Transporte público
Alternativa a Uber desde la empresa de transporte público

El servicio Berlkönig es una flota de furgonetas de la empresa de transportes de Berlín (BVG) que funciona como taxis compartidos y se utiliza a través de una app.

BerlKönig
Una furgoneta de transporte compartido a demanda de BerlKönig.

publicado
2019-07-04 06:00

Desde hace seis meses las calles de Berlín se han llenado de misteriosas furgonetas negras. Llevan impreso en sus laterales el logo de la empresa pública de transportes, la BVG. Se trata de Berlkönig, un servicio de taxis compartidos que se reservan mediante una aplicación de móvil en función de la ruta deseada. Esta app indica si pasará por la zona alguna furgoneta con plazas disponibles para que la persona pueda utilizar el mismo trayecto.

Los vehículos, todos de la marca alemana Mercedes Benz, con la que BVG ha hecho un acuerdo, pueden llevar hasta seis personas y están adaptados para personas que necesiten silla de ruedas. Jannes Schwentu, portavoz de prensa de BVG, explica a El Salto que “el servicio ha salido adelante porque hicimos un acuerdo con un joint venture de Mercedes y se ha contratado a 400 conductores para cubrir todas las rutas posibles. Nuestro objetivo, como empresa pública de transportes, es ofrecer un servicio complementario al metro, bus y tranvía, pero que haga que se utilicen lo menos posible los vehículos privados para reducir las emisiones de CO2”.

Este tipo de transporte urbano compartido ya se usa también en otras ciudades, como Londres o Amsterdam, pero en este caso concreto ha llegado a convertirse en una alternativa a empresas como Uber y Cabify, que también operan en la ciudad, pero no mayoritariamente. Estos trabajadores cuentan con una licencia específica para transportar pasajeros y no son autónomos ni su puesto de trabajo depende de la valoración de los clientes. El trayecto cuesta 1,5 euros por kilómetro.

“Me dieron un código promocional cuando empezó el servicio y tenías 10 euros de saldo gratis, así que lo estuve usando un tiempo. Lo único malo que veo es que no te deja justo en la puerta, sino que tiene que ser una furgoneta que pase cerca o justo por allí. Si no, empiezas tú la propia ruta y te cuesta lo mismo que un taxi”, cuenta Elia Carceller, usuaria de Berlkönig. En seis meses, la iniciativa ha sido usada 450.000 veces y 110.000 personas se han descargado la aplicación. En las evaluaciones sobre el servicio (una de las prioridades de los usuarios actualmente para elegir o comprar algo), el 97 % de quienes evalúan a Berlkönig lo hacen con 4 ó 5 estrellas, según la propia BVG.

Berlín, transporte público 24 horas al día

Sorprende que se haya implantado este servicio en una ciudad en la que el metro funciona 24 horas los fines de semana. “No pretendemos sustituir a nuestros propios metros o autobuses, sino que es una oferta complementaria. Esto también es transporte público de viajeros, aunque nuestros usuarios suelen usarlo más para trayectos en los que tienes que hacer muchos transbordos o combinar varios medios de transporte”, explica Jannes Schwentu.

Sin embargo, Carceller lo ve más como una alternativa a BVG los días de diario, cuando el transporte público berlinés cierra de 12 y media a 4 de la madrugada. “Si, por ejemplo, lo cojo en una arteria más o menos concurrida que me pille cerca de casa, como la calle Karl Marx, hacer un trayecto hasta el barrio Friedrichshain me cuesta unos cuatro euros. Así que en ese caso sí me compensa si la furgoneta está ocupada por más gente”, apunta.

Luisa Corradi también ha utilizado este servicio en Berlín. "Lo que a mi me gusta es que conoces a gente en las propias furgonetas, porque te tratan muy bien y es un ambiente que anima a que la gente empiece conversaciones. En el metro de Berlín la gente va callada. Además te regalan chocolate como forma de cortesía y para hacer que te sientas cómoda", comenta.

Otra de las ventajas de Berlkönig es que puede usarse a través de la aplicación de la empresa pública de transportes, aunque para su utilización hay que ser mayor de 14 años. Si la persona comienza una nueva ruta, normalmente no estará sola en ese trayecto. La propia BVG advierte de que no es posible utilizar exclusivamente un vehículo porque “esto no es un servicio de taxi, sino una manera respetuosa con el medio ambiente de compartir vehículo y rutas”. Con este servicio quedan disipadas también las dudas del precio, pues la propia aplicación te marca antes de reservar cuanto te costará.

La frecuencia de desplazamientos en la zona en la que opera (fundamentalmente los distritos de Kreuzberg, Neukölln, Friedrichshain y Prenzlauer Berg) es alta, por lo que se vanaglorian de recoger a sus pasajeros antes de diez minutos, aunque no siempre cumplen. Eso sí, su forma de funcionar es muy germánica. La propia aplicación avisa de cuánto tardará el conductor en llegar, vuelve a avisar cuando quedan dos minutos y revelan que sus chóferes “esperarán 90 segundos si la persona no está en el punto de recogida”, ni uno más. Después añaden: “No estamos capacitados para esperar más tiempo y lamentablemente tendremos que cobrarte por el trayecto aunque no te recojamos. Es la única forma que tenemos de hacer esto eficiente y asequible”.

El punto de recogida siempre debe ser una parada de bus o de transporte público, de las que Berlín está llena. Pero si no se encuentra el vehículo, se puede llamar directamente al conductor a través de un icono.

¿Mejor o peor que el transporte público?

También se pueden encontrar desventajas al elegir este servicio frente al propio transporte púbico, como que no está permitido transportar perros, salvo si son perros guía. Una de las cosas más llamativas de BVG es que la gente puede llevar todo tipo de perros en el metro o tranvía. Berlkönig advierte de que no se puede comer y beber dentro de sus furgonetas, aunque es discutible si esto se cumple, ya que tampoco está permitido beber en el transporte público y Berlín está lleno de gente consumiendo cervezas de medio litro en cualquier parte.

Para incentivar que se use este servicio, se ofrece un 50 % de descuento en el precio del trayecto a cada viajero si una misma persona reserva varias plazas a la vez. A diferencia de Uber y Cabify, Berlkönig tampoco sube los precios en función de su demanda, sino que presenta un precio fijo a pesar de que haya desplazamientos frecuentes, como el 1 de mayo, una de las fiestas más masivas de la ciudad. Corradi asegura que "lo único malo es que no se pueda pagar directamente con tu tarjeta de crédito y que tengas que tener una cuenta Paypal o asociar la App a tu propia tarjeta". Esta característica es exactamente la misma que utilizan empresas como Uber y Cabify y que más atrae a los propios clientes de esas compañías.

¿Ventajas ecológicas en vehículos fósiles?

A pesar de esto, Elia Carceller no ve una ventaja ecológica en el servicio. “En realidad, está sacando a gente de usar el transporte público y mucha gente ahora usa más estos taxis que el propio metro. Berlín tiene una buena red de transporte público y hay poca gente que solo usase taxis y ahora se haya pasado a Berlkönig. Evidentemente es mejor que Uber y es público, yo estoy a favor de lo público, pero en Los Verdes, el partido en el que milito, se habla de que al final no supone ventajas ecológicas porque estas apps incluso te incitan a conducir a ti misma”.

Relacionadas

Portugal
Uber lanza una OPA para controlar el transporte público de Portugal
La multinacional de la “economía colaborativa” aspira a copar el nicho de negocio del transporte público de las principales ciudades portuguesas. 
Uber
Uber, tras la pista del dinero
La empresa Uber, a la que algunos inversores han llegado a llamar "estafa piramidal", se financia gracias a fondos de inversión y otras empresas tecnológicas, tras las que también se encuentra Arabia Saudí.
Economía
¿De quién es la economía colaborativa?

Uber espera salir a bolsa en los próximos días. Según datos de la prensa de Estados Unidos, el coloso espera conseguir una valoración bursátil en torno a los 80.000 millones de euros. Las cifras de su valor en el mercado son astronómicas. ¿En manos de quién están las empresas de la mal llamada economía colaborativa?

2 Comentarios
#38571 7:02 22/8/2019

Buenas...que seguridad tenemos los socios conductores en cali colombia siendo que nos persiguen usuando la aplicacion para solicitar el servicio y luego llama al polcia de transito pa entregarlo cuando podremos saber si UBER va poder organizarnos para que no nos persigan como si fueramos delincuentes.graciaa

Responder
0
0
#36580 10:27 4/7/2019

Si los vehículos además fueran eléctricos, que no sé si lo son, me parecería aun mejor la iniciativa. Además faltan cooperativas de plataforma para compartir vehículos sin que una empresa se forre. (Como las cooperativas de riders)

Responder
1
0

Destacadas

Sanidad
Antibióticos, armas de doble filo
Los antibióticos insuflan enormes dosis de esperanza diaria. Si bien, la paradoja se adueña de un nuevo paradigma. Su eficacia queda entre las cuerdas por la proliferación de bacterias invulnerables a sus efectos.
Elecciones 10N
Bel Pozueta: “Altsasu es un ejemplo claro de la utilización política de un código postal”

En las elecciones de noviembre, casi diez mil personas más han votado a EH Bildu, otorgando a su cabeza de lista, Bel Pozueta, un acta de diputada en el Congreso.

Cine
Amal Ramsis: “Toda la Ley de Memoria Histórica se ha quedado en abrir fosas y no en hablar de lo que pasó”
En el documental ‘Venís de lejos’, la directora Amal Ramsis invita a seguir a la familia de Nayati Sidqi, comunista palestino, por la España republicana, Palestina, Líbano, París, Grecia y finalmente Moscú.
Fascismo
Hacia un nuevo espacio neofascista global

El neofascismo actual se diferencia del fascismo clásico en que puede convivir, al menos por el momento, con las instituciones representativas del modelo liberal y con las instituciones jurídicas del Estado de Derecho. Eso sí, vaciadas de contenido y reenviadas a la esfera estrictamente formal.

Bolivia
El golpe anunciado que Evo Morales no supo prever (I)

Semanas antes del 20 de octubre ya parecía claro que la estrategia tanto de la oposición parlamentaria como de las fuerzas ultras y violentas agrupadas en los Comités Cívicos de Santa Cruz, Potosí y otras ciudades, era no reconocer los resultados electorales si estos daban un triunfo a Evo Morales.

Memoria histórica
Mientras les quede voz
Luisa Vicente preside la Asociación Salamanca Memoria y Justicia, desde donde trabaja para recuperar la memoria de las 1.300 víctimas de la provincia.

Últimas

Refugiados
Solicitantes de asilo denuncian la ineficaz acogida del Ministerio y el Ayuntamiento

Más de 30 solicitantes de protección internacional, acompañadas por integrantes de la Red Solidaria de Acogida y la Parroquia San Carlos Borromeo, han presentado ante el registro del Ayuntamiento reclamaciones ante la mala gestión del Samur Social y la ineficiencia de un sistema de acogida que les deja en situación de calle. 

Bolivia
La OEA con Evo, como Pinochet con Allende

La sucesión de aquellos episodios de la tragedia chilena parecen reflejarse hoy, con extraña similitud, en el golpe que sufre Bolivia. Y es que, como Pinochet hiciera con Allende, el presidente Evo Morales, exiliado en México, ha señalado la traición de la OEA para marcar los tiempos del golpe.