Cómic
‘W0rldtr33’, el cómic de terror tecnológico sobre las pesadillas que Silicon Valley ha convertido en realidad
En la reciente sexta edición del Salón del Cómic de València se pudo ver una exposición donde viñetas y tecnología compartían protagonismo. Titulada Algoritmo de terror, la muestra recopiló ilustraciones a gran tamaño del dibujante Fernando Blanco, publicadas previamente en las páginas del cómic W0rldtr33, una creación suya junto al afamado y exitoso guionista James Tynion IV, autor de títulos como El departamento de la verdad o Hay algo matando niños, también escritor de las andanzas de Batman entre 2016 y 2020.
A sus 55 años, Blanco ha encontrado en W0rldtr33 la obra de su vida, como suele repetir en entrevistas y siempre que tiene ocasión. Curtido en el mercado del cómic de superhéroes estadounidense durante dos décadas, principalmente en la editorial DC, donde dibujó a personajes como Batman, Catwoman o Lucifer, W0rldtr33 le viene dando desde 2023 la oportunidad de disfrutar con sus propias figuras, protagonistas de una historia que mezcla terror e intriga con el trasfondo de la revolución que han supuesto internet y las redes sociales en el siglo XXI. Tal vez con este trabajo Blanco ha logrado satisfacer algo parecido a uno de sus sueños profesionales: publicar en Vertigo, el sello de DC impulsado por la editora Karen Berger en 1993 que permitió mayor libertad creativa y ofreció títulos dirigidos a un público más adulto que el que solía leer tebeos de superhéroes. Aunque ha visto la luz en Image Comics, una editorial donde los autores retienen la propiedad intelectual y los derechos de autoría sobre sus creaciones, W0rldtr33 podría haber encajado en el catálogo de Vertigo por muchas razones.
Al igual que el disco Gran pantalla del grupo punk Biznaga o algunos episodios de la serie de televisión Black mirror —cada cual lógicamente con las especificidades de su medio expresivo—, W0rldtr33 gira alrededor de las transformaciones en lo personal y lo colectivo que ha ocasionado la implantación del imperio GAFAM (Google, Apple, Facebook, Amazon y Microsoft), el descubrimiento de que lo que hay detrás de la pantalla es antes un monstruo que un igual y la progresiva conversión de los gurús de Silicon Valley, que supuestamente empezaron sus negocios en garajes, en señores de la guerra. En una entrevista publicada el 7 de marzo en El Salto, el sociólogo César Rendueles dejó un titular que resume concisamente esa evolución que define toda una época: “Estamos viviendo el reverso oscuro del Silicon Valley amable”.
Lo que cuenta W0rldtr33
Un adolescente llamado Gibson Lane se convierte en asesino en serie tras la exposición a las redes sociales de una internet profunda, la Undernet, que provoca la alteración de conciencia de quienes caen bajo su influencia. Se puede decir que se vuelven acólitos de una especie de secta virtual cuyas acciones tienen consecuencias muy reales. Conectar con Undernet a través de la pantalla del móvil o del ordenador, y lo que allí ve, lleva a Gibson a cargarse a más de 60 personas en una sola tarde.
Al conocer la noticia, Gabriel Winter, un alto ejecutivo de Silicon Valley y multimillonario con muchos secretos en su disco duro, convoca a sus colegas de juventud. En 1999, cuando tenían 18 años, eran una pandilla de soñadores e idealistas con pasta, hijos de programadores, y las posibilidades de internet les fascinaban. Winter, visionario iluminado, los utilizó entonces como conejillos de indias en sus exploraciones en la red de redes. Descubrieron la manera de acceder a un extraño subnivel del ciberespacio al que llamaron Undernet, donde ocurrían cosas turbias. Documentaron lo que allí encontraron en un foro privado, W0rldtr33. Un cuarto de siglo después, Winter reactiva ese espacio virtual y reúne a sus viejos amigos para intentar frenar la expansión de Undernet, ya que a través de su contagio llegará el fin del mundo, como él mismo había diagnosticado en 1999, cuando creyeron que habían logrado contener al bicho. No fue así, como no son lo que parecen muchas cosas en esta historia. “Gabriel es un personaje bastante ambiguo”, valora Fernando Blanco, quien sugiere que Winter probablemente se mueve por razones nobles y altruistas, o quizás no, pero sus métodos, en cualquier caso, “dejan bastante que desear”.
Tras perpetrar la carnicería, Gibson Lane es detenido y llevado a comisaría. Allí le visita su hermano mayor, Ellison, que será testigo de cómo una mujer desnuda, tatuada y con el pelo blanco, a quien Gibson parece rendir pleitesía y obedecer ciegamente, le mata sin importar que él esté delante, presenciando toda la escena. Ella es Ph34R, personaje cautivador que asesina a sangre fría y se va revelando como la líder de lo que sea que produce la Undernet. Fanatizada, plenamente entregada a la causa, asegura que su objetivo es crear un nuevo mundo desde el otro lado de internet, del que ejerce de activa predicadora. De algún modo, como se irá viendo, ella y Winter son las dos caras de la misma moneda.
Ph34R recuerda por momentos a Frankenstein, aunque Blanco dice que no se trata de un homenaje intencionado sino que la criatura de Mary Shelley “es parte de la mitología popular y siempre está ahí aunque no lo busques”. Para él, Ph34R tiene más de Terminator, si bien precisa que la creación de James Cameron también tiene su parte de Frankenstein. “Probablemente —especula el dibujante— diría que también tiene algo del William Gull de From Hell, en el sentido de que sus asesinatos tienen su parte de ‘acto mágico’, son en cierto modo rituales que abren puertas, lo cual también es muy lovecraftiano”. Para terminar de completar el retrato de este personaje crucial en W0rldtr33 hay que contar que se llama Sammi, se apellida Winter y su hermano es Gabriel.
La sangría llevada a cabo por Gibson Lane es replicada en distintas ciudades de Estados Unidos y de otros países por usuarios que comparten sus hazañas en la Undernet, cada vez menos subterránea. Antes de fallecer a causa de una herida infligida por su hermana, Gabriel Winter realiza la última maniobra que estaba en su mano, y que ya tenía prevista, para detener el imparable desarrollo de esa red: desconectar internet en todo el mundo. En realidad, es su penúltima jugada. La última es legar su inmensa fortuna a sus colegas, a quienes también nombra herederos de su misión: hacer todo lo posible para evitar que internet vuelva a funcionar, ya que eso es el mejor método para sellar la puerta de acceso a la Undernet.
Otro nombres propios en W0rldtr33 son Gregory Bell, magnate de la tecnología, cabeza visible del buscador Angel y tercer vértice del triángulo que compone junto a Gabriel y Sammi Winter; la agente del FBI Siobhan Silk, quien sigue el reguero de sangre que Ph34R deja a su paso, incluida la de su compañero Nicky; y las tres hermanas de Gibson y Ellison, que aportan información sobre la relación entre la familia Lane y los Winter.
Un breve e inquietante anticipo del futuro sitúa la acción en 2049, cuando vemos a Ellison Lane en un mundo destruido donde él cree ser “la única persona que queda viva con todas las piezas de esta puta movida” y pinta en las paredes derruidas la frase “la verdad está en w0rldtr33.net”.
El 20 de marzo llega a librerías “Input”, el tercer volumen recopilatorio de W0rldtr33 tras “Terminal” y “Red”, todos publicados en España por Norma Editorial después de la quiebra de ECC, que se encargó de los dos primeros. En “Input”, según adelanta su dibujante, se vive un paréntesis en la narración para conocer el origen de Ph34R y sabremos algo más sobre la Undernet, “en la medida en que se puede saber sobre algo que es abstracto, desconocido y primordial”. También vuelve a aparecer ese “futuro distópico y sorprendente” que vimos al final del primer arco. En Estados Unidos se está publicando actualmente mes a mes la cuarta historia, que allí será recopilada en tomo el próximo otoño.
Haces mucho hincapié en que W0rldtr33 es el cómic que has querido hacer siempre. ¿Por qué?
Cuando empecé a hacer cómics siempre soñé con dibujar mis propias historias... y cuando digo mis propias historias me refiero a algo que me pertenezca y con lo que me identifique plenamente, aunque pueda haber sido cocreado con otro guionista. El tipo de historias que me gustaban en esa época eran de terror y ciencia ficción, muy en la línea del sello Vertigo. Uno de los primeros proyectos que presenté para el desaparecido sello Laberinto era precisamente una historia de ciencia ficción ciberpunk. Pero luego mis derroteros profesionales fueron por otros caminos, a pesar de que intenté no pocas veces trabajar para Vertigo. Así que se puede decir que ahora estoy exactamente en el lugar en el que siempre he querido estar.
¿Sientes que toda tu trayectoria anterior te ha servido para prepararte para esta serie?, ¿en qué notas esto y qué reflejo tiene en tu trabajo en W0rldtr33?
Siempre el trabajo que precede al siguiente se siente una preparación para ese proyecto. De igual manera, W0rldtr33 será una preparación para lo que vendrá después, porque es así como concibo el oficio de artista: como un aprendizaje constante. Pero sí es cierto que en la medida que este trabajo es un punto y aparte con mi trayectoria anterior, uno tiende a hacer balance de lo conseguido y replantearse muchas cosas a nivel creativo para que realmente ese punto y aparte se dé a todos los niveles.
¿Cómo fue la creación de esta serie?, ¿surge de una idea de James Tynion IV, tuya, o fue un trabajo de ambos?
La idea era un concepto que le venía rondando a James desde hace tiempo. Él me la plantea y ahí comienza un proceso de intercambio de ideas tanto a nivel conceptual, gráfico e incluso en ocasiones argumental, aunque menos porque no es mi campo, que sigue en marcha a día de hoy y que transforma la historia en algo vivo que muta constantemente, de tal manera que la idea original ya solo es una premisa y lo que está surgiendo de ahí es fruto de todo el equipo creativo, incluidos Jordie [Bellaire, encargada del color], Aditya [Bidikar, rotulista original] o Steve [Foxe], nuestro editor. Si fuera gente diferente sería otra cosa. Podría ser hasta mejor, pero quiero pensar que si James me eligió es porque pensaba que era la persona más adecuada para esta historia y, como he dicho antes, esta es la historia que siempre he querido dibujar, así que igual James no iba desencaminado.
¿Cómo es trabajar con este guionista?, ¿puedes sugerir, hacer propuestas, o lo deja todo bastante cerrado?
Es un proceso bastante abierto, tanto a nivel de la historia en general, de la que hay mucho aún por escribir y con muchos aspectos que todavía están en el aire, como a la hora de plantear la narrativa y el dibujo del guión de un episodio concreto. Hay una idea de hacia dónde queremos ir, pero hay mucho margen de maniobra y hay muchas cosas que aún no sé, que no sé si es que James se las reserva o que aún no las tiene claras. Yo creo que es un poco ambas cosas. Es una historia con muchos misterios por resolver y si los tuviéramos todos ya resueltos no quedaría un misterio para nosotros mismos. No siempre todo tiene respuestas y la gracia está más en buscarlas que en encontrarlas.
Muchas páginas están compuestas por una cuadrícula de 12 viñetas, como las nueve de Dave Gibbons en Watchmen o las ocho de David Lapham en Balas perdidas. ¿Qué aporta esa distribución de viñetas a la narración?, ¿te facilita o dificulta dibujar así?
Una rejilla siempre aporta ritmo y estructura y permite generar tensión en la lectura. Esto en el terror es sumamente importante. Además, nosotros hemos aportado un nivel metalingüístico en el uso de la rejilla, ya que estas se utilizan solo con determinados personajes e incluso cuando cambian lo hacen en función de cuestiones existenciales que les suceden a los personajes. Esto no es algo que el lector pueda identificar claramente, pero sí creo que se percibe aunque sea inconscientemente, por esos cambios que suponen en la tensión narrativa de la historia. Para mí es una herramienta muy sencilla de usar, pero muy flexible, lo cual sin duda facilita mi trabajo.
¿Qué referencias has utilizado para preparar gráficamente la serie?
Al principio hice una “cura de desintoxicación” de los superhéroes y leí y revisé obras de Charles Burns, Nick Drnaso, Mezzo y Pirus, Daniel Clowes, Chris Ware, Breccia... Buscaba estilos narrativos que tuvieran esa tensión narrativa basada en control del ritmo que mencionaba antes y que evitaran usar artificios narrativos propios del género superheroico, a los que llevaba demasiado tiempo recurriendo por las servidumbres del género y de los que estaba francamente aburrido. Últimamente estoy muy fascinado por la obra de Atsushi Kaneko, especialmente por su Search & Destroy.
Da la impresión de que W0rldtr33 podría ser adaptada al cine o a una serie de televisión. ¿Habéis trabajado con esa idea en mente?
La verdad es que no. Una cosa que siempre tuvimos clara es que W0rldtr33 era un cómic en formato serie larga, organizada en arcos, pero en la que cada número tenía que contar algo y que íbamos a huir de una narrativa tipo storyboard y a usar recursos propios del cómic como la rejilla. Lo que ocurre es que el formato serie clásico del cómic se parece bastante al formato de series actuales. Las series de televisión en los años 80 eran más formulaicas y tenían episodios autoconclusivos, luego viraron hacia un formato más propio de las series de cómic o de las sagas de novelas. Nuestra idea fue siempre volver a ese formato tan habitual en el cómic, propio por ejemplo del sello Vertigo, que es nuestro referente más obvio. El hecho de que haya ahora un proyecto de animación de W0rldtr33 en desarrollo con Netflix es simplemente la consecuencia de la estrategia de desarrollo de los Studios Tiny Onion, pero no algo buscado adrede cuando creamos el cómic o que condicione nuestro trabajo.
¿Hasta qué punto dirías que W0rldtr33 comparte algunos de los tópicos de los cómics de superhéroes (grupo de jóvenes guiados por un gurú un tanto misterioso que tratan de salvar al mundo de una amenaza), aunque no lo sea?
James se ha formado como escritor de superhéroes y en cierto modo está ahí como parte del sustrato de la cultura pop que son, sea o no premeditado, pero de la misma manera que están ahí el sello Vertigo, Stephen King, influencias del manga, el cine de Cronemberg o los documentales de Adan Curtis, por citarte algunas referencias que sí son premeditadas.
¿Se puede afirmar que W0rldtr33 recupera algo del espíritu del sello Vertigo?
Sí, ya digo que es una referencia formativa de ambos y buscada conscientemente. Pero no es algo nostálgico, siempre hemos querido hacer una obra contemporánea del momento actual, nunca un refrito anclado en el pasado.
¿Cuál es la historia principal que queréis contar en W0rldtr33?
Es una historia sobre internet, sobre cómo esa tecnología ha transformado el mundo a todos los niveles, no solo económica o culturalmente sino en nuestro propio comportamiento y relaciones y cómo esa tecnología que tenía un enorme potencial para transformar el mundo positivamente y hacernos más libres se ha acabado convirtiendo en una herramienta de opresión, represión y que es capaz de sacar lo peor del ser humano y de crear una situación totalmente distópica. Ante eso queremos contraponer y reivindicar los valores que nos hacen más humanos: la empatía, la amistad, las relaciones humanas...
Hasta ahora teníamos una visión positiva sobre internet y la ficción la reflejaba. Los hackers nos parecían personajes heroicos en la ficción, ácratas que se enfrentaban al sistema y no delincuentes, y los gurús tecnológicos aparecían como espíritus libres e idealistas y no tecno-oligarcas anarcocapitalistas
Un elemento central es la amenaza que llega a través de internet. ¿Es un tema ya clásico en la ficción contemporánea?
Aún no es un tema demasiado trillado. Hasta ahora teníamos una visión positiva sobre internet y la ficción la reflejaba. Los hackers nos parecían personajes heroicos en la ficción, ácratas que se enfrentaban al sistema y no delincuentes, y los gurús tecnológicos aparecían como espíritus libres e idealistas y no tecno-oligarcas anarcocapitalistas. El hacker como delincuente era algo casi exclusivo de la literatura ciberpunk y casi siempre eran mercenarios a sueldo de megacorporaciones, pero siempre había un hacker bueno confrontándolos.
Esa visión amenazadora de internet es relativamente reciente en el cine o la televisión. Hace poco vi Red rooms, que se estrenó dos o tres meses después de W0rldtr33, y me sorprendieron las enormes similitudes en algunos aspectos, como por ejemplo esa visión amenazadora de la red. Así que creo que es algo que está empezando a eclosionar en el imaginario colectivo de nuestras sociedades.
Son las corporaciones, con la connivencia y ayuda de los gobiernos, las que han transformado internet en la mayor herramienta de manipulación y control global de la historia, a la que además nos hemos entregado voluntariamente y felizmente
¿Qué pasaría si internet se apagase un tiempo, como sucede en la serie?
Pues por lo pronto habría una caída de la economía considerable y si el apagón fuera largo derivaría en una crisis enorme con consecuencias devastadoras e imprevisibles. Para bien o para mal, estamos ligados a esta tecnología, pero hay que aclarar que la tecnología no es buena o mala por sí misma, son las corporaciones, con la connivencia y ayuda de los gobiernos, las que han transformado internet en la mayor herramienta de manipulación y control global de la historia, a la que además nos hemos entregado voluntariamente y felizmente. Pero lo cierto es que la tecnología en sí sigue teniendo ese potencial utópico y liberador que esperábamos, aunque muy probablemente con el sistema político y económico vigente es irrealizable.
¿Sería una solución o incrementaría los problemas?
Para ser una solución tendría que ser una desconexión progresiva con una migración a un sistema de redes descentralizado donde las corporaciones no tuvieran el control, pero ahora mismo las redes descentralizadas se usan para las criptomonedas, así que por ahí también estamos yendo de culo.
¿Qué ha sucedido para que se pase en tan poco tiempo de una confianza optimista en el poder casi revolucionario de internet y las redes sociales a verlas como una de las principales amenazas a la democracia?
Hay muchas variables, no es un solo hecho aislado lo que ha causado esto. La propia naturaleza del sistema capitalista tiende a la fagocitación de cualquier elemento que se alza en contra, ya sea tecnológico, político o cultural. Pero una gran responsabilidad la tiene la generación de Silicon Valley y todos los que la idolatraban, que empezaron como esos hackers idealistas de la ficción que se creían anarquistas y al final resultaron ser gente profundamente individualista, nihilista y con un gran resentimiento hacia sus semejantes y cierto espíritu revanchista incluso, que han acabado abrazando la ideología del libertarismo anarcocapitalista norteamericano. Pero es algo muy de los años 90, eso de creerse anarquista cuando en realidad lo usas como coartada para hacer lo que te da la gana. Ser un verdadero anarquista requiere de una responsabilidad, solidaridad y hermanamiento con el prójimo, para la que muy probablemente no estamos aún preparados.
¿Dirías que el problema está más en los usuarios o en la propia tecnología?
En los usuarios y en los que controlan la tecnología.
Todo lo relativo a la persecución moral que sufrieron los cómics tenía que ver con posiciones reaccionarias y mojigatería. Limitar la exposición de los jóvenes a las redes tiene que ver poco con eso y más con no exponerles a un medio absolutamente tóxico
Hay ciertos movimientos que defienden una especie de ley seca del teléfono móvil para adolescentes. ¿Se puede comparar con los pánicos morales y la persecución que en ciertos momentos sufrieron los cómics?
No creo que tenga nada que ver. Todo lo relativo a la persecución moral que sufrieron los cómics tenía que ver con posiciones reaccionarias y mojigatería. Limitar la exposición de los jóvenes a las redes tiene que ver poco con eso y más con no exponerles a un medio absolutamente tóxico y fuera de control dónde la ultraderecha campa a sus anchas.
¿Tienes miedo por el impacto de las IA generativas sobre tu trabajo y sobre el mundo en general?
Sobre mi trabajo no tengo miedo en absoluto. El cómic aún se le atraganta a la IA. Hay dibujantes que la usan como ayuda al dibujo, pero para contar una historia en imágenes aún se necesita la experiencia de un narrador visual, para que los prompts sean precisos. Afortunadamente, además, parece haber un rechazo del lector de cómics a los cómics hechos con ayuda de la IA. Al fin y al cabo, los fans buscan leer las obras de los dibujantes que les gustan porque admiran el talento que poseen. ¿Si un robot batiera el récord de los 100 metros lisos a quién le interesaría? La gracia está en que lo haga un humano, no una máquina, eso es lo digno de admiración. Pues en el arte es lo mismo. El hecho de poder dibujar es un acto mágico, así se entendía en la prehistoria cuando los chamanes dibujaban en las paredes. En lo esencial eso no ha cambiado, aunque obviamente ahora sabemos que no hay nada sobrenatural en el hecho de dibujar, que es fruto del esfuerzo, disciplina y el aprendizaje constante, aún así es digno de admirar, como tocar un instrumento o ser un gimnasta o un científico.
Pero sí que es verdad que la IA puede eliminar muchos puestos de trabajo de entrada para los nuevos creadores. Durante mis primeros años, yo compaginaba el cómic con la ilustración publicitaria. Eran trabajos alimenticios sin ningún valor especial, pero que me permitían llenar la nevera para poder dedicarme a hacer cómics en mi tiempo libre. Eso va a desaparecer, de tal manera que solo se podrán dedicar al arte aquellos que cuenten con el respaldo del dinero de su familia para poder dedicarse a lo que les gusta. Los IA bros usan el argumento de que la IA democratiza el arte, cuando es precisamente lo contrario, lo elitiza. Y del impacto general en el mundo laboral no hablemos... devastador, distópico incluso.
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