Multinacionales
El tratado contra la impunidad de las multinacionales avanza frente a la oposición de la Unión Europea

Representantes de decenas de países y organizaciones sociales se han reunido en Ginebra para avanzar en la elaboración de un tratado vinculante para las multinacionales y la violación de derechos humanos. Las grandes potencias siguen poniendo trabas a este tratado

Sede de las Naciones Unidas Ginebra
La sede de Naciones Unidas en Ginebra Nathalie Rengifo Álvarez

El guion se ha cumplido desde el principio. La Unión Europea (UE) tenía muy clara su estrategia de cara a la reunión del grupo de trabajo intergubernamental de la ONU sobre empresas transnacionales y derechos humanos que ha tenido lugar durante toda esta semana en Ginebra. Y la puso en marcha desde el primer momento, con una combinación de obstruccionismo burocrático e intentos por vaciar de contenido el espíritu y objetivos de la sesión. Así, ha vuelto a repetir la misma escena que se ha venido interpretando en Naciones Unidas en todos los debates que ha habido sobre esta cuestión en los últimos cuarenta años.

Del 23 al 27 de octubre, en la sede de la ONU en Ginebra, se ha estado desarrollando la tercera sesión del grupo de trabajo que debe negociar la creación de un instrumento internacional jurídicamente vinculante que obligue a las empresas transnacionales a respetar los derechos humanos. Es el mandato aprobado por el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas que ha ido avanzando, con sucesivos obstáculos y pocos recursos, desde el año 2014.

En realidad, habría que remontarse a la década de los setenta para situar el inicio de las discusiones sobre cómo controlar a las compañías multinacionales. Fue entonces cuando la ONU fijó entre sus prioridades elaborar un código de conducta internacional de carácter obligatorio para las grandes corporaciones. Pero la oposición frontal de las grandes potencias y los lobbies empresariales hicieron que esa normativa nunca llegara a poder ponerse en marcha. En su lugar, los códigos voluntarios de conducta y la responsabilidad social corporativa fueron la expresión del “compromiso” empresarial con los derechos humanos. El discurso oficial de Naciones Unidas fue evolucionando así desde la lógica de la obligatoriedad a la de la voluntariedad.

La resolución que aprobó el Consejo de Derechos Humanos hace tres años supuso un cambio en esa orientación. Como resultado de una correlación de fuerzas en la ONU favorable a la reapertura del debate, y con el liderazgo de Ecuador, volvía a situarse en el centro de la agenda el mismo debate que Salvador Allende lideró a principios de los años setenta. Y se repite, igualmente, el posicionamiento de los diferentes países: las potencias económicas, sus aliados y las organizaciones empresariales frente a los países de la periferia y las organizaciones de derechos humanos. Desde esa misma votación de la resolución en el Consejo por la que se establecía el mandato de crear el grupo intergubernamental para elaborar el instrumento vinculante, Estados Unidos y la UE se posicionaron en contra. Pero perdieron la votación, y optaron por estrategias distintas: mientras EEUU no ha reconocido el proceso desde entonces —y no va a asumir su resultado—, la UE sí ha decidido participar en él con el objetivo de bloquearlo. Eso se hizo patente desde su primera sesión en 2015, cuando alegó que era imposible continuar si antes no se aceptaban acuerdos voluntarios como los Principios Rectores y si no se ampliaba el foco de las obligaciones a todas las empresas y no solo a las compañías multinacionales. En aquel momento, al no conseguir su propósito, se retiró de los debates.

Estados Unidos no quiere reconocer ni asumir el Tratado y Europa lo ha intentado bloquear en varias ocasiones
La segunda sesión del grupo de trabajo, en octubre del año pasado, transcurrió sin mayores incidencias. No había que decidir nada, solo se presentaron diferentes perspectivas sobre los elementos de un posible instrumento vinculante. Ahora, en la tercera sesión, el panorama es bien distinto: hay que establecer el texto base para empezar a negociar este instrumento. Y la UE parece que no quiere que se avance ningún paso más. Junto a ella están Rusia, México, Australia, Noruega y Suiza. Frente a estos países, aquellos que respaldan la necesidad de mecanismos obligatorios: Cuba, Argelia, Filipinas, Indonesia, Bolivia, Nicaragua, Venezuela y Egipto.

Al comienzo de los debates de esta semana, la UE no hizo gala de la diplomacia que suele caracterizar este tipo de reuniones y descalificó a la presidencia del grupo de trabajo, que encabeza la delegación de Ecuador en Ginebra. Incumplimiento de los acuerdos, desconocimiento de los procedimientos y retraso en los plazos fueron algunas de sus acusaciones, llegando a amenazar con “profundas consecuencias” si no se tenían en cuenta sus exigencias.

“No vamos a tolerar las amenazas de la UE en el marco del inicio de las sesiones”. Esa fue la contundente respuesta que dio la embajadora sudafricana para contrarrestar la estrategia de bloqueo europea. En la misma línea, el representante de Cuba apuntó al quid de la cuestión: “Quienes votaron en contra de la creación del grupo son los mismos que piden una mayor extensión en su alcance”. La indignación volvió a subir de tono cuando Jerome Bellion-Jourdan, representante de la UE, justificó su actitud con el argumento de que las víctimas precisan instrumentos rápidos para acceder a justicia y reparación. “La presidencia no tendrá prisa, pero nosotros sí”, afirmó para defender la primacía de mecanismos voluntarios para las empresas.

Representantes de los movimientos sociales se encargaron de trasladarle lo infructuoso de esos intentos y la preocupación que había generado su falta de respeto hacia la presidencia ecuatoriana. Lola Sánchez Caldentey, europarlamentaria de Podemos que intervino como panelista, calificó la postura Bellion-Jourdan como “obstruccionista y cínica”, denunciando que su actuación era contraria al apoyo explícito que ha hecho el Parlamento Europeo al mandato del grupo de trabajo. Terminó señalando que si el representante europeo seguía así se vería obligada a decirle “usted no me representa”. 

Algunas perlas corporativas
En el marco de estos debates, las críticas de varios países y de las organizaciones empresariales a la creación de un instrumento vinculante han dado lugar a numerosas “perlas corporativas”. Entre las palabras más destacadas, las del representante de México, que hasta en dos ocasiones llegó a negar uno de los pilares fundamentales del Derecho Internacional de los Derechos Humanos, la jerarquía normativa de los derechos humanos sobre las normas de comercio e inversión. También afirmó que la participación de las organizaciones sociales y de derechos humanos redundaba en una “infrarrepresentación” de la voz de las empresas en el proceso. Seguía la línea marcada por la UE, denunciando el supuesto “ensañamiento” del que estarían siendo objeto las grandes transnacionales.

El representante de México llegó a negar en dos ocasiones la jerarquía normativa de los derechos humanos sobre las normas de comercio e inversión

La Cámara Internacional de Comercio y la Organización Internacional de Empleadores (OIE), que participaron en las discusiones dentro del espacio destinado a la sociedad civil, afirmaron que “la comunidad empresarial no apoya el tratado”. A los ojos de la secretaria general de la OIE, es un “paso atrás” que “amenaza las inversiones”, especialmente las de “los países industrializados hacia los países emergentes”. Igualmente, sostuvo que las responsabilidades en derechos humanos son competencia exclusiva de los Estados y no de las empresas, llegando a decir que el avance de los derechos fundamentales no debía esquivar el marco legal y político de los Estados. La respuesta no se hizo esperar por parte de la representante de la Confederación Sindical Internacional, Makbule Sahan, que interpeló a la empresaria diciéndole que le gustaría que eso se cumpliera, “especialmente en relación a las demandas que imponen las empresas en los tribunales de arbitraje”. 

Movimientos sociales dentro y fuera de la ONU

El contrapunto a estas perlas corporativas lo han puesto los movimientos sociales, que intervinieron activamente dentro y fuera de la sede de la ONU. Frente a la plaza de las Naciones Unidas, al lado de una gigantesca silla rota que simboliza la paz y la lucha contra las minas antipersona, ha estado estos días un iglú blanco adornado con banderas de la Vía Campesina, de Amigos de la Tierra o de la Marcha Mundial de las Mujeres. Es el espacio que ha creado la campaña global Desmantelemos el Poder Corporativo para llevar a cabo múltiples actividades de denuncia y resistencia frente al poder de las empresas multinacionales. El lema de esta campaña ha sido “actuamos en la ONU pero no olvidamos de dónde venimos”, entendiendo que su participación en las instituciones está subordinada a las prioridades establecidas por las luchas sociales.

Los debates se expandieron más allá del iglú y llegaron hasta la Universidad de Ginebra donde, entre otras voces de las comunidades afectadas por las actividades de las grandes corporaciones, se escuchó la del pueblo sioux de Standing Rock, Estados Unidos: “Energy Transfer Partners ha instalado el oleoducto y contrata mercenarios para reprimir y dañar a defensoras de derechos humanos”. Este es el proyecto Dakota Access Pipeline (DAPL), financiado por BBVA y por Credit Suisse, entre otras 32 entidades financieras. Y no se quiso dejar pasar la ocasión sin señalar y denunciar a quienes están poniendo dinero en un proyecto que está destruyendo el territorio y enfermando a la población. El pasado miércoles, siete miembros de los pueblos originarios de América del Norte y otros sesenta activistas ocupaban la sede en Ginebra del Credit Suisse para protestar por su financiación de oleoductos como el DAPL.

Ginebra tratado vinculante
Manifestantes durante los días de negociaciones en Ginebra Nathalie Rengifo Álvarez

La intensa actividad de los movimientos sociales y organizaciones de derechos humanos fuera de las instalaciones de la ONU no ha ido en detrimento de su presencia a en la Sala de la Alianza de Civilizaciones, lugar donde se desarrollaban los plenarios del grupo de trabajo. Ahí fueron tomando la palabra para exigir, por ejemplo, que se incorporen medidas que permitan frenar la captura corporativa de instituciones como Naciones Unidas —la oficina del Alto Comisionado de los Derechos Humanos ha recibido financiación millonaria de Microsoft—, que se establezcan cuáles son las obligaciones directas para las grandes corporaciones en el ámbito internacional y que se pongan en marcha las garantías para el acceso de las víctimas a la justicia. Todas estas propuestas están recogidas en la propuesta de la campaña global Desmantelemos el Poder Corporativo que ha sido presentada en estos días.

Hubo incluso una acción de protesta cuando la UE y sus países miembros pudieron disponer de un espacio en la sesión de trabajo para promocionar los Principios Rectores. “Consideramos que es una imposición y nos negamos a participar en este debate”, señalaba Brid Brennan del Transnational Institute. Tras su intervención, los representantes de numerosas organizaciones de la sociedad civil fueron saliendo y dejaron sus sillas vacías. Mientras tanto, la UE intentaba justificar por qué los códigos voluntarios se presentan como la solución más práctica y rápida frente a la impunidad de las grandes empresas.

Malas perspectivas

El inicio de la sesión no auguraba un resultado positivo. Como decíamos, la UE puso todo de su parte para tratar de entorpecer el inicio de los trabajos del grupo. Aun así, Jerome Bellion-Jourdan, cara y voz de la delegación comunitaria, optó por rebajar los niveles de enfrentamiento a partir del segundo día. Manteniendo el espíritu de enmienda a la totalidad del proceso, permitió la aprobación del programa de trabajo e hizo que las deliberaciones discurrieran en un marco de relativa normalidad, no sin dejar de intentar ralentizar el desarrollo de la sesión mediante constantes solicitudes de aclaración y otras maniobras dilatorias. 

El jueves 25, algunas embajadas comunicaron de manera informal a las organizaciones de derechos humanos que la UE iba a volver a emplearse a fondo al final de la semana para impedir que pudieran salir adelante las negociaciones para un instrumento vinculante. Y es que hoy viernes se votará un informe donde se establecen los siguientes pasos a seguir por parte del grupo de trabajo. Ante la posibilidad de qu se produzca un bloqueo, las organizaciones agrupadas en la Alianza por el Tratado han puesto en marcha una campaña de presión a la UE. En estos momentos, varios colectivos y organizaciones del Estado español también están interpelando al Ministerio de Asuntos Exteriores mediante una carta en la que muestran su preocupación por la posibilidad de que “la Unión Europea esté intentando socavar este proceso” e instándole a que “aproveche esta oportunidad histórica para apoyar el tratado de la ONU”. El resultado y los siguientes pasos a dar los conoceremos hoy por la tarde. Esperamos que esta vez no se repita la historia.

Relacionadas

Coronavirus
España se va al ERTE: el Gobierno rescata a las grandes empresas con beneficios

Con 200.000 expedientes de regulación temporal de empleo iniciados, que afectan a más de 1,5 millones de personas, grandes empresas con beneficios aprovechan la coyuntura para transferir al Estado las pérdidas provocadas por el coronavirus. Todo ello, después de anunciar simbólicas donaciones de material sanitario.

Derecho al agua
Dejando atrás la privatización del agua

¿Cómo se convirtió Francia, pionera en la privatización del agua, en un semillero de remunicipalización? Ciudades como París y Grenoble no solo pusieron fin al dominio sobre el sector de las grandes empresas como Veolia y Suez, sino que fueron claves en la invención de una nueva generación de servicios públicos de agua, tanto en Francia como en el extranjero. Pero la lucha no ha terminado.

México
Comunidades indígenas paralizan un megaproyecto de capital español en México

A nueve años del inicio de la construcción del Proyecto Integral Morelos, con inversión de las empresas españolas Abengoa, Elecnor y Enagás, más de 80 comunidades de los alrededores del volcán Popocatépetl mantienen un pulso con las autoridades mexicanas para que detengan el proyecto y repare a los habitantes afectados

3 Comentarios
#15272 15:04 30/4/2018

Je remercie le ou les auteurs de cet article. Il récapitule bien la situation. Une situation de non respect du droit qui me semble catastrophique ! ! !

Responder
0
0
#1730 20:25 27/10/2017

Existen quienes hablan desde un lugar donde no existen las atrocidades causadas por estas empresas en sitios como la Amazonía o el territorio de los Sioux, y los que viven y luchan desde una zona de confort, con todos los inconvenientes que eso conlleva. Creo que es más ignorancia que mala fe. Cuando eso pueda moverse de su lugar fijo, quizá se entienda mejor lo que les pasa a los pueblos periféricos. La globalización es un hecho, necesario e importante. Pero se repite una lógica neo colonial y esto también es algo innegable. Habría que ir a terreno para comprobarlo. Desde casa con el ordenador se puede tener una opinión válida, pero fuera de la realidad. Algo delirante podríamos decir. Un saludo y gracias por publicar esta noticia tan importante.

Responder
1
0
José Martínez Carmona 14:56 27/10/2017

Me da la impresión de que se está mareando la perdiz. Se parte del hecho innegable de la existencia de un CAPITALISMO GLOBALIZADO, ante el cual se abrirían tres posibles actitudes:
1.- Actitud antiglobalizadora (lo que equivale, conciente o inconcientemente) a permanecer en un capitalismo "nacional" no globalizado, supuestamente de rostro humano.
2.- Admitir la globalización, pero "controlándola" para que no viole unos "derechos humanos" que se dan por supuestos.
3.- Frente a la lógica globalizadora considerada última fase del desarrollo capitalista, oponer la globalización de la lucha de la clase trabajadora por su emancipación.
Es decir, dejemos de entrar al trapo de la ANTIGLOBALIZACIÓN o de UNA GLOBALIZACIÓN HUMANITARIA, para RECONSTRUIR EL INTERNACIONALISMO DEL SIGLO XXI...

Responder
1
0

Destacadas

Gobierno de coalición
Los planes de choque del Gobierno se enfrentan al “escalón administrativo” para su bajada a tierra
Las medidas tomadas en el contexto de crisis social y económica se enfrentan a la realidad de la capacidad de gestión de las administraciones. Los distintos intereses en el Gobierno limitan también otras medidas.
Coronavirus
Así pretenden salvar el mundo Amancio Ortega y Patricia Botín

La enésima crisis del capitalismo global es acelerada a raíz de la pandemia covid19 y augura una insólita forma de gobierno: el “filantrocapitalismo”. Los multimillonarios hacen creer que pueden trasladar sus éxitos empresariales al servicio a través de grandes donaciones de capital.

Coronavirus
Las trabajadoras del hogar señalan límites en las medidas anunciadas por el Gobierno

El subsidio apoyado por el Gobierno dos semanas después de anunciarse las primeras medidas dejará fuera a las 200.000 trabajadoras del hogar que no tienen contrato. Pese a ello, valoran un paso que esperan que sirva como precedente a su incorporación al régimen general de la Seguridad Social.



Coronavirus
Naomi Klein: “La gente habla sobre cuándo se volverá a la normalidad, pero la normalidad era la crisis”

En un encuentro virtual desde su casa, la periodista y autora de La doctrina del shock habla sobre cómo las elites están utilizando la crisis del coronavirus como excusa para avanzar en su excluyente hoja de ruta.

Coronavirus
Tengo 72 años y un mensaje

Tengo dos peticiones. Una: que cuando me toque me ayuden a morir en paz, porque lo terrible no es morir, es morirse. La otra: que mientras estamos encerrados dejen de aterrorizarnos.


Coronavirus
El covid19 aísla aún más a las personas migrantes en Ceuta y Melilla

Debido al aislamiento derivado del estado de alarma, las problemáticas habituales, como son la situación de los centros de estancia temporal de inmigrantes o la de los niños y adolescentes que viven solos en las ciudades, se han visto agravadas en las ciudades autónomas.

Coronavirus
Multan con 60.000 euros a una red de apoyo mutuo que reparte comida a migrantes en Barcelona

La Guardia Urbana del Ayuntamiento de Barcelona cursa dos multas que podrían ascender a 60.000 euros a colectivos migrantes que atienden situaciones de emergencia alimentaria y económica. 

Crisis climática
La concentración de CO2 en la atmósfera continúa aumentando pese al parón del covid19

En un año la concentración de dióxido de carbono en la atmósfera ha pasado de 411,6 partes por millón a 413,9, según los datos de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de EE UU. 

Coronavirus
Españoles en el extranjero impulsan el apoyo mutuo ante la insuficiente respuesta institucional
Las quejas por la gestión y el trato de las embajadas proliferan en las redes sociales, pero también las respuestas ciudadanas ofreciendo ayuda. Grupos e iniciativas persiguen que los españoles atrapados en otros países puedan compartir información oficial, avisos de aerolíneas, conocimientos profesionales o escucha activa. 

Últimas

Opinión
Minutos de esperanza

Esta situación, que no es una guerra, pero tampoco es solo una crisis sanitaria, está poniendo en cuestión todo aquello que dábamos por hecho.

Coronavirus
Una cura de solidaridad
Granada vuelve a la carga en defensa de la salud y la asistencia sanitaria pública. Distintas iniciativas ciudadanas preparan materiales de protección.
Tecnopolítica
Viralidades
Sobre el virus, la hostilidad, la necesidad de los cuidados y el deber de inmunizarnos ante el odio y la intolerancia
Opinión
Infancia sin salida

Uno de cada cuatro niños y niñas sufre abusos sexuales en el seno familiar y solo un 2,9% denuncia. La declaración de estado de alarma deja a nuestra infancia obligada a convivir durante 24 horas, sin salida posible, con sus maltratadores y abusadores.

Coronavirus
Primeras revelaciones de Covid19, el gran alertador

Covid19 ha irrumpido en la cotidianidad de una forma dramáticamente reveladora de la extrema vulnerabilidad del mundo que habitamos.

Coronavirus
Vulneración de derechos laborales en las empresas de ELE
Un documento elaborado por Profesión ELE saca a relucir testimonios señalando irregularidades y vulneración de derechos laborales por parte de algunas empresas de ELE.
Migración
El barco de rescate Alan Kurdi zarpa hacia el mediterráneo central

En un contexto de emergencia por el covid19, donde ningún barco está realizando rescates en el Mediterráneo desde hace semanas, el Alan Kurdi será el primero en retomar la misión de salvamento humanitario en el Mediterráneo.