Palestina
Philippe Lazzarini (UNRWA): “La guerra contra Irán ensombrece aún más el destino de los palestinos”
A Philippe Lazzarini (Neuchâtel, 1964), un veterano en el ámbito de las organizaciones internacionales, le nombraron comisionado general de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo (UNRWA en sus siglas en inglés) en marzo de 2020, el año en el que la pandemia de covid19 centró la atención y el desasosiego a nivel internacional, un contexto particularmente duro para un pueblo que vive refugiado en otros países, o que sobrevive bajo ocupación.
Los años siguientes tampoco fueron fáciles, con registros cada vez más elevados de violencia contra la población palestina en Cisjordania, bombardeos en Gaza, y una ofensiva contra las organizaciones de derechos humanos. En octubre de 2023, tras el ataque de Hamás y otras milicias palestinas, Lazzarini tuvo que confrontar un escenario en el que confluyeron una guerra genocida sin precedentes contra la Franja, y la criminalización de la agencia que dirige.
Este economista y diplomático suizoitaliano aborda las preguntas de El Salto más de dos años y medio después de aquel 7 de octubre, con más de 70.000 mil palestinos asesinados, según el Ministerio de Salud palestino, y un futuro más incierto que nunca para quienes sobrevivieron. La ofensiva estodounidense-israelí, iniciada unos días antes de la conversación con Lazzarini, hace estragos en la región, implicando a numerosos país, y reconfigura el mapa de la atención mediática.
Desde 2020, usted ocupa el cargo de comisionado general de la UNRWA. No es la primera vez que trabaja en la región, pero, especialmente desde octubre de 2023, la situación de los territorios palestinos o en el Líbano y la realidad de la UNRWA han cambiado radicalmente. ¿Podía imaginar, en el momento en que fue nombrado, que tendría que enfrentarse a esta gran transformación?
Creo que nadie podía imaginar antes de aquel 7 de octubre, lo que sucedió aquel día o lo que vino después. En primer lugar, nadie habría esperado, y yo llevo mucho tiempo en la región, que se produjera una masacre de israelíes cometida por miembros de Hamás que entraron desde Gaza en Israel. Eso ya era impensable. Pero luego, la respuesta también es una respuesta cuya magnitud nadie podía realmente anticipar. Tras el 7 de octubre, sabíamos que habría una respuesta dura, pero nadie esperaba que durara años, destruyera toda la infraestructura de la Franja de Gaza y condujera a una situación en la que incluso tuviéramos que lidiar con una creciente hambruna provocada por el hombre. ¿Quién hubiese podido imaginarlo?
Después de dos años y medio tras aquel octubre, ¿cuál es la situación de los refugiados palestinos tanto en Cisjordania y Gaza como en el Líbano?
Como saben, tenemos refugiados palestinos en toda la región, también en Jordania y Siria. Tras el 7 de octubre, la condición de refugiados de los palestinos se cuestiona cada vez con más frecuencia, hasta el punto de que incluso los legisladores que han aprobado leyes con el objetivo de desmantelar su estatus afirman que quieren despojar a los palestinos de su condición de refugiados. Al hacerlo, también se está socavando toda aspiración a una futura autodeterminación.
¿Cuál ha sido el impacto de la criminalización y el asesinato de numerosas personas pertenecientes a la UNRWA, junto al bombardeo de escuelas y otras instalaciones?, ¿cómo se han visto afectadas las vidas palestinas, y la propia arquitectura internacional?
Cuando empezaron los ataques contra la UNRWA, y su criminalización —que en términos más generales es la criminalización de la comunidad humanitaria— yo insistí en que si no defendíamos la agencia estos ataques se repetirían de manera más amplia. Es decir: No es solo la UNRWA la que está siendo atacada, es la comunidad humanitaria en general, es el sistema de las Naciones Unidas en general y el multilateralismo en general. Esto es exactamente lo que está sucediendo ahora. Israel ha comenzado a criminalizar también a 37 ONG internacionales, diciendo que han sido infiltradas por Hamás, y que por ello piden un control total de sus actividades en la Franja de Gaza. Así que no se trata solo de una criminalización, sino también de un intento de controlar completamente la ayuda.
¿Cree que la comunidad internacional ha estado a la altura a la hora de defender a la UNRWA contra los ataques de Israel, Estados Unidos, y otros países?
Por supuesto, la comunidad internacional no ha hecho lo suficiente. No ha habido consecuencias por el flagrante incumplimiento del derecho internacional. Comenzó con Gaza, después ha habido ataques contra la agencia, pero más tarde también contra otras agencias. Se ha atacado a periodistas, se ha atacado a la información libre e independiente... Debido a la ausencia de consecuencias, hoy nos encontramos en una situación en la que se puede iniciar abiertamente una guerra en total contradicción con el derecho internacional. Fue un error creer que Gaza era una excepción.
No hay duda de que el sistema internacional basado en normas está siendo atacado. El derecho internacional humanitario está siendo atacado. ¿Podrá sobrevivir? Tiene que sobrevivir
No solo a la UNRWA, Estados Unidos ha castigado de diferentes maneras a miembros de la Corte Penal Internacional o a representantes de las Naciones Unidas, como le ha sucedido a la Relatora Especial sobre la situación de los derechos humanos en los territorios palestinos ocupados, Francesca Albanese. Mientras, Israel prohíbe la entrada a representantes de organizaciones internacionales. ¿Podemos hablar de un sistema internacional basado en normas cuando su mandato y legitimidad se ven cuestionados de esta manera sin ninguna consecuencia?
No hay duda de que el sistema internacional basado en normas está siendo atacado. El derecho internacional, el derecho internacional humanitario, están siendo atacados. ¿Podrán sobrevivir? Tienen que sobrevivir. ¿Cuál es la respuesta? Es posible que nos encontremos en una situación en la que la ley no se aplique, en la que incluso se ignore de forma flagrante. Pero al menos, con la existencia de la ley, con la que todos nos hemos comprometido, podemos calificar una mala acción como una conducta indebida. La alternativa hoy en día es decir que no existe el derecho internacional. Que ya no hay nada malo, que todo está permitido, que todo está autorizado.
Aunque tenga sus defectos, el problema hoy en día no es el derecho internacional. El problema es que no se aplica como debería aplicarse. Y creo que, más que nunca, tenemos que levantarnos y rechazar esta tentación de decir que no existe el derecho internacional, que el orden basado en reglas ha sido destruido. Pues si aceptamos esta suposición sin una alternativa, sin una reforma, sin ningún tipo de norma, pagaremos con la imposición de la ley de la selva, con la llegada de más barbarie de la que ya estamos siendo testigos.
¿Cuáles son las principales limitaciones a las que se enfrenta la UNRWA para satisfacer las necesidades de los palestinos, después del llamado “alto al fuego”?
Hoy hablamos de un alto el fuego, pero en realidad se trata de un alto el fuego porque hemos decidido llamarlo así, ya que se rompe casi a diario y ha causado la muerte de numerosas personas: más de 600 han fallecido desde que comenzó. El día a día de la población de Gaza sigue siendo de miseria total. Acaban de salir de un invierno muy duro, con lluvias. Carecen de casi todo. La única mejora real que hemos observado ha sido la reversión de la grave crisis de inseguridad alimentaria. Hablábamos de la hambruna, que afectaba a más de medio millón de personas antes del alto el fuego. Esto se ha revertido. Y ahora tenemos quizás 100.000 personas en situación de inseguridad alimentaria grave. Pero el acceso al agua sigue siendo difícil, la gente hace colas diarias durante horas para conseguirla. Siguen viviendo entre los escombros de sus casas destruidas, en tiendas de campaña que no están en absoluto adaptadas a las condiciones climáticas. Básicamente, la gente vive en una especie de entorno postapocalíptico sin poder vislumbrar un futuro mejor por el momento, ya que no se han producido cambios significativos.
Incluso antes de octubre de 2023, en los últimos años, Cisjordania ha sufrido una violencia creciente por parte del ejército israelí y de los colonos, con una dura escalada en los últimos dos años y medio. También hemos visto cómo hace unas semanas Israel aprobó una ley sobre la propiedad del suelo que facilita la colonización.
La situación en Cisjordania es profundamente preocupante. Tenemos una violencia por parte de los colonos omnipresente. La gente vive con una profunda ansiedad, incluso con miedo a salir de sus casas o pueblos. Hay puestos de control casi en todas partes. La impunidad prevalece. Y ahora han construido nuevas carreteras que permiten al Estado de Israel apoderarse de aún más tierras. Todo esto está sucediendo a la sombra de la guerra de Gaza, ahora la guerra más amplia en Oriente Medio, en Irán. Mientras todo esto pasa, esta situación continúa y nos aleja cada día más de una solución de dos Estados. La pregunta es: ¿qué quedará si no actuamos ahora?
El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas aprobó el plan de paz de Trump. El pasado mes de noviembre usted publicó un artículo en The Guardian en el que ofrecía la experiencia de la UNRWA para ayudar en la reconstrucción de Gaza. ¿Cuál es su balance desde ese momento?
La propuesta sigue sobre la mesa. Creo que si queremos que un plan de paz tenga éxito, debemos utilizar toda la fuerza de trabajo y los conocimientos técnicos posibles. La mano de obra y los conocimientos técnicos de una agencia como la nuestra se centran en la educación y los servicios sociales y sanitarios. Funcionamos de alguna manera como las autoridades locales que prestan estos servicios. En Gaza, solo hay dos proveedores de estos servicios, las autoridades y la UNRWA. Así que, si se elimina a la UNRWA e incluso a las anteriores autoridades palestinas, ¿qué trabajadores se ocuparán de la sanidad? Yo no dejo de repetir que no se debe volver a cometer el error de 2003 en Iraq. En lugar de eliminar la agencia, consideren la agencia y sus trabajadores como un activo para cualquier proceso político futuro.
Hace pocas semanas se fundó el Board Of Peace diseñado al gusto de Donald Trump. ¿Cómo encaja esta iniciativa en el sistema internacional?
Tenemos, por un lado, la parte de la Junta de Paz a la que se le ha encomendado hacer cumplir la resolución 2803 del Consejo de Seguridad, que se centra únicamente en Gaza.
Más tarde oímos hablar de que podrían abordar cuestiones más allá de Gaza, pero no existe absolutamente ningún mandato para ello. Por eso, este Board Of Peace, no tiene encaje en el derecho internacional. Ahora bien, la Junta de Paz solo se ha pronunciado una o dos veces, y es difícil saber qué éxito tendrá. Creo que lo importante hoy en día es que hay tiempo para la vía política en Gaza, y ese parece ser el único avance en cuanto a cómo abordar la situación y poner en marcha medidas para que esto suceda.
Pero ahora nos encontramos en una nueva guerra. Uno de sus efectos ha sido desplazar a Gaza o Cisjordania de la agenda pública, ¿qué impacto está teniendo, además, para los palestinos en Cisjordania, en Gaza, o en el Líbano, que también está siendo bombardeados?
La situación general en la región, la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, ensombrecen aún más el destino de los palestinos en general, y en Gaza y en Cisjordania. También tiene un impacto directo en la situación de los refugiados en el Líbano, pues comparten el mismo destino que el resto de la población, viven en campamentos que han sido destruidos y tienen que volver a desplazarse. Tuvieron que desplazarse el año pasado y ahora tienen que volver a hacerlo. Se trata de un impacto humanitario directo sobre una población que depende de la ayuda que le proporciona una agencia como la UNRWA. Y, en términos más generales, la situación implica que el conflicto con los palestinos, especialmente en Cisjordania, continúa sin la atención que merece, porque todo queda eclipsado por la situación más amplia de la guerra.
¿Pueden acceder las personas palestinas de nacionalidad israelí a los refugios, en igualdad de condiciones que el resto de la ciudadanía? Son diversos los medios que han denunciado que estas son excluidas.
Solo he leído esa información en los medios de comunicación, pero no dispongo de ningún informe interno independiente al respecto. Si este informe fuera cierto y estuviera corroborado, no nos hallaríamos ante otra cosa que una forma más de discriminación.
Sin diplomacia, no haremos nuestro trabajo. No hay ninguna duda. Cualquier escenario que se imponga por la fuerza no será una solución duradera
Mientras Israel avanza su agenda de ocupación y sus políticos agitan la retórica del Gran Israel, Estados Unidos parece mantener su apuesta por una especie de protectorado turístico en Gaza. Ambos países han promovido el proyecto de “facilitar” la emigración voluntaria. En esta situación, ¿qué perspectivas podemos ver para el futuro de los palestinos?
Cuanto más esperemos, más nos alejaremos de una solución de dos Estados. Y ahora más que nunca, debemos redoblar nuestra atención, nuestro esfuerzo y nuestro compromiso genuino, de una vez por todas, para abordar el prolongado conflicto en Oriente Medio, un conflicto que ha tenido repercusiones directas en muchos otros aspectos. Cuanto más esperemos, más se desvanecerá la aspiración de un estado palestino. Pero eso solo es posible si nos comprometemos de verdad y decidimos pedir a los halcones que se callen y dejen que la diplomacia haga su trabajo. Sin diplomacia, no haremos nuestro trabajo. No hay ninguna duda. Cualquier escenario que se imponga por la fuerza no será una solución duradera.
Usted lleva más de tres décadas trabajando en organizaciones internacionales y ha estado en lugares como Sudán del Sur, Ruanda o Iraq, países que han sufrido genocidios, invasiones ilegales, o guerras enquistadas. Ahora, tras presenciar durante estos últimos años, impotentes, cómo se ha desarrollado un genocidio ante nuestros ojos, cuesta mantener esperanza en un futuro habitable. ¿Cómo hacerlo?
Tienes que mantener la esperanza, preguntándote qué alternativa hay si no la mantienes. La desesperanza no aporta nada bueno. Mantener la esperanza incluso en los momentos más oscuros significa creer que después de la oscuridad vendrá un nuevo día... Sé que es muy difícil de comprender, especialmente cuando eres víctima de un conflicto, pero sigo diciéndome a mí mismo y a mis colegas: ¿cuál es la alternativa? Si pierdes la esperanza, de alguna manera, renuncias a vivir.
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