Racismo
Galería | La concentración antirracista en Madrid, “un aviso clave de cara al futuro para un mundo global”

La manifestación del domingo 7 de junio es una jornada histórica para los colectivos racializados, por la gran cantidad de gente que la secundó.

Se tuvieron todas las precauciones y se comunicaron los oportunos llamados de atención antes y durante, pero la concentración antirracista en homenaje a George Floyd contra la violencia policial y para reivindicar que las vidas negras importan se desbordó este domingo 7 de junio por las céntricas calles de Madrid. Y era de esperar: en todo el mundo miles de personas han desafiado las medidas de desescalada y no se han podido evitar marchas multitudinarias señalando la discriminación contra las personas negras, una vez que la mecha se encendió con el asesinato de Floyd, el pasado 25 de mayo.

En Madrid, convocada por la Comunidad Negra Africana y Afrodescendiente de España (CNAAE) y secundada por muchos otros colectivos racializados y antifascistas, más de 3.000 personas acudieron a la concentración frente a la Embajada de Estados Unidos en la calle Serrano, que media hora antes de la cita se mostraba prácticamente llena y fuertemente custodiada por la policía. De manera pacífica se sucedieron gritos de diversas consignas que se intercalaban con amplios silencios mientras la gente se arrodillaba y subía un puño cerrado al aire. Es el sencillo gesto con el que el jugador norteamericano Colin Kaepernick desafió a la sociedad norteamericana en 2016 y que se ha implantado como símbolo reivindicativo en muchas manifestaciones a nivel mundial.

Se sucedían intermitentemente gritos colectivos de “aquí también hay racismo”, “las vidas negras importan”, “Floyd, hermano, nosotros no olvidamos”, “policía, asesina”, “ningún ser humano es ilegal”. Se escuchaban también las consignas en inglés “No justice no peace”, “fuck Donald Trump”, “fuck the police” y “Black Lives Matter”. También las voces de los manifestantes se alzaron con los nombres de personas negras que en el Estado español han perdido la vida ya sea en manos de fuerzas de seguridad como por las condiciones de discriminación racial y racismo institucional: Samba Martine, Mame Mbaye, Lucrecia Pérez... Eso sí, todo el mundo con mascarilla, orden que los organizadores se empeñaron en recordar continuamente por los megáfonos y altavoces.

Los y las activistas, una buena parte muy jóvenes, mostraban en alto sus carteles de cartón escritos a mano: “Cada día ser negro es tener miedo a la policía”, “El racismo mata”, “Diferente color de piel, mismo color se sangre”, “El racismo es una pandemia mundial”, “Europa financia el abuso policial racista”, “España no es inocente”, así como “Stop police brutality”, “No life matters until black lives matter”, “I can't breath”, “Stop killin' our people”, “Silence is betrayal”, “No hate, no racism, no trump”.

Prácticamente a las doce del mediodía, hora prevista para terminar la concentración en Serrano, la multitud comenzó a andar de manera organizada rumbo a la Puerta del Sol, de esta manera se convertía en una marcha activa que ayudaría a mantener mejor las distancias. A medio camino dos jóvenes gritan animadamente consignas reivindicativas. Preguntada por El Salto por sus razones para asistir, Verónica responde que “para luchar en contra las desigualdades sociales, étnicas y de todo tipo. Nos parece una convocatoria justa y justificada”.

Un cordón de seguridad, formado por los colectivos participantes así como con el apoyo del movimiento feminista, personas de colectivos disidentes sexo-genero y antifascistas rodeaba la amplia cabecera para mantener la marcha organizada.

“En diferentes partes del mundo vemos cómo el racismo institucional atenta a las vidas negras, tanto de forma directa con el asesinato físico, como de forma indirecta con las condiciones de pobreza estructural, explotación laboral, falta de oportunidades a las que somos sometidas”

A buen paso y sin incidentes, la marcha no tardó en llegar hasta la Puerta de Alcalá y de allí bajar por toda la avenida hasta entrar a la Puerta del Sol. Rápidamente se formó un corrillo a manera de escenario, para dar lectura al comunicado que comenzó con la voz de Vanessa haciendo mención al asesinato de George Floyd y a la realidad que se vive en Estados Unidos.

“Sabemos que no es un asesinato puntual, sino que responde a la violencia histórica y estructural a la que son sometidas personas negras en Estados Unidos. Sin embargo, el racismo institucional, social antinegro no es solo de EE UU, en diferentes partes del mundo vemos cómo este atenta a las vidas negras, tanto de forma directa con el asesinato físico, como de forma indirecta con las condiciones de pobreza estructural, explotación laboral, falta de oportunidades a las que somos sometidas”.

Subrayaron que la situación que vive la población negra en muchos países “es consecuencia directa del periodo de esclavización, secuestro y comercio del colonialismo y del neocolonialismo. Nuestra denuncia va dirigida a todo un sistema que construye desde la marginalización, explotación, criminalización y asesinato de nuestros cuerpos negros. Por eso no dejamos de relacionar el asesinato de George Floyd con el de nuestros hermanos en el mediterráneo, con las 15 personas muertas en el Tarajal, con las muertes de Samba Martine, Lucrecia Pérez o Mame Mbaye, con la violencia hacia un menor y dos mujeres negras en la provincia de Girona, y con el resto de vidas negras arrebatadas por el racismo institucional y social que hay en España”. De la misma manera consideran que existe una relación directa con las condiciones de pobreza y explotación laboral en las que viven gran parte de las personas negras.

El comunicado también hizo referencia a la discriminación que padecen en el ámbito laboral que, pese a ser ilegal, es una práctica común así como el enfrentarse a situaciones donde se niega la contratación a personas negras, la discriminación salarial, los plazos y condiciones de contratación o la segregación o privación de oportunidades laborales por cuestiones relacionadas con la raza, el color, la religión, el género, la orientación sexual o la nacionalidad.

“La población negra es 42 veces más propensa a ser señalada en los puertos y el transporte público por parte de los cuerpos de seguridad del estado y empresas privadas de seguridad, simplemente por el color de su piel"

La lectura continuó en voz de Serigne Mbaye, portavoz del Sindicato de Manteros de Madrid, haciendo referencia a los años que la comunidad negra lleva denunciando el racismo institucional en este país, sin apenas respuesta.

Citaron las conclusiones de un informe que el grupo de expertos para afrodescendientes de Naciones Unidas elaboró en 2018 sobre las personas negras africanas y afrodescendientes de España, en cuyas conclusiones se reflejaba que “la población negra es 42 veces más propensa a ser señalada en los puertos y el transporte público por parte de los cuerpos de seguridad del estado y empresas privadas de seguridad, simplemente por el color de su piel. Que la discriminación racial está presente en todos los ámbitos de la sociedad, desde los centros escolares hasta el mercado de trabajo, pasando por la vivienda la sanidad y otros servicios sociales. Que las personas migrantes, negras, encarceladas en los CIE a pesar de ser esta una violación de derechos fundamentales. También la preocupación por las condiciones de insalubridad en las que viven los trabajadores migrantes africanos en los campos, particularmente los de Almería”.

El informe también se refería a que la falta de datos desglosados por origen étnico y de raza condenaba a la invisibilidad a las comunidades negras y afrodescendientes impidiendo así encontrar soluciones eficaces contra el racismo, la discriminación racial y la expresión social, con especial preocupación por las mujeres, disidentes sexuales dado que ellas se enfrentan a triple discriminación: machismo racismo y clasismo. De igual manera se señalaba que las personas negras se enfrentaban a desigualdades y diferentes tipos de discriminación por raza, color, género, orientación sexual y creencias religiosas.

Se reclamó una revisión de la ley de extranjería con miras a ser más respetuosa con los derechos de las personas migrantes y solicitantes de asilo, así como la revisión de los libros de texto y materiales educativos para que reflejen con precisión los hechos históricos relativas a tragedias y atrocidades del pasado, en especial la esclavitud, trata de personas y el colonialismo. “El Estado debe dar una mayor visibilidad a la cultura de los afrodescendientes a través de museos y materiales audiovisuales”.

“Toda medida contra el racismo que se realice debe contar con la participación de las organizaciones negras africanas y afrodescendientes. No permitiremos que se sigan haciendo políticas sin nosotras y nosotros”

Hacia el final de la lectura del comunicado, esta vez en voz de Ada, dirigieron una recomendación firme al gobierno español, el que “se apoye en un discurso nacional sobre justicia para hacer frente a las injusticias históricas en colaboración con la sociedad civil. Las autoridades españolas deben aplicar plenamente el programa de actividades de diseño internacional en torno a tres temas: reconocimiento, la justicia y el desarrollo de los afrodescendientes”.

Reclamaron que pese a que la comunidad africana y afrodescendiente en España lleva años haciendo incidencia política para que sus derechos sean garantizados se han encontrado con una clase política, de izquierdas y de derechas, indiferente a sus demandas. Señalaron que mucho se pierde en los gestos políticos sin que se produzca un cambio estructural y advirtieron que “Toda medida contra el racismo que se realice debe contar con la participación de las organizaciones negras africanas y afrodescendientes. No permitiremos que se sigan haciendo políticas sin nosotras y nosotros”.

“El miedo tiene que cambiar de bando. Las vidas negras importan, no pararemos hasta erradicar el racismo estructural de nuestra sociedad. Verdad, justicia y reparación”, terminó Ada para dar fin al acto.

Jornada histórica, una buena señal

En una jornada histórica para los colectivos racializados de Madrid considerando que, por mucho, esta ha sido la que más gente ha convocado en comparación con otras citas, Serigne, del Sindicato de Manteros de Madrid, expresaba su satisfacción , aunque reconocía a El Salto las dificultades burocráticas que han tenido para organizarla. “Entendemos que es una situación difícil por el covid-19, pero creo que hay algo más fuerte: la vida de la gente que están arrebatando las fuerzas de seguridad. No se podía contener esta rabia”. A la vez valoraba que la gente siendo consciente de la situación se haya atrevido a salir a denunciar la injusticia de la mejor manera posible.

“Entendemos que es una situación difícil por el covid-19, pero creo que hay algo más fuerte: la vida de la gente que están arrebatando las fuerzas de seguridad. No se podía contener esta rabia”, dice Serigne Mbaye, portavoz del Sindicato de Manteros

Entre las cosas más positivas, valora la gran afluencia de jóvenes: “Eso ya es algo importante, que sean conscientes de lo que está pasando y salgan con nosotros a denunciar este racismo que estamos viviendo. Es un mensaje para el mundo global, no solo para el gobierno de España o de EE UU sino para que el mundo se entere de que basta ya de este racismo”.

A la pregunta de si cree que es un momento de inflexión para la España blanca responde: “Yo creo que sí, viendo a tanta gente negra y blanca, esta mezcla... Es un mensaje para el mundo global, no solo para el gobierno de España o de EE UU sino para que el mundo se entere de que basta ya de este racismo. Esto es un aviso clave de cara al futuro para un mundo global”, sentencia Serigne. 

Mapa sonoro de la concentración antirracista