Laboral
La campaña contra el voto por correo vuelve a poner a la plantilla de Correos en el punto de mira
La convocatoria de elecciones generales para el próximo 29 de noviembre ha vuelto a colocar a Correos en el centro del debate político. Apenas horas después de anunciarse el adelanto electoral, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, pidió que “a nadie se le ocurra votar por correo”, mientras el líder de Vox, Santiago Abascal, llamaba también a no utilizar esta vía. Las declaraciones han provocado la reacción de las organizaciones sindicales, que han salido en defensa de la plantilla encargada de gestionar el voto por correo y han puesto el foco en un problema que conocen bien: la falta de personal con la que Correos afronta cada proceso electoral.
Para Mario Murillo, secretario de Comunicación de CGT Correos, el problema no se limita a las declaraciones de dirigentes políticos. “La ultraderecha ha generado un clima de odio y violencia cada vez más grande. Por tanto, no es descartable que vuelvan a producirse agresiones contra compañeras y ataques contra Correos como servicio público”, advierte. El sindicalista recuerda que la plantilla ya trabaja sometida a una fuerte presión. “Bastante tenemos con el trabajo asfixiante y la presión de las jefaturas, como para que puedan llegar a agredirnos por hacer nuestro trabajo”.
En 2023, un empleado de Correos fue increpado por un vecino que aseguraba que en su edificio solo entraba propaganda de Vox y recibió un puñetazo cuando realizaba su trabajo
La preocupación no es únicamente retórica. En 2023, durante las anteriores elecciones generales, un cartero fue agredido en Vélez-Málaga mientras repartía propaganda electoral del PSOE. El trabajador fue increpado por un vecino que aseguraba que en su edificio solo entraba propaganda de Vox y recibió un puñetazo cuando realizaba su trabajo. Para CGT, aquel episodio demuestra que la criminalización del personal postal puede tener consecuencias que van mucho más allá del debate político.
“Es inaceptable que desde la Dirección de Correos no se haya realizado una respuesta institucional ante semejante campaña de intoxicación y difamación de un servicio público fundamental para la democracia”, señala Murillo. El responsable de CGT carga también contra la relación mantenida en el pasado entre la dirección de CCOO en Correos y Alberto Núñez Feijóo. “En el pasado Regino Martín -responsable del Sector Postal de CCOO- se ha alineado con su amigo Feijóo dando alas a esa misma campaña trumpista. No hay mayor deslealtad hacia la plantilla que arrojarla a los perros de los bulos de quienes desprecian lo público por encima de todo”.
La CGT considera que poner en cuestión el voto por correo implica también poner bajo sospecha a las personas que lo tramitan y recuerdan que se trata de una modalidad de votación integrada desde hace años en el ordenamiento jurídico y destinada precisamente a garantizar la universalidad del sufragio y facilitar la participación. La organización considera “poco probable” que quienes promueven las dudas sobre el voto por correo crean realmente que puede producirse un fraude a través de este mecanismo.
El sindicato sí señala, en cambio, un riesgo que afecta directamente a las condiciones laborales y al funcionamiento del servicio: la falta de personal. Según los datos aportados por CGT, Correos ha perdido más de 20.000 puestos de trabajo en lo que va de siglo. La organización advierte de que, sin un volumen suficiente de contrataciones, la carga de trabajo durante el proceso electoral será “completamente inasumible”. A ello se suma, según el sindicato, una situación de precariedad y unos salarios que se encuentran “casi alcanzados por el SMI”.
CCOO ha reclamado al presidente, Pedro Saura, que abandone el ajuste de plantilla y active de inmediato una planificación que permita afrontar el incremento de actividad
La denuncia coincide en parte con las reivindicaciones de CCOO y UGT, aunque las tres organizaciones parten de posiciones sindicales diferentes en el conflicto general que atraviesa Correos. CCOO ha reclamado al presidente de la empresa pública, Pedro Saura, que abandone el ajuste de plantilla y active de inmediato una planificación que permita afrontar el incremento de actividad electoral. El sindicato exige contratación suficiente, cobertura de las ausencias y refuerzos específicos tanto en las oficinas como en los centros de tratamiento, distribución y reparto.
CCOO subraya además que la plantilla ya viene soportando una reducción importante de efectivos. “No puede exigirse a los trabajadores y trabajadoras un nuevo esfuerzo extraordinario, sin acompañarlo de la contratación y de los recursos necesarios”, señala la organización, que recuerda la capacidad demostrada por el personal postal en anteriores procesos electorales. El sindicato reclama a Saura que abra de inmediato la interlocución con la representación sindical para conocer la planificación prevista y acordar los refuerzos necesarios.
UGT defiende que el voto por correo se ha desarrollado históricamente con garantías gracias a la profesionalidad de la plantilla postal, independientemente del gobierno
UGT coincide en reclamar medios humanos y materiales suficientes para afrontar el voto por correo. El sindicato sostiene que garantizar el proceso es una obligación de Correos y exige planificación, refuerzos y condiciones de trabajo adecuadas. También defiende que el voto por correo se ha desarrollado históricamente con garantías gracias a la profesionalidad de la plantilla postal, independientemente de los gobiernos que hayan estado al frente de la empresa.
Pero UGT introduce además una segunda dimensión laboral en plena convocatoria electoral. El sindicato recuerda que la empresa se encontraba a las puertas de retomar la negociación de las cuestiones pendientes del Acuerdo Marco de 31 de diciembre de 2024, firmado por UGT, CCOO, CSIF y Sindicato Libre. Entre ellas se encuentran el empleo, la jornada, la carrera profesional, las retribuciones y las condiciones de trabajo. UGT reclama que las elecciones no se conviertan en una excusa para paralizar esas negociaciones y asegura haber pedido a Saura que convoque “con la máxima urgencia” la mesa negociadora.
La coincidencia de las tres organizaciones en la necesidad de reforzar la plantilla no elimina, sin embargo, las diferencias que han marcado el conflicto laboral de los últimos años en Correos. CGT ha mantenido una posición crítica con el Acuerdo Marco de 2024 y con el modelo de negociación seguido por la empresa y los sindicatos firmantes. La organización fue el único sindicato que se negó a suscribir ese acuerdo marco previo a la negociación del nuevo convenio y posteriormente convocó movilizaciones para tratar de revertirlo.
La situación actual presenta así una paradoja sindical. Mientras CCOO y UGT defienden ahora públicamente que no puede exigirse un esfuerzo extraordinario a una plantilla mermada y reclaman contrataciones para garantizar el voto por correo, CGT sostiene que la falta de efectivos no es una circunstancia puntual provocada por las elecciones, sino el resultado de años de reducción de plantilla y precarización. La diferencia no está tanto en el diagnóstico inmediato —las tres organizaciones reclaman recursos suficientes— como en la lectura que hacen de las causas y de la estrategia que debe seguir la empresa.
El proceso electoral exige gestionar la admisión, clasificación, transporte, custodia y entrega de la documentación electoral, además de la tramitación de las solicitudes y los envíos de los votos
El contexto de falta de personal no es, además, una cuestión abstracta. Esta misma semana, la oficina de Correos de Marbella acumulaba alrededor de 4.000 envíos ordinarios y un volumen similar de notificaciones pendientes por falta de cobertura de ausencias y vacaciones. CCOO y CSIF denunciaron que la carga de trabajo estaba siendo redistribuida entre la plantilla disponible y reclamaron nuevas contrataciones. La proximidad de las elecciones añade ahora una presión extraordinaria a esa situación. El proceso electoral exige gestionar la admisión, clasificación, transporte, custodia y entrega de la documentación electoral, además de la tramitación de las solicitudes y los envíos de los votos. Correos ha defendido públicamente la profesionalidad de su plantilla y la existencia de mecanismos de trazabilidad y custodia en las distintas fases del procedimiento.
“El personal de Correos hemos demostrado sobremanera nuestro compromiso con lo común. No solo mediante nuestra participación laboral en los procesos democráticos, sino dando la cara en las situaciones más dramáticas que ha vivido nuestro país, como la pandemia, la DANA o Filomena”, reivindica CGT, por lo que finalizan asegurando que “si se producen nuevos episodios de violencia contra alguna persona trabajadora de Correos, tendremos claro quiénes habrán sido los verdaderos culpables”.
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