Opinión
¿Todavía sigues en Twitter, Pedro?
Hace un año que en El Salto decidimos irnos de Twitter, o X como lo llama su dueño, el millonario Elon Musk. Entre los motivos, salir del vehículo privilegiado para los discursos de odio, donde el algoritmo promueve a la extrema derecha sin ningún filtro ni moderación y hay que pagar por aparecer mínimamente.
Aún no había tenido lugar el escándalo con Grok, la IA de X, promoviendo el acoso online o la pedofilia, pero ya teníamos motivos de sobra para abandonar una plataforma que, en este tiempo, ha ido a peor, confirmando que permanecer en ella es un error estratégico: si mantienes tus energías en X, tu comunidad seguirá ahí dentro, expuesta a los nazis y su acoso.
La última pedrada del magnate Musk ha sido insultar al presidente del Gobierno español, después de que Pedro Sánchez comentara un tuit suyo que le criticaba la regularización especial de personas migrantes, recién aprobada la semana pasada. Elon le llama sucio, traidor y tirano en X, y no hay Fiscalía ni Audiencia Nacional que pueda evitarlo, aquí, Pedro, juegas en terreno enemigo, no puedes poner las reglas, solo acatarlas, como aceptas las condiciones de uso que nadie lee al abrir una cuenta.
La preocupación por el efecto de la extrema derecha en la población española, especialmente la más joven por su exposición a las redes sociales de multinacionales, ha llevado al Gobierno a ponerle puertas a X, Tiktok o Meta para menores de 16 años, en una batería de medidas que, si bien obligan a estas empresas a establecer mecanismos de control parental obligatorio, además de trazar los discursos de odio y vigilar que no se manipulen los algoritmos que seleccionan lo que vemos en cada red social, se centran en la prohibición de su uso a menores de edad.
A falta de ver cómo se materializa esta carta de medidas, me genera dudas que la solución pase por prohibir a menores el uso de estas plataformas. También se les prohíbe fumar o beber alcohol y, lo siento si eres padre o madre de un menor de 16 años, pero tus hijos e hijas probablemente ya han probado ambas cosas. No digo que haya que permitirles que lo hagan, solo que la posibilidad de hacerlo ilegalmente también está ahí. El efecto llamada de la prohibición, especialmente con críos y crías que llevan usando móvil desde edades mucho más tempranas de los 16, quizás sea aún peor pues lo hará algo interesante y contestatario. Un poco más de leña a la hoguera del incendio de la extrema derecha que tiene, especialmente a los chavales, encantados con su discurso, muchos de ellos quieren ser millonarios como Elon o votarían a Vox si pudieran.
Pero Pedro Sánchez no plantea soluciones estructurales a este problema, mientras sus ministerios y organismos oficiales siguen utilizando X como fuente para sus comunicados, o el propio presidente del Gobierno fomenta un uso intensivo de su cuenta de Tiktok, estas plataformas se postran ante la versión más neoliberal o fascista del capitalismo, sin ir más lejos, Tiktok fue acusada la semana pasada de suprimir vídeos contra ICE, mientras Larry Ellison, el dueño de Oracle y segundo más rico de EEUU, toma el control de la plataforma en el país.
La fórmula para revertir la ola reaccionaria en redes sociales no es una utopía inalcanzable ni imposible, desde el activismo proponen abrir espacios públicos en internet, mientras se organizan en colectivos que rompen las dinámicas tóxicas que imponen las multinacionales de Silicon Valley. Pero el Gobierno español sigue alimentando con recursos públicos la rueda del algoritmo neoliberal en internet, mientras trata de mantener diálogos con nazis como Elon Musk en su terreno pese a recibir insultos. Por eso me pregunto, ¿cómo es que todavía sigues en Twitter, Pedro?
Editorial
El Salto deja de publicar en X
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