Una gran movilización logra posponer una semana el desahucio de Adolfo, su hija y su nieto de cuatro años

El vecino de Vallecas sufrió un tercer intento de desahucio por parte de CaixaBank a pesar del compromiso, firmado por la mediadora Tecnotramit, de encontrar solución a su caso y otros diez similares.
Desahucio Adolfo - 0
Momento en que anuncian que el desahucio de Adolfo y su familia, por parte de CaixaBank, se ha parado gracias al apoyo de sus vecinas y PAH Vallekas.
24 jun 2026 14:50 | Actualizado: 24 jun 2026 15:57

En la mañana del miércoles 24 de junio, un grupo de cincuenta personas se ha concentrado en el portal de Adolfo y su familia, en la calle María Paz Unciti, de Vallecas, para intentar parar su desahucio, previsto para ese día. Se trata del tercer intento que sufre este vecino, que vive con su hija y su nieto de cuatro años. 

A primera hora de la mañana, los activistas de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) de Vallecas se han situado entre el portal y las fuerzas policiales con gritos como “Adolfo, no estás solo” y “menos gasto policial y más alquiler social”, debido a la gran presencia de miembros y coches policiales concentrados en la estrecha calle.

Adolfo vive en régimen de alquiler desde 2017, en esa vivienda que ha cambiado de manos con él dentro. “El propietario anterior dejó de pagar al banco, de modo que el banco se lo embargó y se lo vendió a BuildingCentre (filial inmobiliaria de CaixaBank)”, explica. A pesar de tener a un menor de edad en su vivienda, recibió la carta de desalojo. Desde entonces, y por recomendación de una amiga, entró en la PAH Vallekas y desde ahí se organiza para intentar que la nueva propiedad negocie un alquiler social, algo que hasta ahora se ha negado.

“Quiero conseguir piso, pero no se puede, prácticamente me ofrecen alquileres que valen más que mi sueldo”, explica Adolfo

En su casa, solo entra su sueldo como enfermero a domicilio, en torno a 1.200 euros. “Quiero conseguir piso, pero no se puede, prácticamente me ofrecen alquileres que valen más que mi sueldo”, dice. Reconoce que su hija y su nieto están viviendo toda la situación “muy nerviosos, preocupados. El niño ve que hay mucho movimiento”. Durante la mañana, “hemos mandado al niño a pasear por ahí con mi hija, aunque él quería dormir. ‘Ven que vamos a tomar unas chuches’, con engaños, para que no vea todo este espectáculo”.

Alex, de la PAH, explica que, durante las últimas semanas, “hemos estado muy enfocados en recabar apoyos de colectivos del barrio, vivienda y vecinos, repartiendo panfletos y explicando la situación de Adolfo”. Relata el momento más tenso que ha tenido lugar durante la mañana: “Sobre las 8:00, la policía ha intentado entrar a la fuerza en el portal, con la excusa de que no iban por el desahucio sino que tenían que atender una emergencia que no tenía nada que ver con nosotros”. Al resistir para no dejarlos entrar, se ha producido un forcejeo y que uno de los activistas fuera derribado al suelo. “Ha sido el momento decisivo que ha hecho que se consiguiera parar”, opina.

Durante la mañana, los activistas han mantenido la concentración, soportando las ya elevadas temperaturas matinales. Dos mediadores de la PAH han dialogado con la comisión judicial a su llegada a las 9:40h, y en unos diez minutos la multitud ha celebrado una noticia agridulce: el desahucio se paraliza, aunque solo por una semana.

Compromisos rotos

El pasado 16 de abril, una veintena de activistas de la PAH Vallekas y del Grup d'Habitatge de Sants (GHAS) realizaron una acción en la sede en Barcelona de Building Center, una de las empresas que gestionan los inmuebles de CaixaBank. Su objetivo: que revisaran los once casos de familias en riesgo de desahucio por parte de CaixaBank, incluyendo la de Adolfo, todas ellas organizadas desde la PAH Vallekas, dada la negativa o falta de respuesta por parte de BuildingCenter de formalizar un alquiler social.

Adolfo ha sido el primero de 11 familias en sufrir el intento de desahucio, y en las siguientes semanas hay dos familias más que corren la misma suerte. Con la PAH, “estamos organizados, luchando para negociar”

Aquella acción sirvió para que el responsable de la mediadora de la empresa, Tecnotramit, se comprometiese mediante un documento firmado a “negociar alquileres sociales para los todos los casos” y “reunirse individualmente con las familias”. Sin embargo, “se han desentendido”, dice Adolfo. De los once casos, él ha sido el primero en sufrir el intento de desahucio, y en las siguientes semanas hay dos familias más que corren la misma suerte. Por eso, a través de la PAH, “estamos organizados, luchando para negociar y de alguna forma suspenderlos todos”, dice.

Desde esta plataforma, “valoramos que la respuesta del barrio y el movimiento de vivienda ha sido positiva, sobre todo el acto de resistencia ante los intentos de la policía”, dice Alex. “Creemos que es el ejemplo y el camino que nos lleva a conquistar el derecho a una vivienda digna. Si no hubiera sido por eso, Adolfo estaría en la calle sin ninguna alternativa”. Su plan de verano: seguir organizándose para garantizar que Adolfo y las otras diez familias no pierdan sus casas.

Desahucios
Una acción en la sede de Building Center, de CaixaBank, fuerza a revisar 11 amenazas de desahucios a familias
Activistas por la vivienda de GHAS y PAH Vallekas consiguieron el compromiso de la gestora Tecnotramit de estudiar cada caso en las próximas tres semanas y buscar soluciones de alquiler social
CaixaBank
El movimiento de vivienda se moviliza por todo el Estado contra CaixaBank, el mayor casero del país
En Zaragoza, 19 activistas de la PAH se enfrentan a prisión por protestar contra un desahucio.
Cargando valoraciones...
Comentar
Informar de un error
Es necesario tener cuenta y acceder a ella para poder hacer envíos. Regístrate. Entra en tu cuenta.
Cargando...
Cargando...
Comentarios

Para comentar en este artículo tienes que estar registrado. Si ya tienes una cuenta, inicia sesión. Si todavía no la tienes, puedes crear una aquí en dos minutos sin coste ni números de cuenta.

Si eres socio/a puedes comentar sin moderación previa y valorar comentarios. El resto de comentarios son moderados y aprobados por la Redacción de El Salto. Para comentar sin moderación, ¡suscríbete!

Cargando comentarios...