Andalucía
Libia Verde: memoria andaluza de la Jamahiriya. Un documental sobre las expediciones andaluzas a la Libia de Gaddafi

En la madrugada del 15 de abril de 1986 la población civil de Trípoli, capital de Libia, junto con algunos objetivos militares, son bombardeados por las fuerzas aéreas y navales de Estados Unidos. Más de cien personas murieron bajo el ataque perpetrado en 1986, entre ellas, una de las hijas de Muammar al-Gaddafi, teórico y líder político de la Jamahiriya. Lo que es poco conocido es que en el momento de dicho bombardeo, se encontraban en Libia jornaleras y jornaleros del Sindicato de Obreros del Campo (SOC) y militantes de otras organizaciones políticas y sociales andaluzas. ¿Qué hacían estas andaluzas y andaluces en Libia? ¿Qué nos pueden contar de lo que vivieron allí?

Brigadas Libia 1
Fotografía de los y las jornaleras del SOC en Libia. Foto de José María Carrillo Sergio Almisas Cruz
Miembros de Lumbre Estudios Históricos e Intervención Social

publicado
2019-03-11 12:10



En la madrugada del 15 de abril de 1986 la población civil de Trípoli, capital de Libia, junto con algunos objetivos militares, son bombardeados por las fuerzas aéreas y navales de Estados Unidos. Esta agresión imperialista, que fue condenada por la Asamblea General de las Naciones Unidas, supuso el punto de llegada de toda una serie de sanciones, restricciones y criminalización sobre Libia, por parte del occidente capitalista, fundamentalmente de EEUU. Tras apenas 9 años de vida desde la proclamación de la Jamahiriya Árabe Libia Popular Socialista, Libia recibió este primer ataque militar directo, que sería seguido por sanciones uni y multilaterales. Finalmente, la Jamahiriya acabaría desintegrada en 2011 tras la intervención militar de la OTAN y mercenarios yihadistas en apoyo de la denominada “oposición libia”.Más de cien personas murieron bajo el ataque perpetrado en 1986, entre ellas, una de las hijas de Muammar al-Gaddafi, teórico y líder político de la Jamahiriya. Lo que es poco conocido es que en el momento de dicho bombardeo, se encontraban en Libia jornaleras y jornaleros del Sindicato de Obreros del Campo (SOC) y militantes de otras organizaciones políticas y sociales andaluzas. ¿Qué hacían estas andaluzas y andaluces en Libia? ¿Qué nos pueden contar de lo que vivieron allí? 

[Andaluzas en Libia. Foto de José María Carrillo]


El SOC. Un sindicato a pie de tajo

Para poder responder a estas preguntas debemos comprender qué es y quiénes formaron el Sindicato de Obreros del Campo (SOC). En Andalucía, a mediados de la década de 1980, el SOC se afianza en el campo como el principal sindicato de clase y andalucista. Para conocer su origen tenemos que remontarnos hasta 1975, año en que las comisiones de jornaleros y jornaleras se iban formando por los pueblos andaluces con el objetivo de organizar a la clase trabajadora rural: se crearon a la sombra de los árboles, a pie de tajo o al calor de las tabernas, donde empezaban a entrar las mujeres en condición de militantes. Fruto de estas comisiones, nace en 1976 el Sindicato de Obreros del Campo tras una asamblea fundacional en Antequera, en la que se encontraban los que serán futuros dirigentes históricos de la lucha por la tierra como Diamantino García, Diego Cañamero, Gonzalo Sánchez, Pepa Conde o Paco Casero. Precisamente éste último se convertirá en secretario general hasta finales de la década de 1980.

El contexto económico y social en el que se enmarca el nacimiento del SOC tiene su origen en la histórica desigualdad del campo andaluz. Ésta se caracteriza por el choque entre una clase dominante terrateniente y latifundista, que se habría posicionado con el régimen franquista, y un campesinado empobrecido o sin tierra: jornaleros y jornaleras, cuya existencia estaba marcada por la pobreza, el hambre y la emigración. Como telón de fondo, Andalucía. Una tierra maltratada, periférica, con una economía dependiente y cuyo papel social y económico comenzaba a dibujarse: ser la reserva de mano de obra barata para los centros industriales del estado español o europeos; centrar su economía en las actividades extractivas, contaminantes y agrícolas; venderse como destino turístico internacional de sol y playa; y blindarse militar y policialmente para la defensa de la Frontera Sur europea.

Las reivindicaciones del SOC se basarán en una férrea defensa de las clases populares andaluzas, principalmente de la jornalera, con una línea de reivindicación sobre la tierra y un marcado soberanismo andaluz. Esto conllevará que sufriera la represión del régimen postfranquista hasta el día de hoy. Así como el movimiento campesino organizado entre el siglo XIX y XX abanderó acciones directas ocupando tierras y fincas, convocando encierros y huelgas de hambre; el SOC continuará esta lógica reivindicativa para denunciar la situación del campo andaluz. Las ocupaciones de fincas, bajo el lema “la tierra pa quien la trabaja”, las marchas reivindicativas, el impulso de las cooperativas de producción o los encierros en instituciones, todo ello con una importante presencia de las mujeres, marcarán la experiencia de lucha de este sindicato. Esta tradición será recogida por el Sindicato Andaluz de Trabajadores/as, fundado en 2007 sobre la base del SOC.

La solidaridad internacional será otra de las líneas políticas del sindicato para apoyar los procesos revolucionarios y populares de liberación que se producían a lo largo y ancho del planeta. Ejemplo de ello será el apoyo internacionalista a países latinoamericanos como Nicaragua, Chile o Cuba, o la denuncia de la situación de ocupación de Palestina o el Sáhara. Asimismo, el SOC tendrá un papel protagonista en las manifestaciones contra las bases estadounidenses en suelo andaluz, Rota y Morón, exigiendo la salida de las tropas imperialistas de Andalucía y haciendo campaña contra el ingreso del estado español en la OTAN. Por último, debemos destacar su participación en la Vía Campesina como espacio de coordinación internacional por el derecho a la tierra y la soberanía alimentaria de los pueblos.

Es en este contexto internacionalista en el que debemos enmarcar la organización de los viajes a Libia de jornaleras/os del SOC, de militantes del “Frente Cultural” del SOC y de otras personas solidarias y cercanas al sindicato. Ante la creciente presión internacional por bloquear y castigar al país africano, se crea una red de solidaridad mediterránea con Libia, que tendrá en Andalucía como referente al SOC y a Paco Casero, quien se había destacado como un activo militante pacifista y por la convivencia en el Mediterráneo. En sucesivos años, desde 1984, las expediciones andaluzas se embarcarán a la Libia de Gaddafi, no sólo para ayudar en diferentes tareas centradas en los trabajos agrícolas, sino también para conocer el país y empaparse de su realidad.