman a secundar una protesta en las puertas de todos los centros de Madrid
Teatro
Cuando en el teatro se representaba la huelga

La huelga fue protagonista, principal o secundaria, en numerosas obras de teatro escritas y representadas en España en la bisagra entre los siglos XIX y XX. El hispanista Gérard Brey ha analizado en profundidad lo que denomina “teatro de la huelga”, un subgénero hoy olvidado y desaparecido de la escena actual.

África
La comunidad sostiene las vidas vulnerables en Nairobi durante la pandemia

Ante las medidas del gobierno de Kenia por el covid-19, muchas familias que viven al día se enfrentan a graves dificultades para acceder a productos de necesidad básica y a una violencia policial estructural que pone en riesgo su vida.

Últimas

Centros de Internamiento de Extranjeros
CIE de Zapadores, prisión privativa de dignidad vacía por primera vez

La vulneración de derechos, los abusos policiales y la falta de garantías vitales convierten los Centros de Internamiento de Extranjeros (CIE) en espacios de deshumanización. Con la pandemia del covid-19 y la declaración del estado de alarma, todos los centros del Estado han quedado vacíos por primera vez en más de treinta años.

Historia
Vasco Núñez de Balboa y el consenso del pueblo

Las cacerolas que estos días reclaman en la calle Núñez de Balboa el fin de un supuesto golpe de Estado nunca habrían tolerado que un Vasco Núñez de Balboa existiese.