Los aliados de Cuba en la región ceden ante Trump mientras crecen las iniciativas para romper el bloqueo

La amenaza de más aranceles a los países que envíen petróleo a Cuba ha surtido efecto. Ante la emergencia humanitaria se multiplican las iniciativas de las redes de solidaridad para llevar alimentos, medicinas y paneles solares a la isla.
Personas esperando un transporte. La Habana.
Pepa Suárez Personas esperando un transporte. La Habana.
@MartinCuneo78
@martincuneo.bsky.social
19 feb 2026 06:00

Mientras los tradicionales aliados en la región dan la espalda a Cuba por las presiones de Donald Trump, crece la solidaridad global entre organizaciones sociales, sindicales y del mundo de la cultura.

El 17 de febrero se confirmaba lo que se sabía hace semanas: México no suministrará “por lo pronto” más petróleo a la isla ante la amenaza de EEUU de aumentar los aranceles. En su anuncio, la presidenta Claudia Sheimbaum reconocía por primera vez la cesión de soberanía que supone el giro diplomático forzado en su relación con Cuba: “Tiene que quedar muy claro que nosotros no estamos de acuerdo con esta imposición de aranceles a los países que venden petróleo a Cuba”.

México continuará, eso sí, con envíos de ayuda humanitaria, como el que realizó la semana pasada, con dos buques con 800 toneladas de alimentos y otros artículos de primera necesidad. Otras 1.500 toneladas están pendientes de ser enviadas a Cuba desde este país norteamericano. Además, el movimiento de solidaridad con Cuba de México ha levantado una tienda en la plaza del Zócalo, en el centro de la Ciudad de México, para reunir y enviar víveres y material médico para la isla.

El otro gran aliado energético de la isla, Venezuela, ya había cortado el suministro de petróleo —unos 35.000 barriles diarios— el 3 de enero, tras la intervención de EEUU en la industria del crudo del país. Solo falta despejar la incógnita de qué hará Rusia.

Este 18 de febrero, el ministro de Exteriores cubano, Bruno Rodríguez, llegaba a Moscú, donde la portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, María Zajárova, señaló su “firme solidaridad” con Cuba “ante esta presión militar y económica desde el extranjero” y su compromiso de “seguir entregando ayuda al pueblo hermano de Cuba”. Horas antes, Moscú amenazó con desplegar la armada para proteger a los buques rusos de posibles confiscaciones por parte de potencias occidentales.

El objetivo principal de la Flotilla Nuestra América, que saldrá en marzo desde algún lugar del mar Caribe, es que “la asfixia económica no se convierta en genocidio”

Cada día, la crisis energética en la isla se recrudece. Este 17 de febrero, la mayor de las Antillas sufrió apagones que afectaron hasta el 56% del territorio en el horario de mayor demanda. La mitad de las centrales térmicas, que aportan el 40% de la electricidad del país, está fuera de funcionamiento, y las autoridades han recurrido al racionamiento de una gasolina cada vez más escasa a través de la aplicación Ticket. Con el transporte público paralizado y con servicios básicos —como la sanidad, la recogida de basuras o el reparto de alimentos— comprometidos, Cuba se asoma al abismo

La falta de combustible y la ruina de sus centrales térmicas, alimentadas con combustibles fósiles, ha llevado a las autoridades de la isla a intensificar la transición energética con la instalación masiva de paneles solares con el apoyo de China, que cuenta con un superávit de paneles solares y está especialmente interesada en que el Gobierno de Cuba no caiga. “China, como siempre, prestará a Cuba apoyo y ayuda en la medida de sus posibilidades”, declaró el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores chino, Lin Jian. 

Iniciativas de solidaridad con el pueblo cubano

La Flotilla Nuestra América, que planea zarpar desde algún lugar del mar Caribe en marzo, es una de las principales iniciativas internacionales para romper el bloqueo y llevar ayuda humanitaria a Cuba. Desde la página web de la flotilla piden apoyo económico con donaciones recogidas por la Progressive International Services (Inc.), una organización sin ánimo de lucro registrada en el Reino Unido. El objetivo: que “la asfixia económica no se convierta en genocidio”. El 19 de febrero, anunciaban que ante la respuesta abrumadora a la propuesta de flotilla, había decidido ampliar el operativo que “está pasando de ser una simple misión marítima a convertirse en un convoy global hacia Cuba, que movilizará ayuda humanitaria por tierra, mar y aire, y que convergerá en La Habana el 21 de marzo".

En la organización de la flotilla participa un centenar de organizaciones de América, Europa y EEUU y su principal prioridad es “proteger los hospitales” haciendo llegar a los centros de salud de la isla sistemas autónomos de energía renovable para garantizar que los quirófanos, las incubadoras y las unidades de cuidados intensivo puedan seguir funcionando. Con medio millón de euros, calculan desde People’s Forum, se podría cubrir la mitad de los 400 hospitales de la isla. Esta organización con sede en EEUU ha lanzado una campaña de donaciones de paneles solares para Cuba.

El 13 de febrero, la Confederación Latinoamericana y del Caribe de Trabajadores Estatales (CLATE) se reunía en La Habana con presencia de centrales de una decena de países de la región para mostrar su rechazo a la asfixia económica y su solidaridad con Cuba. Mientras, en Brasil, un día después, la Federación Unificada de Trabajadores del Petróleo (FUP) lanzaba una campaña para que el Gobierno de Lula envíe combustible de forma urgente a la isla. El Movimiento de los Trabajadores Rurales de Brasil (MST) encabeza también en estos días una campaña de solidaridad con Cuba, esta vez para llevar medicamentos esenciales a la isla. Para garantizar el éxito del envío, el movimiento logró acuerdos con laboratorios brasileños que suministrarán medicinas a precios de mayorista. El plan contempla que los cargamentos sean trasladados vía aérea de manera periódica durante todo el año.

En España, el Movimiento Estatal de Solidaridad con Cuba ha lanzado la campaña “Dejad vivir a Cuba”, que incluye un manifiesto firmado por centenares de personalidades de la cultura y la política

En España, el Movimiento Estatal de Solidaridad con Cuba (MESC) ha lanzado la campaña “Dejad vivir a Cuba”, que incluye un manifiesto firmado por centenares de personalidades de la cultura y la política. El texto arremete contra el bloqueo 2.0 impuesto por Donald Trump, que “busca asfixiar a un pueblo que ejerce su soberanía sin aceptar mandatos externos y actúa como maniobra de distracción ante problemas internos en Estados Unidos”. 

Las 243 medidas adoptadas por Trump para intensificar el embargo que sufre la isla hace seis décadas, denuncian, han dejado a millones de familias sin electricidad, a hospitales “obligados a decisiones extremas” o a la paralización de la distribución de alimentos y medicamentos. “Defender a Cuba frente a esta agresión significa defender el principio de soberanía, el derecho internacional y la convivencia pacífica”, dicen.

La iniciativa es un reflejo de la campaña lanzada desde EEUU “Let’s Cuba Live”, donde personalidades de Hollywood y la cultura internacional, como Jane Fonda, Ed Harris, Silvio Rodríguez, Roger Waters, Mark Ruffalo o Susan Sarandon, firmaron un manifiesto para denunciar unas medidas que califican de “actos inhumanos” y “castigo colectivo”. Para las personas firmantes, “someter a la población por hambre no es diplomacia; es una forma de terrorismo”.
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