Comunidad El Salto
Una carta urgente para abrazar los servicios públicos
Queridas lectoras, queridas socias:
Quizás no nos acordemos pero durante la crisis económica de 2008, que más tarde corroboraríamos como estafa, se perdieron muchos derechos que aún hoy no se han vuelto a recuperar. Fue el Gobierno de Mariano Rajoy, el que, tijera en mano, recortó sin pudor gran parte de nuestro llamado estado de bienestar. En esa época se acabó con derechos tan importantes como el derecho a la sanidad universal.
Ese recorte supuso la expulsión de colectivos del sistema sanitario y el cambio de una filosofía modélica que tanto había costado imponer: de una sanidad para todas se paso a una sanidad solo para algunas. Entre estos colectivos, las personas en situación irregular se quedaron fuera. Aún hoy y pese a los intentos por revertir la situación, estas personas se encuentran con barreras para ser atendidas cuando se dirigen a un centro de salud. Desde El Salto no nos cansaremos de visibilizar esta realidad y, como se avecinan tiempos difíciles, pensamos que nos tocará seguir poniendo el foco en todos los derechos que se pierdan para que no se olviden.
También muchas personas han olvidado que en 2020 estalló una pandemia en la que hubo gente que enfermó y no tuvo acceso a un hospital para salvarse. Fueron las personas mayores, las “improductivas”, las que “se iban a morir igual”, según la presidenta de la Comunidad, Isabel Díaz Ayuso, las que se quedaron sin asistencia en algunas comunidades. Una deshumana selección natural que ilustra el modo de proceder de las políticas neoliberales que asoman con más fuerza en el horizonte. No tenemos que dejar que vuelva a suceder.Y sé que vosotras nos acompañáis para que así sea. Para que existan medios que sigan señalando lo que ocurrió dentro de las residencias durante los meses más duros del covid. Para que sigamos pidiendo justicia por las 7.291 muertes que ocurrieron en las residencias de Madrid.
Si estás leyendo esto, seguramente hayas decidido formar parte de ese muro de contención que hace presión para que esos derechos no acaben colándose por el fregadero de la historia
Hace apenas un año fueron las mujeres andaluzas enfermas de cáncer de mama las que sufrieron un trato indigno por las fallas del sistema privatizador del Gobierno de Juanma Moreno Bonilla. Los errores en el sistema de diagnóstico han producido muertes, retrasos y una inseguridad entre las mujeres que no nos cansaremos de señalar.
Si estás leyendo esto, seguramente hayas decidido formar parte de ese muro de contención que hace presión para que esos derechos no acaben colándose por el fregadero de la historia. Posiblemente saliste a la calle a defender la sanidad pública en esas multitudinarias manifestaciones de 2022-2023. También has apoyado las huelgas en educación que han tenido lugar en País Valencià, Catalunya o Madrid. Seguramente vistas camisetas amarillas en apoyo a las educadoras infantiles.
Porque el acceso a la sanidad, a la educación y a unos servicios públicos bien equipados son la casa que se edificó con la lucha de todas nuestras ancestras. También son el tesoro que las que seguimos aquí debemos seguir abrazando y protegiendo ante cualquier embestida de las derechas y las extremas derechas neoliberales y privatizadoras.
Y nosotras somos tu medio. Si aún no formas parte, te estamos esperando. Porque tu abrazo, en tiempos de retrocesos, multiplicará el calor que necesita nuestra resistencia.
Comunidad El Salto
Cartas desde la redacción
Una carta urgente ante la invasión del espanto
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