Granada
Deborah y sus dos hijos de tres y siete años se enfrentan a su desahucio en Granada
Deborah lleva más de diez años viviendo en su casa en Granada. Un piso en un edificio céntrico cercano a una de las salas de conciertos más populares de la ciudad. La propiedad pertenecía a una mujer y lo gestionaba su hijo. “Al morir la señora su hijo se desentendió, y sus propiedades pasaron a sus hermanas, una de ellas quería seguir alquilando y la propietaria de mi piso no quería”, expone Deborah.
La familia pagaba el alquiler a través de una cobranza y no mantiene relación directa con la propiedad. En estos años la familia paso por un bache económico que le dificultó el pago del alquiler “hubo una racha que mi marido se quedó sin trabajo y claro, solo cobraba una ayuda social, 800 euros”. Una vez salieron de esta situación Deborah expuso a la propiedad la voluntad de pagar la deuda “le dije que no podía pagar dos meses seguidos sino que uno a uno y se negó, la dueña se ha negado en todo momento de dejarnos pagar, no quiere que paguemos porque quiere vender la propiedad ya ha vendido otros pisos”, sentencia.
El pasado julio de 2025 recibieron el primer burofax avisando de que tenían que irse, el pasado febrero se celebró el juicio verbal donde se decidió formalmente la ejecución del desahucio. “Estoy en cadena perpetua, miro todos los días el calendario a que llegue el día 21”, sostiene. Esta madre de familia expone que esta situación le ha llevado a tener distintas afecciones de salud “vengo ahora mismo del hospital, he estado esta mañana allí con una crisis de ansiedad, ya no puedo más”.
“Lo único que pido es un techo para mis hijos donde puedan estar tranquilos y felices con su madre y su padre”, sostiene esta vecina granadina.
La familia ha intentado buscar otra casa pero, indican, no pueden asumir los requisitos “imposibles” que les piden “he intentado alquilar, me pide nóminas de 1500 euros”, matiza. Además, Deborah ha tocado las puertas de distintas instituciones: “lo único que me ofrecen es un albergue y yo no lo veo un sitio digno para dos menores”, reflexiona.
La vecina granadina sostiene además que no ha recibido ningún tipo de ayuda por parte de la Junta de Andalucía a través de AVRA, a pesar de que distintos documentos avalan la situación de vulnerabilidad de su familia. “Me han dicho en mi cara directamente que sí que hay pisos vacíos pero que no me los dan”.
La familia insiste en que en ningún momento se ha negado a pagar un alquiler y Deborah se muestra preocupada sobre como perder su casa puede afectar sus hijos de tres y siete años “lo único que pido es un techo para mis hijos donde puedan estar tranquilos y felices con su madre y su padre”.
El Sindicato de Vivienda de Granada ha organizado una convocatoria para intentar para el desahucio de esta familia en el centro de la capital nazarí.
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