Comunidad de Madrid
La Comunidad de Madrid publica que Ayuso gastó solo 600 euros en su viaje a México
El viaje supuestamente oficial pero sin una agenda clara de compromisos que tuvo Isabel Díaz Ayuso a comienzos de mayo sigue dando coletazos. Los da precisamente porque esa opacidad con la que se realizó el viaje oficial empieza a ver la luz entre los documentos oficiales del Portal de Transparencia de la Comunidad de Madrid. Aunque, lo publicado, casi deja más dudas que respuestas sobre el coste para las arcas madrileñas de dicho viaje.
Tres meses después y con agosticidad, el Portal de Transparencia ha publicado los gastos protocolarios, de dietas y gastos de viajes en los que aparecen los gastos de la presidenta en su viaje a México. La sorpresa es que el documento excel que registra los gastos tan sólo recoge dos líneas sobre su opaca visita al país presidido por Claudia Sheinbaum.
Los dos únicos cargos atribuidos a Ayuso en todo su viaje son de 402,39 euros y 220.89 euros por el alquiler de salas de reuniones de autoridades que tiene la Terminal 4 en el aeropuerto de Barajas
Dos alquileres de sala para celebrar reuniones son los dos únicos gastos que se le atribuyen a la presidenta de la Comunidad en todo su viaje a México. Los dos únicos cargos atribuidos a Ayuso en todo su viaje son de 402,39 euros y 220.89 euros por el alquiler de salas de reuniones de autoridades que tiene la Terminal 4 en el aeropuerto de Barajas. Es decir, los dos gastos que se han anotado en el portal de transparencia corresponden a gasto realizados en España, en el aeropuerto, pero no se ha publicado absolutamente nada sobre ningún otro gasto en la más de una semana que Ayuso estuvo en México.
Los dos apuntes contables señalan que el primero de los gastos se realizó el día 2 de mayo y el otro el 11 de mayo. Es decir, Ayuso alquiló una sala de reuniones en el aeropuerto antes de su viaje de ida, pero también otra al finalizar el viaje y llegar al aeropuerto de Madrid, pese a que ya había llegado a su destino y tanto la Comunidad como la presidenta tienen espacios para realizar esas reuniones.
Para un viaje oficial a Bruselas, Ayuso sí que tuvo que hacer frente a un gasto de avión y alojamiento, mientras que en el viaje a México no se ha registrado ninguno de esos dos gastos
Los dos únicos gastos apuntados a un viaje al otro lado del charco y con una agenda de actos oficiales tan escueta como opaca, chocan con otros apuntes de viajes oficiales anteriores. Los apuntes de gastos oficiales justo antes de los señalados para México corresponden a un viaje a Bruselas para reunirse con el Comisario de Agricultura y Alimentación los días 16 y 17 de abril de este mismo año. Para ese viaje oficial, la presidenta pagó 1.072 euros por el billete de avión a Bruselas, 310 euros de alojamiento y, nuevamente, la sala de autoridades a la ida y a la vuelta, por un importe cercano a los 1.400 euros. Exactamente lo mismo ocurre con otros viajes de Ayuso donde siempre se contabiliza el coste del avión, como su viaje el septiembre del año pasado a Lisboa o uno realizado en abril a Málaga y Sevilla a donde la presidente se trasladó en avión con un coste para las arcas públicas de 916 euros.
Es decir, para un viaje oficial a Bruselas, Ayuso sí que tuvo que hacer frente a un gasto de avión y alojamiento, mientras que en el viaje a México no se ha registrado ninguno de esos dos gastos. Lo que deja una pregunta en el aire bastante clara: ¿quién ha financiado el viaje a México de Ayuso si no ha sido mediante gastos oficiales atribuibles a su cuenta de gastos protocolarios, dietas y viajes? ¿Cuánto ha costado en realidad esos viajes? Si lo ha pagado otra persona, empresa o administración que no haya sido la Comunidad de Madrid, ¿por cuánto y por qué lo ha hecho?
Si no hay gastos cargados durante esos días que Ayuso estuvo sin agenda oficial, ¿significa que la presidenta estaba de vacaciones no comunicadas disfrazadas de viaje oficial?
Todas estas preguntas se suman a muchas otras que dejó el viaje de Ayuso a México en el que su agenda nunca estuvo del todo clara y causó un enfrentamiento entre la lideresa del Partido Popular y la presidenta de México Claudia Sheinbaum, pero también provocó protestas contra Ayuso por parte de comunidades indígenas del país.
El choque institucional acabó con una supuesta cancelación de una agenda institucional que, en realidad, estaba totalmente vacía y que no adelantó el viaje de regreso de la presidenta, sino que apuró hasta el final. Aunque, como parece ahora viendo el Portal de Transparencia y los gastos protocolarios publicados, no costó nada a las arcas madrileñas. Lo que vuelve a plantear otra pregunta: si no hay gastos cargados durante esos días que Ayuso estuvo sin agenda oficial, ¿significa que la presidenta estaba de vacaciones no comunicadas disfrazadas de viaje oficial?
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