Nieto: "La incertidumbre es parte del proceso de confluencia"

Inma Nieto ha sido la voz amable que ha dirigido la XXI Asamblea de IU. La experiencia de cogobierno ella la vivió adelantada. Junto al Partido Socialista entre 2007 y 2011, cuando ocupó la 1ª Tenencia de Alcaldía en el Ayuntamiento de Algeciras. Esta participación en el gobierno de una de las mayores ciudades andaluzas la impulsó en 2012 al Parlamento. Como nº 2 del veterano Ignacio García, hoy en la crítica al modus de la confluencia. Para Nieto, Maíllo es "Antonio", como le menciona en toda la entrevista. 

Inma Nieto
Nieto aplaude, junto al secretario de organización Toni Valero, la aprobación de la gestión de Maíllo. Alfonso Torres
@AlfonsoGTorres

publicado
2017-10-09 15:13:00

Politóloga y técnico superior en prevención de riesgos laborales, la actual portavoz adjunta de Izquierda Unida en el Parlamento Andaluz ha sido la nº2 de la candidatura "La izquierda en movimiento" encabezada por Antonio Maíllo. Militante independiente de cualquier partido y corriente de IU, su voz y gestos calmados la colocaban como la candidata idónea para actuar como presidenta de la XXI Asamblea. Y le darán un papel de consenso en la nueva coordinadora plural elegida.

El resultado ya es definitivo y la candidatura de Antonio Maíllo va a revalidar la dirección. ¿Qué mensaje habéis dado a la militancia para obtener su confianza?

A Antonio le avala su trabajo. Se ha ganado el respeto de la militancia por su compromiso, por la ilusión que le pone. Además nos ha refrescado mucho la organización, ha incorporado tesis que nos hacen coger el compás sobre las nuevas formas de participar en política. Con la manera vertiginosa en la que se suceden ahora los sucesos políticos y sociales, él tiene esa capacidad de respuesta rápida. Ha contado también con un documento político muy potente elaborado muy participativamente. Entiendo que la conjunción de esas dos cosas, tesis novedosas y sus propias cualidades personales y políticas, son la clave del respaldo tan abrumador. 


Hay dudas sobre la confluencia, es una realidad palpable en las asambleas locales y también aquí. Todos quieren confluencia pero hay preocupación sobre el cómo se articule. ¿No teméis que el discurso etéreo del que se os ha acusado pueda tener a la militancia inquieta?

Los resultados despejan esa duda. Parece que muy mayoritariamente la militancia de IU entiende que la confluencia es un camino que vamos a transitar sí o si, de sumar fuerzas con otros agentes. Me parece muy importante que nuestra gente ha entendido que la incertidumbre que tenemos, y compartirla con los otros actores, es parte de este proceso. Ninguna organización en disposición de sumarse con otras para construir una alternativa al bipartidismo puede tener hechas las claves de cómo va a ser esa confluencia. Cada cual deberá aportar su punto de vista, su manera de entenderlo. Y creo que nuestra militancia también lo ha percibido. Un documento muy cerrado, aunque a priori a la militancia diera tranquilidad, en realidad nos alejaba de esa confluencia, que podía entenderse por terceros como una imposición de un determinado método. 

Un documento muy cerrado, aunque diera tranquilidad a la militancia, nos alejaba de la confluencia


Equo, que en su momento se integró en las candidaturas de Podemos, está un poco molesta porque se siente poco visibilizada en los espacios andaluces. ¿Cómo se puede seducir a Equo para una nueva confluencia? ¿Esta situación puede ser un apoyo a las tesis de IU que piden una confluencia cómoda para los actores? 

Esto ha sido un proceso novedoso para todos, también para Podemos, para nosotros, para Equo. Y es una fórmula de trabajo colaborativo en la que el grande, probablemente sin pretenderlo, se come al chico. También lo digo por los medios, que tienen su cuota de responsabilidad en esa percepción amalgama. Cuando hablan de Podemos cuando en realidad están hablando de iniciativas de IU, de Equo, de En Marea o que están defendidas por diputados de estas formaciones. Esas simplificaciones que están al orden del día, no ayudan. Igual que ellos han mostrado su malestar, también Alberto planteo que en el grupo parlamentario confederal había que visibilizar más a IU. Todas las organizaciones, grandes o pequeñas, lo primero es que deben sentirse cómodas en el trabajo común. Sobre todo para que la gente a las que se dirigen les visibilicen bien. Eso Alberto lo explica muy bien. Habrá quien este contento con un trabajo porque se sienta referenciado en una compañera de IU, de Podemos, de Equo o de cualquiera de las otras organizaciones que se adhieran. Yo espero que lo de Equo se pueda resolver. Sobre todo por el cariz que toman los acontecimientos en materia medioambiental. Mantener una línea política muy vinculada a la sostenibilidad y al respeto a nuestro entorno como única garantía de desarrollo es fundamental. No digo que no estuviera presente con la ausencia de Equo, pero con un partido que tiene su razón de ser en ello seguro que habrá una mayor garantía.


Los datos de participación han sido bajitos. ¿Cuál es la explicación que le dais? ¿Tenéis miedo que la gente esté cansada?

Esta es una impresión mía. Izquierda Unida en Andalucía se está rejuveneciendo mucho. Si no hubiera fallado la plataforma online, ese creciente número de personas jóvenes podría haber votado y hubiéramos tenido un voto online mayor. Y en cuando al voto presencial, que necesariamente solo podía ser un día (en cada asamblea local) sabíamos que eso iba a limitar. Por otro lado, el hecho de que Antonio tuviera un respaldo tan mayoritario ha desincentivado la participación. No había una pugna por el liderazgo, efectivamente había dos candidaturas y dos documentos, pero la inmensa mayoría de la gente daba como muy natural que el curso de los acontecimientos fuera el que finalmente ha sido, la reelección de Antonio. Ese panorama de mucha estabilidad en la organización no ha generado una tensión mayor que hubiera movido a la militancia.

"Espero que lo de Equo se pueda resolver. Su presencia es mayor garantía de una política vinculada a la sostenibilidad" opina Nieto sobre sus quejas de invisibilización contra Podemos 


La permanencia de las cuotas ha sido una de las cuestiones que más debate han generado, y preocupación entre la militancia. En la propuesta de Estatutos aprobada se plantea su continuación. ¿Finalmente cómo se ha resuelto? 

Hay puntos del estatuto que la coordinadora andaluza tiene que revisar, por técnica jurídica, para evitar incongruencias con las enmiendas aprobadas. Hay cuestiones que son necesarias de un desarrollo reglamentario. Por ejemplo, es importante hacer el reglamento del simpatizante. Lo que sí tengo claro es que tener el dinero para pagar o no una cuota no pueda coartar que una persona sea miembro de Izquierda Unida en Andalucía. Y creo que los tiros van a ir por ahí. Hasta ahora nos hemos movido en un concepto de militancia clásica, también vinculada económicamente. Pero hay una nueva visión de estar y trabajar, de ser más activista de modo sectorial y también hay que incorporarla.


¿Qué supuso dentro de la organización La Corrala para que parezca una herida aún pendiente de cicatrizar, para que esté tan viva en el recuerdo de IU? Lo que ocurrió fuera todos los sabemos, pero internamente no tanto...

A mí me tocó muy de cerca porque estaba de portavoz de la Comisión de Vivienda. La Corrala bien valía una ruptura. Fue la crisis más grande del cogobierno y fue muy determinante. Si esas personas eran desalojadas, IU abandonaba el gobierno. Hay que enmarcarlo en que, de nuestro paso por el gobierno andaluz, la política de vivienda fue la que puso el foco más nítidamente en la gestión alternativa que sí se podía hacer. Una política muy osada, que impugnaba el orden establecido de desahucios, de casas vacías, de personas en emergencia habitacional. Ha quedado como un episodio en el que nos reivindicamos. Porque hubo elementos que nos permitieron poner el foco en políticas muy malas para la gente. Porque enseño esa parte fea de los poderes mediáticos, de como tomaron partido. Y fue una experiencia de mucha tensión pero salimos bien. A la vuelta de un año y medio el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía dijo que el procedimiento con esas familias había sido impecable en lo jurídico. Y en lo político evidentemente también, echar a una familia de su casa, aunque no pueda pagarla no era algo que pudiéramos permitir. No hubo dudas. Y nuestra gente nunca hubiese entendido que estando en el gobierno hubiéramos dejado a esas familias desahuciadas. Eso sí que creo que hubiera sido una verdadera crisis. Estamos muy orgullosos. No se podía recular, eran de esas decisiones que no tienen opción alternativa. Todos tenemos claro el derecho de la vivienda. Y Antonio lo tuvo claro del minuto uno. Algún temor que alguna compañera pudiera tener lo disipo la claridad con la que Antonio expuso que de ahí no nos íbamos a mover.


Se ha presumido que la dirección es muy plural. Ciertamente están todas las corrientes. ¿No teméis que pueda ser una dirección inestable o tirante?

La clase trabajadora es muy plural. La gente a la que queremos ayudar es muy dispar. Y las razones de sus problemas tienen un origen común, un sistema tremendamente injusto. El objetivo es vincular a gente dispar a un programa, programa, programa. Estos procesos puedes vivirlos de dos manera, fijándote en lo que te diferencia, en aquello que no vas a ceder. Y entonces pues te vas a casa y listo. O fijarte en el núcleo común. Si esa es la perspectiva, seguiremos creciendo y seguiremos siendo dispares.

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