Un cinturón solidario en torno a Volkswagen Navarra

Es necesario organizarse en torno a las empresas subcontratadas y proveedoras de las multinacionales, muchas de ellas creadas con su mismo capital. Si nos tocan a una, nos tocan a todas

Concentracion Volkswagen
Trabajadores piden la subrogación en subcontratas y proveedores de Volkwagen La Espiral

publicado
2017-10-10 15:14:00

Desde el primer semestre del año 2017 viene funcionando en el área de influencia de Volkswagen Navarra el llamado “Cinturón Solidario”. ¿Y esto qué es? Básicamente consiste en la necesidad de organizarse en torno a empresas que realizan trabajos externalizados por las multinacionales, muchas veces creadas por ellas mismas y/o con su propio capital. Estas empresas son subsidiarias, débiles frente a la multinacional que pone precios y distribuye trabajos…, pero no son las propias empresas las que sufren las consecuencias sino que las desplazan contra las plantillas.

Esta tiranía de la multinacional provoca en primera instancia precariedad, bajos salarios, flexibilidad y peores condiciones de trabajo por las continuas subastas a la baja que sufre la otorgación de esos trabajos, consiguiendo que aquellos trabajadores y trabajadoras que por la acción sindical y la pelea han ido mejorando sus situaciones, en la siguiente subasta vuelvan a la casilla de salida, volviendo a ser contratadas por la misma empresa (a veces con otro nombre pero con los mismos dueños), en peores condiciones, o, en el peor de los casos, perdiendo el empleo. En definitiva estamos hablando de derechos. De recuperar derechos. 

¿Por qué es necesaria esta organización de trabajadores y trabajadoras? El juego de la multinacional es claro: regula la competitividad entre empresas subsidiarias, mediante la subasta de adjudicación de trabajos, y éstas desplazan esa competitividad sobre sus plantillas, forzadas a hacer dejación de sus derechos para conservar el empleo. 

Por eso, no podemos ir por solitario ni sólo contra la empresa en la que trabajamos, eso supondría entrar en competencia entre las distintas plantillas de las subcontratas. Hay una responsabilidad muy clara de la multinacional que es la que provoca, controla, financia, decide, exprime y motiva el empeoramiento de las condiciones de trabajo y salarios de estas proveedoras, a la que tenemos que enfrentarnos conjuntamente.

Es necesario el apoyo y la participación de todos y todas las trabajadoras de las empresas que pueden ser susceptibles de ser afectadas por estas situaciones en un ejercicio conjunto de armar a la clase obrera mediante la concienciación, la responsabilidad y la solidaridad en estas áreas de influencia de las multinacionales.

Hemos empezado a hacer movilizaciones, como la concentración en las puertas de VW Navarra el pasado 8 de junio con una nutrida representación de trabajadores y trabajadoras, delegados y delegadas de diferentes Comités de Empresa de las compañías proveedoras. Y vamos a seguir haciéndolo.

Con el inicio del curso retomamos el debate y la organización, e impulsaremos las medidas necesarias, entre ellas, la subrogación, como elemento sustancial que posibilite la defensa de las condiciones y derechos conseguidos, y evitar así las injusticias que socaban los derechos de las plantillas subcontratadas. 

También tenemos en ciernes otros retos que también van a condicionar el trabajo de manera muy importante. La irrupción de la Revolución 4.0 va a destruir millones de puestos de trabajo, lo que nos lleva también a ir pensando en medidas para el Reparto del Empleo para trabajar todos y todas. No es una tarea fácil pero sí necesaria, se trata de cambiar el “sálvese quien pueda” por el “si tocan a una, nos tocan a todas”.


Patxi

Sobre este blog
Este espacio pretende dar cabida a la reflexión y al análisis en torno a los derechos sociales y laborales, desde la perspectiva de la precariedad que va invadiendo todas las esferas de nuestras vidas. La espiral, con sus dos sentidos. Por un lado el que nos hunde, desde la precariedad y el paro hacia la exclusión. Por otro lado, el inverso, el cual, desde el rescate, la creación de redes y los logros parciales nos puede llevar a una dinámica ascendente. Nuestro espacio geográfico natural es Nafarroa, lugar desde el que queremos mirar al resto del planeta de forma global.
Ver todas las entradas
0 Comentarios
Sobre este blog
Este espacio pretende dar cabida a la reflexión y al análisis en torno a los derechos sociales y laborales, desde la perspectiva de la precariedad que va invadiendo todas las esferas de nuestras vidas. La espiral, con sus dos sentidos. Por un lado el que nos hunde, desde la precariedad y el paro hacia la exclusión. Por otro lado, el inverso, el cual, desde el rescate, la creación de redes y los logros parciales nos puede llevar a una dinámica ascendente. Nuestro espacio geográfico natural es Nafarroa, lugar desde el que queremos mirar al resto del planeta de forma global.
Ver todas las entradas

Destacadas

Sistémico Madrid
El pacto con el diablo de los Carceller
Demetrio Carceller Arce y su padre pagaron para no pisar la cárcel y no tienen una serie de televisión porque su historia transcurre entre Teruel, Terrassa, Burgos y Madrid.
Historia
Jornadas de Julio: el 15M que iluminó 1854

El historiador Pablo Sánchez León ha editado ‘Las Jornadas de Julio [de 1854]’, una crónica anónima sobre el levantamiento popular de 1854 que abrió las puertas a la caída de la monarquía. El libro apunta claras analogías con la crisis del régimen de 1978.

Literatura
David Monthiel: “Rafael Bechiarelli es un personaje algo golfo, al que le afecta mucho el levante pero que sabe estar al liqui”

David Monthiel se está consolidando como uno de los autores de la prolífica cantera de novela negra de la Tacita de Plata. Con Las niñas de Cádiz (El Paseo, 2018) continúa la saga protagonizada por el detective Rafael Bechiarelli.

Últimas

Italia
Génova no está sola

La enésima tragedia nos recuerda que vivimos al borde del precipicio. El territorio, las casas, las infraestructuras construidas por toda Italia y dejadas sin control ni manutención se derrumban sobre nuestras vidas.