Coronavirus
Las auxiliares de atención a domicilio, infectadas, contagiando o al paro: “Somos un peligro para los ancianos”

Recorren entre cuatro y seis casas al día moviéndose en transporte público. En la Comunidad de Madrid hay 15.000 auxiliares de ayuda a domicilio que cuidan, asean, cocinan y hacen compra y limpieza. Sindicatos y trabajadoras denuncian que no se cumplen los protocolos de seguridad para evitar contagios de coronavirus.
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En la Comunidad de Madrid hay 15.000 auxiliares de atención a domicilio, un servicio municipal totalmente privatizado. David F. Sabadell
26 mar 2020 06:00

Se hacen llamar “las nadie” y así se sienten, invisibles, al tener que realizar su labor del Servicio de Atención a Domicilio (SAD) en Madrid y buena parte de la comunidad autónoma sin seguir los protocolos establecidos por la ley para frenar el coronavirus cuando trabajan directamente con los grupos de más riesgo, como son ancianos solos. “Somos un peligro para los mayores y dependientes, para nosotras y para nuestros familiares”, aseguran.

Las auxiliares de atención domiciliaria son la mayoría mujeres que recorren entre cuatro y seis casas al día moviéndose en transporte público. Se sienten desprotegidas y denuncian que su actividad puede verse en pocos días tan afectada de mortalidad como ha ocurrido con las residencias de ancianos. Buena parte de la plantilla está contagiada y de baja, no cuentan con el material y los equipos EPI adecuados, tal como indica la ley en la actual situación, y el que les van facilitando es insuficiente. Tienen un alto riesgo de contagio aseando, haciendo compra y comida a los más vulnerables, mayores y dependientes, grupo de población de alto riesgo ante el covid19, que además ha comenzado a darse de baja del servicio ante el terror al contagio.

“Lo más grave —dice Lola, representante sindical de Clece— es que las empresas han decidido que los servicios que se están dando de baja no se van a cobrar. Muchas auxiliares se van a quedar sin comer, sin pagar la luz y el gas, mientras sus empresarios —en este caso de Florentino Pérez— anuncian donaciones a bombo y platillo”, explica en referencia a la donación de material médico que hará el Real Madrid, como anunció Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, vía Twitter.

Las empresas que gestionan las ayuda a domicilio están incumpliendo el protocolo y exponiendo así al contagio a sus trabajadoras y a las personas a quienes atienden

En la Comunidad de Madrid hay 15.000 auxiliares de ayuda a domicilio y unas 12.000 trabajan en el municipio de Madrid, según estiman las diferentes fuentes sindicales consultadas. Y lo hacen con contratos de 30 horas semanales entre 740 euros y 870 euros brutos, según los servicios diarios que atiendan. Como ha ocurrido con las residencias de ancianos y otras instituciones, estas empresas tampoco han sido previsoras. Según denuncian trabajadoras y comités de empresa, tampoco están cumpliendo las normas una vez establecido un protocolo concreto para su actividad ante la grave incidencia de la pandemia en Madrid. Para colmo, Ayuntamiento y Comunidad de Madrid amenazan con no abonar los servicios que no se realicen, lo que puede ser la ruina para muchas de estas trabajadoras.

Ana, nombre ficticio por miedo a un despido, es auxiliar ya experta de Asispa, una de las tres empresas concesionarias del servicio en Madrid, y relata cómo “la gestión de los últimos 15 días, especialmente en  la capital, ha sido caótica desde que se produjo al primera muerte y lo sigue siendo”. Desde primeros de marzo, las empresas trasladaban a sus trabajadoras un mensaje de absoluta tranquilidad: “Dicen que no hay por qué alarmarse en absoluto, que no hay peligro ni riesgo, que lo tienen todo controlado, que no había mayores o profesionales relacionados con el servicio contagiados. Y todas estábamos muy preocupadas porque trabajamos con gente muy mayor”.

PROTOCOLOS QUE NO SE CUMPLEN

En la segunda semana de marzo, cuando en Madrid los casos y las muertes comenzaron a crecer de manera exponencial, “nos indicaban que continuáramos trabajando con nuestras batas de algodón, con los guantes [un EPI obligatorio siempre en este servicio], pero sin mascarillas ni ninguna otra barrera”, dice Ana. A partir del día 9, las empresas se reunieron con sus comités de prevención y determinaron que se dejaban de utilizar los guantes de limpieza y usarían solo los de látex y nitrilo, que según Carmen López, representante sindical del sector en UGT Madrid, “son los más seguros y caros, por lo que las empresas siempre ponen excusas para comprarlos”. “El protocolo está bien, guantes no nos faltan, pero sí el resto —explica—. Ya de por sí es inadecuado llevar la misma bata de algodón de una casa a otra sin pandemia. El problema es que no estamos previniendo. El personal que está cuidando mayores y dependientes no cuenta con las medidas adecuadas para cortar la propagación del virus”.

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Se han contabilizado 100 trabajadoras positivas de baja por coronavirus en Asispa, 170 en Sacyr Social y unas 90 en Clece. David F. Sabadell

El día 12, la Comunidad de Madrid dicta el decreto por el que establece las medidas de ayuda a domicilio frente al virus, por el cual las auxiliares deben acudir a los domicilios con batas, guantes y mascarillas desechables, es decir, un EPI completo para cada usuario o domicilio, y no reutilizar material. Hasta ese día no existía obligación de tener ese equipo, salvo un mínimo previo para tratar casos de infecto-contagiosos, como tuberculosis, pero no se disponía de los mismos. Algunas reaccionaron buscándolo incluso entre fabricantes extranjeros, como nos cuenta Lola sobre la tercera concesionaria madrileña, Clece, que comenzó dando bajas retribuidas, pero ya no lo hace.

“Las compañeras que acudían por la tarde apenas contaban con material y algunas recibieron batas no desechables, usadas y con manchas hasta de sangre”

En otras empresas, a  las trabajadoras les indicaron que no eran necesarias las mascarillas y que no se disponía para repartir ni siquiera del material para infecciosos. A partir del día 17, se decretan servicios mínimos en la Comunidad de Madrid, por los que se debe realizar solo aseos, compras y preparación de comidas; nada de limpiezas. Al día siguiente en las sedes se comenzó a repartir material, “pero llegó a las compañeras que van a primera hora de la mañana; nos facilitaron una mascarilla por usuario para dejarla en cada casa visitada, a lo cual nos negamos para evitar contagios entre nosotras. Muchas veces nos cambian de servicio y de domicilios según bajas o necesidades. Las compañeras que acudían por la tarde apenas contaban con material y algunas recibieron batas no desechables, usadas y con manchas hasta de sangre”, explica Ana.  

Ya con el estado de alerta decretado, convocaron a todas las auxiliares para el reparto de material, y en algunas sedes se aglutinaron tantas auxiliares a la misma hora que llegó a acudir la policía advirtiendo de la ilegalidad de aquella aglomeración de personas —más de 100— sin distancia ni medidas de seguridad en plena calle. Habitualmente, al tratarse de distritos tan grandes, el material entre las auxiliares se distribuye en rutas con furgonetas, un servicio que algunas de las empresas han dejado de realizar. Sigue faltándoles material, sobre todo mascarillas desechables y batas.

Contagios, bajas y paro

Pero casi tan grave como su salud o la de los usuarios es que el miedo de estos últimos las deja sin ingresos si el Ayuntamiento de Madrid insiste en no pagar los servicios no prestados, como indica en el pliego al que se concurrió. Entre un 30% y un 40% de los beneficiarios del servicio están renunciando al mismo. “Nos ven como un peligro, sin medidas preventivas, y prefieren que no vayamos”, lamenta Ana. Carmen López va más allá: “Entre que los servicios de limpieza no se hacen y las bajas que aumentan, esto puede ser desastroso para las empresas y para el empleo de muchas de las compañeras que se están quedando en casa con vacaciones forzosas. Nos da mucho miedo que no paguen la concesión, porque no somos culpables de esta situación especial de pandemia”.

Lola Juárez asegura que ya hay en Clece 1.500 trabajadoras en su casa “multadas” con vacaciones forzosas y sin saber si van a cobrar a final de mes. “Esto es un servicio público que tiene ese presupuesto ya aprobado. Han mantenido estos días una reunión entre Ayuntamiento, Comunidad Autónoma y patronal, y las primeras han dicho que no iban a pagar. Nos han dejado en manos de los empresarios, sin equipos preventivos ni sueldos. Hay un virus peor que el coronavirus: el capitalismo egoísta. Podían habernos facilitado las mascarillas antes y no regalarlas ahora a la Comunidad de Madrid. No las compraron con anterioridad porque se trataba de invertir y gastar”.

Ante la inquietud de las trabajadoras, fuentes municipales aseguran a El Salto que “el Ayuntamiento de Madrid está estudiando la manera de evitar ERTE a toda costa, ciñéndose siempre a lo que dicta la normativa, y quiere que el contrato se pague en la totalidad tal y como estaba previsto”.  El Consistorio se muestra también incapaz de atajar la crisis en materia de obtención del material necesario. “El coronavirus ha pillado desprevenido a todo el mundo, no solo a las empresas. Dada la situación actual, el Ayuntamiento tiene una imposibilidad absoluta de conseguir los EPI, y ni el propio Ministerio de Sanidad ha dejado claro cómo solucionarlo”, explican desde el área de Familias, Igualdad y Bienestar Social.

Desde esta área  reivindican que sus trabajadores tengan el material de protección necesario para realizar su trabajo y agradecen a las empresas que estén donando lo que tienen para tratar de ayudar. “La colaboración público-privada en estos momentos resulta fundamental para que superemos todos juntos esta crisis sanitaria”, indican.

A principios de esta semana había ya unas 100 compañeras positivas de baja por coronavirus en Asispa, 170 en Sacyr Social y unas 90 en Clece

No hay EPI ni casi de dónde sacarlas, así que según la estimación de las representantes de las trabajadoras, a principios de esta semana había ya unas 100 compañeras positivas de baja por coronavirus en Asispa, 170 en Sacyr Social y unas 90 en Clece. “Lo que nos aterra es el número que se alcanzará en un par de semanas más. Estamos convencidas de que hay muchas compañeras contagiadas que no lo saben, tenemos riesgo de contagio y de contagiar”. Según Ana, hay usuarios a los que se han llevado las urgencias delante de compañeras y la empresa les ha dicho que continúen con su jornada normal, y que llame luego al 900. Otros riesgos  asociados, dice esta trabajadora, es el uso del transporte público o andar a deshoras por las calles semidesiertas. “Recientemente a otra compañera la quisieron agredir en el metro, por ejemplo”, asegura Ana indignada.

Coronavirus
Profesionales y entidades critican que Madrid movilice personal de los centros de salud a Ifema

En medio de la crisis que la pandemia está ocasionando en la atención sanitaria de la región, la Consejería de Sanidad deriva personal de atención primaria al gran hospital de campaña instalado en la Feria de Madrid. La Plataforma de Centros de Salud y la FRAVM muestran su oposición.

En las oficinas de coordinación  de alguna de estas empresas tampoco se han tomado medidas preventivas, trabajan a menos de un metro de distancia y sin más barreras, “cada día se dan de baja dos compañeras”. Igual ocurre con los y las oficiales de teleasistencia “que han trabajado con positivos en coronavirus, han atendido a otros usuarios con normalidad anterior a la pandemia sin que nadie haya avisado a esos usuarios sanos del posible contagio”.

Servicio totalmente privatizado

El Servicio de Atención Domiciliaria (SAD) en la ciudad de Madrid depende de tres empresas que se hicieron con la última licitación del servicio: Asispa, que nació en los años 80 como una asociación especializada en el sector; Clece —del grupo ACS, que preside Florentino Pérez— y Sacyr Social —antigua Valoriza, del grupo Sacyr-Vallermoso, cuyo mayor accionista es el multimillonario Demetrio Carceller, nieto del ministro de Industria franquista del mismo nombre—.

En Madrid trabajan con el pliego de condiciones prorrogado hasta el 30 de junio Clece en Retiro, Usera, Puente de Vallecas, Moratalaz, Villaverde, Villa de Vallecas, Viválvaro y San Blas. Asispa atiende en Salamanca, Chamartín, Tetuán, Chamberí, Fuencarral-El Pardo, Ciudad Lineal, Hortaleza y Barajas. Sacyr Social se hizo con el bloque tres del pliego, que incluye los distritos Centro, Arganzuela, Moncloa-Aravaca, Latina y Carabanchel. El Ayuntamiento ha sacado un nuevo pliego y todavía no saben qué empresas continuarán con el servicio a partir del verano.

En el resto de la Comunidad de Madrid, el servicio de dependencia se lo reparten entre Sacyr Social y Quavitae —con origen en la Fundación Mapfre, recientemente fusionada con Domusvi— principalmente, aunque hay excepciones como Aralia, en Alcalá de Henares. En España siguen estando presentes otras grandes, como Eulen, Ingesan (OHL), Grupo Claros —cubre la zona dur, Extremadura y parte de Castilla-La Mancha—, con un origen social o cooperativo, como el de Asispa, propio del sector social de cuidados. 

Asispa se creó en su día como una asociación sin ánimo de lucro, especializada en asuntos sociales, y trabaja fundamentalmente en Madrid, y en algunas zonas del sur de España. “Antes era la mejor empresa, por su carácter social, pero para sobrevivir ha aprendido de las constructoras para poder competir, y saca beneficio aprovechándose de las trabajadoras, como las otras empresas”, nos asegura Ana, empleada de muchos años.

Todas estas empresas licitan a la baja las ofertas de las instituciones, por lo que la calidad del servicio queda relegada a un segundo término. “Dicen que no hay dinero ni para sueldos ni para material, pero es porque no renuncian a sus ganancias. Clece y Sacyr, por ejemplo, con origen en grandes constructoras, se metieron en este negocio en la crisis cuando estalló la burbuja inmobiliaria”, nos explican las representantes consultadas.

Carmen López recuerda que el servicio no es ni la sombra de lo que era en los 90. “Creíamos que con la Ley de Dependencia, que iba a generar muchos puestos de trabajo, cambiaría. Pero el SAD no está bien; los usuarios son un número, no personas. No se ve como un servicio social, sino como un mero negocio. Se prima el coste cuando antes se primaba la calidad, aunque la Administración sabe perfectamente que siempre es a costa de los empleados”.

Mientras el Consistorio insiste en la importancia del SAD ante la pandemia y en que se ha “volcado con ellas para trasmitirles seguridad”, esta no aparece por ningún lado ni en materia sanitaria ni laboral, según las trabajadoras. Ante los graves problemas surgidos estos días, y los ya graves que sufrían con anterioridad, empresas y Ayuntamiento de Madrid, donde este servicio está más precarizado, se culpan unas a otro y viceversa. 

Servicio Atención Domicilio Material
Una trabajadora con la bata facilitada por su empresa para trabajar. Pese a que debe ser desechable, la empresa facilitó una bata para toda la semana.

Sacyr Social, una de las tres concesionarias en Madrid, ha asegurado a este periódico que “está solicitando a la Administración que provea de los EPI necesarios para prestar el servicio en las condiciones de seguridad que Sanidad ha establecido”, pero mientras tanto continuará prestando el servicio en las mejores condiciones posibles, y suma a sus trabajadoras como merecedoras del aplauso diario de las 20h.

Sobre el resto de condiciones laborales cuestionadas por este periódico, no ofrecen ninguna valoración. Clece remite al Ayuntamiento de Madrid en relación a la falta de material, y transmite sus quejas por los continuos cambios de criterio de las administraciones. Además, culpan a la Administración de los precios de los pliegos y recuerdan que llevan “tiempo abogando por la dignificación de esta profesión”.

Asispa, por su parte, no ha comentado ninguna de las cuestiones planteadas desde El Salto. 

Las kellys de los cuidados

“Nadie sabe que existimos, nadie nos ve, nadie nos tiene en cuenta, pero estamos ahí para todos; para cuidar, para asear, para cocinar, para hacer la compra y para hacer la limpieza de las casas”. Así lo se sienten las auxiliares del SAD, una profesión vocacional y muy feminizada, que no está agradecida por los usuarios, sus  familias, las instituciones  ni el común de la sociedad. Sus trabajadoras se sienten muy humilladas por los bajísimos sueldos, por sus pésimas condiciones de trabajo y por las situaciones injustas e incluso dantescas que se encuentran al desarrollar su labor.

El SAD es un servicio que lleva más de 30 años y en el que sus trabajadoras han retrocedido en derechos laborales y en reconocimiento social. Está destinado a personas que por su edad —mayores de 65 años—, enfermedad o discapacidad, tengan dificultades para realizar las tareas cotidianas, tanto cuidado e higiene personal como las tareas del hogar.

En España hay más de un millón y medio de personas dependientes, cerca de 250.000 están en lista de espera para ser valoradas por la Ley de Dependencia. El tiempo medio de espera para recibir el servicio es de 476 días en los casos de discapacidad, según datos de la Plataforma por la Remunicipalización de Servicios Públicos. Al servicio se accede a través de los centros de Servicios Sociales de cada distrito o localidad, y el único requisito es haber residido cinco años en España y estar empadronado donde se solicita. Solo en Madrid hay más de 85.000 usuarios  y el Ayuntamiento tiene licitado el servicio por 657,5 millones de euros al año. 

Las auxiliares de ayuda a domicilio fichan en el domicilio de la persona dependiente, y los tiempos de traslado de un domicilio a otro no se cuentan como trabajo

Muchas de las 15.000 auxiliares del SAD de la Comunidad de Madrid tienen un contrato temporal y el 70% a tiempo parcial, aunque con disponibilidad durante todo el día, con horarios partidos, continuos desplazamientos y muchas horas extras. Fichan en el domicilio de la persona dependiente, y los tiempos de traslado de un domicilio a otro no se cuentan como trabajo. El precio hora cobrado es, según convenio, entre 7,20 y 8,91 euros, la mitad del que ofrecen las empresas en la licitación del concurso (entre 15,76 y 16,32 euros diarios). Con ese margen se adquieren medios (guantes, batas y ya), se paga a las coordinadoras y jefes y se logra el beneficio de las empresas, que para que sea mayor “tiran a la baja los sueldos y los materiales”, dicen las representantes de las trabajadoras.

Son estas las que deben pagar las llamadas de teléfono que deben realizar obligatoriamente a las empresas, que las presentan como “chicas para todo” sin delimitar en los pliegos municipales cuáles son las labores concretas de su trabajo profesional. Muchas están operadas de varias hernias (levantar a los usuarios pesen lo que pesen es parte de su trabajo) y tienen todo tipo de dolencias surgidas por su dura labor cotidiana, que no están reconocidas como enfermedades profesionales, pero las mutuas, como hay muchas bajas, les exigen testigos en casos de accidentes laborales. No se les reconoce un plus de peligrosidad y no se aplican protocolos de prevención de riesgos, ni siquiera en el caso del covid19, implantado por las administraciones, por falta de previsión y de costumbre.

En el caso de acudir a domicilios de personas “grandes dependientes”, solo acude una auxiliar en lugar de dos, como debería ocurrir y, en general, y ni siquiera durante la pandemia, reciben información de las posibles enfermedades infecto-contagiosas de usuarios y usuarias. La inspección de trabajo apenas existe; los inspectores insisten en que no se puede entrar en casa de particulares porque no son un centro de trabajo, y las administraciones insisten en que estas corresponden a las empresas. La culpa de que no haya inspecciones no es de nadie, al parecer.

La Administración no vigila, las empresas se aprovechan

Todas estas pésimas condiciones derivan, según Carmen López, Lola Juárez y el resto de representantes y auxiliares consultadas, del hecho de que los ayuntamientos no tienen el control directo del servicio y, aunque son conscientes, no les importa que las condiciones laborales se degraden. En el caso del Ayuntamiento de Madrid, se escuda en que los sueldos del SAD están fijados por convenio colectivo e insiste en que el Departamento de Mayores “está comprometido con la calidad del servicio, ya que mide y audita el servicio mediante una empresa externa con cuestionarios de satisfacción”. Las auxiliares saben de esa encuesta de satisfacción, pero no les soluciona sus problemas.

“Estamos teniendo jornadas de 11 horas al día si hay muchas compañeras de baja —cuenta Meni, otra auxiliar que cubre barrios del sur de Madrid—. Nos varían la jornada sobre la marcha, no podemos conciliar y nos cambian de casas para que no se encariñen con nosotras, no sabemos por qué. Hay usuarios que están en buenas condiciones de salud y que rechazan que les aseen, les hagan compra o comida porque lo único que quieren es que se les limpie la casa, mientras otros se quedan sin un servicio de cuidados que sí necesitan”. Esta trabajadora asegura que en este momento acude dos horas al día a la casa de una mujer que “solo quiere que le haga la limpieza, incluso tirándome de rodillas al suelo, y no quiere ni que le compre en la farmacia ni que la asee porque lo hace su hija”.

También se quejan de sufrir vejaciones por parte de usuarios y sus familiares. Según Paula Collado, trabajadora social municipal que conoce muy bien las delimitaciones del servicio, “las auxiliares no son chachas ni asistentas; en el servicio entra la limpieza, pero a veces se pretende que realicen esas labores en profundidad. Tampoco tienen por qué aguantar insultos o faltas de respeto, ni soportar manifestaciones racistas, que las hay, porque se trata de una profesión en la que trabajan muchas mujeres inmigrantes”. 

Según el área municipal, el pliego recoge las tareas genéricas, y las específicas las determinan los trabajadores de los servicios sociales. “Si un usuario se niega a recibir un cierto servicio y pide otra cosa que no viene recogida en ningún punto, los trabajadores podrán hablar con los coordinadores y estos se lo trasladarán a los servicios sociales para que tomen medidas”. Servicio que no se hace, servicio que no se paga, así que, ante la impasividad de los responsables: “Si hay que ir a una casa solo a limpiar mierda de años, intoxicarte con lejía por deseo expreso de la usuaria, o con el tabaco de un fumador, o pasar por domicilios donde hay chinches y cucarachas, no queda más remedio que hacerlo”, nos relata Meni.

 “Nosotros siempre reivindicamos que hay mucho abuso en tareas y que en los pliegos de condiciones de las instituciones se debería especificar y que no se incluyan. Hemos recogido en enero, antes de la pandemia, 3.310 firmas que se han entregado al Ayuntamiento. Es la segunda vez que lo pedimos. Solo queremos de verdad que se puedan dar las prestaciones que realmente son necesarias”, explica Carmen López.

un DOCUMENTAL para poner en valor su trabajo
Aunque con la crisis del covid19 se priman los servicios esenciales, las auxiliares no van a dejar de hacer las limpiezas porque son usuarios que no se están dando de baja. No hay un control de estas prestaciones y los usuarios abusan de las mismas. Pese a ellos, existen pocas iniciativas que pongan en valor su trabajo. Una de ellas es el documental Las hadas existen; la dura realidad de las auxiliares de ayuda a domicilio. Ellas se sienten invisibles, pero es que las hadas no suelen ser fáciles de reconocer.

 



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35 Comentarios
#55966 15:29 8/4/2020

Escribo como coordinadora que trabaja para una de las empresas en Madrid. Casi todo lo que dice el artículo es absolutamente cierto y espero que cuando la tormenta amaine se reconozca a estas mujeres la importante labor que llevan a cabo, mediante sueldos y contratos dignos. Dicho esto, cabe reseñar que el tiempo de transporte si es remunerado y las coordinadoras invertimos buena parte de nuestro tiempo de trabajo a contabilizarlo, ya que no es automático. Por otra parte decir que el trabajo de coordinación, tal y como expresa el artículo, no está bien remunerado. Somos un poco más que mileuristas, con una plantilla de entre 30 y 45 auxiliares y en torno a 300 usuarios por coordinadora, así que no, no nos llevamos un salario alto. Es digno, pero no se corresponde a nuestra alta responsabilidad. Y nuestras ayudantes, a quienes se les exige nuestra misma formación, son mileuristas. También somos un sector de contratos precarios, que accedemos al puesto a cambio de dos años de contrato de prácticas, el cual ni te asegura el puesto, ni te remunera el 100% de tu trabajo. El SAD es al 98% un sector femimizado y la precariedad se refleja en todos sus niveles, salvo en los que están arriba del todo.

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#55364 2:51 5/4/2020

Yo soy de ayuda a domicilio y ni tengo batas desechables y tengo solo 4 mascarillas para 15 dias

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#54834 13:31 2/4/2020

Soy auxiliar de enfermeria y trabajo de ayuda a domicilio por primera vez.Tengo un contrato temporal , estoy cubriendo una baja ,me parece que es un trabajo muy duro y muy poco valorado en nivel económico y en nivel profesional , ya que te quieren tratar como "una chacha".
Cuando paso lo de el estado de alarma al siguiente dia me dijeron que no trabajaba ya que me vaya a casa hasta que me tocase volver a trabajar.Que la empresa no sabe lo que van a hacer si ERTE u otra cosa.
Todo esto es una vergüenza y pena que no cuiden a las trabajadoras.

Todo lonquendicen aqui es cierto.

Deberian cambiar todo esto y valorarnos mas.

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#54260 23:35 30/3/2020

Soy trabajadora del SAD de la zona Moratalaz Madrid. Estuvimos trabajando sin protección ninguna y desde el 17 nos dijeron k cubrimos los servicios básicos. El 26 me llamaron a decir k me pusieron 15 días de vacaciones. Y que desde el 1 /04 me suspenderán el contrato sin paga y. Ni gun beneficio y mi pregunta es done puedo acudir. Para hace respetar mis derechos

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#53825 12:48 29/3/2020

Y en la ciudad de de melilla en la empresa donde trabajo ni epi nos an dando solo tres mascarilla ni batas ni mona ni nada el lunes nos van a dar qués que el desinfectantes y un no dicen para cuando el resto de epi solo pedimos trabajar con la seguridad que requiere la situación eulen ya dotó a su personal de equipo y nosotros somos de la otro empresa que ay en Melilla

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#53734 20:16 28/3/2020

Ojalá se reconozca nuestro trabajo, que es muy importante para personas que realmente son vulnerables

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#53703 17:02 28/3/2020

Haber si dejamos de ser invisibles.de una vez.
Gracias compañeras por exponer nuestras urgencia y necesidad

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#53579 24:44 27/3/2020

Ya ya de verdad

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#53483 18:21 27/3/2020

Quiero agradecer infinitamente a las compañeras del comité de SAD, muchísimas gracias por su apoyo, su interés, su entrega para con nosotras

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#53480 18:18 27/3/2020

Somos la columna vertebral de la Ley de Dependencia!

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#53316 24:27 26/3/2020

Lo que me parece increible qie tengamos que estar sin EPIS.
Trabajando con personas Mayores que tienen todo tipo de enfermedades.
Y que solo llevemos guantes, bata y desde un par de meses zapatos... Pero ahora con la pandemia...
Nos tengamos que comprar la propia auxiliar las mascarillas si nos queremos proteger..
Porque la empresa se olvida de sus trabajadoras.

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#53649 12:05 28/3/2020

Todo lo que dice el artículo es verdad, aunque en mi caso tengo que decir que siento mucho agradecimiento y co sideracion por parte de supervisora y usuarios /as,,,

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#53286 22:52 26/3/2020

Todo lo explicado es pura verdad soy auxiliar del SAD en Santa Cruz de Tenerife y la empresa es clece y también tenemos el mismo problema trabajando sin nuestro equipo de EPI y ya están contagiando a las trabajadoras y viceversa esto es una gran dureza y tenemos las misma condiciones que la clece en Madrid que vergüenza más grande que nuestros políticos están haciendo con nuestros mayores y trabajadores

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#53282 22:45 26/3/2020

Soy auxiliar de ayuda a domicilio, llevo trabajando en el SAD desde el 2004, cuando comencé con el trabajo de adjudicaba servicio a los usuarios es decir; 2 horas de paseo, 1 hora de aseo. 2 horas de arreglos de hogar etc, con lo que llegabas al domicilio y tanto usuarias como auxiliares sabíamos que era lo primordial , con el paso de los años se ha ido deteriorando, los servicios, los desplazamientos, los sueldos, aunque yo sigo creyendo en lo importante que somos las auxiliare, lo bien que me siento haciendo mi trabajo, tan importante para los mayores, para sus familiares y para las instituciones, a las personas mayores las permite seguir en sus casas, a los familiares poder estar tranquilos sabiendo que sus necesidades están cubiertas, y para las instituciones porque primero al estar en sus casas, no están en residencias, con lo que eso conlleva hay lo dejo. U ahora que lo que nos ha venido encima estamos desprotegidas como ya se ve en el articulo y la declaracion de otras compañeras.


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#53279 22:36 26/3/2020

Soy una auxuliar q acude a trabajar todos los dias..aún en estos momentos de peligro...lo hago x amor profesión...SOMOS UNAS HÉROES...PERO MI PREGUNTA ES...TOMARAN CONCIENCIA LOS GRANDES OLIGARCAS QUE NOS GOBIERNAN ??..ANTE UNA SITUACIÓN TAN EMERGENTE Y PELIGROSA?...SOLO M RESTA DECIR..OLE ..OLE Y OLE A ESE GRAN EQUIIPO QUE NOS REPRESENTAN Y NO DEJAN DE LUCHAR X NUSTRIS DERECHOS....GRACIAS COMPAÑERAS DEL COMITE DEL SAD

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#53578 24:43 27/3/2020

Enserio superman

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#53257 21:48 26/3/2020

Soy auxiliar de ayuda a domicilio y me siento totalmente desprotegida tanto por gobierno como por parte de la empresa nosotros somos las manos y los pies de micha gente mayor es una pena que seamos el sector más olvidado cuando en madrid hay mucha gente mayor y sola que nos necesita por favor no nos olviden ! Que también tenemos familia y vamos de casa en casa necesitamos material de protección! Urgente

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#53251 21:40 26/3/2020

Soy auxiliar de ayuda a domicilio. E sentido en carne propia insultos racistas hacia mi persona o dirigirse en forma despectiva o decir muchas cosas humillantes. Pero también se ay personas maravillosa q hacen q en algo valga la pena nuestro trabajo. Q no esta valorado mínima mente x la empresa ni x la mayoría de los usuarios SOY INVISIBLE

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#53236 20:48 26/3/2020

Por desgracia nuestro trabajo no está muy bien valorado y desgraciadamente no nos ven como auxiliares sino como unas chachas , pocos son los usuarios y familiares que nos valoran. Recordar que somos las que prestamos un servicio a todas estas personas que por desgracia las abandonan hasta sus propios familiares y deberían de recordarlo no menos preciarnos.

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#53229 20:37 26/3/2020

Soy Auxiliar de Ayuda a Domicilio, siento mucho la situación de mis compañeras contagiadas, siempre me pregunté porque EL AYUNTAMIENTO Y LA COMUNIDAD DE MADRID permite que las empresas nos den precariedad de contratos, y un sueldo de 600€ y 700€, ¿Quién puede vivir con eso en una ciudad como Madrid? ¡Eso es una explotación! Ahora me doy cuenta de lo que dice Lola, somos LAS OLVIDADAS NO EXISTIMOS, ¡Qué poca humanidad tenéis!

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#53209 20:03 26/3/2020

Van a asuntos sociales , para que les den el servicio ,al que tienen derecho, pero lo hacen porque es más barato que
contratar a una persona particular. Y no se tienen que preocupar de nada, ni de pagar a la seguridad social. Y si se ponen malas la particular nadie la sustituye y a nosotras la mandan otra. Y no pagan por nosotras ni la tercera parte que una particular. Y yo no necesito que luchen por mi . Ya lucho yo por mi todos los días. Las que estaban en la pancarta no me representan a mí.

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#53208 20:00 26/3/2020

Me gustaría saber quién eres y decirte la cara la clase de persona que eres.
Lamentablemente nosotras como auxiliares somos mucho más cultas y educadas que a lo largo de nuestro camino nos vamos encontrando. Y a veces hay que educar a hijas y usuarios se que se trata el servicio. Menos mal que muchas aprenden y te tratan mejor que a los hijos

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#53206 19:57 26/3/2020

Por fin un artículo bastante completo y real.

Me gustaría añadir que está situación en el SAD pasada, presente y futura, tiene otra realidad, es un servicio valiosísimo al que muchas políticas se han agarrado para crear POLITICA, concediéndole para LIMPIAR y comprar votos, a muchos que no lo necesitan. tras el eslogan cuidar a los mayores... nadie le devolverá su esencia... Está condenado...
Porque al hacerlo, sea del color que sea, se estará reconociendo esto.. y exponiendo a la crítica política (TITULARES) que nadie está dispuesto a soportar.. " TAL PARTIDO DEJA SIN ATENCION A MILES DE DEPENDIENTES" siendo una mentira, que limpia conciencias, llena bolsillos, y compra votos. Y es que los protocolos dictados dejan en evidencia, el desconocimiento de que es y cómo funciona, su recurso estrella... Igual que lo evidencia, cada pliego de condiciones por el que se saca a concurso... Y que no olvidemos ahora mismo está sobre la mesa...

Mientras se deja en manos de empresas privadas que asumen su gestión y riesgo.. a cambio de ganancias y limpiando las manos de estos politicos.

Son Heroínas, que una vez más, se juegan sus vidas queriendo salvarlas...

Felicidades por el artículo. Ojalá valga no solo para concienciar y ayudar a arreglar este presente, sino para dignificar su futuro, bien merecido...

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#53202 19:49 26/3/2020

Todo lo que he leido es verdad, tengo compañeras que estan saliendo a trabajar sin EPIS y muchas ya contagiadas y a la empresa le da igual, total solo servimos para traer dinerito no?? + Ayuntamiento de Madrid. ASCO TOTAL.

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#53201 19:47 26/3/2020

L@s grandes olvidad@s de la Comunidad de Madrid y Ayuntamientos....las chachas...
Ese es el valor que nos da la administración pública...pq el servicio es de ellos aunque lo presten Empresas privadas....ellos sacan la mierda de pliegos que hay....consienten las subastas puras y duras para q se lo quede el que más barato lo hace...con el resultado de merma de los derechos y condiciones de los trabajadores en convenio.
Auditorías disfrazadas por las empresas....y las administraciones se hacen los tontos y giran la cabeza para otro lado....LO SABEN.....pero...sacan pliego...lo adjudican...y se lavan las manos hasta el próximo.
Todavía no se ha pronunciado el Ayuntamiento de Madrid...si va a pagar o no a las empresas...y nosotras....sin material de prevención...y sin saber que va a pasar con nuestros puestos de trabajo.... mientras se llenan la boca de decir que hay q atender a los más vulnerables....ESO SI.....A NOSOTROS NOS IMPORTA 3 COJ.........QUE SE APAÑEN LAS EMPRESAS....Y ENTRE UNOS Y OTROS.....LOS TRABAJADORES Y USUARIOS.....EN MEDIO!!!!!!!
ESE APLAUSO DIARIO...TAMBIEN ES PARA EL SECTOR DE AYUDA A DOMICILIO!!!!!!!

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#52978 11:05 26/3/2020

y pensar que estas son las mismas auxiliares que hace poco mas de 15 dias gritaban aquello de "y el vilaolador eres tu"

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#53119 16:12 26/3/2020

Como puede ser usted tan infame. Seguro que las auxiliares estaban gritando? O limpiando mierda de sus mayores? También trabajan los fines de semana.

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#53204 19:55 26/3/2020

Yo grite algún problema

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#53133 17:02 26/3/2020

Me parece que no viene a cuento tu comentario.....y yo no fui de las que acudí porque a mi ese día no me representa nadie soy mujer todos los dias del año....pero porque no prohibieron esa concentración??? Que sabia el personal que acudió a esa concentración?? Su ya desde el principio nos estaban ocultando información y lo poco que llegaba era que aquí habrían casos muy puntuales de este virus.

Para mi una locura haber salido como salieron a gritar o reivindicar que están en su derecho...pero no desvirtuemos el tema a los responsables competentes que teniendo más información que el ciudadano permitió que tod@s salieran el 8 de Marzo.

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#52964 9:45 26/3/2020

Sanivida es otra empresa de SAD. El último correo que recibimos las auxiliares nos recomendaba: lavarnos las manos, una coleta o moño bajo y poco más... En esta empresa pasa exactamente lo mismo que en las que habéis nombrado. Ah!! Y las horas extra se pagan al trimestre como un complemento

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#53180 18:46 26/3/2020

Sanivida está fatal y sacyr social igual de mal

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#53043 13:11 26/3/2020

Es literalmente S A D #triste-en-ingles :,(

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#53231 20:39 26/3/2020

Como auxiliar sólo pido que nos ayudemos como humanidad, los usuarios nos necesitan y nosotras de ellos. Las empresas, y todo su comite tiene que cuidar de los más vulnerables que son los usuarios y sus auxiliares. No somos un número somos personas, con alma, sentimiento y con familias. Para todo hay solución así que en la medida que se pueda ayudemos a combatir está crisis sanitaria...

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