Filosofía
Esto no es un partido

Ante la obsolescencia de la forma partido, se hace imprescindible repensar los modelos organizativos para garantizar la eficacia política de la multitud. Las experiencias que nos proporciona este nuevo ciclo electoral nos colocan ante un panorama terminal, en el que los horizontes abiertos por el 15M languidecen.

Municipalismo Asamblea
Vista general de una asamblea del municipalismo previa a las elecciones de 2015. Álvaro Minguito
Profesor de Filosofía, Universidad de Zaragoza
19 mar 2019 10:00

El actual proceso de constitución de candidaturas de cara al inminente e intenso ciclo electoral ha puesto de manifiesto cuán lejos se hallan nuestras herramientas políticas actuales de las exigencias de renovación de la vida política que exigió el 15M. Si los insuficientes avances que se produjeron en anteriores citas pudieron ser achacados a la premura de unos procesos electorales que apenas permitían a los sectores antagonistas inventar nuevos modos y maneras en lo político, a pesar de lo cual se produjeron experiencias muy interesantes como las que representaron numerosas candidaturas municipales, entre ellas Zaragoza en Común, el evidente retroceso que vivimos es síntoma del carácter terminal que desgraciadamente evidencia el ciclo que nació con el 15M. En los procesos de constitución de candidaturas y alianzas estamos volviendo a prácticas y estrategias que reproducen un modelo, el de coalición de partidos, que parecía ya superado y que nada tiene que ver con esa propuesta horizontal, participativa y radicalmente democrática en que se sustentaba la exigencia de una nueva política.

Tiempos póstumos

Vivimos tiempos póstumos en los que un pasado que nosotros decidimos finiquitar se obstina en regresar cuando el presente ya no le pertenece. Estamos en manos de un fantasma, de una política zombi que deambula por el escenario pero sin capacidad alguna de eficacia. Como buen espectro, es incapaz de coger la realidad, se le escapa entre las manos. Y los espejos electorales, a buen seguro, no devolverán su imagen. La intensidad de lo que hemos vivido me llevó a intentar plasmar por escrito esas experiencias y a teorizar sobre ellas. El resultado, un libro titulado Deseo de multitud. Su reciente aparición me ha supuesto un sentimiento encontrado: por un lado, el de la alegría que produce un acontecimiento de estas características; por otro, el estupor ante la sensación de que el libro, a pesar de que nace al calor de hechos recientes, llega tarde. Hasta el punto de que comienzo a considerarlo, más que como reflejo de lo ocurrido, como manual de aquello que ha de acontecer. Ya he subrayado en estas páginas que nuestra posición materialista exige que nos esforcemos en imaginar el futuro. Y en ese futuro que hay que imaginar, han de desempeñar un papel fundamental nuevas formas de organización de la multitud que dejen de lado la forma partido. Pues se nos antoja, creo que también lo hemos dicho aquí, la radical obsolescencia de la forma partido, que se halla en el origen de parte de los desastres del presente. Quizá ese cataclismo en las formas organizativas nos ayude, también, a poner fin a la época de los egosaurios, monstruos que han condicionado, para nuestra perplejidad, nuestra actual experiencia política.

Combatir la forma partido no puede hacerse desde la ingenuidad de la ausencia de organización. Organización no es sinónimo de partido.

Sin embargo, combatir la forma partido no puede hacerse desde la ingenuidad de la ausencia de organización. Organización no es sinónimo de partido. Venimos teorizando, desde siempre, la ineficacia e impotencia del individuo aislado. Y es muy cierto. Quizá de una forma paradójica habrá que decir que para combatir la forma partido es preciso buscar una forma otra de organización colectiva que sirva, al menos en un principio, de contrapeso al poder partidario. Spinoza subrayaba muy convenientemente la relación entre derecho y potencia, entre, por decirlo de otro modo, la capacidad de intervención política y su eficacia, y nos mostraba que la alianza de los sujetos era el camino irrenunciable de la política democrática. Tantum iuris quantum potentiae, escribía Spinoza. De ahí la necesidad de construir la multitud, de articular un poderoso sujeto capaz de llevar a la práctica una política de y para las mayorías sociales. Lo que denomino el «conatus de la multitud». La forma partido, por desgracia, acaba convirtiéndose siempre, por diversos motivos, en expresión de posiciones particulares, de intereses singulares. El peso de la responsabilidad partidaria se agolpa en las espaldas de sus dirigentes, hasta el punto de obligarles a doblar la cerviz y, de ese modo, no ser capaces de ver más allá de su estrecho territorio. La mirada del partido es una mirada idiota. Sin embargo, para una política antagonista, de mayorías, es ineludible clavar la mirada en el horizonte de lo común, desarrollar una mirada koinota.

Estonoesunpartido

De ahí una propuesta de organización a la que podríamos denominar, por ejemplo, estonoesunpartido, pues nacería, sin duda, desde la renuncia explícita a la reproducción de buena parte de las prácticas partidarias. Su cometido fundamental radicaría en asegurar el cumplimiento de un marco formal estrictamente democrático, pues sin ese marco formal, como bien defiende Enrique Dussel en numerosos textos, no es posible el desarrollo de una política crítica.

Esta nueva forma organizativa, de la que sabemos lo que no es, un partido, pero no sabemos todavía muy bien qué sea, es necesaria para empoderar la voz de quienes apuestan por nuevas formas de enfocar la política pues, como hemos dicho, las voces individuales claman en el desierto, son desconsideradas desde las máquinas de guerra partidarias. La desorganización del adversario es una de las formas de dominio por parte del poder. Cuando la burguesía triunfante, en la Revolución Francesa, pretende laminar cualquier forma de oposición, promulga una ley, la Ley Chapelier, en la que se prohíbe explícitamente la constitución de partidos o sindicatos: entre el estado burgués y el individuo, nada. Caer en la tentación de la ausencia de comunidad es descubrir un flanco ante el oponente, es disminuir nuestra potencia política.

Estonoesunpartido no debe ser entendido como una máquina estrictamente antipartidaria, pues puede y ha de nutrirse de militantes partidarios que entienden que las decisiones políticas deben emanar de los ámbitos de la multitud ya organizada.

Esto, que no es un partido, debe caracterizarse por la renuncia a la presentación de candidaturas propias, al menos para procesos electorales institucionales externos, pues, sin ninguna duda, ello le haría recaer de inmediato en la forma partido. Su tarea ha de ser promover toda una estricta arquitectura normativa que especifique los procesos internos de la organización, asegure su carácter horizontal y democrático. Se trata de evitar, oponiendo organización a la organización partidaria, que los partidos impongan su peso interno. Pero también de huir de la tentación de utilizar esa forma organizativa para coagular una nueva sensibilidad dentro del colectivo que se esfuerce en dar cauce a intereses particulares. De ahí la necesidad de evitar la presentación como tal de candidaturas, promoviendo amplios procesos participativos de carácter asambleario en los que puedan desarrollarse horizontalmente los procesos de elección.

Estonoesunpartido también deberá promover nuevas formas democráticas. Nuevas es, sin duda, una forma de hablar, pues estoy haciendo referencia, en este momento, a un procedimiento que fue el que en la antigua democracia ateniense se consideró como el verdaderamente democrático, el sorteo. Los griegos nunca entendieron compatibles democracia y representación y, excepto cargos muy específicos, como los relacionados con la dirección de la guerra y de la economía, el resto se distribuían mediante sorteo entre el conjunto de la ciudadanía. No es un secreto que buena parte de los conflictos que se producen en torno a las listas electorales en nuestras organizaciones tienen que ver con proyectos personales o personalistas, a los que se supeditan las necesidades del colectivo. Suprimir ese tipo de pugnas, sin por ello dejar de garantizar que las personas designadas cumplan los requisitos precisos para desempeñar una responsabilidad, es una de las virtudes que el proceso de sorteo aportaría, como están encargándose de mostrar en los últimos tiempos numerosos trabajos y estudios centrados en la cuestión. Aunque en un primer momento pueda resultar chocante, como a mí mismo me sucedió, la relevancia histórica del sorteo, no solo en Grecia, y la constatación de los problemas inherentes a la configuración de candidaturas, debieran animarnos a experimentar nuevas estrategias.

En todo caso, estonoesunpartido no debe ser entendido como una máquina estrictamente antipartidaria, pues puede y ha de nutrirse de militantes partidarios que, en procesos de convergencia como los que hemos pretendido desarrollar, entienden que las decisiones políticas deben emanar de los ámbitos de la multitud ya organizada (a través de individuos y partidos) y no ser el resultado de la negociación de las cúpulas partidarias, cuyas miradas se hallan lastradas por intereses diferentes a los de la multitud organizada. Por poner un ejemplo cercano, las decisiones de Zaragoza en Común deben residir en su militancia y no estar supeditadas al juego de negociaciones partidarias. En el fondo se trata de asumir que debemos entrar en un proceso de constante creación de organización que deje atrás formas institucionalizadas, se olvide de fidelidades de siglas, y avance decididamente en la estructuración de sectores sociales cada vez más amplios, para lo que su forma organizativa deberá ser ágil y carente de todo tipo de inercia.

Podemos comenzó siendo, por exigencias del guión, una máquina de guerra electoral, lo que supuso reproducir estrictamente el modelo partidario. Lo que debiera haber sido una estrategia puntual, se convirtió en seña de identidad que ya lastró, hace cuatro años, algunos procesos municipalistas. El resultado, cuatro años después, es que, al parecer, lo único que nos queda entre las manos son máquinas electorales que han olvidado de dónde vienen y hacia dónde querían ir. Toca salvar los muebles, sí, pero sobre todo, comenzar, como Sísifos redivivos, volver a comenzar a subir la roca de la nueva política por la pendiente de la realidad. Con la incertidumbre de qué nos deparará el camino. El camino solo garantiza camino. Pero el camino, nos lo recuerda Machado, se hace al andar.

Sobre este blog
La filosofía se sitúa en un contexto en el que el poder ha buscado imponerse incluso en los elementos más básicos de nuestro pensamiento, de nuestras subjetividades, expulsando así de nuestro campo de visión propuestas teóricas y prácticas diversas que no son peores ni menos interesantes sino ajenas o directamente contrarias a los intereses del sistema dominante.

En este blog trataremos de entender los acontecimientos del presente surcando –en ocasiones a contracorriente– la historia de la filosofía, con el objetivo de poner al descubierto los mecanismos que utiliza el poder para evitar cualquier tipo de cambio o de alternativa en la sociedad. Pero también de producir lo que Deleuze llamó líneas de fuga, movimientos concretos tanto del presente como del pasado que, escapando del espacio de influencia del poder, trazan caminos hacia otros mundos posibles.
Ver todas las entradas

Relacionadas

15M
Granada celebra este 15M con el festival online ‘Una Granada de Cuidado’

Más de 40 colectivos participan en este evento virtual en un 15 de mayo marcado por el confinamiento provocado por el coronavirus. Ajuntamientos Granada presenta su Carta Social y Vecinal y lo celebra con entrevistas, actuaciones y música. 

Coronavirus
Los grupos de apoyo mutuo plantan cara a la crisis del coronavirus

Las iniciativas en Sants, Ciutat Vella, el Raval o el Poble Sec beben directamente de la experiencia de las plazas durante el 15M. En este último barrio se ha generado una red de apoyo de 500 personas. El Sindicato de Manteros cose material sanitario mientras en Nápoles funcionan iniciativas para pagar la compra a los vecinos que lo necesiten.

Vivienda
¡Sus negocios, nuestras vidas! El alquiler social en el laberinto especulativo

Anwar, protagonista de la primera paralización de un desahucio en Madrid, vuelve a ser amenazado de desahucio este viernes 7 de junio.

4 Comentarios
#31984 25:16 21/3/2019

votar a quien? total, si se van a tenr que repetir las proximas elecciones en 6 meses, está cantado

Responder
0
0
#31957 15:14 21/3/2019

Este articulo, conscietemente o no, habla de organizacion libertaria...sin embargo creo q el posibilismo esta en vena en la sociedad mas a la izquierda y al final, de nuevo a votar y delegar, que ademas es mucho mas comodo

Responder
1
0
#31855 11:10 19/3/2019

A ver cuando empezamos a levantar estas liebres a principio de legislatura en vez de a las puertas de unas elecciones.
¿Que aporta esto ahora?, en fin. Si al final vamos a tener lo que nos merecemos.

Responder
2
0
#31856 11:30 19/3/2019

Creo que es necesario que se reflexiones sobre los errores cometidos, aunque por cuestiones pragmáticas y casi de supervivencia luego decidamos ir a votar.

Responder
1
0
Sobre este blog
La filosofía se sitúa en un contexto en el que el poder ha buscado imponerse incluso en los elementos más básicos de nuestro pensamiento, de nuestras subjetividades, expulsando así de nuestro campo de visión propuestas teóricas y prácticas diversas que no son peores ni menos interesantes sino ajenas o directamente contrarias a los intereses del sistema dominante.

En este blog trataremos de entender los acontecimientos del presente surcando –en ocasiones a contracorriente– la historia de la filosofía, con el objetivo de poner al descubierto los mecanismos que utiliza el poder para evitar cualquier tipo de cambio o de alternativa en la sociedad. Pero también de producir lo que Deleuze llamó líneas de fuga, movimientos concretos tanto del presente como del pasado que, escapando del espacio de influencia del poder, trazan caminos hacia otros mundos posibles.
Ver todas las entradas

Destacadas

Temporeros
Los jornaleros no son bienvenidos en los hoteles de Lleida

Aunque el futbolista Keita Baldé se ofreció a pagar por adelantado el alojamiento de 200 trabajadores que duermen en la calle, los establecimientos están presentando excusas para no facilitar sus habitaciones.

Precariedad laboral
Los riders se reúnen con la ministra de Trabajo para exigir que se aplique la ley laboral

Riders X Derechos acudirán a la cita acompañados de representantes de la Unión de Autónomos UATAE y de Taxi Project. “Con la presencia de estos compañeros queremos mostrar la fuerza y unidad de la clase trabajadora”, resume Felipe Corredor.

Migración
Las personas solicitantes de asilo no podrán optar al ingreso mínimo vital

Al contrario de lo que se había anunciado previamente, los solicitantes de asilo quedan excluidos del ingreso mínimo vital. Se suman a las 600.000 personas migrantes en situación administrativa irregular que han quedado fuera de esta medida.


Coronavirus
Torrejón testea a su población en contra de las recomendaciones sanitarias

La localidad madrileña analiza la seroprevalencia de su población pese a que la OMS sigue sin recomendar los análisis masivos. Podemos Torrejón denuncia opacidad en la toma de la decisión y alerta de que puede ser contraproducente.


Crisis climática
El covid-19 y el descenso de las emisiones de CO2

Las medidas del covid-19 nos han situado momentáneamente en niveles de emisión del 2006, muy lejos aún de cero emisiones netas.

Estados Unidos
Trump, en un búnker, señala al movimiento Antifa como el enemigo a cazar

Las protestas por el asesinato policial de George Floyd se han extendido a todo el país, en un movimiento que ya se compara con los disturbios que, a finales de los 60, impulsaron el movimiento de los derechos civiles. Al menos cinco personas han muerto en el contexto de las manifestaciones. Trump pide considerar terroristas a los antifascistas.

Sanidad
El Gobierno de la Comunidad de Madrid dificulta la conciliación familiar al personal sanitario

El sindicato de enfermería SATSE denuncia que el Gobierno de Ayuso ha iniciado recortes en los derechos del personal sanitario al limitar la conciliación familiar de profesionales con menores de 12 años. 

Coronavirus
Sanitarios hoy, pacientes mañana

Según las estimaciones del Consejo General de la Psicología, cerca de 150.000 sanitarios necesitarán atención psicológica tras la pandemia.

Pobreza
Mínimo sí, vital ni por asomo

El Gobierno demuestra una enorme soberbia al despreciar la nueva oleada de pobreza que está generando la crisis del coronavirus. La mejor demostración de ello es que para optar al ingreso mínimo vital se tendrán en cuenta los ingresos percibidos en 2019.

Últimas

Comunidad de Madrid
Los municipios más pobres son los más afectados por el recorte de 14.000 plazas escolares aprobado por Ayuso

Los recortes en educación de la Comunidad de Madrid afectarán especialmente a las ciudades de renta más baja y los distritos con más carencias de la capital. En total se perderán más de 14.000 plazas en todo el ciclo desde infantil a bachillerato.

Menores tutelados
Ni familia ni apoyo social, el futuro de los menores migrantes en Andalucía

Con el verano a las puertas y el mar aún en calma, Andalucía prevé un incremento en la llegada de personas migrantes. Pese a ello, la Junta recorta 142 plazas destinadas a la acogida de menores migrantes sin referentes familiares desde el 1 de junio.


Crisis económica
Estados Unidos: coronacapitalismo y su inminente colapso

La riqueza privada siempre ha prevalecido sobre la salud pública en el manual de instrucciones capitalista. Aun así la enormidad de la crisis y el potencial explosivo de transformación que ésta encierra están cambiando las reglas y puntos de vista sobre el bien común.

Argentina
Mendoza lucha por su agua aún en medio de la pandemia

En esta provincia del oeste argentino la sequía ha reavivado la conciencia social sobre la importancia de proteger el agua. El covid-19 ha reabierto el debate de los últimos meses.


Opinión
Cuidados sí, guerra no

El uso de terminología militar por parte de diferentes mandatarios ha sido ampliamente debatido. Lo que no ha sido tan debatido es cómo este lenguaje refuerza el imaginario patriarcal.