Andalucía enfrenta su peor incendio mientras PP y Vox pactan rechazar la “agenda ideológica” medioambiental

Pese a ser uno de los territorios de Europa más castigados por la crisis climática, PP y Vox acaban de firmar un pacto de gobierno que apuesta por continuar con políticas “que blindan las tradiciones”, negando y ridiculizando los riesgos reales del cambio climático.
Incendio Almeria
Vista aerea del incendio de Los Gallardos, imagen de INFOCA.
10 jul 2026 13:53 | Actualizado: 10 jul 2026 15:54

Es el primer gran incendio en España este verano y en unas pocas horas ya se ha convertido en el más mortífero de lo que va de siglo en Andalucía. En apenas unas horas, el fuego ha dejado en Los Gallardos (Almería) al menos 12 muertos, ocho heridos —cuatro de ellos graves—, una veintena de desaparecidos y en torno a 600 desalojados.

Esta tragedia forma parte de un fenómeno que en las últimas dos décadas se está repitiendo con mucha frecuencia en el sur de Europa, incendios forestales cada vez más habituales, más difíciles de controlar y con un enorme potencial destructivo. Y es que, si bien el cambio climático no provoca por sí solo los incendios forestales, sí crea las condiciones para que sean más frecuentes, más voraces y más difíciles de extinguir.

Antes de necesitar los votos de Vox para gobernar, Juanma Moreno consideraba que las políticas climáticas eran necesarias en “una comunidad autónoma muy vulnerable a la amenaza del cambio climático”

El sindicato Comisiones Obreras en Andalucía denunció al inicio de la campaña de verano —considerada de alto riesgo— que el dispositivo del Plan Infoca en provincias como Málaga afrontaba el verano con una importante falta de agentes medioambientales y celadores forestales, hasta el punto de que en algunas zonas sensibles más del 40% de los turnos permanecían sin cubrir. La Junta atribuyó esa reducción de personal a las jubilaciones y a las limitaciones para cubrir las vacantes derivadas de la tasa de reposición, pero los sindicatos insisten en que la falta de planificación está debilitando un sistema que afronta campañas de incendios cada vez más largas y peligrosas.

Moreno defendía políticas climáticas antes de pactar con Vox

La comunidad científica lleva años advirtiendo de que el calentamiento global está incrementando la frecuencia, intensidad y comportamiento extremo de los incendios forestales, pero la mayor parte de la derecha política española continúa burlándose y cuestionando lo que dice la ciencia.

Hace apenas unos días, PP y Vox firmaron su acuerdo de Gobierno en Andalucía para los próximos cuatro años. 150 medidas entre las que destacan el rechazo explícito a la Agenda 2030 y lo que ellos llaman “agendas ideológicas en materia de cuidado del medio ambiente” (punto 138). Sin embargo, antes de necesitar los votos de Vox para gobernar, Juanma Moreno consideraba que las políticas climáticas eran necesarias en “una comunidad autónoma muy vulnerable a la amenaza del cambio climático”. Con todo, durante su anterior gobierno, el Plan Andaluz de Acción por el Clima, se limitó a meras medidas de compensación de emisiones, tal y como denuncia Ecologistas en Acción.

En el nuevo acuerdo, el PP se suma al negacionismo de Vox, y prometen defender “la ganadería intensiva frente a la criminalización del lobby animalista y a las políticas climáticas desarrolladas desde Bruselas” (punto 133). También se niegan a “promover, financiar, subvencionar ni incentivar con fondos propios [de la Junta] la creación, ampliación o endurecimiento de zonas de bajas emisiones en los municipios andaluces” (punto 143). Además de esto, PP y Vox se comprometen a “blindar” el campo y las tradiciones “frente a la instalación de macroplantas de energía eólica y fotovoltaica” (punto 26).

Abascal estructura su discurso en torno a expresiones como “fanatismo climático” o “religión climática” para cargar contra iniciativas como la Agenda 2030, impulsada por la ONU

En la rueda de prensa posterior a la firma del acuerdo, el consejero de emergencias de la Junta de Andalucía, Antonio Sanz (Vox) adelantó que se revisará la Ley de Cambio Climático para “eliminar toda carga que perjudique al campo, la ganadería, la pesca, la industria, los autónomos y los sectores productivos andaluces”, asegurando que “las políticas públicas en materia de cuidado del medio ambiente se orientarán siempre a medidas útiles, realistas y técnicamente justificadas sin que en ningún caso puedan suponer trabas, costes o restricciones a cualquier sector productivo andaluz”.

Para prevenir incendios e inundaciones, el pacto únicamente habla de “limpiar ríos y bosques” y pasa a mencionar abiertamente la defensa de actividades como la caza o el uso de fertilizantes químicos, combustibles y productos fitosanitarios. Esta cruzada contra las políticas climáticas también se extiende al territorio fiscal. PP y Vox han pactado “suprimir los tres tributos propios en materia ambiental actualmente vigentes –impuestos sobre bolsas de plástico, emisión de gases y vertidos a aguas litorales–, con el objetivo de reducir la presión fiscal, simplificar el sistema tributario y aliviar las cargas que soportan familias, empresas y autónomos”.

Negar y ridiculizar

Vox asegura que el cambio climático “es un fenómeno natural” y niega que la actividad humana sea su causante. Santiago Abascal estructura su discurso en torno a expresiones como “fanatismo climático” o “religión climática” para cargar contra iniciativas como la Agenda 2030, impulsada por la ONU. En abril de este año llegó a afirmar que el “fanatismo climático” era responsable de “arruinar y matar”, atribuyendo a las políticas climáticas consecuencias como el apagón eléctrico o los efectos de la dana de 2024 en València, en lugar de asumir la evidencia científica sobre el aumento de los fenómenos meteorológicos extremos.

En la misma línea se expresa el eurodiputado Jorge Buxadé, que se burla de informes como el del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC) calificándolo como “la mayor alerta de pánico climático”.

Ayuso llegó a decir en la Asamblea regional que “desde que la Tierra existe ha habido cambio climático”, obviando por completo la acción humana que hay detrás

En el PP la situación es algo distinta y han moderado el tono en los últimos años. La dirección nacional no mantiene un discurso negacionista como el de Vox, pero sí siguen la estrategia de normalizar discursos escépticos, relativizar el consenso científico sobre el asunto y, en general, restarle importancia. Por ejemplo, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, llegó a decir en la Asamblea regional que “desde que la Tierra existe ha habido cambio climático”, obviando por completo la acción humana que hay detrás y que la ciencia viene demostrando desde hace décadas.

España, una de las zonas de mayor riesgo de incendios de Europa

En su último informe, el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC), el principal organismo científico sobre este asunto, concluye que el cambio climático de origen humano ya ha incrementado la frecuencia e intensidad de numerosos fenómenos extremos. El organismo señala que las olas de calor y el incremento de cada décima de grado de calentamiento en el planeta disparan las condiciones para que se produzcan grandes incendios forestales en regiones mediterráneas.

España figura entre los territorios europeos más expuestos. El programa europeo Copernicus alerta de que la cuenca mediterránea se está calentando a un ritmo superior a la media mundial y avisa de que incendios forestales y sequías son dos de los riesgos climáticos que más aumentarán en las próximas décadas. Sus proyecciones muestran un incremento del número de días al año con riesgo alto o extremo de incendio conforme sube la temperatura media del planeta. Una tendencia que, dice el organismo, afecta de manera especial a la península ibérica.

La investigación en España también respalda esta evidencia. Hace unos años, un estudio internacional con participación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), concluyó que el número de días con riesgo extremo de incendios se ha incrementado en todo el mundo y que ese riesgo se ha duplicado en la cuenca mediterránea durante los últimos cuarenta años. En el documento los investigadores explican que el aumento de las temperaturas y la reducción de la humedad generan paisajes cada vez más secos que favorecen la aparición de incendios.

La propia evolución reciente de Europa apunta en esa dirección. Copernicus constata en su último informe que la superficie quemada en el continente aumenta desde 2022, y en verano se suceden olas de calor y episodios de sequía que elevan el riesgo de incendio por encima de la media durante gran parte del año.

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