Filosofía
Lógica jurídica de la España vaciada: Derechos Humanos y servicios públicos

La prestación de servicios por parte de las Administraciones Públicas no se orienta a satisfacer las necesidades vitales de la población, sino a proporcionar infraestructuras y recursos para los principales centros productivos actualmente identificados con el ámbito urbano, no con el rural.

Manifestación España Vacia gente
Cerca de 100.000 personas asistieron a la manifestación España Vacia, según los organizadores. Álvaro Minguito
Profesor de Filosofía. Universidad de Zaragoza

publicado
2019-04-05 10:00:00

Aunque pueda sorprendernos, la concepción jurídica de la Administración Pública como prestataria de servicios nació a partir de un planteamiento –que todavía mantiene- que choca frontalmente con la lógica jurídica liberal propia de los Derechos Humanos. En este último caso, la principal función del Estado consiste en la protección jurídica de una esfera de autonomía privada de los individuos frente a la intromisión de los poderes públicos. En la actual Constitución Española (CE), dicha lógica queda recogida en su capítulo II, Sección I mediante el listado de los “Derechos Fundamentales y Libertades Públicas” de los individuos, como por ejemplo el derecho a la vida (art. 15), a la libertad ideológica, religiosa y de culto (art. 16), a la intimidad y la inviolabilidad del domicilio (art. 17), a circular libremente por el territorio nacional (art. 19), a asociarse (art. 23), a la educación (art. 27) o a sindicarse libremente y ejercer el derecho a la huelga (art. 28). La protección de estos derechos se entiende que es máxima porque son los únicos que pueden ser objeto de recurso de amparo ante el Tribunal Constitucional (TC) en caso de que sean violados.

Como contrapartida, también desde una lógica liberal, el capítulo II, Sección II establece otros “Derechos y Deberes del ciudadano” que no pueden ser objeto de recurso de amparo ante el TC en caso de que alguien se niegue a cumplirlos o no logre satisfacer efectivamente alguno de los derechos en concreto, como son el deber de sostener los gastos públicos (art. 31) –es decir, de pagar impuestos–, el derecho a la propiedad privada (art. 30) o el “deber de trabajar y derecho al trabajo” (art. 35). En estos casos, si alguien no es propietario de absolutamente nada o no es capaz de conseguir un trabajo, no por ello puede recurrir a los tribunales para que le den una solución.

Frente a esta lógica jurídica típicamente liberal, los siglos XIX y XX desarrollaron una lógica antagónica basada en la prestación de servicios públicos que en nuestra Constitución ha quedado recogida en su Capítulo III: “Principios rectores de la política social y económica”. Allí se regula la protección social, económica y jurídica de la familia (art. 39), la distribución de la renta regional y personal (art. 40), el régimen público de Seguridad Social (art. 41), el derecho a disfrutar de un medio ambiente adecuado (art. 35), el derecho a una vivienda (art. 45), unas pensiones dignas (art. 46), o el acceso a la cultura (art. 44). En este caso tampoco es posible reclamar ante el TC por el incumplimiento de la Administración Pública en esta prestación de servicios, pues se supone que la posibilidad de su cumplimiento obedece a determinadas situaciones coyunturales como por ejemplo el estado mundial de la economía o los intereses estratégicos concretos de las políticas públicas.

Políticas públicas, infraestructuras y capitalismo

Al respecto de esta lógica que obliga al Estado a satisfacer determinado servicios públicos –y no sólo los vinculados al ámbito privado–, uno de los principales intereses de las políticas públicas consiste en optimizar las infraestructuras de las grandes ciudades. Ello se debe a que mientras que durante la mayor parte del siglo XX los principales centros de producción de valor fueron el Estado y la industria, en las últimas décadas las grandes ciudades han pasado a liderar la producción de la mayor parte del Producto Interior Bruto (PIB) de un Estado. Como dice Antonio Negri, “las ciudades son las factorías del siglo XXI”. Buena muestra de ello es que las dos últimas ediciones del principal concurso público de urbanismo desarrollado por la Unión Europea –EUROPAN– hayan elegido como su leitmotiv el slogan "ciudades productivas".

Para lograr dicho objetivo son necesarias grandes inversiones en infraestructuras. Dichas inversiones son interpretadas jurídicamente como modo de concretar los “principios rectores de la política social y económica” de un país. La lógica subyacente es que si se incrementa el PIB de un país por el medio que sea, se dinamizará la economía del mismo, dando como resultado que los individuos estén situados en un mejor contexto en el que poder satisfacer por sí mismos su derecho al trabajo, a una vivienda digna, o al simple acceso a la cultura.

Según Antonio Negri, la lógica de funcionamiento del Estado de bienestar no alteró la naturaleza de clase del Estado burgués, sino que, por el contrario, la perfeccionó, adecuándola a las nuevas exigencias del desarrollo del capital.

Dicho claramente: la lógica jurídica del Estado social como prestador de servicios NO coincide con el significado que la mayor parte de la ciudadanía tiene sobre lo que son –o deberían ser– los servicios públicos. Ejemplo paradigmático es que la expresión “servicios sociales” únicamente aparezca una vez en la CE, en el art. 50 que regula el derecho a las pensiones. En el resto de casos se habla siempre de “servicios públicos”, “servicios esenciales de la comunidad” o “servicios necesarios”, porque por “prestación de servicios” no se entiende únicamente sanidad, educación y pensiones, sino que se incluyen siempre cuestiones infraestructurales de todo tipo: suministros de energía eléctrica, agua corriente, transporte público (para movilizar recursos humanos) o infraestructuras de transporte de todo tipo como carreteras, puentes, puertos, ferrocarriles y canales (para mover mercancías). Desde este punto de vista, tanto la sanidad como la educación formarían parte de un dispositivo claramente biopolítico orientado a satisfacer la demanda empresarial de recursos humanos.

Aunque se oponga a la concepción liberal de los Derechos Humanos, la concepción jurídica de la Administración Pública como prestadora de servicios propia del Estado social o Estado de bienestar NO coincide con lo que Robespierre entendió por el derecho a la subsistencia como uno de los pilares fundamentales de los Derechos Humanos. A este respecto, no es casualidad que la mayor parte de los primeros escritos de Antonio Negri en la década de los 60 afirmaran reiteradamente que las grandes transformaciones promovidas por el Estado social “no altera[ro]n la naturaleza de clase del Estado burgués, sino que, por el contrario, la perfecciona[ro]n, adecuándola a las nuevas exigencias del desarrollo del capital”.

La concepción jurídica de la Administración Pública como prestadora de servicios es algo completamente distinto de lo que Robespierre entendió por el Derecho a la subsistencia.

La “procura existencial” contra los derechos humanos

Desde nuestro punto de vista, uno de los momentos claves en la articulación de esta nueva lógica jurídica se encuentra en el concepto de “procura existencial” (Daseinvorsorge) desarrollado por el jurista conservador Ernst Forsthoff como clave de bóveda de toda su crítica a los Derechos Humanos. Además, el análisis de la obra de Forsthoff cobra un especial interés en el caso de España, ya que su manual de Derecho Administrativo fue el gran referente utilizado en las asignaturas homónimas de prácticamente todas las Facultades de Derecho españolas desde la década de los 50 hasta el final del franquismo, llegando incluso a ser invitado en 1966 con el objetivo de impartir en nuestro país una conferencia sobre la “Administración prestataria” y el “Estado social de derecho”.

Según Forsthoff, la lógica jurídica de los Derechos Humanos tiene sentido únicamente en un Estado liberal caracterizado por una mínima intervención del Estado en el derecho a la propiedad privada. El principal problema de esta concepción del Estado consistía en que ya no era compatible con el modo de producción industrial vigente cuando él escribía. Debido a ello, afirmó explícitamente que “los Derechos Fundamentales pertenecen a la historia”. Desde su punto de vista, el nuevo problema al que debía enfrentarse la teoría jurídica del siglo XX ya no era la salvaguardia de los derechos privados de unos individuos supuestamente autónomos. En una sociedad en la que la producción industrial produjo un éxodo masivo de los habitantes del campo a la ciudad, el problema fundamental en el que se convertía el derecho a la subsistencia defendido por Robespierre se identificaba con el problema de la accesibilidad a “los abastecimientos necesarios para la vida”. Para explicarlo, Forsthoff desarrolló los conceptos de “espacio dominado” y “espacio efectivo”.

Si los servicios públicos no llegan a las zonas menos densamente habitadas del país ello no se debe a una simple falta de recursos económicos. Es una consecuencia inherente a la lógica jurídica que rige la prestación de servicios por parte de las Administraciones Públicas.

Por espacio dominado entendió “aquel que está asociado al hombre de un modo tan intenso que le es lícito considerarlo como su propiedad. Se trata de la granja, de las fincas que le pertenecen, de la casa en la que vive”. Por su parte, el espacio efectivo sería “aquel en el que la vida, allende el ámbito dominado, se cumple efectivamente”. El problema radica en que “el desarrollo técnico industrial de los siglos XIX y XX ha traído consigo el que se haya incrementado extraordinariamente el espacio efectivo, mientras que el espacio dominado se redujo fuertemente”. Todo ello conllevó un gran incremento de la “menesterosidad social”, entendiendo por ello “la situación en que se encuentra aquel que tiene que procurarse los abastecimientos vitales […] no por medio de la utilización de sus cosas propias, sino por medio de la apropiación”. Como resultado, en la sociedad industrial, “la vida individual [ya] no es autárquica”, y precisamente por ello el Estado debe garantizar el acceso a los “abastecimientos necesarios para la vida”.

Es aquí donde Forsthoff introduce el concepto de Daseinvorsorge o “procura existencial”, presentado en su obra de 1938 La Administración como proveedora de servicios. Según Forsthoff, este Daseinvorsorge, “incluye, sin duda, la previsión o asistencia vital, pero no se agota en la misma, [pues] también el que ocupa una posición social relativamente elevada, pongamos por caso el acaudalado jefe de gran empresa, depende, en la misma medida que un miembro cualquiera de su personal, de las prestaciones de la procura existencial a las que hemos venido refiriéndonos” (subrayado añadido).

Dicho claramente: el Daseinvorsorge que propone Forsthoff no quiere redistribuir la riqueza desde las manos de los más ricos hacia las de los más desfavorecidos o asegurar la prestación de servicios sociales a todas las capas de la sociedad y regiones del territorio. Lo que quiere es garantizar los recursos –tanto materiales como humanos– a aquellos sectores y lugares más claramente productivos. Si los servicios públicos no llegan a las zonas menos densamente habitadas del país ello no se debe a una simple falta de recursos económicos. Remite al núcleo fundamental del modo en que las Administraciones Públicas han concebido su función “social” de prestatarias de servicios: prestarlos allí donde las actividades productivas puedan utilizarlos para crear una mayor cantidad de valor.

Sobre este blog
La filosofía se sitúa en un contexto en el que el poder ha buscado imponerse incluso en los elementos más básicos de nuestro pensamiento, de nuestras subjetividades, expulsando así de nuestro campo de visión propuestas teóricas y prácticas diversas que no son peores ni menos interesantes sino ajenas o directamente contrarias a los intereses del sistema dominante.

En este blog trataremos de entender los acontecimientos del presente surcando –en ocasiones a contracorriente– la historia de la filosofía, con el objetivo de poner al descubierto los mecanismos que utiliza el poder para evitar cualquier tipo de cambio o de alternativa en la sociedad. Pero también de producir lo que Deleuze llamó líneas de fuga, movimientos concretos tanto del presente como del pasado que, escapando del espacio de influencia del poder, trazan caminos hacia otros mundos posibles.
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8 Comentarios
#32934 22:32 12/4/2019

Hola , soy el del articulo anterior que escribiste... Quiero decir algo que no tiene que ver con la publicación pero que sigue el hilo del anterior comentarista.
A mi también me parece interesante el tema, pero el asunto es que todo ésto, literalmente la critica en todo ámbito al liberalismo económico que se ha convertido por mérito propio en el primer problema de la humanidad, debería llegar a la gente. Si lo das a conocer en ponencias que escuchan los cuatro pelagatos que están ya metidos en el tema o en revistas especializadas que no lee ni Dios, mal vamos.
Si los medios de comunicación mayoritarios son conservadores y económicamente liberales hasta la médula, incluidos aquellos que se hacen pasar por mas progres y que son en realidad los mas peligrosos en su papel legi-Timador al lado del gran capital ( los que fomentan ilusiones sobre la gestión "humana" del capitalismo...) en los medios alternativos, donde ya ponen mayoritariamente su atención los jóvenes, los influencers reaccionarios lo están copando con miles de "followers". Pero no solo ésta ultraderecha que tiene todo el dia a "los inmigrantes y a las feminazis" en la boca, también aquellos que se dicen de izquierda pero que como digo, se los rifan en los antros liberales.., están literalmente comiéndole el tarro a la juventud...
Mientras la izquierda no da la cara, no sale de la academia o de esos sitios que no llegan a nadie. Con los programas del Monedero y el de fort apache, los únicos que suman un poco, no es ni medio suficiente, ya que están muy desprestigiados y con toda razón.
Hacen falta nueva gente, con las cosas claras, bien preparada para ser creible, pero que a la vez sepa llegar, calar en los jóvenes, con fuerza argumentativa para proponer ideas, para enfrentarse a estos mamarrachos en el terreno que están copando, las redes, que es el lugar donde están los del presente-futuro!!
Y mira que no me gustan los lideres...pero asi funciona hoy la cosa.

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Jorge León Casero 14:43 13/4/2019

Muchas gracias por tus comentarios, una vez más. Simplemente decirte que coincido contigo en tu diagnóstico de la situación, que es algo que ya hemos comentado entre nosotros algunos colaboradores habituales de este blog, y que estamos intentando organizarnos un poco para grabar algunos vídeos cortos (de 2-3 minutos. 5 como máximo) para subirlos a youtube, porque hemos empezado a ver -e incluso nuestros mismos alumnos nos lo dicen a veces- que a las nuevas generaciones leer les cuesta más, pero que siguen a muchos youtubers por las redes. Así que espero que a la vuelta de las vacaciones podamos ponerlo en marcha y empezar a darle un poco de difusión... Por otra parte, los artículos más académicos, sobre todo en lo jurídico, son necesarios para callar la boca o por lo menos hacer reflexionar un poco a ciertos "magistrados" y "comentaristas" que desprecian sistemáticamente cualquier opinión política o social escudándose siempre en la "falta de conocimientos jurídicos" de la "gente común". Este tipo de posiciones es algo que tuve que soportar habitualmente mientras estudiaba la carrera de Derecho y veía sorprendido cómo era repetido por la mayor parte de los juristas con independencia de su ideología política, y los jóvenes estudiantes de Derecho lo iban asimilando de forma "natural"... Como decía (y hacía) Lenin, hay que luchar en todos los frentes sin despreciar ninguno!!!

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#32969 9:32 14/4/2019

Sí, llevas razón, hay que estar en todas partes dando guerra, en la calle y en la cotidianeidad, en las instituciones, en toda publicación, física o digital, para expertos y profanos... Pero ahora me refería al lugar en el que en mi opinión, que me alegro compartas, cada día mas influencia ejerce en los jóvenes, las redes, con Youtube a la cabeza, fundamental en la batalla política mas básica, construir subjetividad, y con ello fuerza social. Para los intereses del poder o del cambio...

Hace poco, comenté en un debate sobre la renta básica que el ultraliberal Rallo no parece tan liberal cuando dice que con una renta básica la gente se dedicaría a lo que quisiera y esto llevaría a una perdida de eficiencia porque no se producirían las cosas que muchos demandan... Cuestioné su liberalismo, porque si se está en contra, o se teme, que la gente se dedique hacer lo que quiera, no será precisamente desde el liberalismo que él dice defender... Rallo, que tiene miles de seguidores y que cada día convence a mas, se ve que leyó el comentario y no le debió de gustar, porque contestó personalmente así: "robar no es liberal. Y la renta básica se financia mediante el robo. Muy simple"...
Pues bien, aquí es donde eché en falta alguien mucho mas preparado que yo que le pudiera replicar mejor, que hubiera hablado de la Judicatura, la Legislación y el Derecho vigente, de la consideración de la Propiedad Privada que es siempre el concepto clave en toda disputa humana y no humana, y de como éstas cosas pueden cambiar... De como eso que el llama robo seguramente sea mas justo, y viceversa, si nos atenemos a los hechos y no sólo a los Derechos... Yo hice lo que pude desde mi posición de gente común sin mucho conocimiento jurídico... Eché mano de un escrito tuyo de por aquí, del trabajo inmaterial, de lo Común, y eso... (Qué mas da de donde se cogen las cosas, lo importante es a donde se llevan...), pero ya no contestó. Si uno de sus fieles con las tonterías de siempre...

Bueno, gracias. A seguir.
Ya dirás como llegar a esos videos.

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Jorge León Casero 13:16 14/4/2019

Juan Ramón Rallo... Típico producto universitario que repite teorías económicas de la escuela austríaca completamente obsoletas (Von Mises, Hayek) pero que siguen guiando las políticas económicas de la UE. Única razón por la cual le dan tanta difusión mediática... Un hombre que repite lo que le enseñaron en la Facultad de Economía (porque eso es lo único que enseñan... Yo me he matriculado 2 veces en el grado de Economía en dos universidades distintas y nunca he aguantado más de 6 meses porque es desesperante el nivel conceptual y matemático que tienen y la increíble endogamía de dicha disciplina) y ni siquiera se atreve a pensar que ya han pasado 2 revoluciones industriales (la tercera y la cuarta) desde que dichas teorías fueron promulgadas... Un hombre que se cree, porque se lo han dicho en la carrera, que el mercado sólo depende de la oferta y la demanda y que no tiene ni los conocimientos ni las inquietudes necesarias para enterarse de cómo los cambios en la producción sucedidos en los últimos 50 años han vuelto completamente obsoletas todas sus teorías económicas... Es que es pensarlo, y me entran ganas de despotricar... En lugar de ello, voy a citar una frase -larga, pero fundamental- de Norbert Wiener, un matemático padre de la cibernética en las décadas de los 40 y 50 del siglo XX, sobre los "economistas" liberales a los que imputaba un desconocimiento radical de los fundamentos matemáticos necesarios para poder desarrollar teorías económicas plausibles: "Justo como los pueblos primitivos adoptaron las modas occidentales de vestuario desnacionalizado y de parlamentarismo a partir del sentimiento impreciso de que esos ritos mágicos y vestimentas los pondrían de una vez a la par con la cultura y la técnica modernas, así los economistas han desarrollado el hábito de vestir sus más bien imprecisas ideas con el lenguaje del cálculo infinitesimal. Las matemáticas que emplean los científicos sociales y la física matemática que usan como su modelo son la matemática y la física matemática de 1850.
Un econometrista desarrollaría una ingeniosa y elaborada teoría de la oferta y la demanda, de los inventarios y el desempleo, y similares, con una relativa o total indiferencia en cuanto a los métodos con que esas elusivas cantidades son observadas o medidas.
Sus teorías cuantitativas son tratadas con el respeto incuestionable con que los físicos de una época menos sofisticada trataban los conceptos de la física newtoniana. Muy pocos econometristas son conscientes de que si van a imitar los procedimientos de la física moderna y no meramente su apariencia, una economía matemática debería empezar con un recuento crítico de esas nociones cuantitativas y de los instrumentos adoptados para recolectarlas y medirlas.
Difícil como es recolectar buenos datos físicos, es mucho más difícil recolectar largas series de datos económicos o sociales de modo que el conjunto de series tenga una significación uniforme. Por ejemplo, los datos de la producción de acero cambian su significación no sólo con cada innovación que modifique la técnica de fabricación, sino también con cada cambio social y económico que afecte a los negocios y a la industria en conjunto, y en particular, con cada tecnología que modifique la demanda de acero o la oferta y naturaleza de los materiales competidores.
El asignar lo que pretenden ser valores precisos a esas cantidades esencialmente vagas no es útil ni honesto, y cualquier pretensión de aplicar fórmulas precisas a esas cantidades laxamente definidas es una falacia y una pérdida de tiempo".

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#32988 15:20 14/4/2019

Me encanta leerte. Pero sabes, Rallo estará obsoleto, pero su linea ideológica y su influencia real es muy poderosa, y va en aumento, y a efectos eso es lo determinante...
¿quienes son economistas que dicen estas cosas cuando debaten con estos liberales y nos muestran su incongruencia? Y me refiero en medios con capacidad de influir realmente...porque si los hay yo no los conozco.
Y los Rendueles, Garzones o Arrizabalos, también parecen ya debatir desde posiciones prefijadas obsoletas...

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Jorge León Casero 17:09 14/4/2019

Otra vez coincido contigo plenamente. ¿Qué leches ha pasado para que unas teorías completamente obsoletas hayan logrado un reconocimiento tal que hasta las posiciones que se dicen "alternativas" -al menos las propuestas por los economistas "alternativos"- no hagan más que aceptar las reglas básicas impuestas por sus oponentes? Ya decía Nietzsche que hay veces que entrar a discutir con alguien es concederle la mitad de lo que se discute sin ni siquiera darse cuenta uno de ello. Margaret Thatcher dijo una vez que el mayor triunfo de su gobierno habían sido las políticas de Tony Blair, precisamente porque estas habían aceptado las reglas del juego implantadas por el neoliberalismo.
Ahora en economía parece que todo el mundo acepta unas teorías propias de la ideología del siglo XVIII, con un nivel matemático del XIX, y que lo único que se atreven a hacer es disputar -como hace Thomas Piketty- sobre la cuestión de la distribución de la renta, cuando el verdadero problema está en la producción. Cuestión esta sobre la que todos los economistas callan porque, dicho pronto y mal, no tienen ni p... idea. No hay más que coger un manual de Economía de la Empresa, y es para echarse a llorar... La disciplina económica ha renunciado completamente a estudiar el ámbito de la producción, y se la han cedido a los ingenieros, que se limitan a resolver problemas técnicos. De acuerdo. No me parece mal. Pero lo que no se puede hacer es consturirse teorías sobre el funcionamiento de la economía mundial sin tener ni p... idea de los procesos materiales en los que se basa!!! Cuantos más manuales de Microeconomía y Macroeconomía me leo, más me convenzo de que la actual disciplina económica no es más que un montón de castillos construidos en el aire... ¡¡¡En un aire del siglo XVIII encima!!! La complejidad del mundo ha llegado a un punto en que, a menos que uno plantee los problemas desde una profunda interdisciplinariedad, lo único que se logra decir son poco más que ideas propias de la teología de los ángeles...

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#32852 22:23 10/4/2019

Me parecen muy interesantes estos artículos donde cuestionas esa universalidad de los Derechos Humanos desde varias perspectivas, básicamente porque tal y como se ha planteado el asunto nos aleja mas de aquello para lo que precisamente parece deberían servir, que es alcanzar en la medida de lo posible una sociedad mejor no solo para una parte, ya que siempre el estatus alcanzado por algunos parece ser el límite irrebasable...
Me pregunto si existe alguna conferencia, alguna ponencia, donde abordes con mas extensión el tema. Y si no animarte a ello.

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Jorge León Casero 12:26 11/4/2019

Muchas gracias por tus ánimos. Me alegro de que te resulte interesante. Respecto a tu pregunta, la verdad es que todavía no he escrito nada sobre el tema que esté publicado en revistas o actas de Congresos. Por ahora únicamente estoy recopilando material y organizando las ideas (lo cual ha sido un proceso bastante lento porque tanto Robespierre como Forsthoff han sido figuras poco tratadas desde la Filosofía del Derecho), pero con la intención de publicarlo todo con un análisis más sistemático en alguna revista de investigación. ¡A ver si este verano saco tiempo y lo publico todo!

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