Por qué la ordenanza del PSOE contra la prostitución crea más víctimas de las que “salva”

Apostar por medidas prohibicionistas supone ignorar las consecuencias que estas restricciones puedan tener para las mujeres.

Flyers prostitución
Flyers recogidos durante la campaña No Acepto. En total: 95,616 kilos. Foto cedida por Rosa Gallego del Peso.

Colectivo Hetaira


publicado
2018-06-03 06:00:00

En materia de prostitución, la oposición frente a las ordenanzas municipales es de las pocas cuestiones en las que un sector del abolicionismo y el movimiento proderechos parecen estar de acuerdo. Desde la primera de ellas, la barcelonesa de 2006, hasta la sevillana, muy similar a la que ahora propone el PSOE en Madrid, se ha demostrado que, además de no solucionar problemas de convivencia, empeoran gravemente las condiciones de trabajo y de vida de las personas que ejercen la prostitución.

El primer eje de la ordenanza registrada por el PSOE en Madrid se centra en la multa a la clientela, lo cual supone un gasto innecesario de recursos ya que la sanción a los clientes lleva aplicándose desde julio de 2015 con la entrada en vigor de la Ley de Seguridad Ciudadana. La Ley Mordaza, además, multa también a las mujeres principalmente a través del artículo 36.6 que sanciona la desobediencia a la autoridad. Duplicar la sanción cuando esta ya existe y ha traído graves consecuencias documentadas desde las ONGs, colectivos de trabajadoras sexuales y academia, se revela como un gesto ideológico cuya preocupación central no son las prostitutas.

Aunque Causapié insista en que este tipo de medidas no penalizan a las prostitutas, la experiencia demuestra que, al contrario, ellas son las principales perjudicadas. La sanción a la clientela arroja de la precariedad a la pobreza a la prostitución callejera, la modalidad de ejercicio ya de por sí más precaria, al tiempo que agudiza su clandestinidad, dependencia, vulnerabilidad y los peligros potenciales de un trabajo estigmatizado, sin ofrecer alternativas realistas. En primer lugar, aumenta la vulnerabilidad del colectivo, ya que para evitar que multen a su fuente de ingresos las trabajadoras sexuales se ven obligadas a desplazarse a lugares más alejados, peor iluminados, negociando las condiciones del servicio de manera rápida y clandestina, con mayor presión económica y escasez de trabajo; es decir, con menor derecho a rechazar clientes. Todo ello se traduce en una pérdida de control en la negociación del preservativo, la tarifa y las prácticas.

En segundo lugar, favorece las agresiones. Preocupadas por la presencia policial pueden pasar por alto otras señales, buscarse protectores que las avisen de las redadas o las defiendan en el reparto del espacio. Si la agresión, robo o extorsión ocurren, no denuncian porque no confían en la misma policía que las hostiga, les dificulta el trabajo y las persigue, conscientes de que tal vez la justicia no se preocupe de sus necesidades e intereses, como hemos visto al hilo de la manada de Murcia.

La apuesta por las vías punitivas dificulta el trabajo de detección de las víctimas de trata, que difícilmente considerarán los cuerpos de seguridad como aliados

En tercer lugar, crea el caldo de cultivo idóneo para los abusos de poder policiales y su impunidad. La experiencia de estos años con la Ley mordaza muestra que las sanciones en el espacio público otorgan un amplio margen de discrecionalidad y arbitrariedad policial, lo que a menudo conduce a abusos como los que denunciamos en el Polígono de Villaverde.

Además, en cuarto lugar, la apuesta por las vías punitivas dificulta el trabajo de detección, identificación y protección de las víctimas de trata, las cuales difícilmente considerarán a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado como aliados en los que confiar para denunciar su situación. En quinto lugar, opera a favor de los intereses de los empresarios de los clubes de alterne.

Estas medidas empujan a las mujeres a abandonar la calle para trabajar a terceros donde, ante la falta de derechos laborales que las protejan de los abusos, los dueños imponen sus normas que, a menudo, se llaman explotación laboral. Otro de los ejes de la ordenanza es la sanción a locales que no cumplan con la licencia. Prevemos que se centrarán en aquellos donde las mujeres se asocian para trabajar, no así contra los clubes de alterne que suelen contar no solo con licencia, sino también con amparo jurídico.

Al margen de la persecución al cliente y a los locales, la propuesta de ordenanza en Madrid enuncia otra serie de medidas relacionadas con la publicidad, campañas de sensibilización y alternativas al ejercicio de la prostitución. Sobre el conflicto existente con la publicidad de prostitución en la vía pública sabemos que ya existe una ordenanza al respecto y que desde la puesta en marcha de la campaña vecinal No acepto Madrid se ha endurecido su aplicación.

De nuevo, se apuesta por medidas prohibicionistas en lugar de estudiar las consecuencias que estas restricciones puedan tener para las mujeres. Para las mujeres que se asocian en pisos coartar esta vía de publicitación supone tener que anunciarse por internet en páginas de pago, en ocasiones, depender de terceros e, incluso, poder perder el control de sus derechos de imagen. Entendemos la preocupación del vecindario por la presencia masiva de anuncios de prostitución, pero al igual que en otros conflictos de intereses en los barrios, creemos que la intervención del consistorio debería ir dirigida a mediar y llegar a acuerdos que tengan en cuenta las necesidades de ambas partes.

Aunque la ausencia de derechos laborales suponga la exclusión de plenos derechos civiles y sociales, las trabajadoras sexuales son también ciudadanas

Al fin y al cabo, aunque la ausencia de derechos laborales suponga la exclusión de los plenos derechos civiles y sociales, las trabajadoras sexuales son también ciudadanas y merecen que se les considere en pie de igualdad con el resto de vecinos. Por lo que refiere a las campañas de sensibilización en centros escolares y para la ciudadanía en general reflejadas en la propuesta, nos preguntamos si estas irán encaminadas a educar en el respeto hacia las trabajadoras sexuales o, por el contrario, ahondarán en el estigma tal como ha ocurrido en Sevilla o en aquel Madrid del Plan Contra la Explotación Sexual de Ana Botella. Se obvia el hecho de que gran parte de las trabajadoras son madres, muchas veces madres solteras, y no se repara en la discriminación que sufrirán sus hijos a causa de las intervenciones en centros escolares.

Nos preguntamos: ¿cuál será el mensaje?, ¿quiénes impartirán las charlas?, ¿quiénes diseñarán los contenidos? Nos retrotraemos a la experiencia de años atrás cuando tuvimos que acudir a centros escolares porque sus hijos o sus compañeros habían reconocido a las madres en las imágenes de la campaña. Educar en el estigma no nos parece que pueda llamarse sensibilización, de ningún modo. Finalmente, otro de los ejes de la ordenanza se dirige hacia la asistencia de ‘víctimas’ a través de alternativas para el abandono del ejercicio. No hemos visto aún concretadas en qué van a consistir dichas alternativas, presumimos que se limitarán a continuar implementando las que ya ofrece el recurso del Ayuntamiento Concepción Arenal.

ç
Trabajo sexual
Gentleman’s club

La fotógrafa Cristina de Middel hizo un experimento: poner un anuncio en un periódico donde ofrecía pagar a los clientes habituales de la prostitución para que posaran frente a su cámara. 50 euros por 20 minutos si enseñaban su cara. 25 euros, si decidían permanecer en el anonimato. Este es el resultado.

Estas alternativas, además de insuficientes, inciden en ofrecer formación para trabajos feminizados y precarizados, los cuales forman parte del mismo abanico de opciones que ya tenían antes de escoger la prostitución como la más rentable, por lo que no solo no modifican el escenario inicial de aquel colectivo que quiera abandonar la prostitución, sino que en la mayoría de las ocasiones se ven obligadas a continuar complementando esas alternativas con el ejercicio. Además, la ordenanza supone la histórica ausencia de atención a la diversidad existente en el colectivo de personas que ejercen la prostitución y, una vez más, aquellas que ni quieren abandonar ni son víctimas, sino que quieren continuar ejerciendo en mejores condiciones, se encuentran totalmente excluidas de los recursos institucionales y sus políticas públicas.

Desde AFEMTRAS y Hetaira nos reunimos con Causapié para informarle del empeoramiento de las condiciones de trabajo y los abusos policiales consecuencia de la entrada en vigor de la Ley de Seguridad Ciudadana. Jamás se puso en contacto para tratar este tema tal y como acordó con nosotras. La ordenanza se desarrolla en el mismo escenario, sin tener en cuenta la voz de las mujeres, sin interlocución, mediación o negociación alguna; tan preocupada por las víctimas que no habla con ellas, sino que, en el esfuerzo por salvarlas, las crea. De aprobarse esta ordenanza nos encontraremos con un prohibicionismo por partida doble que agravará la vulneración de derechos y la desprotección de las personas que ejercen la prostitución. La réplica busca subrayar una identidad política, aun cuando esta sea muy similar a la también ordenanza que quedó en el cajón de Ana Botella. Al fin y al cabo, no queda tanto para las elecciones.

Relacionadas

Opinión
Un juicio a nuestra forma de ver el mundo
4

Hoy hago huelga. Es una huelga convocada por la situación política que vivimos en Catalunya. Una huelga como una propuesta de mínimos para denunciar el juicio a la democracia que está teniendo lugar estos días en el Tribunal Supremo.

Opinión
Lo político es lo privado

Una tarde para un amigo. Cinco semanas para conocer a tu hijo. Y si no puedes con ello, si no lo asumes, si la mentira se te hace excesivamente dura, tendrás dos días de baja y cuatro tipos de pastillas.

Tenemos que hablar
Bailando

Aprendamos de nuevo que no somos seres únicos y sonriamos a esos contrincantes que están deseando cogernos de la cintura para hacernos reír o para, simplemente, escuchar nuestros latidos.

4 Comentarios
Emilio 18:54 8/6/2018

Este artículo ya parte de una premisa errónea: el considerar a la prostitución como un trabajo, cuando todo este ámbito es una afrenta a la dignidad de las personas que la ejercen. Ni aún "legalizándola" se dignifican las condiciones, es más, en los países que se ha hecho las condiciones de precariedad, abuso y tráfico ilegal permanecen o en determinadas circunstancias se intensifican, dándose casos como los packs turísticos o las ofertas de consumo, situando a las mujeres como nunca como meros objetos de uso y capricho.
No es cuestión de ordenanzas municipales, es cuestión de una Ley a escala estatal y trabajando por un objetivo más ambicioso, en el ámbito europeo, de abolir la prostitución, como práctica asimilable a la esclavitud. Pero hay demasiados intereses creados en una industria del sexo que ocupa un lugar importante dentro del PIB estatal, donde jueces, políticos, empresarios... son los principales clientes de esta infamia. Donde incluso hay puteros de izquierda que se justifican hipócritamente en un lavado de su cándido lado humano y compasivo

Responder
5
20
#18190 16:04 6/6/2018

Cuando se alimenta un monstruo durante años, como ha hecho el feminismo y la izquierda en general con el mal llamado "abolicionismo" (la palabra correcta es prohibicionismo), luego pasa lo que pasa. Ahora que ya se ha lobotomizado a la población con lemas como prostitución = trata o prostitución = violación... ¿cómo se da marcha atrás? Es difícil.

Igual que está pasando con la "violencia de género" o con la "brecha salarial", para cuando se empiezan a comprender las consecuencias de promover la irracionalidad, se ha ido ya demasiado lejos y es difícil dar marcha atrás.

Responder
6
10
#18482 14:20 10/6/2018

Ofrece a tu familia y nos lo cuentas, proxeneta.

Responder
4
5
#18212 21:03 6/6/2018

Venga. "Las mujeres que se asocian en pisos". No hay proxenetismo, están sometidas a la violencia y a la humillación por gusto, dejarse violar por dinero ¿o por coacción? es un trabajo. Este colectivo es claramente un sindicato del negocio prostituyente. Cuando se pregunta sin mediación de esta parte interesada en el negocio, las mujeres sometidas a la violencia y explotación prostituyente, su prioridad es poder salir. La prostitución es el compendio de todas las violencias machistas y patriarcales. Nunca como en el capitalismo actual se ha comerciado tanto con las vidas de las mujeres, como cuerpos rentables y seres con menos derechos que los otorgados a las mascotas.
Hay que dar salida vital, con recursos como salud y empleo a las mujeres, y protección, techo, educación y apoyo psicosocial a las menores, muchísimas (siempre omiten estas abogadas del lobby prostutuyente a las menores, cuando casi todas las mujeres prostituidas lo fueron desde la niñez, pubertad o adolescencia). Mientras nuestras hermanas estén condenadas a la prostitución, ninguna de nosotras podrá ser libre e igual ante los hombres.

Responder
10
29

Destacadas

México
Superar los muros de Tijuana

Los habitantes de esta joven ciudad mexicana han normalizado la presencia del colosal muro que los separa de Estados Unidos

Juicio del 1 de Octubre
Jordi Sánchez: “Una pegatina en un vehículo no es motivo para desconvocar una movilización”

El expresidente de Asamblea Nacional Catalana ha testificado hoy sobre los tuits que mandó el 20 de septiembre sobre las movilizaciones ante el registro de la sede del Govern.

Ley Trans
“Podemos ha secuestrado nuestros derechos al dejar la Ley Trans en un cajón”

La Plataforma Trans ha pedido a Unidos Podemos, que registró la ley el 23 de febrero de 2018, que se comprometa a volver a hacerlo tras las elecciones. La convocatoria de elecciones generales deja sin salida este texto, surgido del trabajo de personas trans para garantizar sus derechos.

Opinión
Lo político es lo privado

Una tarde para un amigo. Cinco semanas para conocer a tu hijo. Y si no puedes con ello, si no lo asumes, si la mentira se te hace excesivamente dura, tendrás dos días de baja y cuatro tipos de pastillas.

Juicio del 1 de Octubre
Santi Vila: “El independentismo no sectario quería tensar la cuerda, no romperla”

El exconseller de Empresa ha declarado ante el Tribunal Supremo en la sexta jornada del juicio del Procés. Vila, en libertad provisional, dimitió horas antes de la DUI el 27 de octubre de 2017 y la consecuente aplicación del 155: “Todos deberíamos haber sido más responsables”, ha afirmado.

Últimas

Arte
Unos apuntes sobre las niñas de Balthus

Quienes leemos las imágenes debemos esforzarnos en no caer en tópicos que aporten poco o nada a la lectura. Que nuestras lecturas se basen en el compromiso con la obra y la imagen y estén fuera de todo marketing o negocio.

Contigo empezó todo
No es país para mujeres libres

En una época en la que  aún no se hablaba de “techos de cristal”, Amparo Poch rompió la cristalería entera.

Fascismo
La píldora del día antes

El pensamiento que borra a los individuos —pensamiento autoritario o antipensamiento— comienza en el interior de cada uno y lo hace en el lenguaje; en la normalización de expresiones que uniformizan y aplanan la singularidad de cada uno, de cada una.

Educación
Luz Rello saca la dislexia del armario

Durante los últimos ocho años, la investigadora Luz Rello ha tratado de resolver la ecuación de la dislexia desde la primera persona.

Ecofeminismo
Fraguas: revivir un pueblo dinamitado
¿Te imaginas pasar cinco años construyendo tu casa con tus propias manos y que te condenen a ver su demolición, y encima arruinarte para pagarla?
Tecnología
Los inconvenientes de las nuevas tecnologías de las información

La cuestión es si los seductores aparatos electrónicos ofrecen una mejora real en la enseñanza y en las capacidades humanas o si tienen inconvenientes que hacen que tengan que ser utilizados con cautela.

Transexualidad
El último cine X de Andalucía, refugio laboral para transexuales

La Sala X de Granada, la última sala que proyectaba películas porno en Andalucía y aún resistía al envite inclemente del tiempo y de internet, ha apagado sus proyectores.