Crisis climática
Sí, insisto, se debe estar amenazando todos los días con el apocalipsis a cuenta del cambio climático

Mientras continúa la inacción climática aumenta el riesgo de cambios irreversibles en la
biosfera y potencialmente dañinos para el bienestar humano.

Cambio Climático
@proadelargo
10 ene 2020 07:30

Finalizada la COP25 supongo que a todos nos queda la sensación de que todo sigue su curso: las empresas siguen intentando hacer negocio, los hay que quieren la sociedad sin cambios aún a  costa de cambiar por completo el planeta siguen insultando a Greta Thunberg, llamándola  “alarmista” y, por su parte, Thunberg sigue diciendo que no la escuchemos a ella, sino a la  ciencia. Entre todo esto sin duda lo más sensato es lo que propone Greta, así que eso voy a  intentar en este modesto artículo, volver a bucear en lo que nos dice la ciencia.

El problema con el cambio climático es que no nos hemos puesto en movimiento, presumiblemente porque el conjunto de personas que mayor poder acapara en nuestra sociedad es muy reacio a los cambios. No se ha establecido como la prioridad que debería ser, a pesar de algunas declaraciones de emergencia climática, que de momento no se han trasladado a acciones concretas.

Esta situación de inmovilismo ha conducido, según mi modesta visión desde fuera, a una pequeña revolución científica, que ha conectado con la población más comprometida logrando que surjan movimientos como Extinction Rebellion. La ecología (que vendría a significar etimológicamente ciencia o discurso sobre la casa) parece querer disputarle a la economía (administración de la casa) el papel de disciplina dominante a la hora de guiar el camino de la humanidad. Sea como sea lo importante es la casa, el planeta.

Una de las características que hacen que el problema del cambio climático sea importante y urgente es su potencial irreversibilidad a escala de tiempo humana. En un reciente artículo académico “Trajectories of the Earth System in the Anthropocene” los autores exploraban esta posibilidad.

Estamos habituados a pensar linealmente, es decir, habría una relación proporcional entre los gases de efecto invernadero y la temperatura del planeta, y a una concentración de, por ejemplo 420 ppm. de CO2 (obviando el resto de los gases, por simplificar), le correspondería una temperatura concreta una vez se alcance el equilibrio. Sin embargo, esto no es tan sencillo, y  tanto los sistemas complejos como el clima de la Tierra, como otros más simples como un  ecosistema local, pueden tender a oscilar en torno a ciertos estados preferentes, pasando por estados intermedios, pero sin quedarse de forma estable en ellos.

Sería algo parecido al estado de una bombilla, que puede oscilar entre encendido y apagado. Para nuestro planeta, por ejemplo, dos de esos estados podrían ser una temperatura promedio de 13º C y otra de 21º C. Los autores lo representan como una esfera que se mueve por una hendidura. Mientras la bola no sea perturbada se mantendrá en la hendidura, pero si es perturbada (por ejemplo, quemando combustibles fósiles como si, literalmente, no hubiese mañana) la esfera puede desplazarse de la hendidura y entrar en otra hendidura contigua, tomando un camino totalmente distinto, que quizás no sea muy amable para los humanos.


Lo interesante es ver que existen dos posibles caminos de equilibrio, y el resto son estados que no son de equilibrio y por lo tanto se permanecerá poco tiempo en ellos. Si empujamos la bola lateralmente, o pasará la colina y caerá hacia la otra hendidura o valle, o volverá a su camino si la perturbación no es de suficiente entidad.

Siguiendo este razonamiento los autores postulan que debemos evitar que la temperatura del planeta se eleve más de 2º C sobre su temperatura preindustrial, porque en caso contrario el planeta se dirigiría a un nuevo estado, que denominan “tierra estufa”, con una temperatura muchísimo más elevada que la actual, y por tanto desconocida para las especies que en la actualidad pueblan la Tierra, incluida la nuestra.


La razón por la que ocurre esto es por la existencia de mecanismos de retroalimentación positiva, en las que el sistema climático de la Tierra reacciona ante una subida de la temperatura en el sentido de amplificar esa perturbación inicial. Dos ejemplos que están operando ya en la actualidad con nuestro nivel de calentamiento serían la retirada veraniega del hielo ártico y la disminución de la nieve en primavera en el hemisferio norte. Estos fenómenos cambian la cantidad de radiación que es reflejada por la superficie de la Tierra, a menor radiación reflejada mayor calentamiento. Eso hace que se funda más hielo, y la radiación reflejada disminuya, y así sucesivamente.

Los autores temen que se produzca una cascada de puntos críticos, es decir, que traspasar un umbral a nivel regional, induzca que mediante el calentamiento creado o de otra forma se traspase otro, y así de forma sucesiva se produzca un efecto dominó. Por ejemplo, citan la pérdida de hielo en Groenlandia, la cual puede inducir una transición crítica en la corriente meridional del Atlántico y provocar, a su vez, pérdida de hielo en la capa este de la Antártida, en la otra punta del planeta. Traspasado un umbral, por lo tanto, las retroalimentaciones biogeofísicas se vuelven dominantes y el calentamiento se autosostiene sin intervención humana, lo que lleva inevitable e irreversiblemente (a escala humana) a la “Tierra estufa” sin que podamos hacer nada por evitarlo, salvo, evidentemente, evitar traspasar el umbral.

Este hecho cambia por completo la valoración de los riesgos que podemos hacer del cambio climático. Recordemos que en un artículo anterior explicábamos como otros autores establecían tres categorías de riesgos: por encima de 1,5º C peligroso, por encima de 3º C catastrófico, y por encima de 5º C desconocido, más allá de catastrófico, incluyendo riesgos existenciales (la extinción humana). Si ahora tenemos en cuenta el umbral de 2º C nuestras categorías de riesgo se reducirían a dos, por encima de 1,5º C peligroso, por encima de 2º C, lo que llevaría al calentamiento a automantenerse hasta sobrepasar los 5º C, riesgo desconocido, más allá de catastrófico.

Los autores hacen también una aportación para clarificar “lo qué está en juego”, al citar lo que
consideran “biomas críticos que sustentan a la humanidad” y su importancia para el ser humano y el riesgo que sufrirían bajo una trayectoria hacia la “Tierra estufa”.

Finalmente sacan las consecuencias de todo lo anterior para llegar a una recomendación sobre cómo debe ser la acción humana sobre el planeta:

"Los cambios lineales incrementales sobre el presente sistema socioeconómico no bastan para
estabilizar el Sistema Tierra. Transformaciones extensas, rápidas y fundamentales son  probablemente necesarias para reducir el riesgo de cruzar el umbral y bloquear la trayectoria hacia la Tierra Estufa; ello incluye cambios en los comportamientos, tecnología e innovación, gobernanza y valores"

Transformaciones extensas, rápidas y fundamentales que no estaban en la agenda de la COP25, por lo que evidentemente tampoco están entre los acuerdos de la cumbre. No queda otra que seguir escuchando a la ciencia, seguir presionando y seguir tratando de entender qué fuerzas son las que mantienen este peligroso inmovilismo.

Relacionadas

Coronavirus
Siete propósitos para después del confinamiento
Ante la “nueva realidad”, es momento de tomar conciencia de nuestro poder de transformación social, para lo que te proponemos siete propósitos.
Crisis climática
La Ley de Cambio Climático llega por fin al Congreso

Con el anteproyecto de ley que ha aprobado este martes el Consejo de Ministros, España alcanzaría la neutralidad climática en 2050, una década más tarde lo que exige el Movimiento por el Clima.

Coronavirus
Lecciones nucleares del coronavirus II
Las labores de adaptación al coronavirus nos permiten reflexionar acerca de la crisis climática y de cuánto tenemos que hacer.
4 Comentarios
#45885 12:02 14/1/2020

No, insisto. No se debe amenazar, sino informar, todos los días del riesgo apocaliptico del planeta. Se debe informar hasta que lo entendamos y poder actuar ya. Siga insistiendo porfavor. La divulgación científica nunca antes ha sido tan importante para la especie humana como lo es ahora.

Responder
0
0
#45947 23:00 15/1/2020

El título es darle la vuelta a unas declaraciones del inútil de Aznar. Pocas veces alguien tan tonto tiene la capacidad de hablar con tanta solemnidad.

Responder
0
0
#45817 20:33 12/1/2020

Necesarias investigaciones y necesaria la labor de divulgación climática. Desgraciadamente el nivel medio intelectual de este país de pandereta no da para muchas esperanzas, más aún con unas castas superiores de las mas imbéciles y lamentables del panorama europeo

Responder
1
0
#45948 23:01 15/1/2020

Desgraciadamente es así, pero habrá que seguir intentándolo. Ya un 90% de la población española cree que el cambio climático es un problema serio. Ahora a ver que pasa con las medidas. Eso también va a costar un triunfo.

Responder
0
0

Destacadas

Sanidad
Historias de enfermeras que emigraron para trabajar

Entre el 2010 y el 2016 España perdía miles de profesionales de enfermería, en su mayoría mujeres, que ante la falta de empleo, se marchaban a trabajar fuera. Para algunas es difícil volver, otras no se lo piensan. La mayoría coincide en las deficiencias de las condiciones laborales y la falta de horizonte.

Multinacionales
Grandes empresas estudian cómo hacer millones gracias a las medidas contra la pandemia
Varios estados, entre ellos el español, podrían recibir reclamaciones por daños y perjuicios de inversores extranjeros debido a las leyes de emergencia por covid-19.
Siria
Hasaka, una muerte anunciada para los yihadistas

No hace mucho tiempo los combatientes de Daesh se sentían invencibles. Ningún otro grupo insurgente en la historia contemporánea ha estado tan cerca de controlar tanto territorio y a tanta gente. Ahora, sus cuerpos raquíticos cuentan una historia muy distinta; son hombres despiadados que piden misericordia.


Coronavirus
Sanitarios organizan la primera protesta de la desescalada en Madrid
El lunes 25 de mayo a las 20 horas trabajadoras y trabajadores llaman a secundar una protesta en las puertas de todos los centros de Madrid
Laboral
Telefónica o cuando trabajar es una heroicidad

El pasado 7 de mayo, una de las principales empresas de telecomunicaciones del mundo anunció que premiaría con 650 euros a una parte de la plantilla por haber estado expuesta al covid-19. Una de las trabajadoras explica por qué considera que se trata de una “muestra más de la hipocresía de la empresa”.

Desigualdad
Las radicales tenemos que ser nosotras

En esta crisis la radicalidad es un activo. Eso lo ha entendido la derecha perfectamente, pero es un activo que utilizan para aceitar la inmovilidad y evitar el cambio. Por eso las radicales tenemos que ser nosotras, porque son radicales las políticas necesarias para conquistar derechos.

Venezuela
El desprestigio de Guaidó da un balón de oxígeno a Maduro

En esta tercera y última parte de la investigación sobre el contrato firmado por Juan Guaidó con los mercenarios estadounidenses, el autor analiza las consecuencias políticas de esta revelación y las nuevas amenazas de EE UU.

Últimas

Huelga
CNT denuncia el despido de más de treinta huelguistas de Productos Florida

El sindicato ha comunicado que la empresa ha despedido a más de treinta personas empleadas que secundaban la huelga desde finales de febrero, por la que exigían acabar con la práctica de falsos autónomos y habilitar contratos dignos en la planta cárnica.

Coronavirus
Cuéntame un cuento para acompañarme en el confinamiento
30 narradoras y narradores orales escenifican relatos de manera virtual para más de 80 personas en situación vulnerable.
Alcorcón
Alcorcón defiende la sanidad pública y acalla las cacerolas

Después de una semana de tensiones en el municipio madrileño, el pasado sábado 23, vecinas y vecinos salieron a reivindicar la sanidad pública eclipsando las protestas contra el gobierno.

Centros de Internamiento de Extranjeros
CIE de Zapadores, prisión privativa de dignidad vacía por primera vez

La vulneración de derechos, los abusos policiales y la falta de garantías vitales convierten los Centros de Internamiento de Extranjeros (CIE) en espacios de deshumanización. Con la pandemia del covid-19 y la declaración del estado de alarma, todos los centros del Estado han quedado vacíos por primera vez en más de treinta años.