"Cada vez que volvía a mi casa sentía como si tuviese una vida nueva"

Miles de personas quieren escapar de zonas de guerra, o del campo de refugiados, y tomar las riendas de su vida. Algunas, como él, lo están consiguiendo. Esta es una pequeña y resumida parte de la vida de Hassan Kadoura.

Hassan Kadoura
Hassan Kadoura, en la Alameda de Hércules Julia Rodríguez

publicado
2017-09-26 07:23:00

Llevo aquí nueve meses, más o menos. Antes vivía en Damasco. Era jefe de ventas en una fábrica de chocolate y no me gusta el chocolate. Cuando trabajaba en Siria y comenzó la guerra, comenzaron los problemas. No podía ir a trabajar. Había mucha gente armada y tenía mucho miedo cada mañana cuando iba al trabajo. Cada vez que volvía a mi casa sentía como si tuviese una vida nueva. No me gusta la violencia y viví dos años bajo la guerra. Así que quise salir de Siria y viajé a Marruecos con mi mujer y mi hija. Tenía casa y cuenta en el banco así que fue fácil conseguir un visado.

¿Qué sucede cuando sales de Siria?

Viví tres años en Marrakech, pero no vivía tranquilo. No tenía trabajo ni papeles. De Marrakech fui a Nador y pagué a una persona 300 euros por cada familiar para poder llegar a Melilla. Cuando llegamos a Melilla fuimos a la comisaría de policía y nos llevaron a un centro donde estuvimos un mes. Después, llegamos a Sevilla. Quería ir a Alemania, pero tuvimos que esperar a mi hija, que tuvo que pasar en Melilla tres meses. Cuando mi hija llegó, ya no queríamos ir a Alemania. En Sevilla la gente ha sido buena con nosotros.

¿Y tus seres queridos?

Tengo tres hijos más, pero en Siria. No pude traer a mis hijos conmigo, porque no pude conseguir para ellos el visado para Marruecos. Pensaba que la guerra iba a durar tres meses. Ellos estudian y viven con mis padres en Damasco. En Damasco no hay guerra pero en los pueblos de al lado sí. Su madre vive en Francia e intenta llevarlos con ella.

¿Cómo ha sido la acogida y cómo resulta la vida en Sevilla?

Hassan Kadoura 2

Nos han enseñado español, nos dejaron una casa para vivir y nos dan un cheque mensual para comida. Mi hija tiene quince años y estudia en un colegio. El año pasado solo fue los últimos dos meses del curso. Este curso lo ha empezado desde el principio y será su primer año completo. Mi último hijo nació hace tres meses en el hospital Virgen Macarena.

Aquí hay trabajo, pero poco. En los restaurantes hay trabajo, pero son doce horas al día, sin contrato. He buscado mucho. Quizá el próximo mes empiece con un nuevo trabajo. No me gusta coger ayudas, me gusta acabar cansado el día y que me paguen mi salario, eso me da satisfacción.

El único problema que tengo aquí es cuando intento alquilar una casa. Hay muchos pisos, pero cuando los propietarios saben que soy un refugiado de Siria, no me quieren alquilar. Quiero poder alquilar un piso y empezar mi nueva vida.

¿Qué esperas del futuro?

Me gustaría tener un trabajo y estudiar. Tengo planes grandes. Lo primero es aprender español muy bien. Después tengo muchos planes, como tener mi propio negocio. Ya no quiero cambiar de ciudad. En Sevilla la cara de la gente es como en mi país, sonríe. Casi todo es igual, menos el idioma. Cuando pregunto por una dirección, la gente me acompaña. El clima, la arquitectura es como en mi país. Los jazmines, los naranjos, los olivos...

0 Comentarios

Destacadas

Terrorismo
La CIA conocía los vínculos del GAL con los “servicios de seguridad españoles”

En un documento secreto elaborado a finales de 1984, la central de inteligencia de Estados Unidos denominó a los miembros de la banda paramilitar “vigilantes antiterroristas” y resaltó que mediante sus asesinatos habían logrado disminuir la “capacidad operativa” de ETA.

Publicidad
La Generalitat Valenciana duplica su gasto en publicidad
La inversión del Gobierno valenciano en medios de comunicación durante el año 2017 asciende a casi cuatro millones de euros, el doble que el ejercicio anterior.

Últimas

Tauromaquia
Madrid se tiñe de rojo para acabar con la tauromaquia
Por el final de cualquier festejo taurino, incluidos los encierros, las novilladas o las fiestas populares.
Culturas
Los cines de la gente

La movilización vecinal no solo hizo posible que los cines Renoir de Majadahonda se salvaran del cierre sino que ha convertido esta sala en un lugar de encuentro que demuestra que otra manera de vivir la gran pantalla es posible.

Transporte
Transporte de pasajeros por carretera: de un conflicto laboral a una solución política y social

Las plantillas de las empresas líderes del transporte de pasajeros por carretera en la región, LEDA y UNIONBUS EXTREMADURA, han denunciado este año que sus empresas les adeudaban varias nóminas.

Precariedad laboral
Las marchas contra la precariedad llegan a Madrid

Miles de personas han participado en la manifestación en Madrid de apoyo y bienvenida a las marchas que desde el 19 de mayo han recorrido el país para protestar contra la precariedad y por unas pensiones públicas dignas.

España no es (solo) blanca
Fátima Aatar: “El antirracismo será político o no será”

Activista contra el racismo y la islamofobia, Fátima Aatar es una de las voces más solicitadas por los medios para explicar qué es ser mujer y musulmana. Como si eso fuese incompatible.