Racismo
Una colecta salva de la cárcel a la mujer que intervino cuando la policía inmovilizaba a un mantero en Bilbao
La plataforma Manteroekin Bat ha lanzado una campaña de recaudación para Ainara, la mujer que en agosto de 2023 intervino en una actuación de la Policía Municipal de Bilbao en la Gran Vía. Un juzgado de lo penal la condenó por atentado y lesiones contra dos agentes a un año y tres meses de prisión, una multa de 300 euros y una indemnización de más de 3.000 euros, según ha explicado ella misma en el vídeo de la campaña y recoge Argia. Su abogado recurrió la sentencia, pero la apelación fue desestimada y ya le han notificado la ejecución: “Debo de pagar la indemnización en 10 días o estaré en la cárcel 6 meses”, afirma en el vídeo.
La recaudación servirá también para “apoyar a otras compañeras manteras multadas”, según la portavoz de la plataforma. Manteroekin Bat, que en 2024 agrupaba a 52 colectivos de Bilbao, sostiene que el caso muestra cómo la persecución alcanza también a quienes se solidarizan con las personas manteras. La colecta, abierta en GoFundMe, había reunido este viernes casi toda la cantidad necesaria con unas 150 aportaciones.
Dos versiones de la misma tarde
Los hechos ocurrieron el 9 de agosto de 2023. La versión del Ayuntamiento se conoció al día siguiente: según fuentes municipales citadas por EITB, hacia las 20:45 un agente identificaba a varias personas en la Gran Vía cuando uno de ellos forcejeó con él. Mientras el policía lo sujetaba en el suelo, una viandante lo increpó y le dio una patada en la cabeza. El agente sufrió un traumatismo craneoencefálico, fue atendido en el Hospital de Basurto y recibió el alta esa misma noche. El alcalde, Juan Mari Aburto, expresó su apoyo al policía y condenó la agresión.
Ainara cuenta otra cosa en declaraciones a esta revista. En un testimonio grabado en audio, explica que volvía del río con su hija y una amiga de esta, que se bajaron en Abando y que estaban sentadas cuando vio cómo un policía tiraba al joven al suelo y lo sujetaba por el cuello. “Yo lo que vi es que le estaba intentando estrangular”, dice. Más tarde supo que esa inmovilización se conoce como mataleón y que puede dejar inconsciente a quien la sufre. “Yo solo quería que soltaran al chaval”, resume.
Un vídeo de la intervención muestra a la acusada reprochando a los agentes el uso de la fuerza, sin que se vea ningún golpe en la cabeza
Niega haber golpeado al agente en la cabeza y haberle roto un dedo a uno de ellos, como, según ella, sostiene la acusación. En 2025 un vídeo de la intervención mostraba a la acusada reprochando a los agentes el uso de la fuerza, sin que se vea ningún golpe en la cabeza.
Del calabozo a la condena
Según su relato, los agentes la esposaron, pero las esposas quedaron mal colocadas, se soltó e intentó escapar por detrás del ascensor de Abando. La alcanzaron, le apretaron las esposas y la metieron en el coche patrulla. Aquel día hacía mucho calor y, cuenta, pasó miedo dentro del vehículo: “Yo creía que me iba a dar algo”.
En la comisaría de Miribilla, siempre según su testimonio, tres agentes la sujetaron para quitarle unas pulseras de hilo, una de ellas hecha por su hija, con el argumento de que podía autolesionarse en el calabozo. Para fotografiar sus tatuajes le pidieron que se desnudara. Llevaba solo una camiseta y unos pantalones cortos, y pidió que salieran de la sala los dos policías varones presentes; salieron y una agente hizo las fotografías. Pasó la noche en el calabozo. Dice que no le ofrecieron comida ni la posibilidad de llamar por teléfono hasta la mañana siguiente, cuando un agente de más edad le preguntó si había comido y le dejó llamar al padre de su hija.
La llevaron al juzgado a las 13:50. Allí conoció a su abogado, que le contó que la jueza no daba crédito a que hubiera pasado la noche detenida. El juzgado de guardia cuestionó que la Policía Municipal la retuviera toda la noche en comisaría.
La Fiscalía pidió un año de prisión y la acusación particular de uno de los agentes, tres años y tres meses; la condena final fue de un año y tres meses
El caso recayó en el Juzgado de lo Penal número 3 de Bilbao. La acusación particular, ejercida por uno de los agentes, pidió tres años y tres meses de prisión y 3.375 euros de indemnización. La Fiscalía asumió la versión policial, pero rebajó la petición a un año de prisión, multas por valor de 2.280 euros y 2.140 euros de indemnización para los dos agentes, según Argia.
El juicio estaba señalado para el 3 de junio de 2025, y ese día decenas de personas se concentraron ante los juzgados con el lema “Elkartasuna ez da delitua” (La solidaridad no es delito).
Años de denuncias contra la Policía Municipal
La condena llega después de años de denuncias de los colectivos bilbaínos contra la Policía Municipal. En abril de 2024, decenas de agentes de la Policía Municipal y de la Ertzaintza cargaron contra manteros en las inmediaciones de la Gran Vía, con porras y unidad canina, y requisaron el material e identificaron a cuatro vendedores. LAB denunció entonces que los registros “basados en el perfil étnico-racial” eran cada vez más frecuentes.
Ese verano, Manteroekin Bat denunció en una rueda de prensa violencia física y verbal, retención de documentación y la incautación de mercancía que a veces no constaba en el atestado. Tras cuatro meses de reuniones, el Ayuntamiento de Juan Mari Aburto (PNV) no había aceptado ninguna de sus peticiones, entre ellas habilitar espacios de venta dentro del recinto festivo. Durante la Aste Nagusia, las comparsas formaron un cordón humano para impedir que los agentes municipales desalojaran a los vendedores.
Tras cuatro meses de reuniones con Manteroekin Bat, el Ayuntamiento de Bilbao no aceptó ninguna de las peticiones de la plataforma para proteger a los manteroo
Las protestas han seguido. En enero de 2026, decenas de personas se concentraron contra otra intervención en la Gran Vía y pidieron la regularización de las personas manteras. Muchas de ellas no tienen papeles y, como recordaba LAB en 2024, la Ley de Extranjería les niega el acceso a un empleo en condiciones dignas y las empuja a la economía sum
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