Opinión
Ante la barbarie

¿Qué estará pensando el policía que arrastra la tienda con todo lo que hay dentro y la tira al camión de la limpieza? ¿Qué pensará si es un día frío y sabe que esas personas por la noche no tendrán este techo precario para resguardarse?
Calais 2025 - 11
Joanna Chichelnitzky Alrededor del fuego, un grupo de jóvenes kurdos iraquís nos invitan a té mientras explican sus vivencias, cómo viven el día a día y cómo quieren vivir el futuro, un futuro que se encuentra a sólo 50 km de mar.
1 feb 2026 08:25

La violencia institucional en Calais, el lugar por el que muchas personas en tránsito tratan de llegar a Reino Unido, se nota, sobre todo, en las ausencias. En la ausencia de lugares de acogida para que puedan retomar el aliento. En la ausencia de personas migrantes caminando en el centro de la ciudad. En la ausencia de sentir la obligación moral de no dejar morir. En la ausencia de cualquier posibilidad que les permita tener una vida digna.

También se nota la violencia en las vallas que rodean el puerto y en las piedras, enormes, que están colocadas en los espacios verdes de la ciudad. Piedras que impiden que nadie los use como refugio para vivir.

Desde sus despachos, con una temperatura constantemente agradable, perfecta, los políticos dictaminan las estrategias que la policía perfilará y pondrá en práctica. El objetivo es uno: hacer que la vida de las personas en tránsito que están en Calais sea lo más penosa posible.

Cada 48 horas sale de la comisaría un dispositivo. Policía. Traductor. Camión de limpieza. Salen camino a uno de los campamentos, a las afueras de la ciudad, en los que las personas en tránsito tratan de generar un espacio de subsistencia. 

Cada 48 horas puede ocurrir que la policía se lleve la tienda de campaña precaria. Los pocos objetos. La escasez que permite sobrevivir. Lunes, miércoles y viernes. Esos son los días elegidos. La aleatoriedad del lugar al que irán garantiza el miedo constante.

También en esos otros lugares hay gente que inventa maneras para hacer que frene lo atroz

Los horarios en los que hacen los desalojos, a menudo, coinciden con los horarios en los que algunas asociaciones reparten comida. Hay que elegir entre alimentarse o tratar de preservar las escasas pertenencias.

Cada policía lleva pistola, escopeta lanzadora de bolas, gases lacrimógenos, escudos y cascos. Los policías también son personas. Personas que acosan, agreden, arrestan, desalojan. Personas que destruyen a otras personas.

¿Qué estará pensando el policía que arrastra la tienda con todo lo que hay dentro y la tira al camión de la limpieza? ¿Qué pensará si es un día frío y sabe que esas personas por la noche no tendrán este techo precario para resguardarse? ¿Qué comentarán entre ellos después? ¿Qué hace cuando el balón despistado con el que juega un niño en pleno desalojo llega a sus pies y le pide que se lo devuelva? ¿Qué les contará a sus hijas e hijos cuando le preguntan en qué consiste su trabajo?

En Calais hay muchas personas organizadas que luchan contra la barbarie cotidiana.

¿Qué pensará la persona que conduce el camión de la limpieza cuando ve que se va llenando de las posibilidades de subsistir de otros seres humanos? ¿Y las personas que traducen? ¿Cómo esquivan el dolor de las personas a las que echan de ese lugar?

Hay gente que observa. Que documenta lo que sucede. Que denuncia. En Calais hay muchas personas organizadas que luchan contra la barbarie cotidiana.

También en otros lugares donde la brutalidad se ve en las calles y en los hospitales y en los centros de trabajo y en las escuelas. También en esos otros sitios hay personas que interponen sus cuerpos y alzan la voz ante los hombres que tratan de imponer una normalidad sucia y cruel. 

También en esos otros lugares hay gente que inventa maneras para hacer que frene lo atroz. Que crea una forma de estar en el mundo en la que, lo normal, es no conformarse ante la barbarie.

Migración
Entre la incertidumbre y la esperanza
El aumento de las muertes en el último año está relacionado con las condiciones cada vez más peligrosas con que se encuentran las personas para llegar a Reino Unido.
Cargando valoraciones...
Comentar
Informar de un error
Es necesario tener cuenta y acceder a ella para poder hacer envíos. Regístrate. Entra en tu cuenta.
Cargando...
Cargando...
Comentarios

Para comentar en este artículo tienes que estar registrado. Si ya tienes una cuenta, inicia sesión. Si todavía no la tienes, puedes crear una aquí en dos minutos sin coste ni números de cuenta.

Si eres socio/a puedes comentar sin moderación previa y valorar comentarios. El resto de comentarios son moderados y aprobados por la Redacción de El Salto. Para comentar sin moderación, ¡suscríbete!

Cargando comentarios...