Economía social y solidaria
Por una salida cooperativa a la crisis del Covid

Ante la crisis multidimensional -sanitaria, social, económica- a la que nos enfrentamos, las organizaciones de la economía social y solidaria están llamadas a ser un actor clave en la construcción de una respuesta satisfactoria a la misma.
Asamblea Mercado Social Madrid
Mercado Social Madrid

Integrante de Ecooo, del Mercado Social de Madrid y del think tank EcoPolítica. Doctorando en filosofía del Derecho (UC3M).

integrante de Mercado Social Madrid, del Consejo de Sección de Coop57 Madrid y de Ecologistas en Acción.
13 abr 2020 09:10

A lo largo y ancho de la península, y como se puede observar en la guía que ha lanzado la Red de Redes de Economía Alternativa y Solidaria (REAS), se están poniendo en marcha numerosas iniciativas desde la economía social y solidaria. En este sentido, el Mercado Social de Madrid está redoblando sus esfuerzos para abordar este momento desde la cooperación y el apoyo mutuo.

ES LA HORA DE LA ECONOMÍA SOCIAL Y SOLIDARIA 

Para dar respuesta a la crisis actual, es la hora de la sanidad pública y los servicios públicos, es la hora de los deberes cívicos y el bien común, es la hora de la Europa solidaria y el cosmopolitismo, pero también es la hora de la economía social y solidaria.

El motivo de esta afirmación es el siguiente: como se puso de manifiesto en la crisis de 2008, las empresas de la economía social y solidaria aguantan y responden mejor a las crisis que las empresas capitalistas. Y la causa de este hecho bien podría encontrarse en las diferencias existentes entre sus modelos de producción y sus modelos de consumo. 

En el modelo capitalista de producción de bienes y servicios las empresas tienen como principio esencial la maximización de beneficios, aunque para ello tengan que vulnerar los derechos laborales, aumentar las desigualdades sociales y de género, o agravar la crisis ecológica. Por su parte, el modelo de consumo del capitalismo encuentra su máxima simbólica en la posición que Paul Mazur, uno de los socios históricos de Lehman Brothers, defendió en 1927 -en pleno desarrollo de la sociedad de masas y de consumo- en la Harvard Business Review, una de las principales revistas empresariales del mundo. Para Mazur, se debía desviar la sociedad de una cultura de las necesidades a una cultura de los deseos donde la gente fuera entrenada para desear, para querer nuevas cosas incluso antes de que las viejas hubieran sido enteramente consumidas. 

En un momento actual donde los derechos humanos y el bien común deben primar sobre la maximización de los beneficios económicos, donde la cultura de las necesidades debe prevalecer sobre la cultura de los deseos, y donde la forma de salir de esta situación no puede seguir agravando la crisis ecológica sino que ha de buscar mejorar nuestras opciones ante ella, el capitalismo está pues intrínsecamente no sólo enfrentado, sino también incapacitado, para dar una respuesta satisfactoria.

Sin embargo, y por su parte, el modelo de producción y consumo de las empresas de la economía social y solidaria sí que permite dar una respuesta más satisfactoria a la hora de abordar esta situación de crisis multidimensional a la que nos enfrentamos. 

El modelo de producción de la economía social y solidaria sitúa los derechos humanos, el bien común de la sociedad, la sostenibilidad del planeta, el apoyo mutuo y la relocalización de la economía en el centro del proceso productivo de bienes y servicios. Por su parte, el modelo de consumo de la economía social y solidaria se apoya en cuatro principios fundamentales: en primer lugar, la importancia de distinguir entre necesidades y deseos; en segundo lugar, el consumo de bienes y servicios debe estar más orientado a la satisfacción de necesidades que a la de deseos; en tercer lugar, el consumo de esos bienes y servicios debe realizarse desde la moderación; y por último, dicho consumo ha de llevarse a cabo en el mayor grado posible en las empresas de la economía social y solidaria, fomentando así también con ello el apoyo mutuo entre consumidores y productores.

Además, y frente al habitual modelo de concertación público-privado -que socializa pérdidas y privatiza beneficios-, la economía social y solidaria plantea un modelo de colaboración público-cooperativo-comunitario que pone en el centro la corresponsabilidad de todos los agentes en el bienestar de nuestras comunidades.

En virtud de ello, las empresas de la economía social y solidaria, las cuales representan unos 2,2 millones de empleos en España -es decir, más del 10% del empleo total-, y no las empresas del modelo capitalista, deben comenzar a ser consideradas, tanto por el sector público como por el conjunto de la sociedad, como un actor clave a la hora de dar una respuesta más satisfactoria a la crisis multidimensional actual. 

EL MERCADO SOCIAL DE MADRID, UN PASO ADELANTE

Si bien el cooperativismo y la economía social y solidaria no disfrutan de la misma tradición histórica, y con ello de la misma fuerza, en Madrid -y en general en la Meseta Central- que en Euskadi y Catalunya, el Mercado Social de Madrid (MES Madrid) está dando en estos momentos pasos adelante para, en la mayor medida de sus posibilidades, fomentar, ahora más que nunca, la cultura del apoyo mutuo entre todos los actores de la red: productores, consumidores y prosumidores. El objetivo: a mayor grado de apoyo mutuo, a mayor grado de densificación de la red de productores y consumidores, mayor grado de viabilidad económica de las empresas del MES Madrid y con ello mayor grado de protección de las personas trabajadoras en dichas empresas. 

Para lograrlo, el Mercado Social de Madrid está llevando a cabo una serie de medidas, entre las cuales caben ser destacadas las siguientes:

En primer lugar, el MES Madrid está poniendo en marcha una caja de resistencia de bienes y servicios, es decir, un sistema de apoyo mutuo y trueque de bienes y servicios en el que puedan participar tanto las empresas y organizaciones de la red como las personas socias consumidoras, ofreciendo los apoyos que puedan brindar al resto de la red y demandando sus necesidades. 

Igualmente, el MES Madrid está animando estas semanas a la red a que haga un mayor uso de su propia moneda social, los etics, la cual cobra más sentido que nunca en este tipo de situaciones, ya que tienen un enorme poder como instrumento contracíclico. Los etics dan solvencia cuando la moneda convencional escasea como ocurre en este momento. Hay estudios que demuestran que una unidad monetaria que circula a nivel local (como sucede con los etics) y no abandona el territorio, genera tres veces más riqueza que una unidad monetaria que sí lo hace. 

Además, el MES Madrid está lanzando estos días una campaña comunicativa que pretende por un lado transmitir a la sociedad la importancia de consumir en estos momentos de forma local y responsable en los comercios abiertos y, por otro, hacer llegar la idea de #NoCancelesAplaza, de forma que se puedan seguir realizando compras y reservas ahora y disfrutando de las mismas una vez el confinamiento llegue a su fin. La nueva fase de crisis económica que se avecina va a afectar gravemente al comercio local y a la pequeña y mediana empresa, víctimas de una nueva fase de acumulación donde las grandes corporaciones saldrán nuevamente beneficiadas. Así pues, nuestro papel como personas consumidoras a través de un consumo crítico y consciente será determinante para la supervivencia de muchas empresas de nuestros barrios y pueblos.

Por otro lado, la celebración del festival online #EnCasaPeroRebeldes ha permitido hacer llegar a la sociedad todo tipo de actividades y talleres ofrecidos por las organizaciones de la red a través de las que aprender habilidades y saberes útiles para una sociedad cooperativa, saludable y adaptada a los tiempos de crisis que nos ha tocado vivir. Alrededor de 2.500 personas han asistido a los conciertos online y en torno a 1.500 han visualizado los diferentes talleres y actividades ofrecidos. Además, su impacto en redes sociales ha permitido alcanzar a más de 115.000 personas. 

A su vez, el Mercado Social de Madrid está participando activamente en diversas iniciativas de incidencia social y política, como es el caso del Plan de Choque Social. Su objetivo es reivindicar acciones y medidas que permitan que en los próximos meses no paguen esta crisis las mismas personas de siempre. Además, el MES Madrid está adaptando una de sus herramientas principales, el Balance Social, para tener un diagnóstico de cómo esta crisis afecta a las organizaciones de su red y poder así trasladar a las administraciones la importancia de ofrecer medidas de apoyo específicas a la economía social y solidaria.

Y en último lugar, y como dice Yayo Herrero, la orden de aislarnos ha sido el desencadenante para empezar a mirar por la ventana y conocer por el nombre a nuestras vecinas y vecinos. Aunque por motivos tristes, este momento representa una ocasión para frenar el ritmo y reconectar con lo cercano: saber cómo está la vecina de al lado y cómo le va a la frutería de enfrente. La economía social y solidaria y la organización en los barrios han ido históricamente de la mano y en este momento es fundamental la alianza entre el Mercado Social de Madrid y los comercios de barrio -negocios familiares, proyectos empresariales de inserción, etc.-. Por ello, en las últimas semanas el MES Madrid ha impulsado dentro de Frena La Curva un mapeo estatal de comercios de barrio e iniciativas de consumo responsable en donde poder satisfacer nuestras necesidades básicas durante esta crisis sanitaria sin tener que recurrir a grandes cadenas de alimentación, facilitando los desplazamientos cortos y generando a la vez redes de apoyo, en este caso económicas, entre los vecindarios.

En conclusión, es la hora de que las organizaciones de la economía social y solidaria sean consideradas, tanto por el sector público como por el conjunto de la sociedad, como un actor clave a la hora de dar una respuesta más satisfactoria a la crisis multidimensional a la que nos enfrentamos. No obstante, y en especial, la economía social y solidaria debe ser una referencia para los sectores sociales más fragilizados -mayoritarios en muchas ciudades de la península-, favoreciendo procesos colectivos de autoorganización en las zonas con mayor desigualdad, e incidiendo políticamente para que los sectores productivos de alto valor social -cuidados, producción agraria, servicios culturales, etc.- cuenten también con alto valor económico. Sólo juntas, y cuidándonos, podremos salir de esta crisis.






Informar de un error
Es necesario tener cuenta y acceder a ella para poder hacer envíos. Regístrate. Entra en tu cuenta.

Relacionadas

El Salto Radio
El Salto Radio Semana de las Economías Transformadoras
Entre el 7 y el 9 de octubre de 2024 se celebró en Huelva la I Semana de las Economías Transformadoras. Hacemos en Señales de Humo un resumen de las propuestas que se presentaron con ocasión de estas.
Opinión
Opinión Democracia Comunal, ¿y si reconstruimos un horizonte de esperanza?
El 25 y 26 de octubre de 2024 se celebrará en Barcelona el III Congreso Internacional de Democracia Comunal, un espacio de encuentro para procesos sociopolíticos a través de la autodeterminación colectiva, la ecología social y la democracia directa.
Cooperativismo
ESS cooperación ¿Hacemos piña?
Ultimo directo de la temporada de MeCambio sobre los principios de la Economía Solidaria. Hablaremos sobre cooperación con sectoriales de referencia.
Pensamiento
Sarah Jaffe “En realidad tenemos que hacer menos. E impedir que algunas cosas sucedan”
La escritora y periodista Sarah Jaffe aborda el desengaño cotidiano al que nos aboca el mundo laboral e investiga cómo, a pesar de todo, las personas se organizan colectivamente en sus empleos para que “trabajar apeste menos”.
Ocupación israelí
Palestina Vivir en alerta: la resistencia palestina frente la ocupación israelí
La cruda realidad de las feministas palestinas que, ante la represión y las detenciones arbitrarias, continúan su lucha por la libertad, la justicia y los derechos humanos.
Que no te cuenten películas
Comunidad El Salto Suscríbete a El Salto y llévate seis meses de regalo a Filmin
Estas navidades, haz posible que El Salto llegue más lejos con sus contenidos críticos y llévate de regalo medio año de Filmin. Y si ya tienes Filmin, suscríbete a El Salto y regala el acceso a esta plataforma a quien quieras.
Análisis
Análisis El independentismo se reorganiza, pero ¿sigue siendo independentista?
Los partidos independentistas han sufrido la crisis del procés y el posprocés, y todavía no la han resuelto, sino, a lo sumo, la han aplazado. El PSC aparece como el ganador de una carrera con corredores agotados.
Madrid
Ciudades Fake Madrid, un paseo por los hitos del simulacro
Un recorrido por los grandes éxitos de la conversión de Madrid en una ciudad irreal.
Opinión
Opinión Sobrevivir pagando en el Álvaro Cunqueiro
Una de las victorias ideológicas del PP de Feijóo en Galicia ha sido hacernos creer que pagar por servicios esenciales en los hospitales durante el cuidado de nuestros enfermos es lo natural, que no hay otra manera de abordarlo, pero es mentira.

Últimas

Palestina
Eyad Yousef “No cuentes lo que queremos ser, cuenta lo que nunca hemos dejado de ser: un pueblo que quiere la paz"
Eyad Yousef es profesor en la Universidad de Birzeit, Cisjordania, y comparte su experiencia en una universidad que “representa el pluralismo y la libertad que tanto anhela la sociedad palestina”
Siria
Oriente Próximo Israel impone hechos consumados sobre Siria para condicionar la transición según sus intereses
“Está escrito que el futuro de Jerusalén es expandirse hasta Damasco”, dijo este octubre el ministro de Finanzas israelí, Bezalel Smotrich, uno de los exponentes ultras del Ejecutivo.
Ocupación israelí
Ocupación israelí Un tercio de los asesinatos de periodistas en 2024 fueron obra del ejército de Israel
Reporteros Sin Fronteras documenta la muerte de 18 periodistas en Palestina y Líbano este año “asesinados deliberadamente por hacer su trabajo” y habla de una “masacre sin precedentes” de profesionales del periodismo.
Crisis energética
Análisis Los aerogeneradores no son molinos, son gigantes
El megaproyecto eólico del Clúster Maestrazgo, punta de lanza del capitalismo verde, destruirá un área natural de alrededor de 1325 campos de fútbol.
Ecofeminismo
COP29 La brecha de género en las Cumbres del Clima
VV.AA.
Las cumbres del clima no están aisladas del resto de espacios políticos y también están atravesados por las dinámicas patriarcales, pero ¿en qué lo notamos? ¿cómo abordan las negociaciones climáticas las políticas de género?
Más noticias
Galicia
Galicia Activistas de Greenpeace instalan ‘una celulosa’ en la sede de la Xunta en protesta contra Altri
Los ecologistas han realizado una acción en la sede del Gobierno gallego de Alfonso Rueda para animar a gallegos y gallegas a asistir a la manifestación de este domingo en la Praza do Obradoiro, en Santiago de Compostela.
Comunidad de Madrid
Educación pública El Gobierno de Ayuso recula y aplaza hasta junio los despidos masivos en Educación
Integradoras sociales, enfermeras, educadoras, auxiliares y otros perfiles de personal laboral se enfrentaban a la incertidumbre de ser cesados en plenas vacaciones de Navidad.

Recomendadas

Fronteras
Túnez Túnez endurece la represión contra las ONG de ayuda a las personas migrantes
Mientras el presidente Kaïs Saied se prodiga en discursos racistas, el estado persigue a las entidades solidarias con quienes llegan al país, bajo el silencio cómplice de la Unión Europea.
Galicia
Economía ¿Quién lidera el negocio del eucalipto en Galicia al que Altri quiere sumarse?
El estallido social que ha producido el intento de la multinacional Altri y la Xunta de instalar una nueva celulosa en Galicia abre la necesidad de poner el foco en el sector forestal, donde se encuentran algunas de las mayores fortunas del Estado.
Siria
Rojava El rompecabezas sirio que estalló en Alepo
El nuevo escenario sirio se ha gestado bajo la intervención implacable de Turquía, patrocinadora del Ejercito Nacional Sirio y otros grupos yihadistas que libran la guerra de Erdogan contra el pueblo kurdo.