Crímenes de odio
El proyecto Crímenes de Odio documenta 14 asesinatos en el País Valenciano entre 1990 y 2025
Un grupo de jóvenes de ideología neonazi asesinó el 11 de abril de 1993 de una puñalada al joven antifascista e independentista de izquierdas, Guillem Agulló, de 18 años, en el municipio castellonense de Montanejos. La Audiencia Provincial de Castellón condenó en 1996 a 14 años de prisión por un delito de homicidio a uno de los integrantes de la banda, Pedro José Cuevas. El resto de los participantes en el crimen resultaron absueltos y Cuevas cumplió sólo cuatro años de condena.
El asesinato de Guillem Agulló es uno de los 14 crímenes de odio recogidos en el País Valenciano entre 1990 y 2025 por el proyecto crimenesdeodio.info. La iniciativa fue lanzada en 2015 por los periodistas Miquel Ramos y David Bou, con el fin de dar a conocer y documentar los crímenes motivados por discursos de odio en el estado español durante las últimas décadas.
Actualizado en junio de 2026, el proyecto cuenta con el apoyo del Institut de les Desigualtats y la colaboración de la Fundació Neus Català y la Escola de Formació Guillem Agulló de Ómnium Cultural.
El listado de casos incluye en la categoría de homofobia el crimen perpetrado el 5 de diciembre de 2018 en Valencia contra uno de los líderes del movimiento LGBTI en el País Valenciano, Fernando Lumbreras Márquez. El activista, uno de los fundadores del colectivo Lambda, fue hallado muerto en su domicilio con señales de violencia en el cuerpo.
Entre los casos destacados de aporofobia (aversión y desprecio a las personas pobres) recopilados figura el asesinato el 31 de julio de 2016 de Vasile Mecica, una persona sin techo que vivía en El Puig (València)
Otro crimen de odio por razones de homofobia en la provincia de Valencia tuvo lugar el 5 de mayo de 2014 en Gandía. Javier Abil Orpegui fue asesinado a cuchilladas y descuartizado después que invitara a su domicilio a dos jóvenes tras una noche de fiesta. El Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV) rebajó la condena inicial de 16 años y tres meses, a 15 años, al considerar que no existía la agravante de odio por la orientación sexual de la víctima.
Entre los casos destacados de aporofobia (aversión y desprecio a las personas pobres) recopilados figura el asesinato el 31 de julio de 2016 de Vasile Mecica, una persona sin techo que vivía en el municipio de El Puig (València). Tras identificar a Vasile, quien había tenido tiempo atrás un enfrentamiento con el hermano de uno de los asesinos, estos le golpearon y acuchillaron hasta provocarle la muerte. El TSJCV condenó en 2019 a los dos acusados por homicidio con abuso de superioridad.
Cuatro años antes, el 19 de febrero de 2012, se registró otro asesinato por aporofobia en València. Miguel García, un electricista en paro de 63 años y que vivía en la calle, murió abrasado en el centro de la ciudad del Túria. Diversos testimonios afirmaron que a Miguel ya habían intentado quemarle vivo en otras dos ocasiones, la víctima también había denunciado días antes estos intentos.
El primero de los casos de aporofobia apuntados en la investigación es el de Tomás Martínez, persona indigente de 64 años asesinada por tres cabezas rapadas neonazis que incendiaron el vehículo en el que dormía. Los hechos ocurrieron en el barrio de L’Olivereta de Valencia, el 27 de mayo de 1993, un mes y medio después del asesinato de Guillem Agulló. Según crimenesdeodio.info, “la policía tenía fichados ya a estos tres individuos, que fueron detenidos dos días después de los hechos”.
Racismo y xenofobia
Entre los crímenes de odio por racismo y xenofobia en la provincia de Valencia destaca el de Hamir Boukhari, marroquí de 30 años, murió el 30 de marzo de 2005 tras recibir una paliza brutal —por la que fueron detenidos cuatro menores— cuando paseaba con su pareja en una plaza del municipio de Sagunto. La vista no llegó a celebrarse ya que el Juzgado de Menores número 3 de Valencia archivó la causa tras la petición de la Fiscalía.
Cuatro años antes, el 11 de octubre de 2001, se produjo un asesinato de tintes islamófobos en el barrio de Russafa de València. Cuatro jóvenes persiguieron y acorralaron a dos ciudadanos argelinos, Ali Sisaoui y Abbas Naimi, que murieron apuñalados. Varias fuentes señalaron que los asesinos increparon a las víctimas relacionándolas con el terrorismo de Bin Laden. Además, un agente de la policía local afirmó que uno de los cuatro jóvenes llevaba una camiseta con simbología nazi.
También en la provincia de Castellón se han producido ejemplos de violencia racista y xenófoba con resultado mortal. En el municipio de Alcossebre, el 4 de septiembre de 2004, el joven marroquí de 21 años, Abdelmola Sadiki, fue víctima de una paliza tras salir de una discoteca con un amigo, murió unas horas después: “los amigos de la víctima aseguran que se trató de un ataque racista y denunciaron pintadas xenófobas existentes en zonas de Alcalà y Alcossebre”, informa crimenesdeodio.info.
En Castellón han sucedido también crímenes de transfobia, como el que terminó con la vida de una mujer transexual el 3 de marzo de 2019. Un hombre y una mujer la golpearon hasta provocarle la muerte en un huerto de naranjas próximo a la capital. La policía nacional detuvo por los hechos a dos personas que ingresaron en prisión por orden del Juez de Guardia de Castellón. El caso está a la espera de juicio.
En cuanto a la provincia de Alicante, el proyecto impulsado por David Bou y Miquel Ramos incluye 4 casos de crímenes de odio entre 2001 y 2015, de los que uno está vinculado a la transfobia, otro a la violencia ultra en el fútbol y dos al racismo y la xenofobia (uno de ellos asociado también a la aporofobia).
A causa de su condición de persona transexual, fue asesinada en Alicante Lyssa da Silva el 20 de julio de 2015. Dos sujetos terminaron con su vida tras mantener relaciones sexuales en el piso que tenían alquilado. El asesino confeso fue condenado en 2016 por la Audiencia de Alicante a una pena de 10 años de prisión por un delito de homicidio, mientras que el cómplice fue condenado a un año y cinco meses. Colectivos sociales criticaron que el juez no considerara la agravante de odio.
Por otra parte, el joven del municipio alicantino de Pedreguer, Pere Artur Fornés Vergara, perdió la vida el 22 de abril de 2011 al ser apuñalado por sorpresa en un bar de Benidorm por gritar “Visca el Barça”. Sucedió mientras estaba viendo la final de la Copa del Rey entre el F.C. Barcelona y el Real Madrid. La policía detuvo al presunto autor del asesinato 12 horas después.
En la década anterior, el 2 de septiembre de 2002, el crimen de odio tuvo lugar en el municipio de Callosa de Segura. La Audiencia de Alicante condenó a 22 años de prisión por asesinato y robo violento a dos individuos que terminaron con la vida de Vasilev Plamen Kirlov, una persona sin hogar de 42 años y nacionalidad búlgara. Esta persona indigente dormía habitualmente sobre un banco, los agresores trataron de robarle sin que Vasilev ofreciera resistencia alguna.
Por último, el racismo y la xenofobia estuvieron en el origen de la muerte de P.R. el 17 de noviembre de 2001 en Alicante. Este músico callejero, procedente de Eslovenia, fue apuñalado por un grupo de tres neonazis en la plaza de San Cristobal. Antes los ultraderechistas habían atacado a una pareja que estaba en un bar y también al propietario del local, de origen africano.
País Valenciano
Guillem Agulló, tres décadas de dignidad y antifascismo
Crímenes de odio
Miquel Ramos y David Bou siguen el rastro de los 103 crímenes de odio cometidos desde 1990
Cinco años después de su lanzamiento, estos dos periodistas publican una ampliación del proyecto Crímenes de Odio.
LGTBIAQ+
Más de la mitad de la población LGTBI+ ha sido víctima de algún incidente de odio
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