Laboral
El ERE en Tubos Reunidos se recrudece con denuncias por “fraude” contable y laboral
Mes y medio lleva la plantilla de Tubos Reunidos en pie de guerra contra el plan de la empresa de despedir a 301 empleados en un principio, además de cerrar la acería o externalizar el departamento de logística. Lo que desde marketing se vendía como una ventaja competitiva por la flexibilidad que ofrece en cuanto a pedidos personalizados o rapidez a la hora de hacer entregas de pedidos, figura como algo “insostenible” en el plan presentado junto al ERE el pasado mes de febrero.
“Nos cuesta confiar en lo que alega la empresa”, comenta a El Salto Gorka Abascal, portavoz del sindicato ESK en la planta de Tubos Reunidos en Amurrio que asegura que “nos dicen que el acero que se está ofertando de manera pública, con alto contenido en cromo, de alta calidad, que ya no es rentable, pero es lo que tienes en el escaparate de tu empresa, no nos lo creemos”.
Además de este argumento para cerrar o dejar ‘en letargo’ la acería, los sindicatos repasan varias maniobras que ha hecho la empresa en el proceso negociador que les hacen pensar que hay “mala fé”. Para empezar, presentar como inamovible la cifra de 301 salidas para que la empresa tenga futuro, pasando por vincular los incentivos a una renegociación de la deuda que aún tiene Tubos con el SEPI, pasando por amenazar con el concurso de acreedores con cada revés en la negociación.
En plena negociación, la empresa reconoce que tiene 44 trabajadores eventuales en fraude de ley y admitirlos en plantilla
“Finaliza el periodo de consultas sin acuerdo y la empresa presenta su última oferta de salidas con 285 en principio”, detalla a este medio Mikel Etxebarria, responsable de Industria de la comarca en ELA. Este sindicato presenta el 24 de febrero un listado de posibles irregularidades en la contratación, entre ellas 44 eventuales que están en fraude de ley. Aunque en principio la empresa lo rechaza, esta se ve obligada a integrar a estos empleados como parte de la plantilla. De estos 41 aceptan seguir en plantilla. “Lo vemos como un punto muy positivo porque entendemos que los demás despidos que haya entre eventuales también son despidos traumáticos que queremos evitar”, explica Etxebarria en referencia a las cifras que la empresa ha adelantado donde 80 despidos serán de eventuales (71 en Amurrio y nueve en Trapagaran) y 205 voluntarios (152 en Amurrio y 53 en Trapagaran).
“Hemos reducido bastante la cifra inicial, lo que nos hace ver que no es un plan con mucha fortaleza el que tiene la empresa” comenta de nuevo Abascal cuya central sindical acusa a la dirección de haber hecho “fraude contable” para justificar el ERE. “Han cerrado 2025 con una supuesta pérdida de 118 millones, donde incluyen una partida de 40,8 millones en “deterioros de activos” que corresponden a pérdidas por material o maquinaria en desgaste y otros 8’3 millones de ventajas fiscales que no pudieron aplicar como si fueran pérdidas. “Son ajustes contables que no tienen nada que ver con la producción, con las ventas o con los rendimientos reales de la empresa y que hacen que parezca que del 2024 a 2025 se ha producido una gran crisis”, analiza el representante de ESK, que añade Tubos Reunidos cuenta con un flujo de caja de 31 millones, algo que hace descartable que tengan que pedir un concurso de acreedores al no poder enfrentarse a los pagos de la deuda.
ELA recuerda, además, que el origen de la actual deuda se remonta a 2008, vinculada al reparto de 170 millones de euros entre los accionistas
También, explican, los buenos números de la empresa en 2024 se deben a haber inflado los beneficios ese año “de manera artificial” al contabilizar la compra de deuda que tuvieron. “Todo su discurso acaba en presionar al SEPI para que les faciliten los plazos de devolución”, comentan desde ESK, en referencia a los 112’8 millones que la entidad pública Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) presentó en 2021 a la empresa vasca para remontar la deuda de 130 millones que tenía entonces y que tendría que devolver de forma total en 2028.
ELA recuerda, además, que el origen de la actual deuda -que ya asciende a 263,2 según la compañía- se remonta a 2008, vinculada al reparto de 170 millones de euros entre los accionistas. “Creemos que se debe apuntar a otras cuestiones como la recapitalización de la empresa desde quienes se llevan las ganancias, puesto que la deuda es parte de esto”, inciden desde CNT, que recuerdan el aumento de las ganancias de la directiva en los últimos años.
Un argumento que hace que los sindicatos ataquen el argumentario de la empresa, pero también de las Administraciones tanto estatal como vasca, ya que, en su opinión, dejan el peso de la solución en los trabajadores en lugar de afrontar la dirección su responsabilidad. A este respecto y en mitad del proceso negociador, sorprendieron las renuncias de cargos tan importantes como el presidente no ejecutivo, Josu Calvo, seguido por el director comercial, Pedro Rodríguez, o el responsable de ventas en Estados Unidos, Iñaki Luengo.
Los sindicatos sostienen que “la decisión estratégica de aplicar este ERE viene de lejos, no tiene que ver con cómo ha acabado la empresa en 2025”
“Desde ELA preguntamos qué sentido tenía que el jefe del departamento comercial presentara su renuncia y si esa persona participó en el plan de viabilidad”, explica Mikel Etxebarria, que comenta que “de ser así nos parece chocante, porque el esfuerzo para sacarlo adelante implica a su departamento principalmente”. Por eso afirman que cree que “la decisión estratégica de aplicar este ERE viene de lejos, no tiene que ver con cómo ha acabado la empresa en 2025. Cambiar el modelo de negocio de la acería también está detrás”.
En esa línea desde ESK ofrecen datos: desmienten que la crisis de Tubos Reunidos se deba a los aranceles de EEUU, ya que las ventas en ese país crecieron un 22,1% y la cifra de negocios total aumentó un 13% en 2025. “La cifra de negocio dice que el problema no es de mercado, es de gestión”, resume Gorka Abascal, que habla de “política de desmantelamiento y destrucción de empleo” por parte de la empresa e incluso no descarta que estén “usando a los trabajadores como moneda de cambio ante la negociación de la deuda con el SEPI”.
Desgaste y fricciones en la lucha contra los despidos
Además de los datos económicos y las plantillas con falsos eventuales, los sindicatos denuncian las maniobras para dividir a los y las trabajadoras. “Para empezar no entendimos por qué metieron a la planta de Trapagaran en el ERE”, comenta Gorka Abascal, en referencia a que de los 301 despidos primeros solo 27 se iban a realizar en este enclave. Como en total había 330 trabajadores no tenían obligación de declarar un ERE, lo que podría dividir la inclinación del voto en uno y otro lado con una mesa de negociación “desproporcionada” en las dos fábricas. Lo que llegó a que a mediados de marzo algunos sindicatos como ELA aseguran que los miembros del comité de Trapagaran ya no representaban a su sindicato y su postura de rechazo al ERE.
Un “pucherazo” que se realizó también con los eventuales, ya que la empresa les prometió indemnización por despido. “Esto falsifica la votación porque están votando personas que se iban a ir de todas formas y apoyando el ERE lo hacen de mejor forma”, comentan desde ESK, que también asegura que las personas que se acogieron en un principio a los despidos bonificados, al margen de los prejubilados, se han encontrado con que esas indemnizaciones se han visto vinculadas a más cosas. “Primero a que se aprobara el ERE, luego a que se flexibilice el pago de la deuda, ahora a que el camino judicial no impugne el plan… es ridículo”, indica Gorka Abascal.
Y es que el camino judicial es el que se ve enfrente. Este camino parte del informe de Inspección de Trabajo que esperan los sindicatos para argumentar la posible impugnación del ERE. Un tiempo que empieza a correr desde la presentación de la oferta definitiva frente al Gobierno vasco el pasado 23 de marzo y que acaba la tercera semana de abril. “Tenemos esperanza en que Trabajo vea cómo se han vulnerado las normas: como alargar el periodo de consultas con un voto por Whatsapp en el último momento, haber añadido propuestas por debajo de la mesa, además de los datos productivos y económicos que son muy escandalosos”, explican desde ESK.
El proceso judicial, que puede durar años y llegar al Supremo, tiene muchos recovecos como los que tuvieron en un conflicto laboral en la acería vecina Tubacex. Tras ocho meses de huelga llegaron a un acuerdo para retirar las demandas pero que supuso evitar despidos forzosos a cambio de muchos sacrificios actuales por parte de la empresa. Tubacex también es un referente a la hora de recordar a los trabajadores de tubos Reunidos que quieran aceptar el ERE por el miedo a un concurso de acreedores ya que allí “nos ponían un escenario terrorífico y actualmente tienen beneficios”, remarca Mikel Etxebarria.
Por parte de ambos sindicatos y del resto que están involucrados en la empresa, destacan la petición de “implicación real e inmediata” a la Administración Pública, tanto a los organismos de los que depende el SEPI -el ministerio de Industria, Hacienda y Economía- como al Gobierno vasco, a los que desde el comité de empresa de la planta de Amurrio que sigue en huelga permanente se ha pedido una reunión y siguen sin tener respuesta a día de hoy. Mientras, seguirán con los servicios mínimos, los piquetes y las manifestaciones. La próxima es este miércoles en Bilbao.
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Los sindicatos dan por acabada sin acuerdo la negociación del ERE en Tubos Reunidos
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