Derechos Humanos
Pastora Filigrana: “Las mujeres andaluzas custodian formas de vida que son antisistema en sí mismas”

Entrevista a Pastora Filigrana Mujer, gitana, andaluza y en las antípodas.

Pastora Filigrana, contraportada Andalucía n.7
Pastora Filigrana Julia Rodríguez
9 ene 2017 06:56

Viene del Turruñuelo, un humilde barrio trianero de casitas y corrales. Ninguna de sus abuelas, ni la paya ni la gitana, sabían leer o escribir. En la universidad formó la Asociación de Mujeres Gitanas Universitarias y ejerció como abogada de personas gitanas en Las Tres Mil Viviendas. Colaboró con la Oficina de Derechos Sociales, donde nació la primera asociación de mujeres inmigrantes del servicio doméstico. Se implicó en el Sindicato de Obreros del Campo y contribuyó a la formación del Sindicato Andaluz de Trabajadores. Fue parte del Grupo 17 de Marzo, resorte y escudo de los movimientos políticos y sociales. Desde la Cooperativa Jarsia (“Justicia” en caló) lucha contra la represión política y los abusos hipotecarios y patronales. Nadie es imprescindible, pero sí hay personas necesarias. Pastora es una de ellas.

¿Qué lleva a luchar contra la injusticia?
Desde chiquita he tenido ese sentimiento de repulsa hacia la injusticia. Es un ímpetu que está en mí, una fuerza más grande que una misma. Existe en la humanidad desde su comienzo y es el motor de la evolución. Ni la mayor forma de violencia organizada ha logrado hacerla desaparecer.

¿Y tus circunstancias?
Sé que hay sujetos más oprimidos, pero en mí coinciden varias líneas de opresión que me hacen luchar. De ser un hombre con las cosas más fáciles hubiera luchado menos, o siendo mujer pero en una situación económica favorable. Como gitana tuve que hacer frente al racismo estructural y vivir en el sur, en la periferia, es otra línea que me atraviesa. No por estar en una situación de opresión te conviertes en un sujeto revolucionario, pero en mi caso sí, no sé el porqué. Era más fácil empatizar con quienes sufren. También tengo un fuerte sentimiento de deuda histórica. Alguien luchó antes que yo para que mi destino no fuera parir y criar, analfabeta y sujeta a la voluntad de un hombre.

¿Cómo determinan la lucha esas líneas de opresión?
Los métodos de lucha que tenemos y hasta el mismo concepto de revolución han sido inventados por el hombre blanco, europeo, de clase media. Un modelo creado en un contexto histórico preciso no puede ser exportado a todo tiempo y lugar. Es necesario deconstruir esas ideas y saber que también son hegemónicas. Lo emancipatorio es entender las líneas de opresión que te atraviesan, por qué te están oprimiendo y luchar desde tus propios valores oprimidos. Cuando el poder te reprime es por aquellos modos de ser y estar en el mundo que le ponen en peligro. No te reprime al azar. ¿Qué peligro han representado los gitanos para recibir en su historia reciente más de 250 leyes represivas? Un modelo de vida alternativo fuera de las lógicas de producción y consumo del capitalismo. Hay que hacer un trabajo de reflexión y mirarse como andaluces, como mujeres o gitanas y ver qué es eso que tenemos que tanto molesta al sistema. Creo en el internacionalismo, pero hay que organizarse desde la propia identidad. Es una cuestión estratégica, no romántica. Porque nos da pistas sobre cómo construir las máquinas de guerra para la emancipación.

¿Hay un feminismo andaluz?
No existe como tal una corriente de pensamiento del feminismo andaluz, pero cada vez somos más quienes la estamos pariendo. Tú eres mujer, pero, además, por ser andaluza, estás un escalón por debajo. Existe una realidad de pobreza y exclusión que no se da en otros lugares y te sitúa, en muchos indicadores, a años luz. ¿Son los mismos puntos de partida para reivindicar la igualdad? No se pueden ignorar las condiciones socioeconómicas del territorio que habitas. Hay que tomar conciencia, quitarnos los complejos de nuestras propias mentes colonizadas y organizarse desde abajo. Hace falta un feminismo andaluz no solo por una cuestión de justicia. ¿Por qué nos oprimen así? Las mujeres andaluzas custodian formas de vida que son antisistema en sí mismas o apuntan a su superación, como el mutualismo de base y las redes comunales allí donde no llega el Estado, los modos de priorizar el consumo o el contacto con la naturaleza en el mundo rural. Es un potencial político que debe ser organizado y convertido en herramienta.

Más allá de la resistencia, ¿por dónde tirar?
El enemigo no puede ser infravalorado y tiene el monopolio de la violencia, pero lleva el virus dentro y hay vías de fuga por donde pierde fuerza. También hay que sacar energías para construir, imaginar y ser propositivos. El mundo nuevo que yo sueño se parece a lo que el poder reprime. Si quieren individualismo, jerarquías y opresiones, ese mundo será comunitario. Si explotan la naturaleza, sostendremos nuestra ecodependencia. Hay que situarse en las antípodas.

Relacionadas

Memoria histórica
Justicia y reparación como necesidad social

La crisis sanitaria que vivimos ha obligado a suspender el acto que la Asociación Andaluza de Victimas de la Transición iba a realizar en homenaje a los asesinados por la Guardia Civil en Almería en 19811. Hoy más que nunca necesitamos recordar nuestra Historia, porque la base de nuestra democracia está viciada y sólo a través de la justicia, la verdad y la reparación es que podremos garantizar que aquellos hechos no se vuelvan a producir.

Coronavirus
Marta Martínez: “La infancia es la gran ausente de la agenda política del confinamiento”
Marta Martínez es coautora del estudio Infancia Confinada, una encuesta a centenares de niños y niñas durante el confinamiento que nos aproxima las olvidadas voces de la infancia en la pandemia.
Colombia
Gabriel Marrugo: “La pandemia está sirviendo para ocultar la guerra en Colombia”

Gabriel Enrique Marrugo Ávila tuvo que abandonar su comunidad en Colombia por amenazas de muerte. A la presencia de grupos armados, las plantaciones ilegales de cocaína que acaba en Estados Unidos y los intereses de multinacionales se suma ahora la amenaza del covid-19 en una comunidad sin acceso a servicios básicos por el abandono del Gobierno.

6 Comentarios
#59044 19:57 30/4/2020

Muy bien dicho, pero por favor no todos los blancos somos racistas y yo no me identifico con mi raza, me parece absurdo, ni por mi cultura o creencia. Si no por ser un buen vecino/a y ciudadana/o.
El darle importancia a la perpetuacion de la raza, levanta muros, es excluyente y racista, provenga de la sociedad q sea.
Por lo demás muy buena labor

Responder
0
0
#58988 13:01 30/4/2020

Si hay solidaridad con el pueblo gitano, lo q no se acepta es esas costumbres ante convivencia va muchas familias o clanes, imponente.
Y esto no es un prejuicio, es un hecho, de los barrios devastados por su falta de aceptación a unas normas básicas de convivencia y obligaciones.

Hay gente buena q les ayudan, hay racistas, q no tienen otra cosa mejor q hacer q el mongolo.

Ppero la comunidad gitana tiene una base muy excluyente y racista, la perpetuación de la raza y de una cultura muy patriarcal y homófoba, donde los derechos y libertades de ls mujeres y LGTBI, son vulnerados, eliminados sistemáticamente.

Pero todo lo negaran y seguirán lis q han conseguido estudiar y salir en su defensa q se les margina por racismo, q se les apartan, pq estorban. Si no se adaptan a unas normas de convivencia se auto marginan.
A no q es racismo institucional

Perdona!!!, veo a mujeres gitanas incultas, sin saber ni leer o escribir, con una máxima aspiración en su vidas, llegar virgen al matrimononio, no trabajar, ser ama de casa y parir hijos sin pensar en las consecuencias negativas de tener hijos sin parar, cuando se es pobre.

Mucha fe, mucho Dios y sentido de la familia y de los mayires., pero antepongo todo esto a la convivencia entre todos los ciudadanos.
Esto es culpa del Estado, de los vecinos no gitanos, de los inmigrantes. No

Ayudar al prójimo, no significa aceptar las malas conductas . De esto uno es responsable, no los demás.

Aquí, en este país no se les persiguen, a muchos se les han dado ayuda con casas, q he visto en muchos casos, pedazos de viviendas sociales, destrozados. Y esto es culpa de los vecinos y del gobierno, no.
Las escuelas e institutos están a su alcance y si no los llevan, es culpa del exterior. Venga ya.

Así q bueno y malos en todos lares.
Su orgullo es su propia auto marginación
Aquí con mas de medio milenio de diferencia de menos, están asentadas, otras culturas y religiones de otros lares, q solo piden los derechos como los demás regularizar su situación
Aquí en España, ya no se les persigue y tras 6 siglos siguen son adaptarse fabuloso.
Si en su mayoría Europa y España fuera un país racista, se dejarían morir en RL mar a la gente, no se haría misiones, so acogerían a personas de otras nacionalidades culturalmente y económicamente mas retrógradas y pobres
Racistas hay, pero buena gente de mente abierta, y solidaria, aun mas

Responder
0
0
Alfredo Gutierrez Aguilar 21:42 12/1/2018

Que el Undive del Cielo llene de bendiciones a ese Pueblo que lucha contra le intolerancia. Que viva la Raza Gitana!!!

Responder
1
3
José Acevedo 16:21 12/1/2018

La vida de unas personas y su grandeza crecen para auxiliar y acompañar a otras que padecen exclusión. Así se entiende la vida y el trabajo que aquí nos muestra este enlace. Mantengamos la esperanza de coexistir y vivir en la igualdad.

Responder
3
1
#6312 9:10 12/1/2018

Mujeres como tú son con las que yo quiero caminar.

Responder
2
0
#6202 22:07 9/1/2018

bravo, aire fresco de las raíces de la tierra

Responder
13
0

Destacadas

Laboral
La marcha de Nissan, una estrategia previa que la pandemia aceleró

La multinacional japonesa automovilística anunció el pasado jueves 28 de mayo el cierre de su principal planta en España. Dejarán en la calle a más de 20.000 personas para continuar así un camino que estaba ya marcado antes de la llegada del virus.

Estados Unidos
Trump amenaza con mano dura en respuesta a los disturbios de Mineápolis

El presidente estadounidense acusa al alcalde de Mineápolis de debilidad tras el incendio de instalaciones policiales de la ciudad, y anuncia que mandará al ejército si continúan los disturbios.  

Coronavirus
Pastora Filigrana: “El cambio de modelo tras el coronavirus no va a ser una elección sino una necesidad”

Pastora Filigrana es abogada, feminista y sindicalista gitana, aunque lo que funciona ahí como un adjetivo para ella es lo sustancial. Aprendió qué es la conciencia de clase de sus abuelas y derecho laboral en el SAT. La crisis dejó en cola de impresión un libro en el que sostiene que las prácticas anticapitalistas del pueblo gitano le han costado su persecución.


Educación
Monitores de educación especial denuncian que llevan dos meses sin cobrar

El personal técnico de integración social (PTIS) de Andalucía lleva reclamando la mejora de sus condiciones laborales desde que parte del servicio fuera externalizado. Ahora, además, han tenido que reclamar el cobro de sus nóminas. 

Tribuna
Hambre en Madrid

La desproporción es abismal entre lo que es capaz de hacer una gran Institución con más de 25.000 trabajadores y un presupuesto de más de cinco mil millones y un conjunto de voluntarios/as que no tienen más recursos que las donaciones solidarias.

Cine
Más allá de ‘La comuna’: Peter Watkins, maestro del audiovisual político cuya obra no verás en un cine multisalas

El realizador británico Peter Watkins representa prácticamente una tradición en sí mismo, mediante una impresionante filmografía compuesta por trepidantes y energéticos falsos documentales sobre la bomba atómica o sobre la represión de las luchas por los derechos civiles y por peculiares miradas a varios artistas y su tiempo histórico.

Abusos a la infancia
Catalunya pone en marcha el modelo nórdico de atención a los abusos contra la infancia

El modelo “bajo el mismo techo”, que reúne en un mismo lugar a todos los especialistas necesarios para detectar y denunciar abusos sexuales contra la infancia, echa a andar con un proyecto piloto en Tarragona. La Comunidad de Madrid y el País Valencià estudian implantar este tipo de atención que evita la revictimización de los menores.

Últimas

Comunicación
La pandemia de los globos sonda

Ante la necesidad de tomar decisiones rápidas y el miedo de que sean polémicas o impopulares, en la prensa proliferan encabezados del tipo “el Gobierno se plantea”, una técnica de comunicación política que recibe el nombre de “globo sonda”. ¿Qué son, hacia dónde vuelan y cómo pueden explotar?

Ecología
El último cartucho

Alicia Ramos nos trae unas líneas con aroma a pólvora y barrancos tinerfeños. Una reflexión muy personal sobre la caza a partir de un concepto novedoso que es casi un oxímoron (o que al menos suena muy raro): la munición ecológica.

Tecnopolítica
Zoombificados
La extensión de la actividad docente on line al próximo curso ha generado un debate, que puede servir de coartada para ocultar los acuciantes problemas a los que debemos hacer frente
Servicios públicos
‘Quiero un corazón contento’, la melodía a favor de los servicios públicos

Con el nombre Quiero un corazón contento la campaña convoca a la ciudadanía a salir el próximo sábado 30 de mayo, a las 13h, a sus balcones y ventanas.