Fascismo
La muleta

A las puertas de una nueva legislatura en el Parlamento de Andalucía dominada por las fuerzas de la derecha, iniciamos una serie de artículos que afrontan desde diversos ángulos el horizonte político.

Periodista y escritor


publicado
2018-12-22 12:45

Con la democracia, la mayoría de los españoles habían obligado en las urnas al fascismo a una travesía por el desierto, de donde procede su primitivismo bárbaro y feudal, y se creían a salvo. Pero estaban equivocados: el neoliberalismo lo alimenta en su seno y aquí llevamos tragando neoliberalismo desde hace años, así es que todo ha sido un espejismo, un engaño de trileros. ¿Dónde está la bolita? O sea, ¿dónde estaban los fascistas? Había que ver solo la cara de satisfacción de PP y C's al conocer el resultado de las elecciones en Andalucía, como padres que reciben la noticia del feliz parto, para comprender que no les daba escrúpulos el recién nacido Vox. Es feo, sí, pero es su hijo. El resurgir de las ideas neofascistas se han producido en varios países europeos y nosotros ya tenemos nuestra parte alícuota del fascismo que nos corresponde por PIB dentro de la UE. O, como dice Felipe González, “España deja de ser una anomalía”. Un alivio.

Lo más irónico es que en España esta involución se produce precisamente cuando el Gobierno de Pedro Sánchez trata de recuperar parte del Estado del bienestar birlado por las políticas austericidas de la derecha. ¿O es que quizás la derecha saca su más afilada lanza, precisamente, para evitarlo? Porque en palabras de Inmanuel Wallerstein, más allá de la casuística española, “vivimos en un periodo de transición del caos a un nuevo orden y los que están en el poder buscarán que la transición conduzca a la construcción de un sistema nuevo que repita las peores características del existente: su jerarquía, sus privilegios y sus desigualdades”.

Y, lo mismo que para imponer el neoliberalismo se necesitó una estrategia de alianzas capitalistas, para hacer posible este sistema nuevo que se vislumbra se necesitará el fascismo. Y en España tenemos para dar y regalar condiciones idóneas: problema territorial de primer grado, franquismo sociológico por castigo, inmigración por proximidad, abstención por desengaño, paro a espuertas, corrupción a mansalva y, de propina, la momia de Franco. Aunque bastaría con el procés, que, si no existiera, tendrían que inventárselo, para que exista Ribera y Casado y Abascal y se hicieran la foto de su esencia común.

Bien. ¿Y ahora qué? Pues ahora en Andalucía hay que negociar. PP y Vox lo tienen claro, que uno se ha echado al monte y el otro es ultramontano. La incógnita era Ciudadanos, pero las últimas declaraciones son que PP y C's llegarán a un pacto y “que se sume quien quiera”. Es una forma de hablar que mueve a risa porque la muleta de Vox está asegurada y lo que queda por saber es si C's seguirá siendo la muleta del PP o viceversa. En todo caso, habrá gobierno de coalición, ese que debieron formar en su día PSOE-Podemos para apuntalar la democracia con políticas sociales de izquierdas.

Frontera sur
Fact-checking: desmontando las vallas de Ceuta y Melilla en siete pasos

En torno a la seguridad de las fronteras nacionales hay una serie de lugares comunes, como la efectividad real que tienen, cómo violan los derechos de las personas migrantes y la exclusión que generan los muros. Son elementos analizados desde porCausa.

1 Comentario
#28342 13:43 23/12/2018

Pasa el autor de puntillas por el P$0€, cómo si estubiera limpio y no tubiera responsabilidad alguna.

Responder
0
0

Destacadas

Economía
Impuestos a la carne y al plástico: los impuestos Pigouvianos

Debido a la crisis climática, muchos países ya se plantean poner impuestos a la carne o a los plásticos. Estos impuestos, cuyo coste recae directamente en el consumidor, se llaman impuestos Pigouvianos.

Chernóbil
Turismo de desastres: visita guiada al infierno

Desde que HBO estrenó la serie sobre el desastre en la central nuclear ucraniana, las visitas de turistas a esta zona se han multiplicado. 

Contigo empezó todo
Las dos Marías en la locura franquista

Dos hermanas de Compostela retaron al franquismo con color y alegría. Las llamaron “locas”, pero la locura estaba a su alrededor.

Sexualidad
La homosexualidad como conducta de riesgo
Una experiencia personal sobre los prejuicios en las consultas médicas acerca de la sexualidad y las relaciones homosexuales.

Últimas

Sexualidad
Polifonías de amor y deseo

El paisaje de los afectos se puebla de teorías y prácticas que impugnan los parámetros normativos del amor. De fondo, el capitalismo y el deseo innovan en su eterno romance. En la tensión entre la libre elección, los cuidados y el compromiso se configuran las relaciones amorosas del futuro. 


Guerra civil
Federico García Lorca, rojo y maricón
En un ejercicio de revisionismo histórico consciente, algunos especialistas lorquianos se empeñan en desligar la implicación política y la orientación sexual del poeta, de las causas de su asesinato