Siete preguntas para los siete partidos del nuevo Parlament

70 escaños, pero menos del 50% de votos para la opción independentista, y bajada en el voto de izquierda. Las preguntas clave sobre el Gobierno catalán tras los comicios del 21D,

Votación el 21D
La participación a las 18h marcó un récord histórico. Brais G. Rouco / Directa

publicado
2017-12-23 10:05:00

Llegó el día, las urnas se llenaron de votos, esta vez sin violencia policial. La participación de la jornada del 21D fue histórica. A pesar de que este calificativo haya sido tan utilizado durante los últimos meses catalanes, se puede decir: histórica. Un 82%. Y la clave plebiscitaria de los comicios se ha mantenido, arrojando una radiografía política de la sociedad catalana que los partidos tendrán que tener muy en cuenta, aquí y allí. En Barcelona y en Madrid.
La sociedad catalana está dividida en la cuestión nacional, evidente. Los partidarios de la independencia, los votantes de JxCat, ERC y CUP se quedan, de nuevo, en el 47%. No logran traspasar el umbral del 50% anhelado por los independentistas. En cambio, los partidarios de opciones políticas que se muestran claramente favorables por la unidad de España (Ciudadanos, PSC y PP) obtuvieron el 43% de las papeletas.

En escaños, el independentismo obtiene mayoría absoluta (70) mientras que el bloque del 155 obtiene 57. Los comunes, cuya propuesta se situaba en medio de estas dos opciones, apostando por un proceso constituyente que modifique las relaciones territoriales en el Estado poniendo el acento en el derecho a decidir, tan solo han conseguido ocho representantes en el Parlament.
Como última variable, vemos cómo queda la nueva composición del Legislativo catalán en cuanto al eje izquierda-derecha. La derecha (Ciudadanos, JxCat y PP) consiguen 72 escaños; la izquierda (considerando como tal a ERC, PSC, Catalunya En Comú Podem y CUP), 65. Se rompe el mantra de que en Catalunya existe una mayoría de carácter progresista. Los dos partidos vencedores de los comicios, Ciudadanos y JxCat, neoliberales.

Podríamos analizar muchas variables más, tales como la importancia del voto del área metropolitana de Barcelona que, en esta ocasión, vuelve a ser cinturón naranja; o la diferencia de plazas rurales y de interior, Lleida y Girona, de JxCat; o urbanas y litorales, Barcelona y Tarragona, de Ciudadanos. Con estos datos, es pertinente lanzar una pregunta para cada una de las candidaturas que han obtenido representación en el Parlament.

Leer más: Los bastiones independentistas aguantan el 21-D

Ciudadanos: ¿Se puede ser alternativa de gobierno en Catalunya con una estrategia centrada en la estricta confrontación con el independentismo?

La estrategia de Ciudadanos le ha dado, hasta ahora, muy buenos resultados. La candidatura de Inés Arrimadas ha sido la vencedora de estas elecciones, en diputados y en votos. Sin embargo, todo hace pronosticar que no podrá formar gobierno. Una gran parte de su éxito se debe al desplome del PP. Estos buenos resultados no solo se pueden leer en clave catalana, la formación de Albert Rivera se consolida como alternativa en la derecha al PP en todo el Estado. Rivera podrá hablar de tú a tú a Mariano Rajoy después del 21D, y podrá seguir usando el conflicto territorial como una de sus armas para seguir robándole electorado. Recentralizando.
El problema al que se enfrenta Ciudadanos en Catalunya es, precisamente, de lo que hace bandera, de la división social en la cuestión territorial. El independentismo, como decíamos, tiene un problema, no consigue superar el 50%, pero también una fortaleza, la afinidad de sus seguidores, que no permiten un umbral de apoyos inferior al 45%. Ante esta situación, ¿puede mantener Arrimadas su lenguaje beligerante si quiere algún día llegar a ocupar el cargo de presidenta de la Generalitat? En 2019 llegan las municipales, los pactos en los ayuntamientos en muchas ocasiones crean puentes impensables en la política nacional. Quizás ahí tengamos la clave. 

Leer más: Arrimadas gana las elecciones pero el independentismo es mayoría en el nuevo Parlament catalán

JxCat: ¿Hasta qué punto estos buenos resultados de Puigdemont pueden suponer el entierro del PDeCat?
Esta es una de las sorpresas de la jornada electoral del pasado jueves. JxCat, lista del president Carles Puigdemont, arropada por el PDeCat, formación sucesora de Convergència, obtenía muy buenos resultados, aventajaba a ERC y se volvía a convertir en la fuerza hegemónica del independentismo. El PDeCat todavía no ha estrenado marca en unas elecciones catalanas, en las pasadas participaba en la coalición de JxSí junto a ERC, en esta adoptaba la fórmula de candidatura del president, cediendo a Puigdemont la responsabilidad y el liderazgo durante la campaña, una campaña en la que la líder del PDeCat, Marta Pascal, ha estado ausente.
Es un secreto a voces, cuando Convergència cambia de nombre y de máscara y pasa a ser el PDeCat, para lavarse el lastre de la corrupción de las etapas de Jordi Pujol y Artur Mas, no consigue que muchos de los antiguos militantes convergentes se afilien a la nueva formación. A esta falta de seguimiento por la militancia a las nuevas siglas, se suman escisiones y confrontaciones ideológicas entre los partidarios de una vía independentista más radical, los de una vía más pausada y los autonomistas.

Santi Vila, Carles Campuzano… Nombres que aparecían en la recámara por si Puigdemont fracasaba en este proyecto. El PDeCat apoyó el proyecto del exiliado, la situación económica de la formación de las derechas catalanas es ruinosa y vio una buena fórmula de obtener réditos económicos en los comicios para solventar este problema. Pero el president está más fuerte que nunca, exigirá conformar gobierno y puede conseguirlo. Ante esta tesitura, ¿cuál será el papel del PDeCat como formación? ¿Cómo se enfrentará a sus tensiones internas? ¿El proyecto personalista del president tumbará el proyecto PDeCat? ¿En qué mutará el ‘gen convergente’ al que se refiere el director adjunto de ‘La Vanguardia’, Enric Juliana, en sus artículos?

ERC: ¿Cómo romper con el lastre de ser la muleta del PDeCat?
La candidatura conjunta JxSí terminaba su cometido el pasado 27 de octubre, con la declaración de independencia. ERC estaba fuerte en las encuestas, todo hacía prever que los republicanos quedarían por encima de JxCat y lograrían la hegemonía política en el campo del independentismo. Muchas voces autorizadas de la formación ven como un problema el anteponer la independencia a los anhelos de justicia social y políticas de izquierdas y que esto se cronifique.

Las urnas han hablado, no son buenos tiempos para las izquierdas en Catalunya, ni en el resto del Estado, ni en Europa. Con su líder en Estremera, Oriol Junqueras, el peso de la campaña electoral que, en un primer momento, recaía sobre Marta Rovira, la número dos, se ha repartido entre otras caras, como los exconsellers que salieron de prisión, Raül Romeva y Carles Mundó. Se aproximan las municipales, ERC quiere capitalizar su tradición casi centenaria y su pulcritud en materia de corrupción. Pero, cada vez más, ERC se ve menos como una opción de izquierdas, su aliado es neoliberal. ¿Hasta cuándo seguirá siendo muleta de la derecha independentista catalana? 

PSC: ¿Y después de Borrell, qué?
El pasado 8 de octubre una multitudinaria manifestación españolista recorría las calles de Barcelona. En el escenario, en el acto final, Josep Borrell realizaba un discurso fuertemente crítico con el soberanismo catalán. La amenaza de Ciudadanos de robarle bolsas de votos en áreas urbanas y metropolitanas hacía mella. Los socialistas catalanes se tenían que alejar de las posiciones tímidas con el independentismo. 

Miquel Iceta participaría en la siguiente manifestación multitudinaria, el 29 de octubre, después de la declaración de independencia, organizada por Societat Civil Catalana en favor de la unidad de España. El primer secretari del PSC se fotografiaba junto a varios dirigentes del PP y Ciudadanos. En la marcha participaban varios grupos de la extrema derecha que protagonizaron actos violentos al concluir la marcha. El PSC apoyaba la aplicación del artículo 155 en Catalunya.
Las tensiones en el partido fueron enormes. Pesos pesados como la alcaldesa de Santa Coloma de Gramanet, Núria Parlon, se mostraron críticos. Ella abandonó su puesto en la Ejecutiva Federal de Ferraz. Otros alcaldes firmaron manifiestos y algunos abandonaron el partido. En Barcelona, el apoyo al 155 supuso que Barcelona En Comú rompiera su pacto de gobierno con los socialistas. La tradición maragallista del PSC, que llegó a reconocer Catalunya como una nación y el derecho a decidir, todavía pervive en algunos sectores del partido. El PSC ha visto que con un discurso españolista no ha conseguido mejorar de una manera evidente sus resultados. Se mantiene.

¿Qué dirección tomará a partir de ahora? ¿Cómo se relacionará con el conflicto territorial? Buena parte de la credibilidad de su propuesta de modelo de estado federal se verá en la comisión del Congreso sobre la reforma de la Constitución. Rajoy, hace un par de semanas, les daba una bofetada a los socialistas, aseguraba que se había comprometido a hablar, no a reformarla. Con la subida de Ciudadanos, el PP no puede ser muy condescendiente a la hora de transformar el modelo territorial, las críticas desde la nueva derecha recentralizadora serían enormes. Veremos en qué queda la promesa plurinacional con la que Pedro Sánchez volvió a liderar el PSOE. 

Catalunya En Comú-Podem: ¿Asaltar los cielos o trabajar las calles?
La confluencia de ICV, Barcelona En Comú, EUiA, Equo y, a última hora y tras varias polémicas, Podem nació con el firme propósito de ser una nueva fuerza hegemónica en Catalunya. Su intención es la de aunar distintas tradiciones políticas progresistas y catalanistas con referentes como Joan Comorera, Lluis Companys, Federica Montseny, Salvador Seguí, Pi i Margall… Más adelante, de cara a estas elecciones, se situaba como la llave para lograr nuevos acuerdos de país en el aspecto territorial y también en el eje social. Los resultados han sido negativos, empeora la representatividad de Catalunya Sí Que Es Pot de la pasada legislatura.

No existe una mayoría progresista transversal en Catalunya, tal y como se deduce de los resultados vertidos por las urnas, no serán una fuerza clave a la hora de poner de acuerdo a distintas formaciones políticas progresistas. Son malos tiempos para las izquierdas, decíamos. Esta formación liderada por Xavier Domènech se ha conformado a un ritmo vertiginoso en los últimos meses y se ha tenido que enfrentar a la mayor crisis territorial de la historia de la democracia. Tiene dos retos por delante: el primero, vistos los resultados, encontrar una propuesta contundente para el conflicto catalán. Su propuesta, a largo plazo, puede ser una solución: proceso constituyente en Catalunya que arrastre a lo propio al resto del Estado. A corto plazo, los electores no lo ven como una fórmula atractiva.

El segundo, enfrentarse a la disyuntiva a la que se enfrenta toda la nueva política surgida tras el 15M: cómo compaginar la presencia en las instituciones con la movilización social, el palacio y la plaza. Además, se enfrenta a un periodo en el que tendrá que mirar hacia dentro, a la interna, y conformar una estructura de partido o partido-movimiento que, por la premura de los acontecimientos, no ha podido ser una prioridad. 

CUP: ¿Anticapitalista o independentista?
La CUP se autodefine como una formación anticapitalista, independentista, socialista, feminista, municipalista… Pero la actual situación política catalana le genera muchas tensiones. Ya lo vimos en la famosa asamblea en la que empataron los partidarios de dar apoyo a JxSí para que pudiera conformar Govern y los que no. También cuando los anticapitalistas tuvieron que aprobar los presupuestos de Puigdemont y Junqueras para no echar por la borda la convocatoria del referéndum de octubre. De nuevo, se verán en la tesitura de apoyar a un president de derechas e independentista, vuelve la contradicción.

Los resultados han sido muy negativos, han perdido más de la mitad de la representación que tenían en el Parlament la pasada legislatura. Sin embargo, vuelven a tener la llave, son claves para conformar una mayoría independentista. El conocido ‘Pressing Cup’, las presiones que desde todo el espectro independentista caerán sobre esta formación en las próximas semanas, está a la vuelta de la esquina. La CUP puede quedar demasiado enganchada a una hoja de ruta procesista, pero, por otro lado, tienen el firme compromiso de materializar la república. Veremos cuáles son sus exigencias y veremos cómo las reciben en JxCat y ERC. No demos por hecho, de momento, que habrá acuerdo.

Leer más: 21D: un momento para que la izquierda rupturista revise hipótesis

PP: ¿Un partido residual en Catalunya puede gobernar en el Estado cuando el principal problema de este es, precisamente, Catalunya?

El PP de Xavier García Albiol queda como algo residual en el Parlament. Como cosa curiosa, sus tres diputados compartirán grupo mixto con los cuatro de la CUP. La sociedad catalana castiga duramente a Mariano Rajoy y su política con Catalunya. Uno de los principales problemas, o el principal, del Estado es el desafío independentista. El PP tiene que afrontarlo, que ya se está cronificando y le está generando una pésima imagen internacional, siendo el último partido en el Parlament catalán, una fuerza residual. ¿Está en condiciones Rajoy de seguir gobernando esta España con tensiones territoriales tan evidentes en Catalunya?

Las elecciones del 21-D, los resultados obtenidos por el histriónico candidato popular catalán, han supuesto un triple fracaso para Mariano Rajoy, quien convocó estas elecciones a través de la aplicación del 155. El primer fracaso, no ha conseguido tapar su problema, el independentismo tiene mayoría absoluta. El segundo, los paupérrimos resultados muestran un suspenso absoluto de la población catalana al modo en el que el Gobierno español se ha enfrentado a la cuestión catalana durante los últimos años, ninguna propuesta política para solucionar la contienda. El tercero, ha supuesto la consolidación de Ciudadanos como fuerza hegemónica de la derecha españolista en Catalunya. Y eso puede modificar mucho el tablero de la derecha en el resto del Estado. 

1 Comentario
#5502 23:12 25/12/2017

¿Y?

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