Más de tres mil personas marchan hacia la Cañada Real contra los derribos y por el derecho al territorio

La comitiva recorrió el sur de Madrid para recordar que Cañada es “un barrio más” y que luchar por su pervivencia es hacerlo “por una ciudad para todos”.

El sábado 31 de enero, alrededor de 3.200 personas procedentes de varios puntos de Madrid recorrieron a pie los 3,3 kilómetros que separan la estación de metro de Valdecarros, en Vallecas, y el sector 6 de la Cañada Real. Convocada por la asociación Tabadol, de vecinas de este sector, y por la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) Vallekas y La Laboratoria, la marcha ha denunciado los desalojos forzosos de familias de la Cañada y defendido su derecho a permanecer en el que consideran un barrio más de Madrid.

La movilización arrancó a las 11 de la mañana en un día frío pero soleado tras una semana de intensas lluvias. El recorrido, embarrado y lleno de obstáculos, tuvo que ser acondicionado los días previos por un grupo de voluntarios que allanó el terreno, quitó escombros y adaptó montículos para el acceso, lo que demuestra según los organizadores hasta ese punto llega el abandono institucional que sufre el territorio.

La marcha, encabezada por mujeres de origen magrebí que portaron una pancarta con el lema “Cañada se queda” escrito en árabe, castellano, romaní y caló, estuvo dinamizada en todo momento por Houda Akrikez, portavoz de Tabadol, que durante el recorrido repitió lemas como “vecina, defiende tu vivienda”, “ni derribos, ni escombros, ni expulsiones” o “Almeida, ¡la autoconstrucción vuelve!”. Su asociación, integrada por mujeres del sector 6, lleva décadas luchando por unas mejores condiciones, aunque se organiza más intensamente desde que en octubre de 2025 varias familias del sector recibieron cartas de derribo y desalojo, algunas firmadas por un funcionario del Ayuntamiento de Madrid a pesar de haber sido inhabilitado en septiembre de 2025 precisamente por un derribo ilegal.

Cañada 2026 - 9

Esta marcha ha sido el momento clave de la campaña Cañada se queda, que también ha seguido un curso legal. Hace poco, las tres asociaciones organizadoras celebraron que el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo de Madrid suspendió la orden de demolición de dos viviendas de mujeres del sector 6, considerado la “irreparabilidad del perjuicio” que ocasionaría el derribo. Una victoria legal que esperan que sea la primera de muchas, y que acompañan con acciones de visibilización como la del sábado.

“Somos tres mil personas gritando que Cañada se queda”

Detrás de las mujeres que encabezaban la marcha aparecían los hombres, casi todos de origen magrebí. Entre ellos, uno de los vecinos del sector 5, cuya casa aún no tiene orden de demolición, ha venido a apoyar para “defender sus casas” y protestar por los problemas que sufren, como la retirada de la recogida de basuras o el corte de luz, muy difícil de aguantar, sobre todo para los niños. “No puedes cambiarte a otro lado, ya tiene uno su casa”, decía este hombre, que habita la suya desde 2004. Cuando compró su terreno, “había españoles de antes, llevaban como 30 años”, recordaba. Como muchos vecinos, aseguraba haber gastado un dineral en adaptar su vivienda en todos esos años. “Ahora para cambiar de un sitio a otro es complicado”.

Cañada 2026 - 8

La marcha pasó por zonas embarradas y difíciles, en las que la comitiva, incluyendo gente mayor o padres y madres con niños y carritos de bebé, tuvo que franquear grandes charcos, pisar barrizales, acceder por montículos de tierra y cruzar una autovía cerrada.

Durante el trayecto, Akrikez celebró, micrófono en mano, la asistencia de gente: “Mañana dirán que somos cuatro moras. ¡Somos tres mil personas gritando alto y claro Cañada se queda!”. Más adelante, señaló al horizonte, donde asomaban varios edificios de Los Ahijones, uno de los desarrollos urbanísticos del sur que muchos consideran la causa de que intenten borrar la Cañada Real: “Mira atrás. Por culpa de esos edificios nos quieren echar de nuestras casas. ¡Pero no nos vamos!”, gritó.

Después aparecieron viviendas de un perfil más humilde: las del sector 6 de la Cañada, donde los vecinos recibieron a la comitiva asomados a puertas o ventanas a su paso. Entre ellos Antonio, cuya familia compró en 2000 el terreno donde ahora vive. Repartida en cuatro casas autoconstruidas, su numerosa familia de “cuatro hermanos”, entre la que hay varios niños muy pequeños. “Todos se han criado aquí. Este vino con un año aquí”, dijo señalando al más mayor, que está en la veintena. Desde hace ya un lustro sobrellevan el corte de luz con cuatro generadores colocados en medio de la parcela, que hacen mucho ruido: “De noche nos metemos dentro de las casitas y no escuchas mucho, pones la tele y vale, ya estamos acostumbrados. Muy mal. Y el dinero, que se va mucho dinero, todos los días 20 pavos de gasolina”, lamentó.

Cañada 2026 - 3

Ellos aún no tienen fecha de demolición, aunque sabe que “echarnos nos van a echar”. Pero afirmaba de manera contundente que no quieren irse: “Perdemos lo que es la familia. Queremos estar todos unidos, la familia”. A varios de sus parientes ya los han realojado en pisos en municipios como Alcalá de Henares o Mejorada del Campo, y asegura que “se pierde el contacto, ya no es lo mismo”. No se han intentado movilizar, pero apoyan las acciones de la campaña por la Cañada.

Marcha Cañada 31 enero 2026 - 1
Antonio y su familia, en el sector 6, apoyan a la marcha a su paso. Diana Moreno

“La lucha por Cañada habla de nuestro pasado y futuro”

La marcha ha concluido en un descampado cerca de la sede de Tabadol, donde las mujeres de esta asociación han ofrecido una comida popular de platos y postres árabes y los colectivos Charanga de Palomeras Bajas y Solfónica, su música. Allí, Akrikez ha leído un manifiesto en el que reivindicó las tres décadas de lucha frente al acoso en Cañada de asociaciones como la suya y recordó que “la Comunidad de Madrid y los Ayuntamientos de Madrid y de Rivas son cómplices de este abandono y de esta violencia prolongada”. También ha destacado en que en Cañada confluyen luchas muy diversas: la de la vivienda, la feminista, la antirracista, la gitana, la ecologista, etc.

Marta Malo, portavoz de La Laboratoria, señala que marchar por la Cañada también es marchar por el derecho a la ciudad y el Madrid que queremos. “Cañada nos habla de nuestro pasado, de las luchas que construyeron Madrid como lo que es hoy, la autoconstrucción y la pelea de los barrios del sur por un Madrid que fuera realmente para todos. Pero también en Cañada vemos el futuro: el acoso inmobiliario y la expulsión de las personas más empobrecidas en su cara más cruenta; también, la fuerza de la autoconstrucción, el tipo de tejidos que se generan y su capacidad de resistencia, y eso es muy inspirador en un contexto de crisis cada vez más acuciante”.

Marcha Cañada 31 enero 2026 - 2
“Luz y servicios para nuestro barrio”. De fondo, los edificios de Los Ahijones. Diana Moreno

Señala que esta marcha ha sido construida desde abajo, y que ha sido impresionante su acogida por parte de diferentes colectivos, que han acudido a hacer “este camino que tantas veces hacen las mujeres y hombres del sector 6, a veces con niños pequeños, de noche, con bastones… Hacerlo todas juntas reivindicando que Cañada es un barrio más de Madrid y que se va a quedar. Ha sido un éxito, creo, justamente por toda esa generosidad desplegada. Y ha sido un primer paso de una lucha que se viene”.

Madrid
Cinco años condenadas a la oscuridad: más de 4.000 personas sobreviven sin luz en la Cañada Real
Este 2 de octubre se cumplían 1.975 días desde que los sectores 5 y 6 de la Cañada Real se quedaron sin luz. Más de 4.000 personas, muchas de ellas niños y niñas, siguen viviendo sin electricidad.
Cargando valoraciones...
Ver comentarios 1
Informar de un error
Es necesario tener cuenta y acceder a ella para poder hacer envíos. Regístrate. Entra en tu cuenta.
Cargando...
Cargando...
Comentarios 1

Para comentar en este artículo tienes que estar registrado. Si ya tienes una cuenta, inicia sesión. Si todavía no la tienes, puedes crear una aquí en dos minutos sin coste ni números de cuenta.

Si eres socio/a puedes comentar sin moderación previa y valorar comentarios. El resto de comentarios son moderados y aprobados por la Redacción de El Salto. Para comentar sin moderación, ¡suscríbete!

Cargando comentarios...