Sexualidad
Tres de cada diez mujeres se han visto forzadas a realizar prácticas sexuales que no querían hacer
Alrededor de 86% de mujeres y de hombres consideran que forzar a la pareja a mantener relaciones sexuales es una violación. Sin embargo, un 54,3% de los hombres considera que si se acepta un encuentro sexual hay que llegar hasta el final, frente a un 36,6% de mujeres. Además, un 27,4% de los hombres considera que algunas personas necesitan que se les insista para tener relaciones sexuales, frente a un 20% de las mujeres. Estos son datos de la II Encuesta Nacional de Salud Sexual, elaborada por el CIS bajo mandato del Ministerio de Sanidad. En esta encuesta se indica que un 28,2% de las mujeres asegura que en algunas relaciones sexuales se ha visto forzada a hacer algo que no quería hacer frente a un 12,9% de los hombres.
Por otro lado, el 13,6% de los hombres ha tenido la sensación que obligaba a una persona a hacer algo en contra de su voluntad frente a un 5,3% de las mujeres. “Casi tres de cada 10 mujeres se han visto forzadas a hacer algo que no querían”, ha remarcado la ministra de Sanidad, Mónica García, durante la presentación de los resultados.
Una encuesta, realizada en el marco de la Estrategia de Salud Sexual y Reproductiva, que ha contado con 9.009 entrevistas a personas a partir de 16 años y que no se replicaba desde 2009. “Han pasado más de 15 años y han cambiado nuestras formas de relacionarnos por el acceso de redes. Hace 15 años no existía Instagram, Tik tok o las aplicaciones de citas”, ha explicado García, mientras ha añadido que incluye novedades, en cuanto a la estratificación de la muestra para incluir mayor diversidad. Así, el 0,7% de las personas participantes se ha declarado no binaria y el 0,3% persona trans.
Avances en el reconocimiento de la diversidad sexual
La encuesta, que aporta datos que indican una brecha en cuanto al reconocimiento del consentimiento como pieza esencial de las relaciones sexuales y luego la práctica, donde quienes se ven forzadas a realizar prácticas que no quieren son las mujeres en su mayoría, también aporta datos optimistas.
Los datos demuestran que se ha duplica la aceptación social de las relaciones entre personas del mismo sexo: el 88,1% las considera tan respetables como las heterosexuales, frente al 41% de 2009
Así, los datos demuestran que se ha duplica la aceptación social de las relaciones entre personas del mismo sexo: el 88,1% las considera tan respetables como las heterosexuales, frente al 41% de 2009. “Esto es el resultado de una conquista de los derechos en una sociedad más respetuosa”, ha expresado Mónica García.
Entre la muestra, un 9,8% afirman sentirse se atraídos por personas del mismo sexo y un 12% de las mujeres dicen no sentir atracción por nadie. Por otro lado, casi el 30% de las mujeres refiere no haber tenido ninguna experiencia sexual en los últimos 12 meses, frente a un 17,5% de los hombres.
Un cambio de enfoque
Según la encuesta, un 91,1% apoya la educación sexual en la enseñanza obligatoria. Para el director general de Salud Pública, Pedro Gullón, la utilidad de este estudio reside en que “lo que no se mide no se puede mejorar” y “lo que no nombramos no tenemos capacidad de prevenirlo, protegerlo o promoverlo”.
Por ello, en palabras de Gullón, la equidad es un principio transversal a la hora de abordar la salud sexual porque han de dar realidad a toda la diversidad de la población. En este sentido, son necesarios estudios que muestren qué grupos tienen más dificultades en el acceso a la información, en los servicios de acceso a salud sexual, donde permanecen los estigmas y qué grupos están más expuestos, en palabras de Gullón.
“Hablar de salud sexual por supuesto es hablar de prevención de las ITS, pero es también hablar de consentimiento, placer, diversidad, cuidados y equidad”, Pedro Gullón, director general de Salud Pública
La encuesta está insertada en la Estrategia Nacional de Salud Sexual y Reproductiva. En esta estrategia, Gullón ha destacado un giro en el enfoque que se basa en el fomento de una “sexualidad positiva”. “Tradicionalmente las políticas de salud sexual se han abordado desde el riesgo, pero esto no es suficiente”, ha expresado. “La salud sexual es una parte integral de la salud pública, no solo es hablar de las enfermedades de transmisión sexual, sino hablar de salud física, salud mental, relaciones igualitarias y ejercicio de derechos de las personas” ha expresado Gullón. Por ello, en palabras de Gullón: “Hablar de salud sexual por supuesto es hablar de prevención de las Infecciones de Transmisión Sexual (ITS), pero es también hablar de consentimiento, placer, diversidad, cuidados y equidad”.
Violencia machista
Una de cada tres mujeres ha sufrido al menos un tipo de violencia por parte de su pareja o expareja
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