Comunidad de Madrid
AVS desahucia a María José, la cuarta familia en un mes que desalojan de una vivienda pública, en Carabanchel
A mediados de mayo pasado, en plenas fiestas de la ciudad, Ana y sus dos hijos fueron desalojados de una antigua vivienda pública en la calle Camino Alto de San Isidro, traspasada a un particular. El 5 de junio, la Agencia de Vivienda Social (AVS) desahuciaba a Melany y sus hijos menores en la calle Recesvinto, 73. Unos días después, el 9 de junio la escena se repitió en la misma calle de Ana. Este viernes otra familia más, la de María Jesús, se quedará sin vivienda en el número 27 de esta misma calle. El Sindicato de Vivienda de Carabanchel (SVC), que ha acompañado a estas familias que forman parte de su asamblea, denuncia que con el de hoy la AVS sumaría su cuarta familia desahuciada en apenas un mes en San Isidro, dejando en la indefensión a todas estas personas.
Desde mayo, este sindicato de vivienda ha visibilizado bajo el lema “Llenan la pradera, desahucian Madrid”, las intenciones de la Comunidad de Madrid, a través de su agencia de vivienda, de expulsar a más de 100 vecinas de estos bloques de vivienda pública en los próximos meses. El SVC ha pedido insistentemente que se regularice la situación de todas las inquilinas de viviendas públicas de acuerdo a sus necesidades y en todo caso ofreciendo otras alternativas.
Sin embargo este viernes los vecinos de Camino Alto de San Isidro volverán a enfrentarse con un fuerte despliegue policial para evitar que se expulse a otra de sus vecinas, en este caso, María Jesús. “Esta situación evidencia que la vivienda pública sigue siendo un negocio para las administraciones y para todos aquellos que se benefician directamente de que las vacíen y las vendan: inversores y fondos buitres”, sostienen desde el Sindicato cuyos integrantes se preparan para resistir y parar otro desahucio.
La AVS, la institución que vela por la vivienda pública en la región lleva semana ejecutando sin negociación ninguna, diversos desahucios. Sus inquilinas llevan habitando estos pisos sociales desde hace años y que, ya sea por impago, –con razones de peso– o porque el familiar al que adjudicaron la vivienda ha fallecido o se ha mudado, y por tanto, la agencia de vivienda no subroga a los familiares que le sobreviven.
Pero también hay otras situaciones como la de Eva, a la que Cáritas la realojó en una vivienda de la AVS en El Ruedo, en Moratalaz, cuando la agencia se la había cedido para que la gestionara para personas en situación vulnerable. Cuando la organización religiosa dejó de gestionar esa vivienda, Eva no tenía quien le cobrara y finalmente la desalojaron de su casa donde había podido volver a retomar su vida después de sufrir violencia machista. Hace una semana fuimos testigos de su desahucio junto a sus cuatro hijos sin ninguna alternativa.
Comunidad de Madrid
La Comunidad de Madrid desahucia a una familia con cuatro menores de una vivienda social
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