Un Estatuto propio: la línea roja por la que algunos sindicatos médicos amenazan con huelga indefinida

Colectivos médicos amenazan con un paro indefinido en septiembre que señala al ministerio de Sanidad, mientras este explica que crear un Estatuto Marco específico para la profesión médica sería “segregar” el Sistema Nacional de Salud.
Mónica García ministra de sanidad
La ministra de Sanidad, Mónica García, durante la rueda de prensa del Consejo de Ministros.

La exigencia de un Estatuto Marco propio. Esta demanda de algunos sindicatos médicos lleva retumbando desde que el Ministerio de Sanidad presentó su primera propuesta de actualización para el Estatuto Marco de todo el personal sanitario hace ya más de un año. Estatuto que llevaba sin reformarse desde 2003, aprobado en época de Aznar. Y la respuesta de Sanidad siempre ha sido la misma: la profesión sanitaria no se puede dividir con estatutos diferentes para cada puesto.

No obstante, atendiendo a estas protestas, en las que se mantienen cinco sindicatos de diferentes comunidades autónomas —Sindicato Médico Andaluz (SMA), Metges de Catalunya (MC), la Asociación de Médicos y Titulados Superiores de Madrid (AMYTS), el Sindicato Médico de Euskadi (SME) y el Sindicato de Facultativos de Galicia Independientes (O’MEGA) bajo el paraguas de la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM), desde el ministerio aseguran que se han sentado a hablar con ellos, más allá del ámbito de negociación representado por los sindicatos mayoritarios. Así lo explican fuentes del ministerio a El Salto: “Nos hemos reunido por encima de lo establecido, eso no lo pueden negar. Lo que pasa es que hay un punto en que la negociación se encalla. Primero, porque algunas cosas que piden son de marco autonómico y, segundo, no vamos a darles un estatuto propio”.

 “Ellos quieren un estatuto propio para desgajarse de  enfermería y tener un ámbito de negociación propio. Eso no va a suceder, sobre todo porque se iría contra los principios de nuestro Sistema Nacional de Salud”, expresan fuentes del Ministerio de Sanidad

Desde el ministerio aseguran que están en contra de esa demanda porque es una política que “segrega” el Sistema Nacional de Salud. Este se construye a través de todos los y las profesionales sanitarios. “Nosotros no creemos en la segregación del sistema. Ellos quieren un estatuto propio para desgajarse de enfermería y tener un ámbito de negociación propio. Eso no va a suceder, sobre todo porque se iría contra los principios de nuestro Sistema Nacional de Salud”, expresan fuentes del Ministerio.

Por su parte, y desde los sindicatos que participaron en la mesa negociadora y acordaron el texto con el ministerio, avisan de que luchar por un estatuto propio solo para médicos “no es el camino”. Tanto CCOO como UGT como CSIF recordaron durante la firma del acuerdo que en sus filas también hay médicos. Y que en Sanidad se trabaja en equipo.

“Defendemos un estatuto marco sólido, fuerte, cohesionado, que asegure la igualdad de derechos y la cohesión territorial. Separar a un colectivo no solo no fortalece a la sanidad pública, sino que la debilita, abre la puerta a inequidades retributivas y laborales entre territorios, con 17 modelos diferentes. Además, debilita la negociación”, explicaba a El Salto Sergio Fernández, del área de acción sindical de FSS-CCOO.

Amenaza de huelga indefinida

Pero los sindicatos médicos no cejan en su empeño. Este lunes, la CESM ha presentado formalmente sus aportacionesal Anteproyecto de Ley del Estatuto Marco aprobado por el Consejo de Ministros el pasado 2 de junio. Con ellas reclama su “retirada inmediata” por considerar que “supone una oportunidad perdida para afrontar los problemas reales de la profesión médica y del Sistema Nacional de Salud”.

Los sindicatos médicos, que amenazan con una huelga indefinida para septiembre, aseguran que quieren un “ámbito de negociación específico”. Además piden la implantación de una jornada laboral de 35 horas, “con el exceso de jornada reconocido, retribuido y computable a efectos de jubilación”, “una clasificación profesional justa, acorde al nivel formativo y a la responsabilidad clínica y un modelo de jubilación flexible y sin penalizaciones, que reconozca la penosidad del ejercicio médico”.

Desde el ministerio insisten: “todas las demandas de los sanitarios que son materia del Ministerio de Sanidad se han atendido, abordado, alcanzado y avanzado en ellas”. Valoran que ahora mismo, sobre la mesa quedan dos demandas vivas, por un lado el estatuto propio y, por otro un grupo de demandas que tienen que ver con la competencia “única y exclusiva” de las comunidades autónomas. Entre ellas, las jornadas laborales de 35 horas, esto es, el fin a las guardias que hoy son de hasta 24 horas.

Manuel Marín, presidente de la Federación de Asociaciones en Defensa de la Sanidad Pública, explica que el nuevo estatuto pactado incluye avances: “Se introduce un máximo de 17 horas por guardia y compensación con días de libranza. Además, se establece una jornada máxima son 45 horas semanales, la UE establece el límite en 48 horas”

En cuanto a las demandas laborales, Manuel Marín, presidente de la Federación de Asociaciones en Defensa de la Sanidad Pública (FADSP), explica que el nuevo estatuto pactado incluye avances: "Se introduce un máximo de 17 horas por guardia y compensación con días de libranza. Además, se establece una jornada máxima son 45 horas semanales, la Unión Europea establece el límite en 48 horas. El estatuto reduce las jornadas por debajo de lo que dicta la UE", alega. Ahora bien, ¿un Estatuto Marco puede acabar con las guardias?

Acabar con las guardias

El Estatuto Marco establece unos topes, pero luego se pueden conseguir mejoras en la negociación autonómica y son estas las que deben de comprometerse a invertir en más recursos humanos que son esenciales para acabar con las guardias. Así lo ha logrado el sindicato Médico de Asturias, con un acuerdo alcanzado con el gobierno autonómico mediante el que las guardias bajan a módulos de 12 horas.

El Estatuto Marco “sí que puede configurar un marco que trate de poner fin a las guardias de 24 horas. Sin embargo, un cambio tan estructural debe apoyarse en unas autonomías que reformulen la estructuración de los servicios y la contratación de personal para cubrir ese trabajo”, Teresa Serrano, expresidenta del CEEM

Teresa Serrano Melero, expresidenta del Consejo Estatal de Estudiantes de Medicina (CEEM), que participó en los primeros compases de las negociaciones entre el ministerio y los sindicatos médicos considera que el Estatuto Marco “sí que puede configurar un marco que trate de poner fin a las guardias de 24 horas como las conocemos hoy en día. Sin embargo, un cambio de tal sustancia estructural debe apoyarse en unas autonomías que reformulen la estructuración de los servicios, la contratación de personal para cubrir ese trabajo, las retribuciones salariales. Y, en última instancia, que garanticen la aplicación de la legislación base marcada en el Estatuto Marco”.

Serrano añade: “Sin ese flujo de colaboración de todos los agentes implicados no es posible atajar un problema de tal magnitud, y eso requiere renunciar a agendas partidistas por una y otra parte, centrando el foco en cambio en la mejoría de la situación actual para facultativos y pacientes.”

Manuel Marín insiste en que "una parte importantísima de las demandas del sindicato médico tienen que ver con la competencia de las comunidades autónomas. A quien le deben plantear la huelga es a las comunidades autónomas". 

Una huelga “política”

Serrano, por su parte, se muestra crítica con el papel que han jugado algunos sindicatos médicos. “Creo que la existencia de múltiples sindicatos con sus minucias, funcionamientos y conflictos de interés particulares dentro y fuera de sus filas juega a la contra en lo que respecta a conseguir una lucha y una voz más potente. Cuando importa más qué sindicato va o no va a las reuniones que el contenido o acercamientos que se realicen en las mismas realmente no se está pensando en la población médica, sino en asegurar la presencia e importancia de un sindicato X o Y en concreto”. Además, considera que ha habido “mucha propaganda y espectáculo“ mientras al final ”la acción directa viene de los médicos que ponen su sueldo en juego por una huelga y merecen honestidad y transparencia por parte de quienes hablan por ellos". 

Para Marín, el Estatuto Médico pretende mejorar la situación de partida. “Desde la Federación consideramos absolutamente necesario un nuevo estatuto que acabe con los problemas del de Aznar, que facilitaba a las comunidades imponer condiciones laborales abusivas, movilidad, guardias... y el Estatuto alcanzado va en ese camino”. No obstante, y frente a esto, “pretenden convocar una huelga indefinida, de naturaleza política pura y dura”.

Por el momento, estos sindicatos se han aliado con las comunidades autónomas gobernadas por el PP, presentes en el consejo interterritorial, para que apoyen sus demandas. En algunas comunidades, los parlamentos autonómicos han presentado mociones para que asuman sus reivindicaciones. “Ellos consideran que un gobierno de derechas les daría más oportunidades, pero hay que tener en cuenta que si viene la derecha no va a suponer mejoras, el estatuto de Aznar facilitó y facilita innumerables situaciones de abusos”, zanja Marín.

Cargando valoraciones...
Comentar
Informar de un error
Es necesario tener cuenta y acceder a ella para poder hacer envíos. Regístrate. Entra en tu cuenta.
Cargando...
Cargando...
Comentarios

Para comentar en este artículo tienes que estar registrado. Si ya tienes una cuenta, inicia sesión. Si todavía no la tienes, puedes crear una aquí en dos minutos sin coste ni números de cuenta.

Si eres socio/a puedes comentar sin moderación previa y valorar comentarios. El resto de comentarios son moderados y aprobados por la Redacción de El Salto. Para comentar sin moderación, ¡suscríbete!

Cargando comentarios...