Infancia
Juventud se desmarca de la ley de violencia vicaria del Ministerio de Igualdad
El Ministerio de Juventud e Infancia se ha desmarcado en la mañana de este jueves del Anteproyecto de Ley de Violencia Vicaria que el Ministerio de Igualdad quiere llevar el próximo martes 10 de febrero al Consejo de Ministros para su aprobación segunda vuelta. El 30 de septiembre, el Consejo de Ministros dio luz verde al anteproyecto de esta ley, que la ministra Ana Redondo presentó como un compromiso político con el Pacto de Estado contra la violencia de género y como una respuesta ante el asesinato de niños y niñas por parte de sus padres.
Infancia explica su posicionamiento por la negativa de Justicia a tener en cuenta las observaciones planteadas por su departamento con el propósito de corregir los riesgos que conlleva para la protección de las víctimas, como ha advertido el movimiento feminista, han explicado fuentes del ministerio dirigido por Sira Rego. Juventud e Infancia ha informado en la mañana de hoy que abandona la coproponencia de esta ley. Las modificaciones planteadas por el ministerio se centran en la tipificación de la violencia vicaria, el régimen de visitas, la patria potestad y el derecho de escucha de niños, niñas y adolescentes, “asuntos que, para este departamento, son aspectos indispensables para que la ley avance en la garantía de derechos para las víctimas”, aseguran.
Para el ministerio de Infancia, el proyecto del Ministerio de Igualdad no garantiza el derecho a la escucha de niños y niñas, que su reforma pretende ampliar
El miércoles, la Coordinadora Estatal para la erradicación de la Violencia Vicaria y la Violencia de Género Institucional alertó de que el redactado de la ley podría dejar a las madres protectoras en una situación de inseguridad jurídica, tal y como informó El País. La coordinadora considera que el texto actual siga permitiendo al agresor mantener contacto con hijos e hijas víctimas de violencia vicaria o de género. Para el ministerio de Infancia, el derecho a la escucha de niños y niñas no queda garantizado, un pilar para este ministerio que trabaja en una ampliación de la Ley de Infancia que tocaría varios aspectos, entre otros las medidas para no limitar esta escucha. Juventud e Infancia, sin embargo, no renuncia a una legislación sobre violencia vicaria y asegura y mantener la puerta abierta al diálogo para tener una ley a la altura.
Un concepto que no convence
En octubre de 2025, varias expertas en derechos de la infancia apuntaban a este medio algunos problemas graves de la ley propuesta por el Ministerio de Igualdad que, apuntaban “carece de perspectiva de infancia y de perspectiva de género. Uno de los problemas que señalaban era que el texto contempla la posibilidad de que la violencia sea ejercida por cualquiera de los progenitores, no solo elimina la perspectiva de género. Esto, argumentaban, no solo haría esta ley inútil para ampliar la protección en el ámbito de la violencia de género, sino que además desdibuja los límites conceptuales del maltrato infantil señalaba la reconocidas experta Noemí Pereda.
El concepto de violencia vicaria no recaba apoyo entre algunas expertas en infancia, que creen que no aporta claridad, invisibiliza a la infancia como víctima directa de violencia e, incluso, puede acabar perjudicando a las mujeres si se redacta de forma neutra, como hace la ley propuesta
Otro problema señalado por las expertas era la indefinición del concepto. El concepto no aporta claridad sobre quién es la víctima, ni quién es el agresor, ni tampoco el tipo de violencia a la que alude, explicaba la jurista Adilia de las Mercedes, que mencionaba el caso de lo que se presentó como la primera condena por violencia vicaria: una sentencia que castigaba a un hombre que tiró al perro de su empareja por un acantilado. La antropóloga Déborah Ávila y la experta Violencia Assiego añadían otros problemas como la invisibilización de los niños y niñas como víctimas directas de violencia de género.
La ministra de Igualdad aseguró el miércoles que el texto definitivo aún no está cerrado. “Estamos trabajando, insisto en que es un texto delicado porque no hay referentes y por lo tanto es muy novedoso”, dijo. “Somos muy sensibles, hemos mantenido cientos de reuniones (...), hemos incorporado todas las alegaciones que nos han hecho llegar. Esas alegaciones tienen que ser conciliables con una técnica legislativa correcta y en ese trabajo seguimos. Vamos a seguir todo este día y lo que haga falta para hacer un buen texto que satisfaga a las víctimas y también que sea correcto desde el punto de vista de técnica normativa”, ha destacado.
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