El otro frente: cómo Israel está aprovechando la guerra para escalar la violencia en Cisjordania y Gaza

Ahora que la guerra entre EE.UU e Israel contra Irán y Hezbolá está en el foco, la ocupación de Palestina ha quedado en un segundo plano. Sin embargo, la violencia asfixia a Gaza y Cisjordania.
Campamento Refugiados Rafah
Mohammed Zaanoun/ ActiveStills Campament Refugiados Rafah
13 mar 2026 06:00

Comienza un nuevo día en Jerusalén. Aunque, tras casi quince días desde el  inicio de la ofensiva de Estados Unidos e Israel contra Irán, los ataques sionistas han disminuido en Tierra Santa y la gente haga vida “casi” normal, no faltan elementos nos recuerdan que hay una guerra en marcha en la región: la mayor parte de las tiendas están cerradas, las calles están más vacías que de costumbre, y casi cada día las alarmas antiaéreas despiertan a los vecinos y vecinas.

Desde el pasado 28 de febrero, la situación no solo ha empeorado en Irán, donde se han contabilizado más de un millar de muertos, el Líbano —donde ya hay más de 500 muertos, entre ellas unos 80 niños y niñas, y más de 700.000 desplazados— o en los países del golfo Pérsico, sino que esta nueva ofensiva está también teniendo unas consecuencias devastadoras en Gaza —donde la situación ya era insostenible— y la Cisjordania ocupada.

La nueva escalada regional intensifica el control y la violencia colonial en Cisjordania

En la Cisjordania ocupada, el inicio de esta nueva guerra contra Irán ha coincidido con la puesta en marcha de un nuevo paquete legislativo, aprobado a principios de febrero, y que tiene como objetivo incrementar el control de la población palestina en el territorio. La nueva ofensiva sobre Irán, junto con esta nueva circunstancia, no ha hecho más que empeorar las condiciones de vida de la población palestina.

En primer lugar, los checkpoints se mantienen cerrados desde el pasado 28 de febrero; solo aquellas personas que necesitan desplazarse por motivos de salud y cuentan con un permiso especial pueden salir. Mohamed Drarwish, estudiante de enfermería de la Universidad de Belén y residente del campo de refugiados de Aida, en la localidad de Beit Jala, afirma que la situación actual ha afectado, principalmente, a los desplazamientos dentro de Cisjordania. En este momento, explica a El Salto, desplazarse requiere más tiempo y esfuerzo. “Antes de la guerra, desde Belén a Ramallah se tardaba dos horas y media en llegar, ahora tardas mínimo tres”.

Su amigo Ibrahim Adaween, residente en Belén, comparte las mismas restricciones de movimiento que Darwish: ahora mismo las aulas están cerradas, pero para desplazarse al campus de su Universidad, en Abu Dis, con todos los checkpoints cerrados, un trayecto de 30 minutos se convierte en uno de más de dos horas. Los camiones pueden transitar de un punto a otro, pero con más restricciones que antes, y, por supuesto, con más registros por parte de las autoridades israelíes.

En segundo lugar, no existen refugios antiaéreos ni mizklats ni en Cisjordania, ni en el lado Este de Jerusalén, por lo que la población palestina no tiene donde refugiarse cuando suenan las alarmas. Desde finales de octubre, Irán ha respondido a la ofensiva de Estados Unidos e Israel con el lanzamiento de misiles hacia Israel e intereses estadounidenses en la región. Cuando suenan las alarmas en Jerusalén y se escuchan desde el campo de refugiados de Aida, a unos 2 kilómetros de la ciudad, Darwish asegura que se pone “tenso”, aunque intenta mantenerse “tranquilo”. “No podemos hacer otra cosa. Aquí no hay alarmas porque no hay refugios”, explica.

En Belén el cierre de los checkpoints y el Estado de emergencia están suponiendo la pérdida del turismo que había

Por otra parte, esta nueva situación también está afectando la economía local. En Belén, por ejemplo, una de las localidades más turísticas de Cisjordania, el cierre de los checkpoints y el Estado de emergencia están suponiendo la pérdida del turismo que había, algo de lo que vive una parte de la población de allí. “Muchas tiendas están cerradas. Hay menos personas en las calles" cuenta Darwish.

También la actividad delictiva y la violencia por parte de los colonos se ha incrementado desde el 28 de febrero. De hecho, el pasado domingo 8 de marzo, incluso el vicepresidente de la Autoridad Palestina (AP), Husein Al Sheij, advirtió de una “importante escalada del terrorismo de colonos en Cisjordania”. En total, la semana pasada, 6 palestinos fueron asesinados a manos de los colonos israelíes. El sábado 7 de marzo, colonos israelíes asesinaron a tiros a dos palestinos de 24 y 47 años en la aldea de Abu Falah, al noroeste de Ramallah. Un tercero murió “por asfixia”, y otras 7 personas resultaron heridas en ese ataque. Ese mismo día, un colono israelí mató a tiros a un palestino identificado como Amir Muhamad Shanaran, de 28 años, en Masafer Yatta. El lunes, 9 de marzo, el Ministerio de Sanidad vinculado a la Autoridad Palestina informó que ese mismo día  colonos habían matado a tiros a dos hermanos, identificados como Muhammad y Fahim Tada Muamar, de 52 y 48 años, en Qaryut, en la gobernación de Nablus. Medios palestinos también reportaron ataques a activistas pro-palestinos en Hebrón y en la aldea de Rajum Al-A'la, en Massafer Yatta, al sur de Cisjordania, donde tres niños de 11, 13 y 14 años resultaron heridos debido a la violencia.

Según la ONG Yesh Din, sólo en los primeros cinco días de guerra, se documentaron al menos cincuenta casos de violencia por parte de colonos en 37 comunidades palestinas diferentes. Médicos Sin Fronteras (MSF) se vio obligado a retirar las clínicas móviles en Hebrón la semana pasada debido a esta situación, aunque volvieron a abrir esta semana.

El paso de Rafah, cerrado de nuevo

En Gaza, la ofensiva lanzada por Estados Unidos e Israel contra Irán también está teniendo consecuencias; y la situación de la población gazatí ha empeorado considerablemente —si es que eso era posible—.

En el momento en el que se escriben estas líneas, el paso de Rafah, que conecta el enclave con Egipto y que se había reabierto de manera parcial el 2 de febrero, está cerrado desde el 28 de febrero, día en que estalló el conflicto. Los escasos camiones que tenían permitido el acceso al enclave por Rafah ya no lo tienen, lo que ha causado una nueva escalada en los precios de productos básicos debido a la escasez. Aunque el paso de Kerem Salom reabrió el pasado 3 de marzo —tras cerrar también con el inicio de la guerra—, está entrando muy poca cantidad de combustible, ayuda humanitaria y otros bienes, lo que no ha servido para paliar la escalada de precios.

“En el momento en que han cerrado la frontera, los precios han vuelto a ponerse por las nubes debido a la escasez”

Las consecuencias han sido inmediatas y catastróficas: “En el momento en que han cerrado la frontera, los precios han vuelto a ponerse por las nubes debido a la escasez, y la gente que no se puede permitir pagarlos se va a morir de hambre” explica a El Salto Aitor Zabalgogeazkoa, que fue el coordinador de emergencias en la Franja de Gaza de Médicos Sin Fronteras en dos ocasiones: la primera entre junio y agosto de 2025 y la segunda de noviembre a diciembre del mismo año.

Para Soliman A Hijjy, periodista gazatí, este Ramadán en medio de la guerra está siendo especialmente duro, con las mesas del iftar —momento de la tarde en que cae el sol y los musulmanes rompen el ayuno— especialmente vacías. “Los productos básicos han desaparecido. La carne y el pollo están ausentes de la gran mayoría de las mesas debido a sus precios astronómicos”, explica desde la Ciudad de Gaza. Incluso una ensalada se ha convertido en algo prohibitivo, con el precio de los tomates por encima de los 10 dólares el kilo, en comparación con los el 0'59 dólares que costaba antes del inicio del genocidio, afirma el periodista. Así, los gazatíes compran en función de lo que se pueden permitir. “Muchas familias solo podían comprar un par de tomates o dos pimientos para alimentar a sus familias cuando reabrió el paso de Rafah”, cuenta el periodista.

Con el paso de Rafah cerrado, desde el inicio de la guerra no se ha producido ni una sola evacuación médica, a pesar de que hay un gran número de personas que lo necesitan. “Más de 18.000 personas, entre ellas 4.000 niños, necesitan tratamiento médico fuera del enclave, y si bien antes el número de salidas para recibir tratamiento médico era insuficiente, ahora no va a haber ninguna de forma indefinida”, añade Zabalgogeazkoa.

Además, la apertura previa fue muy limitada, ya que Según el Ministerio de Sanidad de Gaza, en el momento en que el paso de Rafah se reabrió —el 2 de febrero—, había una lista de más 20.000 pacientes en el enclave que esperaban el permiso para viajar al extranjero para recibir tratamiento, incluidos al menos 440 casos considerados potencialmente mortales. Desde el cierre de Rafah en mayo de 2024, hasta su última reapertura en febrero de 2026, más de 1.000 personas murieron tras verse obligadas a esperar para salir de Gaza en busca de tratamiento. 

En Gaza, Israel ha asesinado a 650 palestinos en el enclave desde el alto el fuego

Respecto al alto el fuego y la situación en Gaza, antes de la ofensiva, Hamás ya había asegurado que no dejaría las armas hasta que las fuerzas israelíes se retirasen del enclave, algo que no se ha producido hasta el momento. La condición de desarme del grupo fue uno de los principales puntos de la segunda fase del alto el fuego, alcanzado en octubre de 2025, pero que ha sido quebrantado en múltiples ocasiones por Israel. A día de hoy, y según datos del Ministerio de Sanidad de Gaza, Israel ha asesinado a 650 palestinos en el enclave desde el alto el fuego. El último de estos asesinatos se produjo en la mañana del 11 de marzo en Ciudad de Gaza, según informó a EFE una fuente del hospital Al-Shifa.

El cese de actividad de las ONG, en el aire

El empeoramiento del contexto de la comunidad palestina, tanto en la Cisjordania ocupada como en Gaza, coincide con la suspensión de la implementación del cese de actividad de las ONG en terreno, que entró en vigor el 1 de marzo.

El 30 de diciembre del año pasado, Israel ordenó a 37 ONG abandonar los territorios palestinos ocupados en un plazo de 60 días, con fecha límite el 1 de marzo de 2026. Israel pedía a las organizaciones que entregaran los datos personales de los trabajadores palestinos para renovar sus permisos, a lo que estas se negaron por motivos de seguridad y protección de datos. Israel ya contaba con los datos del personal internacional, dado que estos los deben entregarlos antes de entrar en el país. Desde el 1 de enero de 2026, el Estado hebreo no ha permitido la entrada de material ni de personal internacional de las ONG en Cisjordania ni en Gaza.

Ha habido organizaciones como AIDA y otras ONG que han recurrido la decisión ante la Corte Suprema israelí, que suspendió temporalmente la orden el 27 de febrero, un día antes de estallar el conflicto regional. Mientras tanto, organizaciones como Médicos Sin Fronteras mantienen solo personal local trabajando en el terreno, ya que los trabajadores internacionales abandonaron la zona el 26 de febrero.
Palestina
Philippe Lazzarini (UNRWA)
“La guerra contra Irán ensombrece aún más el destino de los palestinos”
Comisionado general de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo, Philippe Lazzarini apela al compromiso con el derecho internacional para resistir a un escenario donde la impunidad alimenta nuevas guerras.
Irán
La guerra nunca debería ser el idioma
La lucha de la población iraní por la libertad existe y está absolutamente justificada, pero también es perfectamente compatible con condenar la guerra.
Irán
Por qué Estados Unidos no está ganando la guerra de Irán
La Casa Blanca ofrece versiones contradictorias y trasluce nerviosismo ante un conflicto que no sabe cómo terminar y ya está afectando a las aspiraciones electorales de Trump.
Cargando valoraciones...
Comentar
Informar de un error
Es necesario tener cuenta y acceder a ella para poder hacer envíos. Regístrate. Entra en tu cuenta.
Cargando...
Cargando...
Comentarios

Para comentar en este artículo tienes que estar registrado. Si ya tienes una cuenta, inicia sesión. Si todavía no la tienes, puedes crear una aquí en dos minutos sin coste ni números de cuenta.

Si eres socio/a puedes comentar sin moderación previa y valorar comentarios. El resto de comentarios son moderados y aprobados por la Redacción de El Salto. Para comentar sin moderación, ¡suscríbete!

Cargando comentarios...