Gentlemen’s club

La fotógrafa Cristina de Middel hizo un experimento: poner un anuncio en un periódico donde ofrecía pagar a los clientes habituales de la prostitución para que posaran frente a su cámara. 50 euros por 20 minutos si enseñaban su cara. 25 euros, si decidían permanecer en el anonimato. Este es el resultado.

Gentlemens club1
Silvio, 28 años. Guardia de seguridad en un club nocturno. Soltero. Va con prostitutas tres veces al mes y suele pagar 180 reales (40 euros) por 40 minutos con dos chicas. Empezó a usar este servicio a los 14 años. Cristina de Middel

publicado
2018-01-25 11:00:00

Los medios de comunicación y particularmente la fotografía de prensa se han centrado en una única mitad del negocio a la hora de explicar y retratar la prostitución. Si una nave de alienígenas aterrizara en la Tierra y tratara de entender cómo funciona ese negocio solo leyendo los periódicos, llegarían a la conclusión de que está basado en mujeres que se desnudan en cuartos inmundos, nada más.

Con esta serie de fotografías pretendo ponerle cara a la otra mitad del negocio, que permanece invisible y silenciosa: los clientes.

En junio de 2015 decidí colocar un anuncio por palabras en varios periódicos de Río de Janeiro, lugar casi icónico para el turismo sexual y para los reportajes de prostitución. Mi primera ingenua intención era llegar a conocer y a entender qué tipo de hombres son los que frecuentan prostitutas y, en una segunda fase, también invertir los papeles durante una sesión. Así, los hombres que respondieron a mi anuncio estaban dispuestos a vender su imagen y compartir su identidad y experiencias a cambio de dinero en una transacción parecida a la prostitución. Posarían para ponerle cara a la otra mitad del negocio cobrando 50 euros por 20 minutos si enseñaban su cara y 25 euros si decidían permanecer en el anonimato.

Todos los retratos se dispararon en dos hostales ubicados en zonas muy frecuentadas por prostitutas y clientes de prostitución, alquilando una habitación para cada sesión.

La respuesta fue, para mi sorpresa, masiva, y aún a día de hoy sigo recibiendo resuestas de hombres interesados en participar. 

Gentlemens club 2

Hugo, 70 años. Papá Noel. Soltero y desconoce si tiene algún hijo. Frecuenta prostitutas dos o tres veces al día y normalmente nunca paga. Empezó a ir con ellas a la edad de 12 años y sigue haciéndolo porque piensa que las mujeres están hechas para eso.

Gentlemens club 4

Una de las toallas que ponen a disposición de los clientes en los cuartos alquilados por horas en la zona de la Plaza Tiradentes, en el centro de Río de Janeiro. El precio de la habitación son cinco euros por 20 minutos de uso.

Gentlemens club 3

Newton, 43 años. DJ. Soltero y padre de dos hijos. Frecuenta prostitutas dos o tres veces a la semana y suele pagar 70 reales (16 euros) por sesión. Empezó a usar ese servicio a la edad de 22 años y sigue usándolo porque no le hace daño a nadie, porque es divertido, no hay sentimiento en juego y porque es una simple transacción comercial.

Gentlemens club 5

Daniel, 34 años. Es guardia de seguridad. Casado y padre de ocho niños. Frecuenta prostitutas tres veces por semana y normalmente no paga por sus servicios porque trabajan en el mismo club. Empezó a la edad de 19 años y sigue haciéndolo porque le gusta el placer sin compromiso.

Relacionadas

Opinión
Participar como trabajadora sexual en el 8M
12
“Había miradas, algunas de desprecio”. “No sentí que fuera un espacio seguro”. Tres trabajadoras sexuales cuentan sus experiencias en la manifestación de Madrid.
Trata
“Atopámonos cunha fiscalía que defende aos agresores e grupos de poder”
A plataforma cidadá continúa denunciando a deriva dunha macrocausa que investiga a trata e explotación sexual de mulleres na Galiza.
5 Comentarios
JASB 11:14 27/2/2018

¿Te has planteado que tal vez alguno de ellos fingiera y solo lo hiciera por dinero?

Responder
0
0
#9151 13:11 26/2/2018

Un artículo muy pobre.

Responder
0
0
matriouska 12:29 25/2/2018

Interesante experimento que da la vuelta a los papeles y nos muestra a los "clientes". Gracias

Responder
4
0
#9119 13:53 25/2/2018

Muy interesante, pero me quedo con ganas de un poco más de profundidad

Responder
4
1
Mertxe 16:36 25/2/2018

Yo también he pensado eso, pero luego me he dicho que quizá la artista 'Cristina de Middel' ha preferido que nostr@s hagamos nuestras propias interpretaciones. Y me gusta. ;-)

Responder
2
0

Destacadas

Violencia sexual
“Las multinacionacionales del coltán arman a quienes violan a las mujeres”
La defensora de los derechos humanos, Caddy Adzuba, lleva años denunciando la violencia sexual como arma de guerra en el largo conflicto que sufre la República Democrática del Congo
Arte
Bobby Baker, una artista de andar por casa con mucho que contar

Una exposición retrospectiva resume la trayectoria de la artista británica Bobby Baker, marcada por dos constantes: la preocupación por lo cotidiano y un humor irresistible.

Insólita Península
Madrigal de la Vera, el puente sin metáfora

Los romanos, convencidos de que era una buena idea comunicar su imperio con calzadas, se dedicaron a construir puentes por toda la Península. De aquel ejercicio han quedado entre nosotros puentes romanos y puentes de origen romano.

Últimas

Medio ambiente
“El concepto occidental excluye otras formas de progreso”
Entrevistamos al periodista peruano Joseph Zárate que presenta ‘Guerras del interior’, una recopilación de crónicas sobre conflictos medioambientales.
Maltrato animal
Animalistas protestan contra la ‘McCrueldad’
La asociación animalista Igualdad Animal protesta frente a un restaurante McDonalds en el Día Mundial Sin Carne.
Huelga general
Decálogo para quien no participe en una huelga
Manifestaciones masivas pero bajo paro laboral. Dedicado a esas personas que empatizan con la causa de una huelga pero continúan trabajando.
Eléctricas
Usagre, capital europea de la energía solar

La Transición Energética en Extremadura marca como primer hito la planta fotovoltaica de Iberdrola en Usagre, la que será la instalación de energía solar más grande de Europa. Algunos especialistas consultados, sin embargo, mantienen serias objeciones al modelo implementado de transformación hacia energías limpias.