El Salto
El final de un camino

La derrota de una estrategia de insurgencia militar en la región con más policías por habitante de Europa y en el marco de Schengen es inapelable.

Baiona/Bayona ETA
Acto por la paz en Baiona el 8 de abril de 2017 Irene Martínez

publicado
2017-07-27 09:40

En octubre de 2011 ETA declaró “el cese definitivo de su actividad armada” y en marzo de este año proclamó su “desarme definitivo, de manera unilateral y sin condiciones”. El largo periodo entre uno y otro hito —cinco años y medio— alarga una fase de transición cuyos cabos sueltos generan un raro efecto simultáneo de cercanía y distancia respecto al pasado. No es fácil elaborar ucronías a partir de un esquema en el que el proceso se hubiera desarrollado con lógica y de forma internamente coherente. Las particularidades de cada conflicto político, con el añadido de la violencia, desaconsejan las analogías. La sensación es de alivio... y de anomalía.

La derrota de una estrategia de insurgencia militar en la región con más policías por habitante de Europa y en el marco de Schengen es inapelable. Su evolución —desde un proyecto de confrontación contra la Dictadura franquista hasta las acciones contra representantes civiles en el contexto de una democracia liberal con libertades individuales— va acompañada de un balance ético demoledor.

Sin embargo, la cuestión no radica en la batalla por el relato del pasado. Los cierres históricos que se clausuran sin acuerdos generan narrativas plurales y divergentes. Se trata, más bien, de extender la fase anterior hacia el presente, haciendo bueno el aforismo foucaultiano de que la política es la continuación de la guerra por otros medios. Eso lo saben bien los defensores del Derecho Penal del Enemigo, cuyas lógicas y repertorios siguen sospechosamente vigentes (las políticas de excepción carcelaria o la impunidad de la tortura, entre otras).

De ahí las demandas renovadas de políticas punitivas como si no se hubieran producido hechos nucleares como el desarme, en gran medida liderados por una parte importante de la sociedad civil. El problema, pues, no es decretar la disolución de ETA, promover la investigación de 300 asesinatos sin resolver (la mayoría entre 1978 y 1982) o elaborar textos sobre el sufrimiento producido durante todos estos años. De hecho, nada de lo que hace el Gobierno español respecto a las 167 víctimas de cuerpos de seguridad del Estado, grupos parapoliciales o la extrema derecha entre 1960 y 2013 parece destinado a zanjarse en los términos de verdad, justicia y reparación que demanda a la contraparte. Como tampoco hay ninguna reflexión sobre la impunidad de las políticas de excepción y el socavamiento jurídico que han supuesto.

Lo que está en juego en esta fase doblemente constituyente en Euskal Herria (la desaparición de ETA) y en el Estado español (la quiebra del Régimen de 1978) es la correlación de fuerzas del nuevo paradigma político en construcción. Lo viejo no acaba de morir y lo nuevo no acaba de nacer y, entre tanto, se desencadena la disputa por los límites de los nuevos campos políticos, en términos de hegemonía.

En paralelo, la crisis económica y la fractura de clases en curso han dinamitado los carriles por los que ha circulado el conflicto vasco durante décadas. La reproducción de la vida —y el ascenso social— presentan dificultades crecientes sin que nadie prometa ya tiempos mejores. En este momento constituyente que convoca a nuevos sujetos colectivos, el ciclo de los actores del Régimen de 1978, en sus formas actuales, está agotado.

Sobre este blog
El Salto es una propuesta impulsada por el periódico Diagonal y más de 20 proyectos comunicativos de todo el Estado para lanzar un nuevo medio en 2017. Este es blog de la redacción de la edición general de la web y la revista de El Salto.
Ver todas las entradas

Relacionadas

El Salto
Un solo Salto, muchas lenguas
Como ya comentamos en agosto, en el mes de septiembre todas las personas socias recibiréis una edición especial.
Huelga feminista
El Salto, con la huelga feminista

Las empleadas de El Salto, colaboradoras y demás integrantes del colectivo se suman a la Huelga Feminista de este 8 de marzo. Sus compañeros se dedicarán a cubrir informativamente las movilizaciones y a tareas de cuidados.

0 Comentarios
Sobre este blog
El Salto es una propuesta impulsada por el periódico Diagonal y más de 20 proyectos comunicativos de todo el Estado para lanzar un nuevo medio en 2017. Este es blog de la redacción de la edición general de la web y la revista de El Salto.
Ver todas las entradas

Destacadas

Sanidad
Antibióticos, armas de doble filo
Los antibióticos insuflan enormes dosis de esperanza diaria. Si bien, la paradoja se adueña de un nuevo paradigma. Su eficacia queda entre las cuerdas por la proliferación de bacterias invulnerables a sus efectos.
Elecciones 10N
Bel Pozueta: “Altsasu es un ejemplo claro de la utilización política de un código postal”

En las elecciones de noviembre, casi diez mil personas más han votado a EH Bildu, otorgando a su cabeza de lista, Bel Pozueta, un acta de diputada en el Congreso.

Fascismo
Hacia un nuevo espacio neofascista global

El neofascismo actual se diferencia del fascismo clásico en que puede convivir, al menos por el momento, con las instituciones representativas del modelo liberal y con las instituciones jurídicas del Estado de Derecho. Eso sí, vaciadas de contenido y reenviadas a la esfera estrictamente formal.

Bolivia
El golpe anunciado que Evo Morales no supo prever (I)

Semanas antes del 20 de octubre ya parecía claro que la estrategia tanto de la oposición parlamentaria como de las fuerzas ultras y violentas agrupadas en los Comités Cívicos de Santa Cruz, Potosí y otras ciudades, era no reconocer los resultados electorales si estos daban un triunfo a Evo Morales.

Memoria histórica
Mientras les quede voz
Luisa Vicente preside la Asociación Salamanca Memoria y Justicia, desde donde trabaja para recuperar la memoria de las 1.300 víctimas de la provincia.
Reino Unido
Por qué necesitamos sindicatos de inquilinos

Los sindicatos de inquilinos son la historia de la gente que desarrolla y se otorga poder a sí misma, y esa es la clave de cualquier cambio radical que merezca la pena y perdure.

Últimas

Refugiados
Solicitantes de asilo denuncian la ineficaz acogida del Ministerio y el Ayuntamiento

Más de 30 solicitantes de protección internacional, acompañadas por integrantes de la Red Solidaria de Acogida y la Parroquia San Carlos Borromeo, han presentado ante el registro del Ayuntamiento reclamaciones ante la mala gestión del Samur Social y la ineficiencia de un sistema de acogida que les deja en situación de calle. 

Bolivia
La OEA con Evo, como Pinochet con Allende

La sucesión de aquellos episodios de la tragedia chilena parecen reflejarse hoy, con extraña similitud, en el golpe que sufre Bolivia. Y es que, como Pinochet hiciera con Allende, el presidente Evo Morales, exiliado en México, ha señalado la traición de la OEA para marcar los tiempos del golpe.

Flamenco
Pedro Lópeh: “Es esta una época de mucho sufrimiento, de odio y al final el flamenco habla de eso”
Este viernes Pedro Lópeh lleva a Mérida ‘Ramo de coplas y caminos’, una introducción sentimental al cante, un mapa con indicaciones llanas para todos los que quieren acercarse al flamenco.