Opinión
Corpus Cristi

La fiesta del cordero consiste en sacrificar un animal y disfrutar de su carne en familia, estilo barbacoa, asado. En España para llevar a cabo ese ritual es necesario pedir permisos especiales al Gobierno.
centro cultural islámico vigo
Una mujer en un centro cultural islámico.
17 jun 2026 12:00 | Actualizado: 18 jun 2026 12:23

Cuando no puedas dormir cuenta españas porque hay más de dos. Hay tantas que cuando se refieren descarrilan el tren de la memoria oficial.  Recuerda, aunque no comprendas, las letrillas de los cantes porque ellas nos libran del exilio. Hija mía, no te señales. Pero que tampoco se te olvide.

¿Por qué crees que te estoy haciendo la entrevista?
Porque soy musulmana. 

Cuando aceptas una entrevista “por ser musulmana” ¿Qué es lo primero que se te viene a la cabeza? 
Como sé que la entrevista la haces tú y que puedo mantener el anonimato pues acepto. No lo hubiera hecho con otras condiciones. Ya que no soy ninguna experta en religión y tampoco es que sea “muy musulmana”. 

No quiero caer en la trampa de preguntarte que sería “ser muy musulmana”, pero he caído. 
¡Jaja! Me da crinche lo que voy a decir. Ser más musulmana sería llevar una estética más identificable como musulmana, además de involucrarme más en los asuntos de la comunidad de musulmanes. 

¿Hay una comunidad de musulmanes? 
Hay muchas comunidades de musulmanes. Donde yo me crié hay varias. 

Quiero hablar de eso, de tu infancia. ¿De donde eres? ¿Dónde te crías? ¿De dónde son tus padres? ¿Son musulmanes? ¿Cuántas veces has explicado esto? 
Cada vez lo explico menos porque evito a toda costa decir que soy musulmana. Antes de tomar esta decisión tenía que explicarlo demasiadas veces. 

Mi padre es mucho mayor que mi madre, casi veinte años de diferencia de edad. Ambos son indígenas de España, blancos. No están “racializados”. Tanto mi padre como mis abuelos maternos son musulmanes españoles conversos a mediados de los ochenta. Así que mi madre nació en una familia nuclear musulmana española. Al poco de convertirse mis abuelos al islam. Ella sí tiene nombre reconocible islámico, nombre árabe. 

Imagínate un grupo de amigos que tienen una peña. Aunque con la diferencia de que “la peña” es de musulmanes y hay que “militar” por ciertos derechos como un entierro islámico.

Tras aceptar el islam mi padre se fue a vivir con otros musulmanes conversos. Entonces se casó y formó su primera familia. Luego tras divorciarse se casó con mi madre con la que tiene dos hijas. Mi hermana y yo hemos nacido y nos hemos criado en la provincia de Graná. Mi padre y mi madre nacieron en otras ciudades. Y mis abuelos, tanto de parte de padre (que no conocí) como de parte de madres tampoco son naturales de Graná ni de su provincia. 

Háblanos de la comunidad islámica de tus padres. 
Imagínate un grupo de amigos que tienen una peña. Una peña flamenca, una peña deportiva, una peña cultural. Pues es eso. 

Cada cual tiene su vida y se juntan para ciertos eventos relacionados con el motivo de la peña. Aunque con la diferencia de que “la peña” es de musulmanes y hay que “militar” por ciertos derechos como un entierro islámico, un espacio público para manifestaciones de fe comunitarias, el sacrificio del cordero, etc. 

Dices que en tu localidad natal hay varias comunidades islámicas. 
Quiero decir que hay varias mezquitas donde acuden los musulmanes según su nacionalidad; los marroquíes por un lado, los senegaleses por otro, los “españoles” por otro, recientemente hay otra de pakistaníes. 

¿Por qué pones comillas “españoles”? 
El imán da el sermón en español, entonces van personas que hablan español. Especialmente, personas conversas de países hispanohablantes. A la mezquita de marroquíes también van personas de otros países árabes como Mauritania. 

Los musulmanes pueden ir a cualquier mezquita, pero si eres migrante es normal que quieras reunirte con personas de tu país para poder hablar el idioma. También en las mezquitas se celebran fiestas que no son propiamente religiosas sino culturales del país que sea. Y otros temas que te atañen como “negro”, “argelino”, etc.

Hay inquietudes de musulmanes que son invisibles para otros musulmanes. 

¿Crees que hay racismo entre comunidades islámicas? 
Claro. Al final los musulmanes son frutos de la sociedad en la que viven. Pero, no me refería a racismo, me refería simplemente a intereses diferentes. Para las personas migrantes a veces la religión está ligada al idioma, para las personas de aquí la religión está ligada a la política. Por lo menos, así lo he vivido yo. 

Has resuelto un conflicto epistémico que me atormentaba. Gracias. Cavilaré sobre eso, pero ahora quiero preguntarte sobre tu infancia en una comunidad islámica. 
Iba a un cole del Estado, por las tardes íbamos a extraescolares como los niños cristianos. La diferencia era que mis padres tenía un grupo de amigos muy unido y como niña para mi era una fantasía, porque veías a tus amigas “de la mezquita” varias veces a la semana, en verano íbamos juntas a la playa a veces sin nuestros padres, sino con los padres de alguna amiga. Cuando los adultos se reunían para los dhiker, nos quedábamos hasta tarde jugando en la casa donde fuera la reunión. 

Por ejemplo, los hijos de mi hermana mayor, no veo que tengan la misma relación con la comunidad que yo tenía en mi infancia, y eso que no ha pasado tanto tiempo. Pero la vida parece que ha cambiado: ahora las bodas son más familiares, antes íbamos todo el mundo, cada vez hay menos aqiqah porque hay menos nacimientos, las casas son pequeñas para la celebración del dhiker… No sé, hay más estrés, más individualismo. 

¿Qué te hizo desvincularse de la comunidad? 
Cambié de ciudad. Crecí. Me vine a estudiar a la ciudad. Mis amigas viven en otras ciudades. Cuando fui a Londres a una estancia lingüística con catorce años, me hice pasar por no musulmana y descubrí la libertad de pasar desapercibida, de no estar en el punto de mira. Yo nací el mismo año que lo de las Torres Gemelas. Entonces la sospecha ha marcado mi vida.

Cuando empecé a interesarme por el feminismo entendí que son las épocas y las sociedades las que moldean la forma de vida de los musulmanes, y no los textos ni las historias sagradas, pues éstas al fin y al cabo son interpretables. 

Recuerdo que el año que estudié en Londres coincidió con el día de Ashura, algunos musulmanes ayunamos. Yo ayuné, y el hecho de no comer en todo el día, ni beber agua no levantó sospechas entre mis compis, pues nadie pensó que era por “religión”, así que a todo el mundo le pareció normal “que no tuviera hambre”. De ahí que no haya buscado otras comunidades islámicas aquí en la ciudad. 

Antes has hablado de que hay racismo entre musulmanes ¿Hay también machismo? El mismo machismo que en la sociedad en general.
Aprovechando el anonimato, voy a contar la historia de mi padre. La diferencia de edad entre mi padre y mi madre en mi entorno islámico siempre se ha justificado porque el profeta Mahoma, paz y bendiciones sobre él, se casó con una mujer más joven. Sin embargo, también se casó con una mujer más mayor y nadie, en la actualidad, abandera ese ejemplo hasta el punto de llevarlo a cabo como forma de alabanza al Profeta. Cuando empecé a interesarme por el feminismo entendí que son las épocas y las sociedades las que moldean la forma de vida de los musulmanes, y no los textos ni las historias sagradas, pues éstas al fin y al cabo son interpretables. 

¿Cómo empezaste a interesarte por el feminismo? 
Cuando llegué a la ciudad. Al acabar mi grado medio de F.P. empecé unas prácticas en una clínica. Recuerdo que era invierno, los días eran muy cortos y yo acababa muy de noche. Tenía miedo de volver a casa sola, y aunque yo no dije nada a mis padres de mi miedo, recuerdo que ellos me llamaban para ver si había llegado bien. 

Entendí que algo andaba mal, entonces pregunté a mis amigas, miraba videos de Alicia Murillo en Youtube, prestaba atención a comentarios que culpabilizaba a las mujeres por usar el espacio público… entendí que mucho machismo de mi comunidad no era propio del islam sino de la sociedad en la que vivía. 

¿Cómo has festejado la fiesta del cordero este año? 
No la he festejado. La fiesta del cordero o fiesta del sacrificio consiste en sacrificar un animal y disfrutar de su carne en familia, estilo barbacoa, asado. 

En España para llevar a cabo ese ritual es necesario pedir permisos especiales al Gobierno. La solución más extendida es llegar a un acuerdo con los mataderos certificados halal. Pagas el dinero y te dan un cordero despiezado, como si vas a la carnicería. 

De esta forma, el rito pierde parte del encanto (por no decir todo). Mi hermana mayor, de la que he hablado antes, sí lo ha celebrado así. Con varias amistades han alquilado una casa rural para comer en comunidad parte de los corderos que ha sacrificado. Se han llevado a mis padres, que este año no han comprado cordero. Han financiado el cordero de otra familia vecina menos pudiente. 

Para mi este año por trabajo y horarios de transporte ha sido difícil llegar al lugar de la celebración. 

¿Has ido al Corpus? 
Sí, claro. Es fiesta local. Trabajo en Granada el jueves es festivo seas de la religión que seas. Además, la empresa donde trabajo tenía una caseta en la feria y era “raro” no ir con los compañeros de trabajo.

Ahora que han acabado las preguntas. ¿Por qué crees que te he hecho la entrevista? Para publicitar tu novela La cuenta de la vieja. Jajaja. Por la dedicatoria y la sinopsis yo podría ser la protagonista del libro. Aunque yo ni tomo drogas ni sé conducir ni soy okupa. Jajaja. 

Muchas gracias por tu tiempo, y tú valentía. 
Valentía ninguna. Me has prometido que esto iba a ser anónimo.


Kabilas de mesa camilla
Feliz Fiesta del Cordero
Millones de personas musulmanas van a celebrar la fiesta del cordero a finales de mayo de este año 2026. ¡En España! Esta festividad coincide con el fin de la peregrinación a la Meca.
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