Madrid
El EKO detiene un nuevo intento de desalojo del centro social por parte del fondo Midtown Capital Partners SL
A través de un comunicado publicado la tarde de este jueves, el Espacio sociocultural liberado autogestionado EKO de Carabanchel daba a conocer el intento de desalojo que tuvieron a principios de este mes, después de otra amenaza que vivieron el verano de 2025. Describen que la madrugada del 4 de marzo, un grupo de unas 15 personas ajenas a los colectivos que habitan el centro social, entraron al edificio con la intención tomarlo y abrir las puertas a la empresa Midtown Capital Partners, un fondo buitre que recientemente compró el edificio a precio de ganga.
"Este fondo es propiedad de Alejandro Vélez y Alexander Saieh y opera en la ciudad a través de la figura de Alejandro González Molina. Dicen ser una una empresa encargada de 'la recuperación de inmuebles' aunque el patrón, como hemos visto en operaciones con otros edificios como “La Dignidad” en Móstoles o Gregorio Navas 24 en Vallecas, es siempre el mismo: compra barata, presión extrajudicial, desalojo, reventa o explotación con una cuantiosa plusvalía, sostienen el comunicado”.
Aseguran que la idea de esta irrupción era apropiarse del bloque “a lo desokupa” con herramienta pesada como radiales y percutores... y llevaban consigo ladrillos, cemento y demás materiales para posiblemente tapiar el edificio entero. Integrantes del EKO que se encontraban dentro haciendo guardias, y el aviso de una vecina impidieron que estas personas cumplieran su cometido.
En agosto pasado, la asamblea del espacio denunció el intento de entrada en el edificio de una escuadra aparentemente contratada para el intento de desokupación del Eko. Ya en aquella ocasión, integrantes del centro social que se encontraban dentro y fuera del edificio pudieron constatar la presencia en el entorno de personas de estética “desokupa”, es decir, que trabajan para empresas que se dedican a los desahucios extrajudiciales, ajenas al barrio.
Este bloque de Carabanchel, recuperado en noviembre de 2012 y que toma el nombre de un antiguo economato que ya llevaba 14 años vacío, en desuso y abandonado, y había estado durante más de una década en concurso de acreedores. En noviembre de 2024 el fondo de inversión Midtown Capital Partners compra el edificio por un precio muy bajo. Los indicios que han dejado los dos intentos de entrar a la fuerza al EKO, en verano pasado y en este mes de marzo, les lleva a sospechar que Midtown quiere repetir la fórmula de cómo actuó contra un bloque ocupado de viviendas de Móstoles que también compró.
De la misma forma, en subasta y barato, este fondo adquirió en 2022 el bloque La Dignidad, en Móstoles, que en aquel momento estaba habitado por 18 familias altamente vulnerables que lucharon por conseguir alquileres sociales. Para evitar una vía judicial que pudiera no darle la razón, o no tener que esperar demasiado tiempo en echar al inquilinato, el fondo llegó a utilizar los servicios de empresas de desalojo extrajudicial. Concretamente, Midtown Spain contrató los servicios de Homeback Mediation, empresa gestionada por Pablo Churruca Otero dedicada a la recuperación de inmuebles y que se sospecha que fue la responsable de intentar realizar un desalojo ilegal el 26 de febrero de 2023. Churruca, según su perfil de Linkedin, ahora dirige la empresa inmobiliaria WDomos Real Estate. Los vecinos del bloque La Dignidad de Móstoles fueron finalmente desalojados unos meses después.
“Quieren quedarse el barrio a cualquier precio para especular con nuestros centros sociales, nuestras viviendas o cualquier terreno explotable, utilizando todas las vías de presión a su alcance”
“El mensaje es claro: quieren quedarse el barrio a cualquier precio para especular con nuestros centros sociales, nuestras viviendas o cualquier terreno explotable, utilizando todas las vías de presión a su alcance. Ejerceremos, si es necesario, nuestro derecho a tomar las acciones legales oportunas”, advierten en su comunicado.
Asimismo han querido manifestar que las actividades colectivas del centro social continúan con normalidad, desde el gimnasio popular, teatro, circo, taller de cuerdas, despensa solidaria, grupos de consumo, bloque bollero, taller de bicis, yoga, ateneo libertario, locales de ensayo, etcétera: “En definitiva, seguimos en la construcción colectiva de lo que entendemos como la vida fuera de los parámetros impuestos por el capitalismo y sus lógicas de funcionamiento”, suscriben. Invitan igualmente a asistir a la asambleas pero también “a difundir y apoyar movilizaciones que se generan en la defensa de éste y otros espacios okupados como Vetades, como Diskordia. Defender el EKO no es defender sólo este edificio, es proteger todos los espacios colectivos y nuestros barrios", concluyen.
Madrid
Colectivos del centro social EKO denuncian intimidación y amenaza de desalojo por parte de un fondo buitre
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