Otro desahucio parado gracias a la movilización de los colectivos de vivienda

En una semana cargada de convocatorias de lanzamiento de desahucio en Madrid, los colectivos de vivienda y los afectados han conseguido parar o desconvocar todos los programados.


publicado
2018-10-03 19:45:00

En una semana activa en desahucios hoy se consiguió la postergación del programado para las 10:30 en la Plaza Rendición de Breda, en Carabanchel. Allí viven Miriam e Israel y sus dos niños de 4 y 8 años, en una planta baja, de propiedad de Bankia.

La semana pasada se consiguió parar –sin fecha y hasta conseguir una solución habitacional digna- el de Pepi y sus dos hijas, en Argumosa 11 (Lavapiés). Se detuvo por orden del Juzgado 33, en obediencia al mandato DESC de la ONU, también suscrito por Delegación del Gobierno. Desde ahí hasta hoy, los colectivos de vivienda y los afectados pueden conmemorar triunfos sucesivos, pues –por diferentes motivos- se han conseguido parar o desconvocar todos los programados. Unos, impedidos por la acción directa de los colectivos y de los vecinos, otros por decisión de los juzgados, y alguno por determinación de los propios tenedores de la vivienda, como es el caso de Asun, en Orcasitas, cuyo desahucio se suspendió por decisión del fondo buitre Cerberus, se supone que para evitar la exposición mediática.

Una nutrida y animada concentración, de unas 50 personas, en la que se destacaban camisetas rojas de la PAH de Carabanchel y verdes de la PAH de vivienda, impidió que el desalojo se consumara. Dada la exigua presencia policial –limitada a unos pocos policías municipales- tampoco el juzgado parecía haberlo previsto para hoy; se trataba del primer intento y previamente, las asociaciones habían solicitado su postergación, hasta encontrar una solución habitacional digna. Se consiguió su aplazamiento hasta el 16 de noviembre próximo.

Los candidatos a ser desahuciados, Miriam e Israel, agradecieron la presencia de los colectivos y vecinos y se manifestaron moderadamente optimistas con la postergación conseguida, en la expectativa de que hasta esa fecha -16 de noviembre- pueda encontrarse una solución habitacional. Israel, de 24 años, cuenta a El Salto que tanto él como Miriam, de 27, en los últimos años sólo han conseguidos empleos temporales y de baja cualificación.


Sobreviven gracias a una Renta Mínima de Inserción y sus dos hijos, escolarizados, cuentan también con ayudas para alimentación y libros. Aclara que en su momento ocuparon la vivienda sin violencia dado que, según declarara oportunamente en el juzgado, la puerta no tenía llave. Y que, estarían dispuestos a pagar un alquiler compatible con el ingreso familiar, o con el proveniente de algún –eventual e inesperado- trabajo que pudieran conseguir.

Varias vecinas salieron al portal para apoyar a la pareja, explicitando a quién quisiera escucharlas- que se trata de gente afable, silenciosa y respetuosa de la vida de los demás, “queremos que se queden a vivir aquí”, “no hay derecho a que teniendo los bancos tantas casas vacías, esta gente se tenga que ir a vivir debajo de un puente”. Los concentrados, hicieron el coro de fondo: “Si Bankia es nuestra, sus casas también”, antecedido por el clásico: “a este desahucio lo vamos a parar” y otros varios.



Relacionadas

Tribuna
Vete de aquí. Madrid y el dilema de la vivienda

Gran parte de nuestra clase política vuelve a comprar las promesas de inversión, de empleo y de progreso urbano que ya nos llevaron en 2008 a la mayor crisis social de los últimos 30 años. De nuevo, vemos a gobernantes de uno y otro signo político “comprando la moto” del progreso a través de la promoción inmobiliaria.

Desahucios
Las lecciones de los desahucios en Argumosa, 11
5

La violenta actuación del 22 de febrero no buscaba únicamente echar a estas familias de su casa, se quería además dar un golpe ejemplarizante a los colectivos de lucha por la vivienda y mermar las protestas contra los grandes fondos de inversión que han adquirido protagonismo en los últimos tiempos.

0 Comentarios

Destacadas

Violencia sexual
“Las multinacionacionales del coltán arman a quienes violan a las mujeres”
La defensora de los derechos humanos, Caddy Adzuba, lleva años denunciando la violencia sexual como arma de guerra en el largo conflicto que sufre la República Democrática del Congo
Arte
Bobby Baker, una artista de andar por casa con mucho que contar

Una exposición retrospectiva resume la trayectoria de la artista británica Bobby Baker, marcada por dos constantes: la preocupación por lo cotidiano y un humor irresistible.

Insólita Península
Madrigal de la Vera, el puente sin metáfora

Los romanos, convencidos de que era una buena idea comunicar su imperio con calzadas, se dedicaron a construir puentes por toda la Península. De aquel ejercicio han quedado entre nosotros puentes romanos y puentes de origen romano.

Últimas

Medio ambiente
“El concepto occidental excluye otras formas de progreso”
Entrevistamos al periodista peruano Joseph Zárate que presenta ‘Guerras del interior’, una recopilación de crónicas sobre conflictos medioambientales.
Maltrato animal
Animalistas protestan contra la ‘McCrueldad’
La asociación animalista Igualdad Animal protesta frente a un restaurante McDonalds en el Día Mundial Sin Carne.
Huelga general
Decálogo para quien no participe en una huelga
Manifestaciones masivas pero bajo paro laboral. Dedicado a esas personas que empatizan con la causa de una huelga pero continúan trabajando.
Eléctricas
Usagre, capital europea de la energía solar

La Transición Energética en Extremadura marca como primer hito la planta fotovoltaica de Iberdrola en Usagre, la que será la instalación de energía solar más grande de Europa. Algunos especialistas consultados, sin embargo, mantienen serias objeciones al modelo implementado de transformación hacia energías limpias.