Isabel Martín Piñeiro


Artículos

Promiscua
Maldita vida, tete
Conocí al Hippie, el chico más simpático de Levante, a través de Tinder. Me encantó. El problema es que casi me pasa la sarna.
Promiscua
Segura
1
Capítulo V. Me habían comentado que OKCupid era ideal porque tenía un formulario interminable de preguntas de todo tipo, desde libros que te gustan hasta política.
Promiscua
Atrevidas
3
Encontré por pura casualidad un billete para Valencia que estaba tirado de precio y, en un arrebato, me animé. Pero me olvidé las llaves del apartamento al que iba y acabé saliendo sola de fiesta por el Carmen.
Promiscua
Los entrepreneurs
9
Quedé con varios hombres bimbo. Pero... ¡ay!, la política...
Promiscua
Pusilánimes
8
Abrí una cuenta en Tinder. Debía preocuparme, no solo por cómo conocer mucha gente en poco tiempo, sino también de cómo iba a garantizar mi seguridad.
Promiscua
Promiscuas
3
Se me ocurrió que podía utilizar ese tiempo para experimentar: ¿y si me acostara con un chico distinto cada día que estoy en Madrid?