Libertad de expresión
El rapero Pablo Hasél cumple cinco años en prisión
Pablo Rivadulla Duró (Lleida, 1988), más conocido como Pablo Hasél, cumple cinco años en prisión este lunes 16 de febrero. Fue el primer rapero encarcelado en Europa por sus canciones y tuits. Hasél fue detenido hace cinco años en la Universidad de Lleida, cuando un macrodispositivo policial irrumpió ante una resistencia de decenas de manifestantes que pretendían impedirlo. Su condena provocó movilizaciones en diferentes puntos del país durante semanas, con un balance de más de 109 detenidos solo en Catalunya. Precisamente, en una de esas protestas, una manifestante perdió un ojo por disparos de balas de foam. A Pablo Hasél le condenaron, entre otras razones, por decir que la policía tortura.
El grueso de su pena lo cumple por “enaltecimiento del terrorismo, injurias a la Corona y calumnias contra instituciones del Estado”, que asciende a seis años y medio en total, que está cumpliendo íntegramente y sin beneficios penitenciarios, tal y como explicaba en esta entrevista para El Salto al año de entrar en prisión: “Los presos políticos, a no ser que uno colabore con los represores o la presión solidaria conquiste la liberación, cumplimos íntegras las condenas al no aceptar su programa de tratamiento, que busca someternos. A diferencia del resto de presos, no tenemos beneficios penitenciarios, que reducen mucho la condena”.
Hasél ha tenido otros procesos judiciales que han ido añadiendo años a su condena efectiva, que se espera termine en el horizonte de la primavera de 2027. Sobre la condena por agredir al periodista de TV3 Àlex Oró, Hasél explicó en este medio en su primer aniversario en prisión que “es escandalosa, pues omiten quiénes empezaron agrediendo y provocando esa reacción que no dejó ningún herido”.
Sobre las otras condenas por amenazar a un testigo de un juicio, por allanamiento de local y resistencia y desobediencia a la autoridad, Hasél explicaba que “la de amenazas a un testigo es un claro y descarado montaje policial, condenado sin prueba alguna en otro juicio-farsa política. La Guardia Urbana de Lleida agredió brutalmente a un compañero de colectivo como quedó probado con parte de lesiones, los llevó a juicio y la G.U. para montar el teatro llevó a un testigo falso, un fascista que posa en redes con armas de fuego”. Él mismo explicaba que, a pesar de las pruebas a su favor, “salieron absueltos, lo denunciamos públicamente y el testigo vino a agredirme a mi domicilio. Me defendí sin dejarlo herido y me denunció inventándose absurdas amenazas de muerte”.
En su estancia entre rejas, Pablo Hasél no ha dejado de ejercer su activismo político, por ejemplo reclamando mejores derechos para la población reclusa: “La atención médica en prisión es escasa y en casos de algunos presos políticos gravemente enfermos, la desatención intencionada los ha exterminado como hace pocos años a Isabel Aparicio del PCE(r). Parte de la condena que cumplo es por denunciarlo. No cumplen ni su legalidad al negarse a liberar a presos ancianos gravemente enfermos”, explicaba en este medio. Estas pasadas navidades, otro mítico activista carcelario, Honorio ‘Pope’ Alfaro, mantuvo una huelga de hambre de diez días para denunciar esta situación.
Una campaña internacional reclama su excarcelación y el premio Sajarov
Más de doscientos profesores de 95 universidades de 25 países han suscrito una carta abierta en la que exigen la libertad del preso político y proponen su candidatura al Premio Sajarov, que otorga el Parlamento Europeo. El texto, impulsado por la Assemblea Nacional Catalana (ANC) y el colectivo Hasel Campaign Professors, recuerda que el fallo judicial “fue severamente criticado por expertos juristas en España y condenado por organizaciones de derechos humanos de todo el mundo, incluida Amnistía Internacional”. Los firmantes subrayan que “sin esta permanente negación de la libertad de expresión, Pablo Hasel sería un hombre libre hoy” y destacan su “coraje y resiliencia” durante estos cinco años de encarcelamiento.
En el acto de presentación de la campaña, celebrado este pasado viernes 13 de febrero en Barcelona, participó Lluís Llach, presidente de la ANC quién afirmó que Hasél “cumple todos los requisitos de represaliado de primera magnitud”. Por su parte, Henry Ettinghausen, miembro de Hasél Campaign Professors, defendió que el delito por el cual el rapero fue condenado “no tiene cabida en ningún Código Penal de ningún país democrático”. La carta también propone postular a Hasél al Premio Sájarov, un galardón del Parlamento Europeo que premia la defensa de los derechos humanos y libertades. Toni Strubell, secretario nacional de la ANC, lamenta que “es complicado” que le den el premio al rapero, pero lo piden porque “su candidatura es tan justa como cualquier otra”.
Represión
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