Teatro
Para que la última palabra no sea la de ellos

El Teatro de la Dignidad estrena este sábado en la Sala Trajano de Mérida la obra Lo que ellos aún ignoran. Historia de un juicio a la pobreza.


Teatro de la dignidad
Un momento de la obra durante uno de los ensayos. Mario García Retamar

publicado
2018-12-20 10:50

El Teatro de la Dignidad es una suerte de Teatro de los oprimidos, donde el teatro debe ser herramienta, arma e instrumento en manos de los colectivos sociales, para multiplicar los espacios de conquistas populares, para ser altavoz que se cuele por los resquicios a los que la lucha social no llegue, sin pretender ser sustituto de la misma, que es la fuente inagotable de su material dramático.
Cuando un tribunal de justicia se convierte en un teatro, es obligación del teatro convertirse en tribunal y, al menos, arrojar luz sobre el oscuro.

Hablamos desde la indignación y desde el dolor. Desde la indignación de algunos medios de comunicación que al servicio del poder contaron solo una parte de la realidad y se olvidaron de otra.
No hablaron del hambre, de la miseria ni del umbral de la pobreza. No hablaron de quienes tienen que elegir entre medicarse o comer. No hablaron de familias sin agua ni de criaturas desayunando leche con agua. No hablaron de sarna, de suicidios, de escopetas ni de Diazepam.

Este sábado 22 de diciembre estrenamos la obra en la Sala Trajano de Mérida a las 21:00

Por eso hablamos también desde el dolor, desde el dolor y la certeza de saber que de 18.000 solicitudes de renta básica se estaban tramitando escasamente doscientas. Se olvidaron de hablar de quitarles a niños de las manos a los antidisturbios, de asistentas antisociales, de desahucios, de miseria.

De la Pobreza no se habla, porque es vergonzante. Se oculta, se esconde debajo de la alfombra. Y si te atreves a destaparla, te juzgan y te condenan, para que no vuelvas.

Medios de comunicación
Asaltar los platós y las conciencias

Se cumplen cuatro años de la entrada en RTVE de los Campamentos Dignidad de Extremadura en el marco de otras movilizaciones protagonizadas por este colectivo para la implantación de la Ley de Renta Básica de Inserción en la comunidad.

Pero nosotras no podemos olvidar. Nosotras ya hemos perdido el miedo. Hemos venido a contar lo que se les olvidó contar. La Dignidad, las lágrimas, la Fuerza, la solidaridad colectiva. La Comunidad de los que no tienen comunidad. Éste es nuestro turno. Y que cada cual saque sus propias conclusiones.

Quienes se sentaban en el banquillo se suben a las tablas y se interpretan a sí mismos

La idea de esta obra de teatro surge, como cuenta nuestra directora, Eva Romero, durante la representación, de la necesidad de contar lo que ocurrió los días 16 y 17 de junio de 2016 en el Tribunal Superior de Justicia de Extremadura. Allí tuvo lugar el juicio a la pobreza, la perversión total del sistema. Las víctimas de las políticas económicas y sociales se sentaban en el banquillo por reclamar que se cumpliera la Ley, la Constitución y los Derechos Humanos.
Como contamos en el artículoAsaltar los platós y las conciencias, los medios de comunicación y los políticos ya dieron su versión de lo ocurrido.

Por eso ahora quienes se sentaban en el banquillo se suben a las tablas y se interpretan a sí mismos. Tres de los acusados del Campamento Dignidad y uno de los abogados de la Defensa, junto con compañeros y alumnas de la escuela municipal de teatro de Guareña, han articulado esta suerte de Teatro Documento, el Teatro de la Dignidad, a medio camino entre el "Teatro Épico", de Bertold Brecht y el "Teatro del Oprimido", de Augusto Boal. Hundiendo sus raíces en todos ellos, venimos con los pies manchados del barro de la calle, de bajar a la arena.

Para que no se queden con toda la luz, para que la última palabra no sea la de ellos, como decía en Las Troyanas la Hécuba versionada por Alberto Conejero; este sábado 22 de diciembre estrenamos la obra en la Sala Trajano de Mérida a las 21:00. Nos han dicho que es muy difícil llenar ese recinto con una obra de teatro, pero es que esto es mucho más que teatro. Es una ceremonia de Justicia poética y de lucha social. Ayúdanos a reventar la sala de dignidad.

Nadie encontrará aquí imparcialidad ni equidistancia. Se trata de tomar partido del lado de la voz de los sin voz. Ya hablaron los medios sin empatía y sin piedad. Ahora nos toca a nosotras. Nos pidieron olvidar. Ahora no vamos a callar.

En un contexto político y social en que la ideología dominante nos lleva al cainismo del último contra el penúltimo, hacemos una necesaria llamada a la esperanza y a la fraternidad entre iguales. Y queremos ser homenaje a todos aquellos hombres y mujeres que defienden la Dignidad de todos y la lucha por la Vida.

Y a José Giménez Lorente.

Ha nacido el Teatro de la Dignidad.

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4 Comentarios
#28363 13:24 24/12/2018

Recomiendo ver la obra, toca la fibra sensible y emociona

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lacritica.xyz 11:36 24/12/2018

"Teatro de la Dignidad, a medio camino entre el "Teatro Épico", de Bertold Brecht y el "Teatro del Oprimido", de Augusto Boal". Magnífica y necesaria iniciativa. Ojalá hagáis gira y paséis por Barcelona.

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#28204 12:33 20/12/2018

Emocionante que la gente de abajo se organice y construya cultura popular

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Pedro Eizaguirre Massé 12:23 20/12/2018

Magnífica propuesta.

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